{
  "id": "nexus-sen-1-0007-264753",
  "citation": "Res. 14603-2003 Sala Constitucional",
  "section": "nexus_decisions",
  "doc_type": "constitutional_decision",
  "title_es": "Desalojo en zona pública de la Zona Marítimo Terrestre sin derecho de ocupación",
  "title_en": "Eviction from public zone of the Maritime Terrestrial Zone without right of occupation",
  "summary_es": "La Sala Constitucional rechaza un recurso de amparo contra la Municipalidad de Osa por el desalojo y demolición de edificaciones ubicadas dentro de la zona pública de la Zona Marítimo Terrestre. La recurrente, quien operaba un restaurante y vivienda en Dominicalito, alegó violación a sus derechos por ejecutarse el desalojo estando pendiente un recurso de apelación. La Sala determina que el terreno ocupado ilegalmente se encuentra en la zona pública, un bien demanial inalienable e imprescriptible sobre el cual ningún particular puede alegar derechos, según la Ley de Zona Marítimo Terrestre. Además, constata que la solicitud de concesión de la recurrente había sido rechazada porque el área es una zona de protección de humedal no concesionable. Sobre el argumento del recurso de apelación, la Sala aclara que los actos administrativos firmes son ejecutorios aún con recursos pendientes, conforme al artículo 146 de la Ley General de la Administración Pública, y que de la documentación no se desprende que se hubiera interpuesto tal recurso. La Sala concluye que no existe violación a derechos fundamentales y que la defensa de los intereses patrimoniales del Estado prevalece sobre la ocupación ilegítima.",
  "summary_en": "The Constitutional Chamber dismisses an amparo appeal against the Municipality of Osa concerning the eviction and demolition of structures located within the public zone of the Maritime Terrestrial Zone. The appellant, who ran a restaurant and residence in Dominicalito, claimed her rights were violated because the eviction was carried out while an appeal was pending. The Chamber determines that the illegally occupied land is in the public zone, a inalienable and imprescriptible public domain asset over which no private individual may claim rights according to the Maritime Terrestrial Zone Law. Moreover, it notes that the appellant's concession application had been rejected because the area is a non-concessible wetland protection zone. Regarding the appeal argument, the Chamber clarifies that firm administrative acts are enforceable even with pending appeals, pursuant to article 146 of the General Public Administration Act, and that the documentation does not show that such an appeal was filed. The Chamber concludes there is no violation of fundamental rights and that the defense of the State's patrimonial interests prevails over illegitimate occupation.",
  "court_or_agency": "Sala Constitucional",
  "date": "12/12/2003",
  "year": "2003",
  "topic_ids": [
    "procedural-environmental",
    "water-law"
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  "primary_topic_id": "procedural-environmental",
  "es_concept_hints": [
    "zona marítimo terrestre",
    "zona pública",
    "bien demanial",
    "desalojo administrativo",
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    "ejecutoriedad del acto administrativo"
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  "concept_anchors": [
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      "article": "Arts. 1, 9, 10, 12, 20",
      "law": "Ley de la Zona Marítimo Terrestre (Ley 6043)"
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  "keywords_es": [
    "zona marítimo terrestre",
    "zona pública",
    "bien demanial",
    "desalojo administrativo",
    "Municipalidad de Osa",
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    "patrimonio nacional",
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    "Ley General de la Administración Pública"
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  "keywords_en": [
    "maritime terrestrial zone",
    "public zone",
    "public domain",
    "administrative eviction",
    "Municipality of Osa",
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    "national patrimony",
    "enforceability of administrative act",
    "General Public Administration Act"
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  "excerpt_es": "En el caso que nos ocupa, la Sala tiene por cierto lo informado bajo juramento por los accionados en el sentido de que el terreno cuya posesión reclama la amparada se ubica en la zona marítimo terrestre, específicamente dentro de la zona pública, y es por tanto un bien demanial del Estado, que goza de las características de inembargabilidad, imprescriptibilidad, inalienabilidad, y que no puede ser objeto de ocupación bajo ningún título ni en ningún caso, y nadie podrá alegar derecho alguno sobre ella, en los términos que dispone la Ley de la Zona Marítimo Terrestre, que además confía la custodia y administración de esas zonas a las Municipalidades. Por otra parte, la recurrente reconoce que su vivienda se encuentra dentro de la Zona Marítimo Terrestre, y no acredita que esté en la Zona Restringida, donde si es posible obtener permisos y concesiones, en razón de ello, no puede tutelarse en esta sede la ocupación ilegítima que ha hecho de la zona mencionada. Asimismo, se constata que mediante resolución de las diez horas con veinte minutos del veintiuno de agosto de dos mil uno, la Alcaldía Municipal de Osa rechazó la solicitud de concesión en la Zona Marítimo Terrestre que la recurrente había presentado, debido a que se encuentra ubicada dentro de la zona de protección no concesionable y correspondiente a Humedales. Por otra parte, en cuanto al alegato de la promovente de que las autoridades recurridas no podían ejecutar su desalojo de la Zona Marítimo Terrestre, hasta tanto no se resolviera el recurso de apelación planteado para ante el Concejo Municipal, es preciso aclararle que esta Sala ha resuelto reiteradamente que los actos administrativos firmes, son ejecutorios aún cuando se presenten recursos de apelación o se inicien procesos judiciales en su contra. En efecto, de conformidad con el artículo 146, párrafo primero de la Ley General de la Administración Pública, la Administración tendrá potestad de ejecutar por si, sin recurrir a los Tribunales, los actos administrativos eficaces, válidos o anulables, aún contra la voluntad o resistencia del obligado, sujeta a la responsabilidad que pudiera resultar.",
  "excerpt_en": "In the case at hand, the Chamber accepts as true the sworn testimony of the respondents that the land whose possession the appellant claims is located in the maritime terrestrial zone, specifically within the public zone, and is therefore a public domain asset of the State, which enjoys the characteristics of being unattachable, imprescriptible, inalienable, and cannot be occupied under any title or in any case, and no one may claim any right over it, under the terms of the Maritime Terrestrial Zone Law, which also entrusts the custody and administration of these zones to the Municipalities. Furthermore, the appellant acknowledges that her dwelling is within the Maritime Terrestrial Zone, and does not prove that it is in the Restricted Zone, where permits and concessions are possible; for this reason, this venue cannot protect the illegitimate occupation she has carried out in the aforementioned zone. It is also noted that by resolution at ten hours twenty minutes on August twenty-first, two thousand one, the Municipal Mayor's Office of Osa rejected the appellant's application for a concession in the Maritime Terrestrial Zone because it is located within a non-concessible protection zone corresponding to Wetlands. As for the appellant's claim that the respondent authorities could not execute her eviction from the Maritime Terrestrial Zone until the appeal filed before the Municipal Council was resolved, it must be clarified that this Chamber has repeatedly held that firm administrative acts are enforceable even when appeals are filed or judicial proceedings are initiated against them. Indeed, pursuant to article 146, first paragraph of the General Public Administration Act, the Administration shall have the power to execute by itself, without resorting to the Courts, effective, valid or voidable administrative acts, even against the will or resistance of the obligated party, subject to any liability that may arise.",
  "outcome": {
    "label_en": "Denied",
    "label_es": "Sin lugar",
    "summary_en": "The amparo is denied; the eviction from the public zone of the Maritime Terrestrial Zone was legitimate and did not violate fundamental rights.",
    "summary_es": "Se declara sin lugar el amparo; el desalojo de la zona pública de la Zona Marítimo Terrestre fue legítimo y no violó derechos fundamentales."
  },
  "pull_quotes": [
    {
      "context": "Considerando III",
      "quote_en": "The public zone cannot be occupied under any title or in any case. No one may claim any right over it.",
      "quote_es": "La zona pública no puede ser objeto de ocupación bajo ningún título ni en ningún caso. Nadie podrá alegar derecho alguno sobre ella."
    },
    {
      "context": "Considerando VI",
      "quote_en": "Final administrative acts are enforceable even when appeals are filed or judicial proceedings are initiated against them.",
      "quote_es": "Los actos administrativos firmes, son ejecutorios aún cuando se presenten recursos de apelación o se inicien procesos judiciales en su contra."
    },
    {
      "context": "Considerando VI",
      "quote_en": "The Administration shall have the power to execute by itself, without resorting to the Courts, effective, valid or voidable administrative acts, even against the will or resistance of the obligated party.",
      "quote_es": "La Administración tendrá potestad de ejecutar por si, sin recurrir a los Tribunales, los actos administrativos eficaces, válidos o anulables, aún contra la voluntad o resistencia del obligado."
    }
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  "cites": [
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      "id": "norm-32006",
      "citation": "Ley 6043",
      "title_en": "Maritime Terrestrial Zone Law",
      "title_es": "Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre",
      "doc_type": "law",
      "date": "02/03/1977",
      "year": "1977"
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  "source_url": "https://nexuspj.poder-judicial.go.cr/document/sen-1-0007-264753",
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  "regulations_by_article": null,
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  "body_es_text": "Grande\nNormal\nPequeña\nSala Constitucional\n\nResolución Nº 14603 - 2003\n\nFecha de la Resolución: 12 de Diciembre del 2003 a las 12:27\n\nExpediente: 03-010659-0007-CO\n\nRedactado por: Ana Virginia Calzada Miranda\n\nClase de asunto: Recurso de amparo\n\nAnalizado por: SALA CONSTITUCIONAL\n\n\n\n\n\nContenido de Interés:\n\nTipo de contenido: Voto de mayoría\n\nRama del Derecho: TEMAS ANTERIORES\n\nTema: Desalojo administrativo\n\nSubtemas:\n\nDesalojo legal de ocupantes de inmueble ubicado en la zona marítimo terrestre.\n\nTema: Bienes demaniales\n\nSubtemas:\n\nImposibilidad sobre los bienes demaniales de ocupación bajo ningún título ni en ningún caso, y nadie podrá alegar derecho alguno sobre ellos por cuanto son inembargables, imprescriptibles, inalienables.\n\nTema: Zona marítimo terrestre\n\nTema: Acto administrativo\n\nSubtemas:\n\nContinuidad del acto administrativo por cuanto los recursos ordinarios no tienene efecto suspensivo en la ejecución del mismo.\n\nTema: Municipalidad\n\nSubtemas:\n\nMunicipalidad de Osa.\n\nEn el caso que nos ocupa, la Sala tiene por cierto lo informado bajo juramento por los accionados en el sentido de que el terreno cuya posesión reclama la amparada se ubica en la zona marítimo terrestre, específicamente dentro de la zona pública, y es por tanto un bien demanial del Estado, que goza de las características de inembargabilidad, imprescriptibilidad, inalienabilidad, y que no puede ser objeto de ocupación bajo ningún título ni en ningún caso, y nadie podrá alegar derecho alguno sobre ella, en los términos que dispone la Ley de la Zona Marítimo Terrestre, que además confía la custodia y administración de esas zonas a las Municipalidades. Por otra parte, la recurrente reconoce que su vivienda se encuentra dentro de la Zona Marítimo Terrestre, y no acredita que esté en la Zona Restringida, donde si es posible obtener permisos y concesiones, en razón de ello, no puede tutelarse en esta sede la ocupación ilegítima que ha hecho de la zona mencionada. Asimismo, se constata que mediante resolución de las diez horas con veinte minutos del veintiuno de agosto de dos mil uno, la Alcaldía Municipal de Osa rechazó la solicitud de concesión en la Zona Marítimo Terrestre que la recurrente había presentado, debido a que se encuentra ubicada dentro de la zona de protección no concesionable y correspondiente a Humedales. Por otra parte, en cuanto al alegato de la promovente de que las autoridades recurridas no podían ejecutar su desalojo de la Zona Marítimo Terrestre, hasta tanto no se resolviera el recurso de apelación planteado para ante el Concejo Municipal, es preciso aclararle que esta Sala ha resuelto reiteradamente que los actos administrativos firmes, son ejecutorios aún cuando se presenten recursos de apelación o se inicien procesos judiciales en su contra. En efecto, de conformidad con el artículo 146, párrafo primero de la Ley General de la Administración Pública, la Administración tendrá potestad de ejecutar por si, sin recurrir a los Tribunales, los actos administrativos eficaces, válidos o anulables, aún contra la voluntad o resistencia del obligado, sujeta a la responsabilidad que pudiera resultar. Esta posición privilegiada con que cuenta la Administración de hacer valer sus decisiones frente a particulares que se afectan con ellas, le es conferida por el ordenamiento jurídico con el fin de resguardar de la mejor manera los intereses involucrados. No obstante lo anterior, como ya se indicó en líneas anteriores, de la lectura del escrito mediante el cual la recurrente contestó la audiencia conferida por el Alcalde recurrido, no se desprende que interpusiera recurso de apelación alguno, ni se acredita su presentación por otros medios. Así las cosas, es en la vía de legalidad ordinaria, donde debe apersonarse la amparada en defensa de los derechos e intereses de rango infraconstitucional, que estime lesionados\n\n... Ver más\nTexto de la resolución\n\nExp: 03-010659-0007-CO\n\nRes: 2003-14603\n\nSALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las doce horas con veintisiete minutos del doce de diciembre del dos mil tres.-\n\n\n\n\nRecurso de amparo interpuesto por MARIA ESTELA AGUILAR CORELLA, cédula número 9-037-013 y CORELLA AGUILAR MINOR A., contra la MUNICIPALIDAD DE OSA.\n\nResultando:\n\n1.- Por escrito recibido en la Secretaría de la Sala a las 9:58 horas del 13 de octubre de 2003 (folio 1), la recurrente interpone recurso de amparo contra MUNICIPALIDAD DE OSA y manifiesta que es propietaria por posesión, y solicitante de concesión ante la Corporación Municipal recurrida de un terreno ubicado en Dominicalito de Osa, inmueble en el que estableció un restaurante, el cual administra desde 9 años. Indica que el 6 de agosto de este año, se le notificó la resolución de las 14:15 horas del 3 de julio de este año, en la que el Alcalde recurrido le indicaba que presuntamente se encontraba infringiendo las disposiciones de la Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre, haciéndole el traslado de cargos de ley, otorgándole el término de 5 días hábiles al efecto de que ejerciera su defensa y procediera voluntariamente a cesar la supuesta infracción que se le achacaba. Dentro del término otorgado la amparada presentó recurso de revocatoria con apelación en subsidio en contra de la resolución antes mencionada. Por resolución de las 15:30 horas del 29 de setiembre pasado, el Alcalde Municipal de Osa rechazó el recurso de revocatoria presentado por la amparada, ordenando enviar el expediente ante el Concejo Municipal para que conozca el recurso de apelación. Dicho recurso conforme a los procedimientos dejaba imposibilitaba la posible ejecución del acto administrativo de desalojo y destrucción de edificaciones, hasta tanto no fuera resuelto por el referido Concejo Municipal. No estando resuelto el recurso de apelación interpuesto y habiendo pasado menos de cuarenta y ocho horas de que se le había notificado el rechazo del recurso de apelación, sea el 3 de octubre pasado, el Alcalde recurrido se presentó a la propiedad de la amparada, en compañía de funcionarios de la Municipalidad, oficiales de la Delegación Policial de Osa, así como equipo de demolición, procediendo a destruir su casa y el negocio comercial. Señala que al indicarle al Alcalde con respecto a la legalidad o ilegalidad de la resolución y ejecución de dicho acto administrativo de desahucio y demolición de edificaciones, tomando en cuenta que se había presentado un recurso de apelación, esa autoridad, por medio de uno de sus personeros supuestamente contestó que \"él se atenía a las consecuencias, por la ejecución de este acto\". Estima que las autoridades recurridas han violentado en su perjuicio, lo establecido en los artículos 11, 39, 41 y 45 de la Constitución Política. Solicita la recurrente que se declare con lugar el recurso.\n\n2.- Informa bajo juramento José Gabriel Villachica Zamora, en su condición de Alcalde de la Municipalidad de Osa (folio 64), que los amparados se encontraban infringiendo el ordenamiento jurídico por estar ocupando, desarrollando y explotando de manera ilegítima el dominio público en la parte inalienable, es decir, dentro de los 50 metros, de una zona de protección de humedal, lo que motivó a que esa Municipalidad en defensa de los intereses superiores de la “Cosa Común” iniciara contra la amparada las acciones administrativas en defensa del Patrimonio Nacional, por lo que rechaza que la amparada es propietaria por posesión de la Zona Pública en el sector de Dominicalito, distrito Bahía Ballena del cantón de Osa, ya que su único propietario es el Estado. Señala que según el expediente administrativo la amparada ha sido debidamente apercibida en diferentes momentos de su condición de infractora a la Ley N°6043. Explica que el terreno ocupado ilegalmente por la amparada no sólo se ubica en Zona Pública inalienable, sino que además se haya contemplado como zona de protección de un Humedal. Añade que en el sector de Dominicalito existe un plan regulador de Punta Dominical debidamente aprobado y vigente donde se describen los usos de suelos. Afirma que aunque la amparada presentó una solicitud de concesión con anterioridad a la aprobación del plan regulador el 4 de octubre en el sector de Dominicalito, Distrito Bahía Ballena del Cantón de Osa, no es factible que dicha amparada solicitante de una concesión pretenda justificar una actuación ilegítima dentro del dominio público. Menciona que en una de las edificaciones construida por la amparada se explotaba un restaurante sin que constara en los registros municipales, los permisos de construcción. Procedió a cumplir con lo dispuesto por el Concejo Municipal de Osa mediante acuerdo aprobado en sesión 7-2003, celebrada el 3 de marzo del 2003, artículo 4 y ratificado en el acta ordinaria 11-2003, celebrada el 12 de marzo del 2003, capítulo 5.  Dispuso que la aprobación del procedimiento administrativo para la actuación municipal por infracción a la Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre, Ley N°6043 y su reglamento de N°7841-P-78, debía comunicársele a la amparada por resolución de las 14:15 horas del 3 de julio del 2003 y conferirle el traslado de cargos, otorgándole 5 días para que pudiese alegar defensa, aportar pruebas de descargo y para que voluntariamente cesara su infracción, desalojando el terreno y destruyendo la obras realizadas. Agrega que dicha resolución fue notificada el 6 de agosto del 2003. Sostiene que la amparada presentó un escrito sin mencionar que se trataba de un recurso de revocatoria ya que sólo indicaba el ejercicio del artículo 55 de la Ley N°6043, el cual menciona el pago de mejoras en una parcela en caso de la extinción de una concesión debidamente otorgada. Informa que dicho escrito se equiparó a la condición de recurso de revocatoria y se tramitó, sin que lograra desmentir su condición de infractora a la Ley N° 6043 o la validez de las construcciones. Agrega que por un error a la hora de confeccionar la resolución de las 15:30 horas del 29 de setiembre de 2003, se dispuso enviar el expediente ante el Concejo Municipal para que conociera el recurso de apelación; sin embargo, se corrigió mediante nueva resolución de las 16:40 horas del 29 de setiembre de 2003, donde se indicó correctamente que la remisión del expediente debía hacerse a la Secretaría del Concejo Municipal para que procediera al foliado y la certificación de los acuerdos, ambas resoluciones dice fueron notificadas al fax señalado. Solicita que se desestime el recurso planteado.\n\n3.- Informa bajo juramento María del Socorro Rodríguez Mojica en su condición de Presidenta del Concejo Municipal de la Osa. (folio 117), que los amparados se encontraban infringiendo el ordenamiento jurídico por estar ocupando, desarrollando y explotando de manera ilegítima el dominio público en la parte inalienable, es decir, dentro de los 50 metros, de una zona de protección de humedal, lo que motivó a que esa Municipalidad en defensa de los intereses superiores de la “Cosa Común” a iniciar contra la amparada las acciones administrativas en defensa del Patrimonio Nacional, por lo que rechaza que es propietaria por posesión de la Zona Pública en el sector de Dominicalito, distrito Bahía Ballena del cantón de Osa, ya que su único propietario es el Estado. Señala que según el expediente administrativo la amparada ha sido debidamente apercibida en diferentes momentos de su condición de infractora a la Ley N°6043. Explica que el terreno ocupado ilegalmente por la amparada no sólo se ubica en Zona Pública inalienable, sino que además se haya contemplado como zona de protección de un Humedal. Añade que en el sector de Dominicalito existe un plan regulador de Punta Dominical debidamente aprobado y vigente donde se describen los usos de suelos. Afirma que aunque la amparada presentó una solicitud de concesión con anterioridad a la aprobación del plan regulador el 4 de octubre en el sector de Dominicalito, Distrito Bahía Ballena del Cantón de Osa, no es factible que dicha amparada solicitante de una concesión pretenda justificar su actuación ilegítima dentro del dominio público. Menciona que en una de las edificaciones construida por la amparada se explotaba un restaurante sin que constara en los registros municipales, los permisos de construcción. Procedió a cumplir con lo dispuesto por el Concejo Municipal de Osa mediante acuerdo aprobado en sesión 7-2003, celebrada el 3 de marzo del 2003, artículo 4 y ratificado en el acta ordinaria 11-2003, celebrada el 12 de marzo del 2003, capítulo 5.  Refiere que la aprobación del procedimiento administrativo para la actuación municipal por infracción a la Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre, Ley N°6043 y su reglamento de N°7841-P-78, debía comunicársele a la amparada por resolución de las 14:15 horas del 3 de julio del 2003 y conferirle el traslado de cargos, otorgándole 5 días para que pudiese alegar defensa, aportar pruebas de descargo y para que voluntariamente cesara su infracción, desalojando el terreno y destruyendo la obras realizadas. Agrega que dicha resolución fue notificada el 6 de agosto del 2003. Sostiene que la amparada presentó un escrito de seis hojas        sin mencionar que se trataba de un recurso de revocatoria ya que sólo indicaba el ejercicio del artículo 55 de la Ley N°6043, el cual menciona el pago de mejoras en una parcela en caso de la extinción de una concesión debidamente otorgada. Informa que dicho escrito se equiparó a la condición de recurso de revocatoria y se tramitó, sin que demostrara su condición de infractora a la Ley N° 6043 o la validez de las construcciones. Agrega que por un error a la hora de confeccionar la resolución de las 15:30 horas del 29 de setiembre de 2003, se dispuso enviar el expediente ante el Concejo Municipal para que conociera el recurso de apelación; sin embargo, se corrigió mediante nueva resolución de las 16:40 horas del 29 de setiembre de 2003, donde se indicó correctamente que la remisión del expediente debía hacerse a la Secretaría del Concejo Municipal para que procediera al foliado y la certificación de los acuerdos, ambas resoluciones dice fueron notificadas al fax señalado. Solicita que se desestime el recurso planteado.\n\n4.- Por memorial presentado ante la Secretaría de la Sala a las diez horas con cincuenta y seis minutos del catorce de noviembre de 2003 (folio 133), la recurrente ofrece réplica del informe rendido por las autoridades recurridas, y reitera los argumentos que ofreció en el escrito de interposición del presente amparo.\n\n5.- En los procedimientos seguidos se han observado las prescripciones legales.\n\n\n\n\nRedacta la Magistrada Calzada Miranda; y,\n\n\n\n\nConsiderando:\n\nI.- Hechos probados. De importancia para la decisión de este asunto, se estiman como debidamente demostrados los siguientes hechos, sea porque así han sido acreditados o bien porque el recurrido haya omitido referirse a ellos según lo prevenido en el auto inicial:\n\na)                   La recurrente construyó varias edificaciones dentro de los cincuenta metros de la denominada zona pública, que forma parte de la zona marítimo terrestre, en el cantón de Osa (informe a folio 41).\n\nb)                   Desde 1995, la Municipalidad de Osa puso en conocimiento de la recurrente, supuestas infracciones a la Ley Nº6043 sobre la Zona Marítimo Terrestre y su Reglamento (folio 77 y siguientes).\n\nc)                   Mediante resolución de las diez horas con veinte minutos del veintiuno de agosto de dos mil uno, la Alcaldía Municipal de Osa rechazó la solicitud de concesión en la Zona Marítimo Terrestre presentada por la recurrente, debido a que se encuentra ubicada dentro de la zona de protección no concesionable y correspondiente a Humedales (folio 84).\n\nd)                   El 19 de mayo de 2003, funcionarios del Departamento de Inspecciones de la Municipalidad de Osa realizaron inspección a la zona donde habita la recurrente, y levantaron acta por infracción a la Ley Nº6043 sobre la Zona Marítimo Terrestre y su Reglamento (folio 91).\n\ne)                   El seis de agosto de este año, se le comunicó a la recurrente la resolución de las catorce horas quince minutos del tres de julio de dos mil tres, emitida por el Alcalde recurrido en la que se le realizó el traslado de cargos por supuesta infracción a la Ley Nº6043 sobre la Zona Marítimo Terrestre y su Reglamento, y se le confirió el término de cinco días hábiles para presentar alegatos y aportas pruebas en su defensa (folio 94).\n\nf)                   El 13 de agosto de este año, la recurrente presentó un memorial ante la Municipalidad recurrida, en el cual contestó la audiencia conferida y solicitó la anulación de lo acordado por la Municipalidad de Osa (folio 105).\n\ng)                   Mediante resolución de las quince horas con treinta minutos del veintinueve de setiembre de 2003, se rechazó la gestión interpuesta por la recurrente (folio 109).\n\nII.- Objeto del recurso. La recurrente acude a la Sala en la vía de amparo, y reclama que aún cuando impugnó la resolución del Alcalde Municipal de Osa en la que se le realizó traslado de cargos, por la supuesta infracción a la Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre, el diecisiete de octubre de este año el funcionario accionado ordenó el desalojo de tres edificaciones que le pertenecen. Lo anterior a pesar de que estaba pendiente de resolver recurso de apelación interpuesto para ante el Concejo Municipal, por lo que estima que existió abuso de autoridad y se le causó violación a sus derechos fundamentales, en particular los artículos 39, 41 y 45 de la Carta Magna.\n\nIII.- Sobre el fondo. En su informe de ley –que se tiene dado bajo fe de juramento, con oportuno apercibimiento de las consecuencias incluso penales previstas en el artículo 44 de la Ley que rige esta jurisdicción-, los recurridos señalan que el seis de agosto pasado, en cumplimiento de lo dispuesto por la Ley 6043 de la Zona Marítimo Terrestre y su Reglamento, se levantó y comunicó a la recurrente una infracción a dicha normativa, por tener ubicada su casa de habitación y otras edificaciones dentro de la franja de cincuenta metros de ancho denominada Zona Pública, en la Zona Marítimo Terrestre. El 13 de agosto de este año, la recurrente contestó la audiencia conferida y solicitó la anulación de lo acordado por la Municipalidad de Osa. Mediante resolución de las quince horas con treinta minutos del veintinueve de setiembre de 2003, se rechazó la gestión de la recurrente, que se entendió como un recurso de revocatoria. Sin embargo, de la lectura de escrito de contestación de la audiencia, no se desprende que se interpusiera recurso de apelación alguno, ni la amparada acredita su presentación por otros medios. En el caso bajo análisis, la Sala estima conveniente hacer referencia al alcance que tiene el derecho de ocupación alegado por la amparada sobre terrenos ubicados en la Zona Marítimo Terrestre y la potestad de la Municipalidad para disponer de esos terrenos. Para ello, es preciso transcribir el contenido de los artículos 1, 9, 10, y 20 de la Ley de la Zona Marítimo Terrestre que indican:\n\n \n\n          Artículo 1: La zona marítimo terrestre constituye parte del patrimonio nacional, pertenece al Estado y es inalienable e imprescriptible. Su protección, así como la de sus recursos naturales, es obligación del Estado, de sus instituciones y de todos los habitantes del país. Su uso y aprovechamiento están sujetos a las disposiciones de esta ley.     \n\n \n\n          Artículo 9: Zona marítimo terrestre es la franja de doscientos metros de ancho a todo lo largo de los litorales Atlántico y Pacífico de la República, cualquiera sea su naturaleza, medidos horizontalmente a partir de la línea de pleamar ordinaria y los terrenos y rocas que deje el mar en descubierto en la marea baja (...)     \n\n \n\n          Artículo 10: La zona marítimo terrestre se compone de dos secciones: la ZONA PUBLICA, que es la faja de cincuenta metros de ancho a contar de la pleamar ordinaria, y las áreas que quedan al descubierto durante la marea baja; y la ZONA RESTRINGIDA, constituida por la franja de los ciento cincuenta metros restantes, o por los demás terrenos en caso de islas. Los islotes, peñascos y demás áreas pequeñas y formaciones naturales, que sobresalgan del mar corresponden a la zona pública.     \n\n \n\n          Artículo 12: En la zona marítimo terrestre es prohibido, sin la debida autorización legal, explotar la flora y la fauna existentes, deslindar con cercas, carriles o en cualquier otra forma, levantar edificaciones o instalaciones, cortar árboles, extraer productos o realizar cualquier otro tipo de desarrollo, actividad u ocupación.\"\n\n \n\nZona Pública\n\nArtículo 20.- Salvo las excepciones establecidas por la ley, la zona pública no puede ser objeto de ocupación bajo ningún título ni en ningún caso. Nadie podrá alegar derecho alguno sobre ella. Estará dedicada al uso público y en especial al libre tránsito de las personas. Las entidades y autoridades que indica el artículo 18 deberán dictar y hacer cumplir las disposiciones necesarias para garantizar el libre y seguro tránsito de las personas y el uso público de esta zona.\n\n \n\nIV.- De las normas transcritas, tenemos que existe un régimen especial de propiedad del Estado en la llamada zona marítimo terrestre. Esa propiedad es inalienable e imprescriptible, es decir, ningún particular puede adquirir derechos sobre ella, con las salvedades de las situaciones vigentes con anterioridad a la promulgación de la ley. Dentro de ese régimen de propiedad, destaca la división en dos zonas: la pública y la zona restringida. La zona pública está por definición excluida de cualquier tipo de explotación o construcción en manos de particulares, y no puede ser objeto de ocupación en ningún caso, pues está destinada al \"uso público\", según lo establece claramente el artículo 20 de la ley, exceptuando aquellos terrenos que por su topografía sean inaccesibles. El régimen de esta zona es definitivo: no puede construirse absolutamente nada por particulares, y únicamente obras mínimas de infraestructura, debidamente autorizadas por las instituciones señaladas y en el entendido de que se destinarán al uso público. Por su parte, el régimen de la llamada zona restringida, es un poco más libre, sin que ello implique que tal terreno se \"privatice\", porque sigue siendo propiedad del Estado. Es en esta zona en que se permite la \"explotación\" siempre restringida y sujeta a los condicionamientos de la ley y a los planes urbanos de la zona, por parte de los particulares, mediante el instituto de la concesión, que serán, en todo caso, para uso y disfrute (artículos 39 a 43 de la Ley). Quedan a salvo las propiedades que tenían un régimen distinto al amparo de legislaciones anteriores o contratos suscritos conforme esa legislación, incluida esta zona y la zona pública (artículo 68) -con las salvedades indicadas con anterioridad para esta última zona-, y aquéllas zonas que la propia ley ha considerado como \"casos especiales\", que se encuentran claramente definidas en los artículos 74 a 82. Así, toda concesión tiene que sujetarse a las limitaciones en cuanto a construcción, ampliación, remodelación e incluso al uso y disfrute mismo de la parcela, debiendo además cumplir con ciertos parámetros y requisitos si la zona ha sido declarada de interés turístico (artículo 57) y, según sea el caso, cumplir con autorización de la municipalidad respectiva, el Instituto Costarricense de Turismo, el Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo y el Instituto de Desarrollo Agrario (antiguo Instituto Costarricense de Tierras y Colonización).\n\nV.- En sentencias anteriores, este Tribunal ha reconocido reiteradamente (entre otras, ver las sentencias número 2360-93, 5399-93, 5977-93, 5976-93, y 0502-I-95), que la zona marítimo terrestre es un bien demanial; así, por sentencia número 0447-91, de las 15:30 horas del 21 de febrero de 1991, claramente consideró que en efecto se trata de un bien de dominio público, en los términos del artículo 261 del Código Civil:\n\n           \"El carácter demanial de la zona marítimo terrestre (o ribera marina como se le denominó antiguamente) se reconoce desde tiempo inmemorial, y el Derecho Romano mismo recoge ese status, como \"res comunes\" y \"extra comercium\". En nuestro medio, con toda claridad desde el siglo pasado se ha reconocido el carácter público de esa franja marina adyacente al territorio nacional, en la que ejerce su soberanía ... no es posible tener por violado el artículo 45 Constitucional, ... ya que no se imponen limitaciones a la propiedad privada, sino que al regularse el dominio público, la ley lo que hace es establecer condiciones mediante las que es posible el uso y disfrute de la zona marítimo terrestre, por parte de los particulares. Así quien pretenda por medios no autorizados ejercer un uso privativo de esa zona tendrá vedada la posibilidad de consumarlo, pues es aceptable también, desde tiempo inmemorial, que se trata de bienes imprescriptibles en favor de particulares y que están fuera de comercio.\"\n\n \n\nLa naturaleza jurídica de la propiedad demanial es virtualmente diferente, como ya lo indicó esta Sala por resolución número 2306-91 de las 14:45 horas del 6 de noviembre, en la cual indicó:               \n\n           \"El dominio público se encuentra integrado por bienes que manifiestan, por voluntad expresa del legislador, un destino especial de servir a la comunidad, al interés público. Son llamados bienes dominicales, bienes demaniales, bienes o cosas públicos, que no pertenecen individualmente a los particulares y que están destinados a un uso público y sometidos a un régimen especial, fuera del comercio de los hombres. Es decir, afectados por su naturaleza y vocación. En consecuencia, esos bienes pertenecen al Estado en el sentido más amplio del concepto, están afectados al servicio que prestan y que invariablemente es esencial en virtud de norma expresa. Notas características de estos bienes, es que son inalienables, imprescriptibles, inembargables, no pueden hipotecarse ni ser susceptibles de gravamen en los términos de Derecho Civil y la acción administrativa sustituye a los interdictos para recuperar el dominio. Como están fuera del comercio, estos bienes no pueden ser objeto de posesión, aunque se puede adquirir un derecho al aprovechamiento, aunque no un derecho a la propiedad. El permiso de uso es un acto jurídico unilateral que lo dicta la Administración, en el uso de sus funciones y lo que se pone en manos del particular, es el dominio útil del bien, reservándose siempre el Estado, el dominio directo sobre la cosa. La precariedad de todo derecho o permiso de uso, es consustancial a la figura y alude a la posibilidad que la administración, en cualquier momento lo revoque, ya sea por la necesidad del Estado de ocupar plenamente el bien, por la construcción de una obra pública al igual que por razones de seguridad, higiene, estética, todo ello en la medida que si llega a existir una contraposición de intereses entre el fin del bien y el permiso otorgado, debe prevalecer el uso natural de la cosa pública. En consecuencia, el régimen patrio de los bienes de dominio público, ... los coloca fuera del comercio de los hombres y por ello los permisos que se otorguen serán siempre a título precario y revocables por la Administración, unilateralmente, cuando razones de necesidad o de interés general así lo señalan.\"      \n\n \n\n     Asimismo, en resolución N°1996-05756 de las catorce horas cuarenta y dos minutos del treinta de octubre de mil novecientos noventa y seis, la Sala indicó:  \n\n \n\n“Dentro de ese régimen de propiedad, destaca la división en dos zonas: la pública y la zona restringida. La zona pública está por definición excluida de cualquier tipo de explotación o construcción en manos de particulares, y no puede ser objeto de ocupación en ningún caso, pues está destinada al “uso público”, según lo establece claramente el artículo 20 de la ley, exceptuando aquellos terrenos que por su topografía sean inaccesibles. Únicamente se permite el desarrollo de obras mínimas de infraestructura en dicha zona, pero debidamente aprobadas por el Ministerio de Obras Públicas y Transportes, el Instituto Costarricense de Turismo y la respectiva municipalidad, atendiendo siempre al uso público al que deben destinarse. El régimen de esta zona es definitivo: no puede construirse absolutamente nada por particulares, y únicamente obras mínimas de infraestructura, debidamente autorizadas por las instituciones señaladas y en el entendido de que se destinarán al uso público. Nótese que el régimen de esta zona es tan estricto, que si por causas naturales cambia la topografía y modifica la demarcación de la zonas, y quedan construcciones dentro de la zona pública, se conservarán los derechos sobre lo existente, pero no podrán hacerse modificaciones o remodelaciones, procurándose su traslado a la zona restringida o en última instancia su expropiación. Así lo establece el artículo 24 de la Ley, que señala:\n\n       “Artículo 24: Si por causas naturales variare la topografía del terreno con el consiguiente cambio en las distancias y por ese motivo una construcción o instalación resultare ubicada dentro de la zona pública, el propietario conservará sus derechos pero no podrá efectuar refacciones ni remodelaciones. Se procurará su traslado a la zona restringida o su alineación a ella, con ayuda que se autoriza de la respectiva municipalidad o del Instituto Costarricense de Turismo si se tratare de persona de escasos recursos económicos. De no ser posible lo anterior, se procederá a su expropiación”.\n\n  Incluso para propiedades inscritas antes de la promulgación de la ley, con terrenos que comprenden la zona pública, el uso particular de las mismas es absolutamente restringido y sólo procederá con acuerdos expresos de la respectiva municipalidad, el Instituto Costarricense de Turismo y el Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo (artículo 25), así como las excepciones establecidas en el artículo 18 para determinados proyectos específicos, como estructuras portuarias, plantas industriales, etc., que por su propia naturaleza necesiten ser edificadas en las cercanías del mar, en cuyo caso también es necesaria la autorización expresa de las instituciones mencionadas”.\n\nVI.- En el caso que nos ocupa, la Sala tiene por cierto lo informado bajo juramento por los accionados en el sentido de que el terreno cuya posesión reclama la amparada se ubica en la zona marítimo terrestre, específicamente dentro de la zona pública, y es por tanto un bien demanial del Estado, que goza de las características de inembargabilidad, imprescriptibilidad, inalienabilidad, y que no puede ser objeto de ocupación bajo ningún título ni en ningún caso, y nadie podrá alegar derecho alguno sobre ella, en los términos que dispone la Ley de la Zona Marítimo Terrestre, que además confía la custodia y administración de esas zonas a las Municipalidades. Por otra parte, la recurrente reconoce que su vivienda se encuentra dentro de la Zona Marítimo Terrestre, y no acredita que esté en la Zona Restringida, donde si es posible obtener permisos y concesiones, en razón de ello, no puede tutelarse en esta sede la ocupación ilegítima que ha hecho de la zona mencionada. Asimismo, se constata que mediante resolución de las diez horas con veinte minutos del veintiuno de agosto de dos mil uno, la Alcaldía Municipal de Osa rechazó la solicitud de concesión en la Zona Marítimo Terrestre que la recurrente había presentado, debido a que se encuentra ubicada dentro de la zona de protección no concesionable y correspondiente a Humedales. Por otra parte, en cuanto al alegato de la promovente de que las autoridades recurridas no podían ejecutar su desalojo de la Zona Marítimo Terrestre, hasta tanto no se resolviera el recurso de apelación planteado para ante el Concejo Municipal, es preciso aclararle que esta Sala ha resuelto reiteradamente que los actos administrativos firmes, son ejecutorios aún cuando se presenten recursos de apelación o se inicien procesos judiciales en su contra. En efecto, de conformidad con el artículo 146, párrafo primero de la Ley General de la Administración Pública, la Administración tendrá potestad de ejecutar por si, sin recurrir a los Tribunales, los actos administrativos eficaces, válidos o anulables, aún contra la voluntad o resistencia del obligado, sujeta a la responsabilidad que pudiera resultar. Esta posición privilegiada con que cuenta la Administración de hacer valer sus decisiones frente a particulares que se afectan con ellas, le es conferida por el ordenamiento jurídico con el fin de resguardar de la mejor manera los intereses involucrados. No obstante lo anterior, como ya se indicó en líneas anteriores, de la lectura del escrito mediante el cual la recurrente contestó la audiencia conferida por el Alcalde recurrido, no se desprende que interpusiera recurso de apelación alguno, ni se acredita su presentación por otros medios. Así las cosas, es en la vía de legalidad ordinaria, donde debe apersonarse la amparada en defensa de los derechos e intereses de rango infraconstitucional, que estime lesionados.\n\nPor tanto:\n\n\n\n\nSe declara sin lugar el recurso.\n\n\n\n\n \n\n \n\n \n\nLuis Fernando Solano C.\n\nPresidente\n\n \n\n \n\nAna Virginia Calzada M.      Gilbert Armijo S.\n\n \n\n \n\n \n\nErnesto Jinesta L.            Fernando Cruz C.\n\n \n\n \n\n \n\nSusana Castro A.               Fabián Volio E.\n\nClasificación elaborada por SALA CONSTITUCIONALdel Poder Judicial. Prohibida su reproducción y/o distribución en forma onerosa.\n\nEs copia fiel del original - Tomado del Nexus.PJ el: 06-02-2026 15:59:42.\n\nSCIJ de Hacienda\nSCIJ de la Procuraduría General de la República",
  "body_en_text": "Exp: 03-010659-0007-CO\n\nRes: 2003-14603\n\nCONSTITUTIONAL CHAMBER OF THE SUPREME COURT OF JUSTICE. San José, at twelve hours and twenty-seven minutes on December twelfth, two thousand three.-\n\nAn amparo action (Recurso de amparo) filed by MARIA ESTELA AGUILAR CORELLA, identity card number 9-037-013 and CORELLA AGUILAR MINOR A., against the MUNICIPALITY OF OSA (MUNICIPALIDAD DE OSA).\n\nWhereas:\n\n1.- By a brief received at the Secretariat of the Chamber at 9:58 a.m. on October 13, 2003 (folio 1), the petitioner files an amparo action against the MUNICIPALITY OF OSA and states that she is the owner by possession, and applicant for a concession (concesión) before the respondent Municipal Corporation, of a property located in Dominicalito de Osa, a property where she established a restaurant, which she has operated for 9 years. She indicates that on August 6 of this year, she was notified of the resolution issued at 2:15 p.m. on July 3 of this year, in which the respondent Mayor indicated that she was allegedly violating the provisions of the Law on the Maritime Terrestrial Zone (Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre), sending her the statement of charges (traslado de cargos) required by law, granting her a term of 5 business days to present her defense and to voluntarily cease the alleged violation she was accused of. Within the term granted, the amparo petitioner filed a motion for reconsideration with a subsidiary appeal (recurso de revocatoria con apelación en subsidio) against the aforementioned resolution. By a resolution issued at 3:30 p.m. on last September 29, the Municipal Mayor of Osa rejected the motion for reconsideration filed by the petitioner, ordering that the file be sent to the Municipal Council (Concejo Municipal) for it to hear the appeal (recurso de apelación). According to procedures, this appeal made the potential execution of the administrative act of eviction and destruction of buildings impossible until it was resolved by the said Municipal Council. With the appeal not yet resolved and less than forty-eight hours having passed since she had been notified of the rejection of the appeal motion, that is, on October 3, the respondent Mayor appeared at the petitioner's property, accompanied by officials from the Municipality, officers from the Osa Police Delegation, and demolition equipment, proceeding to destroy her house and commercial business. She points out that upon informing the Mayor regarding the legality or illegality of the resolution and execution of that administrative act of eviction and demolition of buildings, considering that an appeal had been filed, that authority, through one of his representatives, allegedly replied that \"he would face the consequences for the execution of this act.\" She believes that the respondent authorities have violated, to her detriment, the provisions established in Articles 11, 39, 41, and 45 of the Political Constitution. The petitioner requests that the action be granted.\n\n2.- José Gabriel Villachica Zamora, in his capacity as Mayor of the Municipality of Osa, reports under oath (folio 64) that the amparo petitioners were violating the legal order by illegally occupying, developing, and exploiting the public domain (dominio público) in its inalienable part, that is, within the 50 meters of a wetland protection zone (zona de protección de humedal), which motivated this Municipality, in defense of the superior interests of the \"Common Good,\" to initiate administrative actions against the petitioner in defense of the National Heritage (Patrimonio Nacional). He therefore rejects the claim that the petitioner is the owner by possession of the Public Zone (Zona Pública) in the Dominicalito sector, Bahía Ballena district, Osa canton, as its sole owner is the State. He points out that according to the administrative file, the petitioner has been duly warned on different occasions of her status as a violator of Law N°6043. He explains that the land illegally occupied by the petitioner is not only located in the inalienable Public Zone but is also designated as a wetland protection zone. He adds that in the Dominicalito sector, there is a duly approved and current regulatory plan (plan regulador) for Punta Dominical where land uses are described. He states that even though the petitioner submitted a concession application prior to the approval of the regulatory plan on October 4 for the Dominicalito sector, Bahía Ballena District, Osa Canton, it is not feasible for this petitioner, as an applicant for a concession, to seek to justify an illegal action within the public domain. He mentions that in one of the buildings constructed by the petitioner, a restaurant was operated without construction permits appearing in the municipal records. He proceeded to comply with the provisions ordered by the Municipal Council of Osa through an agreement approved in session 7-2003, held on March 3, 2003, article 4, and ratified in ordinary minutes 11-2003, held on March 12, 2003, chapter 5. He ordered that the approval of the administrative procedure for municipal action for violation of the Law on the Maritime Terrestrial Zone, Law N°6043 and its regulation N°7841-P-78, had to be communicated to the petitioner by a resolution issued at 2:15 p.m. on July 3, 2003, and that she be given a statement of charges, granting her 5 days so she could present a defense, provide exonerating evidence, and voluntarily cease her violation by vacating the land and destroying the works performed. He adds that said resolution was notified on August 6, 2003. He maintains that the petitioner filed a brief without mentioning that it was a motion for reconsideration, as it only indicated the exercise of Article 55 of Law N°6043, which mentions the payment of improvements on a parcel in the event of the termination of a duly granted concession. He reports that this brief was treated as a motion for reconsideration and processed, without her managing to disprove her status as a violator of Law N° 6043 or the validity of the constructions. He adds that due to an error when drafting the resolution issued at 3:30 p.m. on September 29, 2003, it was ordered that the file be sent to the Municipal Council for it to hear the appeal; however, this was corrected by a new resolution issued at 4:40 p.m. on September 29, 2003, where it was correctly indicated that the referral of the file should be made to the Secretariat of the Municipal Council so that it could proceed with the pagination and certification of the agreements. Both resolutions, he says, were notified to the designated fax number. He requests that the filed action be dismissed.\n\n3.- María del Socorro Rodríguez Mojica, in her capacity as President of the Municipal Council of Osa, reports under oath (folio 117) that the amparo petitioners were violating the legal order by illegally occupying, developing, and exploiting the public domain in its inalienable part, that is, within the 50 meters of a wetland protection zone, which motivated this Municipality, in defense of the superior interests of the \"Common Good,\" to initiate administrative actions against the petitioner in defense of the National Heritage. She therefore rejects the claim that she is the owner by possession of the Public Zone in the Dominicalito sector, Bahía Ballena district, Osa canton, as its sole owner is the State. She points out that according to the administrative file, the petitioner has been duly warned on different occasions of her status as a violator of Law N°6043. She explains that the land illegally occupied by the petitioner is not only located in the inalienable Public Zone but is also designated as a wetland protection zone. She adds that in the Dominicalito sector, there is a duly approved and current regulatory plan for Punta Dominical where land uses are described. She states that even though the petitioner submitted a concession application prior to the approval of the regulatory plan on October 4 for the Dominicalito sector, Bahía Ballena District, Osa Canton, it is not feasible for this petitioner, as an applicant for a concession, to seek to justify her illegal action within the public domain. She mentions that in one of the buildings constructed by the petitioner, a restaurant was operated without construction permits appearing in the municipal records. She proceeded to comply with the provisions ordered by the Municipal Council of Osa through an agreement approved in session 7-2003, held on March 3, 2003, article 4, and ratified in ordinary minutes 11-2003, held on March 12, 2003, chapter 5. She refers that the approval of the administrative procedure for municipal action for violation of the Law on the Maritime Terrestrial Zone, Law N°6043 and its regulation N°7841-P-78, had to be communicated to the petitioner by a resolution issued at 2:15 p.m. on July 3, 2003, and that she be given a statement of charges, granting her 5 days so she could present a defense, provide exonerating evidence, and voluntarily cease her violation by vacating the land and destroying the works performed. She adds that said resolution was notified on August 6, 2003. She maintains that the petitioner filed a six-page brief without mentioning that it was a motion for reconsideration, as it only indicated the exercise of Article 55 of Law N°6043, which mentions the payment of improvements on a parcel in the event of the termination of a duly granted concession. She reports that this brief was treated as a motion for reconsideration and processed, without her demonstrating her status as a violator of Law N° 6043 or the validity of the constructions. She adds that due to an error when drafting the resolution issued at 3:30 p.m. on September 29, 2003, it was ordered that the file be sent to the Municipal Council for it to hear the appeal; however, this was corrected by a new resolution issued at 4:40 p.m. on September 29, 2003, where it was correctly indicated that the referral of the file should be made to the Secretariat of the Municipal Council so that it could proceed with the pagination and certification of the agreements. Both resolutions, she says, were notified to the designated fax number. She requests that the filed action be dismissed.\n\n4.- By a brief filed at the Secretariat of the Chamber at ten hours and fifty-six minutes on November fourteenth, two thousand three (folio 133), the petitioner offers a rebuttal to the report provided by the respondent authorities and reiterates the arguments offered in the initial filing of this amparo action.\n\n5.- The legal requirements have been observed in the proceedings followed.\n\nDrafted by Magistrate Calzada Miranda; and,\n\nConsidering:\n\nI.- Proven facts. The following facts are considered duly proven for the decision of this matter, either because they have been thus accredited or because the respondent has omitted to refer to them as provided for in the initial order:\n\na) The petitioner built several buildings within the fifty meters of the so-called public zone, which forms part of the maritime terrestrial zone (zona marítimo terrestre), in the canton of Osa (report at folio 41).\n\nb) Since 1995, the Municipality of Osa has notified the petitioner of alleged violations of Law Nº6043 on the Maritime Terrestrial Zone and its Regulation (folio 77 and following).\n\nc) By a resolution issued at ten hours and twenty minutes on August twenty-first, two thousand one, the Municipal Mayor's Office of Osa rejected the request for a concession in the Maritime Terrestrial Zone filed by the petitioner, because it is located within the non-concessionable protection zone corresponding to Wetlands (folio 84).\n\nd) On May 19, 2003, officials from the Inspections Department of the Municipality of Osa conducted an inspection of the area where the petitioner lives and issued a citation for violation of Law Nº6043 on the Maritime Terrestrial Zone and its Regulation (folio 91).\n\ne) On August sixth of this year, the petitioner was notified of the resolution issued at fourteen hours fifteen minutes on July third, two thousand three, by the respondent Mayor, in which a statement of charges was made for an alleged violation of Law Nº6043 on the Maritime Terrestrial Zone and its Regulation, and she was granted a term of five business days to present arguments and provide evidence in her defense (folio 94).\n\nf) On August 13 of this year, the petitioner filed a brief before the respondent Municipality, in which she answered the hearing granted and requested the annulment of what had been agreed by the Municipality of Osa (folio 105).\n\ng) By a resolution issued at fifteen hours and thirty minutes on September twenty-ninth, two thousand three, the motion filed by the petitioner was rejected (folio 109).\n\nII.- Object of the action. The petitioner comes to the Chamber by way of amparo, and claims that even though she challenged the resolution of the Municipal Mayor of Osa in which a statement of charges was made against her for the alleged violation of the Law on the Maritime Terrestrial Zone, on October seventeenth of this year, the respondent official ordered the eviction of three buildings that belong to her. This despite the fact that the appeal filed before the Municipal Council was pending resolution, for which reason she believes there was an abuse of authority and a violation of her fundamental rights, particularly Articles 39, 41, and 45 of the Magna Carta.\n\nIII.- On the merits. In their report required by law—which is given under oath, with due warning of the consequences, including criminal ones, provided for in Article 44 of the Law governing this jurisdiction—the respondents point out that on last August sixth, in compliance with the provisions of Law 6043 on the Maritime Terrestrial Zone and its Regulation, a violation of said regulation was cited and communicated to the petitioner for having her dwelling and other buildings located within the fifty-meter-wide strip called the Public Zone, in the Maritime Terrestrial Zone. On August 13 of this year, the petitioner answered the hearing granted and requested the annulment of what had been agreed by the Municipality of Osa. By a resolution issued at fifteen hours and thirty minutes on September twenty-ninth, two thousand three, the petitioner's motion, which was understood as a reconsideration motion, was rejected. However, from reading the written response to the hearing, it cannot be inferred that any appeal was filed, nor does the amparo petitioner prove its filing by other means. In the case under analysis, the Chamber believes it is appropriate to refer to the scope of the right of occupation claimed by the amparo petitioner over lands located in the Maritime Terrestrial Zone and the power of the Municipality to dispose of those lands. To this end, it is necessary to transcribe the content of Articles 1, 9, 10, and 20 of the Law on the Maritime Terrestrial Zone, which state:\n\n \n\n          Article 1: The maritime terrestrial zone constitutes part of the national heritage (patrimonio nacional), belongs to the State, and is inalienable and imprescriptible. Its protection, as well as that of its natural resources, is an obligation of the State, its institutions, and all the inhabitants of the country. Its use and exploitation are subject to the provisions of this law.\n\n \n\n          Article 9: The maritime terrestrial zone is the two-hundred-meter-wide strip along the entire length of the Atlantic and Pacific coastlines of the Republic, whatever their nature, measured horizontally from the ordinary high-water mark and the lands and rocks exposed by the sea at low tide (...)\n\n \n\n          Article 10: The maritime terrestrial zone is composed of two sections: the PUBLIC ZONE, which is the fifty-meter-wide strip starting from the ordinary high-water mark, and the areas exposed during low tide; and the RESTRICTED ZONE (ZONA RESTRINGIDA), constituted by the remaining one hundred and fifty meters, or by the other lands in the case of islands. Islets, rocky peaks, and other small areas and natural formations that protrude from the sea correspond to the public zone.\n\n \n\n          Article 12: In the maritime terrestrial zone, without the proper legal authorization, it is prohibited to exploit the existing flora and fauna, demarcate with fences, tracks, or in any other way, erect buildings or installations, cut trees, extract products, or carry out any other type of development, activity, or occupation.\"\n\n \n\nPublic Zone\n\nArticle 20.- Except for the exceptions established by law, the public zone cannot be occupied under any title or in any case. No one may claim any right over it. It shall be dedicated to public use and especially to the free transit of persons. The entities and authorities indicated in Article 18 shall issue and enforce the necessary provisions to guarantee the free and safe transit of persons and the public use of this zone.\n\n \n\nIV.- From the transcribed norms, it is understood that there is a special property regime of the State in the so-called maritime terrestrial zone. This property is inalienable and imprescriptible, that is, no private individual can acquire rights over it, with the exceptions of situations existing prior to the enactment of the law. Within this property regime, the division into two zones is notable: the public zone and the restricted zone. The public zone is by definition excluded from any type of exploitation or construction by private individuals, and it cannot be occupied in any case, as it is destined for \"public use,\" as clearly established by Article 20 of the law, except for those lands that due to their topography are inaccessible. The regime of this zone is definitive: absolutely nothing can be built by private individuals, and only minimal infrastructure works are permitted, duly authorized by the indicated institutions and on the understanding that they will be destined for public use. For its part, the regime of the so-called restricted zone is somewhat freer, without this implying that such land becomes \"privatized,\" because it remains the property of the State. It is in this zone that \"exploitation\" is allowed, always restricted and subject to the conditions of the law and the urban plans for the area, by private individuals, through the institution of the concession, which shall be, in any case, for use and enjoyment (Articles 39 to 43 of the Law). The properties that had a different regime under previous legislation or contracts signed in accordance with that legislation are excluded, including this zone and the public zone (Article 68)—with the exceptions previously indicated for this latter zone—and those zones that the law itself has considered \"special cases,\" which are clearly defined in Articles 74 to 82. Thus, every concession must be subject to the limitations regarding construction, expansion, remodeling, and even the use and enjoyment of the parcel itself, also having to comply with certain parameters and requirements if the zone has been declared of tourist interest (Article 57) and, as the case may be, comply with authorization from the respective municipality, the Costa Rican Tourism Institute (Instituto Costarricense de Turismo), the National Housing and Urban Development Institute (Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo), and the Institute of Agrarian Development (Instituto de Desarrollo Agrario, formerly the Costa Rican Institute of Lands and Colonization).\n\nV.- In previous judgments, this Court has repeatedly recognized (among others, see judgments number 2360-93, 5399-93, 5977-93, 5976-93, and 0502-I-95) that the maritime terrestrial zone is a public domain asset (bien demanial). Thus, in judgment number 0447-91, issued at 3:30 p.m. on February 21, 1991, it clearly considered that it is indeed a public domain asset, in the terms of Article 261 of the Civil Code:\n\n           \"The public domain nature of the maritime terrestrial zone (or marine shore as it was formerly called) has been recognized since time immemorial, and Roman Law itself records that status, as 'res comunes' and 'extra comercium'. In our environment, the public nature of that marine strip adjacent to the national territory, over which it exercises its sovereignty, has been clearly recognized since the last century ... it is not possible to consider Article 45 of the Constitution violated, ... since limitations are not being imposed on private property, but rather, by regulating the public domain, the law establishes conditions through which the use and enjoyment of the maritime terrestrial zone by private individuals is possible. Thus, anyone who intends through unauthorized means to exercise a private use of that zone will be prohibited from doing so, as it is also accepted, since time immemorial, that these are assets that are imprescriptible in favor of private individuals and that are outside of commerce.\"\n\n \n\nThe legal nature of public domain property is virtually different, as this Chamber already indicated in resolution number 2306-91 issued at 2:45 p.m. on November 6, in which it stated:               \n\n           \"The public domain (dominio público) is made up of assets that manifest, by express will of the legislator, a special purpose of serving the community, the public interest. They are called dominical assets, public domain assets (bienes demaniales), public goods or things, which do not belong individually to private parties and which are intended for a public use and subject to a special regime, outside the commerce of men. That is, affected by their nature and vocation. Consequently, these assets belong to the State in the broadest sense of the concept, they are assigned to the service they provide, which is invariably essential by virtue of an express norm. Characteristic features of these assets are that they are inalienable, imprescriptible, not subject to seizure (inembargables), cannot be mortgaged or be subject to a lien in terms of Civil Law, and administrative action replaces interdicts to recover the domain. As they are outside of commerce, these assets cannot be the object of possession, although a right to exploitation can be acquired, though not a right to property. The use permit (permiso de uso) is a unilateral legal act issued by the Administration in the exercise of its functions, and what is placed in the hands of the private individual is the beneficial ownership of the asset, with the State always reserving the direct ownership of the thing. The precariousness of any right or use permit is inherent to the figure and alludes to the possibility that the administration may revoke it at any time, whether due to the State's need to fully occupy the asset, for the construction of a public work, as well as for reasons of safety, hygiene, or aesthetics, all to the extent that if a conflict of interests arises between the purpose of the asset and the permit granted, the natural use of the public thing must prevail. Consequently, the national regime of public domain assets ... places them outside the commerce of men, and therefore, the permits granted will always be on a precarious basis (a título precario) and revocable by the Administration, unilaterally, when reasons of necessity or general interest so indicate.\"      \n\n \n\n     Likewise, in resolution N°1996-05756 issued at fourteen hours forty-two minutes on October thirtieth, nineteen ninety-six, the Chamber indicated:  \n\n \n\n\"Within this property regime, the division into two zones is notable: the public zone and the restricted zone. The public zone is by definition excluded from any type of exploitation or construction by private individuals, and it cannot be occupied in any case, as it is destined for “public use,” as clearly established by Article 20 of the law, except for those lands that due to their topography are inaccessible. Only the development of minimal infrastructure works in said zone is permitted, but these must be duly approved by the Ministry of Public Works and Transport (Ministerio de Obras Públicas y Transportes), the Costa Rican Tourism Institute, and the respective municipality, always considering the public use to which they must be destined. The regime of this zone is definitive: absolutely nothing can be built by private individuals, and only minimal infrastructure works are permitted, duly authorized by the indicated institutions and on the understanding that they will be destined for public use. Note that the regime of this zone is so strict that if natural causes change the topography and modify the demarcation of the zones, and buildings end up located within the public zone, the rights over what exists are conserved, but no modifications or remodeling can be made, with their transfer to the restricted zone or, as a last resort, their expropriation being pursued. Article 24 of the Law establishes this, stating:\n\n       “Article 24: If due to natural causes the topography of the land varies with the consequent change in distances and for that reason a construction or installation ends up located within the public zone, the owner shall retain their rights but may not make repairs or remodeling. Their transfer to the restricted zone or their alignment to it shall be pursued, with assistance authorized from the respective municipality or from the Costa Rican Tourism Institute in the case of persons of scarce economic resources.\"\n\nShould the foregoing not be possible, expropriation shall be pursued.”\n\nEven for properties registered prior to the enactment of the law, with lands that encompass the public zone (zona pública), private use thereof is absolutely restricted and shall only proceed with express agreements from the respective municipality, the Instituto Costarricense de Turismo, and the Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo (Artículo 25), as well as the exceptions established in Article 18 for certain specific projects, such as port structures, industrial plants, etc., which by their very nature need to be built in the vicinity of the sea, in which case express authorization from the aforementioned institutions is also required.”\n\nVI.- In the case at hand, this Chamber holds as true what was reported under oath by the respondents, to the effect that the land whose possession the protected party claims is located in the maritime-terrestrial zone (zona marítimo terrestre), specifically within the public zone (zona pública), and is therefore a public-domain asset (bien demanial) of the State, which enjoys the characteristics of being unattachable, imprescriptible, inalienable, and which cannot be subject to occupation under any title or in any case, and no one may claim any right over it, under the terms set forth in the Ley de la Zona Marítimo Terrestre, which also entrusts the custody and administration of those zones to the Municipalities. Moreover, the petitioner acknowledges that her dwelling is located within the Zona Marítimo Terrestre, and does not demonstrate that it is in the Restricted Zone (Zona Restringida), where it is indeed possible to obtain permits and concessions; by reason thereof, the illegitimate occupation she has carried out of the aforementioned zone cannot be protected in this venue. Likewise, it is verified that by resolution issued at ten hours and twenty minutes on August twenty-first, two thousand one, the Municipal Mayor’s Office of Osa rejected the concession request in the Zona Marítimo Terrestre that the petitioner had submitted, due to the fact that it is located within the non-concessionable protection zone corresponding to Wetlands (Humedales). Furthermore, regarding the petitioner’s argument that the respondent authorities could not carry out her eviction from the Zona Marítimo Terrestre until the appeal filed before the Concejo Municipal was resolved, it is necessary to clarify to her that this Chamber has repeatedly held that firm administrative acts are enforceable even when appeals are filed or judicial proceedings are initiated against them. Indeed, in accordance with Article 146, first paragraph, of the Ley General de la Administración Pública, the Administration shall have the power to execute by itself, without resorting to the Courts, administrative acts that are effective, valid, or voidable, even against the will or resistance of the obligated party, subject to any liability that may arise. This privileged position held by the Administration to enforce its decisions against private individuals affected by them is conferred upon it by the legal order for the purpose of safeguarding the involved interests in the best manner. Notwithstanding the foregoing, as already indicated in the preceding lines, from the reading of the brief through which the petitioner responded to the hearing granted by the respondent Mayor, it cannot be deduced that she filed any appeal whatsoever, nor is its submission evidenced by other means. This being the case, it is in the ordinary legality venue where the protected party must appear in defense of the infra-constitutional rights and interests that she deems violated.\n\nPor tanto:\n\nSe declara sin lugar el recurso.\n\nLuis Fernando Solano C.\nPresidente\n\nAna Virginia Calzada M. Gilbert Armijo S.\n\nErnesto Jinesta L. Fernando Cruz C.\n\nSusana Castro A. Fabián Volio E.\n\nClasificación elaborada por SALA CONSTITUCIONAL del Poder Judicial. Prohibida su reproducción y/o distribución en forma onerosa.\n\nEs copia fiel del original - Tomado del Nexus.PJ el: 06-02-2026 15:59:42.\n\nSCIJ de Hacienda\nSCIJ de la Procuraduría General de la República"
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