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  "id": "nexus-sen-1-0034-567323",
  "citation": "Res. 00023-2013 Tribunal Contencioso Administrativo Sección IV",
  "section": "nexus_decisions",
  "doc_type": "court_decision",
  "title_es": "Tribunal Contencioso reconoce derecho de propiedad a poseedor decenal sin limitaciones de ley agraria",
  "title_en": "Contentious Administrative Court recognizes property rights for a decennial possessor without agrarian-law limitations",
  "summary_es": "El Tribunal Contencioso Administrativo, Sección IV, falla a favor de Olivier Sánchez Jiménez, quien demostró posesión decenal quieta, pública, pacífica y continua sobre tres parcelas en Coto Brus, Puntarenas, adquiridas por el INDER del extinto Banco Anglo. La Sala concluye que el INDER, mediante acuerdo de Junta Directiva de 2004, reconoció derechos subjetivos a los ocupantes históricos, y que no podía ignorarlos sin acudir al proceso de lesividad. Declara que el actor consolidó su derecho de propiedad por usucapión antes de la donación al INDER, por lo que la titularidad debe otorgarse sin las limitaciones del artículo 67 de la Ley de Tierras y Colonización (prohibición de traspaso, gravamen o subdivisión por 15 años). No obstante, el tribunal impone protección ambiental a las áreas boscosas, nacientes y quebradas existentes en los predios, ordenando al INDER elaborar planos con las reservas naturales y al MINAE inspeccionar su conservación. Rechaza las excepciones de falta de derecho y legitimación del Estado y la Contraloría, y condena en costas a las entidades demandadas.",
  "summary_en": "The Contentious Administrative Tribunal, Section IV, ruled in favor of Olivier Sánchez Jiménez, who proved decennial, quiet, public, peaceful, and continuous possession of three parcels in Coto Brus, Puntarenas, acquired by INDER from the defunct Banco Anglo. The Court held that INDER, through a 2004 Board agreement, recognized subjective rights of the historical occupants and could not disregard them without initiating a lesividad (nullity review) suit. It found that the plaintiff consolidated ownership via adverse possession (usucapión) before the donation to INDER, so titling must proceed without the limitations of Article 67 of the Land and Colonization Law (prohibiting transfer, encumbrance, or subdivision for 15 years). Nevertheless, the court imposed environmental protection on forested areas, springs, and streams on the parcels, ordering INDER to produce plans showing natural reserves and MINAE to inspect their conservation. It rejected the State’s and Comptroller’s defenses of lack of standing and right, and awarded costs against the defendants.",
  "court_or_agency": "Tribunal Contencioso Administrativo Sección IV",
  "date": "21/03/2013",
  "year": "2013",
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    "water-law"
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    "prescripción positiva",
    "usucapión",
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    "posesión decenal",
    "INDER",
    "Ley de Tierras y Colonización",
    "Artículo 67",
    "prescripción positiva",
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    "patrimonio natural del Estado",
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    "regularización de ocupantes",
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  "keywords_en": [
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    "INDER",
    "Land and Colonization Law",
    "Article 67",
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    "occupant regularization",
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    "Olivier Sánchez Jiménez",
    "Banco Anglo",
    "Comptroller General",
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  "excerpt_es": "Se rechaza la excepción de falta de derecho, y la falta de legitimación ad causam activa y pasiva, declarándose con lugar en todos sus extremos la acción formulada por el señor Olivier Sánchez Jiménez en contra del Instituto de Desarrollo Rural, el Estado y la Contraloría General de la República. En consecuencia se le confiere al señor Olivier Sánchez Jiménez el derecho de propiedad sobre los fundos correspondientes a la Parcela B5-11 con una medida de 17 hectáreas 0224.25 metros cuadrados, plano catastrado número P-747495-2001, ubicada en el Distrito 03 de Agua Buena, cantón 8 Coto Brus, la cual es parte de Folio Real del Partido de Puntarenas número 119-266-000, la propiedad del Partido de Puntarenas parcela número B4-11 con una medida de 1 hectárea 6519.47 metros cuadrados, plano catastrado número P-746453-2001, ubicada en el Distrito 03 de Agua Buena, cantón 8 Coto Brus, la cual es parte de Folio Real del Partido de Puntarenas número 119-266-000, y la propiedad del Partido de Puntarenas parcela número B4-13 con una medida de 10 hectáreas 2081.63 metros cuadrados, plano catastrado número P-748001-2001, ubicada en el Distrito 03 de Agua Buena, cantón 8 Coto Brus, la cual es parte de Folio Real del Partido de Puntarenas número 119-266-000. Se ordena al INDER inscribir a nombre del actor tales fundos sin las limitaciones que indica el numeral 67 de la Ley 2825 del 14 de octubre de 1961, Ley de Tierras y Colonización (ITCO, INDER), además deberá el INDER confeccionar nuevos planos para cada parcela, en los que se ubiquen, y se hagan constar las nacientes, reservas forestales y cualquier otro patrimonio natural del Estado, previo dictamen técnico en el cual se establezca su existencia, lo cual una vez determinado se protegerá como patrimonio natural del Estado, arrastrando las limitaciones y reservas legales que imponen las leyes. Debe el actor permitir el ingreso de funcionarios del MINAET a efecto de que inspeccionen y vigilen el resguardo adecuado por parte del actor de tales áreas naturales, debiendo el promovente resguardar, obedecer y cumplir con las reservas legales y técnicas correspondientes.",
  "excerpt_en": "The exception of lack of right, and lack of active and passive standing, are rejected, and the action brought by Mr. Olivier Sánchez Jiménez against the Rural Development Institute, the State, and the Comptroller General of the Republic is upheld in its entirety. Consequently, Mr. Olivier Sánchez Jiménez is granted ownership rights over the lands corresponding to Parcel B5-11 measuring 17 hectares, 0224.25 square meters, cadastral plan number P-747495-2001, located in District 03 of Agua Buena, canton 8 Coto Brus, which is part of Real Folio of the Partido de Puntarenas number 119-266-000; the property of the Partido de Puntarenas parcel number B4-11 measuring 1 hectare, 6519.47 square meters, cadastral plan number P-746453-2001, located in District 03 of Agua Buena, canton 8 Coto Brus, which is part of Real Folio of the Partido de Puntarenas number 119-266-000; and the property of the Partido de Puntarenas parcel number B4-13 measuring 10 hectares, 2081.63 square meters, cadastral plan number P-748001-2001, located in District 03 of Agua Buena, canton 8 Coto Brus, which is part of Real Folio of the Partido de Puntarenas number 119-266-000. INDER is ordered to register these lands in the plaintiff’s name without the limitations set forth in article 67 of Law 2825 of October 14, 1961, the Land and Colonization Law (ITCO, INDER); additionally INDER must prepare new plans for each parcel, locating and recording springs, forest reserves, and any other natural heritage of the State, following a technical opinion establishing their existence, and once determined they shall be protected as natural heritage of the State, carrying the legal limitations and reserves imposed by law. The plaintiff must allow MINAET officials access to inspect and oversee the proper safeguarding of such natural areas by the plaintiff, who must protect, obey, and comply with the corresponding legal and technical reserves.",
  "outcome": {
    "label_en": "Granted",
    "label_es": "Con lugar",
    "summary_en": "The claim is granted, recognizing Olivier Sánchez Jiménez's ownership right over three parcels in Coto Brus, ordering their registration without the limitations of Article 67 of Law 2825, but with an obligation to protect springs, forests, and other natural heritage of the State.",
    "summary_es": "Se declara con lugar la demanda y se reconoce el derecho de propiedad de Olivier Sánchez Jiménez sobre tres parcelas en Coto Brus, ordenando su inscripción sin las limitaciones del artículo 67 de la Ley 2825, pero con obligación de proteger nacientes, bosques y demás patrimonio natural del Estado."
  },
  "pull_quotes": [
    {
      "context": "Considerando II.2",
      "quote_en": "Therefore, it follows that those lands over which individuals prove a decennial possession right must receive differentiated treatment and a different legal regime, even if they later belong to INDER.",
      "quote_es": "En razón de ello, se colige, que sobre tales terrenos sobre los que los particulares demuestren tener un derecho de posesión decenal, aunque posteriormente pasen a pertenecer al INDER deben tener un trato diferenciado y un régimen jurídico regulatorio diferente."
    },
    {
      "context": "Considerando II.2",
      "quote_en": "However, such private property right obtained in light of constitutional Article 45 does not exempt the acquirer from complying with each and every law that protects the natural heritage of the State.",
      "quote_es": "Sin embargo, tal derecho de propiedad particular obtenido a la luz del ordinal 45 constitucional, no exime al adquirente del cumplimiento de todas y cada de las leyes que protegen el patrimonio natural del Estado."
    },
    {
      "context": "Considerando II.3",
      "quote_en": "The general rule is that the respective public administration cannot annul an act that declares rights for the administered party, the exceptions being ex officio annulment or review and revocation.",
      "quote_es": "La regla general es que la administración pública respectiva no puede anular un acto declaratorio de derechos para el administrado, siendo las excepciones la anulación o revisión de oficio y la revocación."
    },
    {
      "context": "Considerando II.4",
      "quote_en": "It is calamitous to see the degree of deforestation in the area and soil degradation, which requires agile and timely state participation.",
      "quote_es": "Resulta calamitoso ver el grado de deforestación en la zona y de degradación del suelo, lo que obliga a una participación estatal ágil y oportuna."
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  "body_es_text": "Grande\nNormal\nPequeña\nTribunal Contencioso Administrativo Sección IV\n\nResolución Nº 00023 - 2013\n\nFecha de la Resolución: 21 de Marzo del 2013 a las 14:00\n\nExpediente: 10-004376-1027-CA\n\nRedactado por: Carlos Enrique Espinoza Salas\n\nClase de asunto: Proceso de conocimiento\n\nAnalizado por: CENTRO DE INFORMACIÓN JURISPRUDENCIAL\n\n\n\n\n\nContenido de Interés:\n\nTipo de contenido: Voto de mayoría\n\nRama del Derecho: Derecho Administrativo\n\nTema: Instituto de Desarrollo Rural\n\nSubtemas:\n\nAnálisis del régimen de excepción de derechos de posesión de los particulares sobre terrenos adquiridos por el Instituto de Desarrollo Rural.\n\nTema: Principio de confianza legítima\n\nSubtemas:\n\nAnálisis respecto al principio de intangibilidad de los actos propios.\n\nTema: Intangibilidad de los actos propios\n\nSubtemas:\n\nAnálisis respecto al principio de confianza legítima.\n\nTema: Derecho de posesión\n\nSubtemas:\n\nAnálisis sobre el régimen de excepción de los particulares sobre terrenos adquiridos por el Instituto de Desarrollo Rural.\n\n“II. 2 )- SOBRE EL REGIMEN DE EXCEPCION DE LOS DERECHOS DE POSESION DE PARTICULARES SOBRE TERRENOS ADQUIRIDOS POR EL INSTITUTO DE DESARROLLO RURAL:  En torno a lo expuesto, y en punto a la estipulación de no estar contemplados dentro de los terrenos del INDER, aquellos sobre los cuales se demuestre una posesión decenal, la misma debe adecuarse a los presupuestos legales que el ordenamiento jurídico dispone para su configuración. Por derecho de posesión se entiende la facultad de una persona de tener bajo su poder y voluntad la cosa objeto del derecho (artículo 277 del Código Civil), se hace efectivo por la ocupación o tradición del derecho o cosa de que se trata (ordinal 278 ibid) y se adquiere en forma originaria o derivada por consentimiento del propietario o por el derecho de conservar la cosa por más de un año (numeral 279 ibid). Se requiere que la posesión sea adquirida y ejercida en nombre propio o en nombre de otro (numeral 280 ibid), de modo que el hecho de la posesión hace presumir el derecho de poseer, mientras otro no pruebe corresponderle ese derecho (artículo 281 ibid) y subsiste mientras dure la tenencia de la cosa o goce del derecho o la posibilidad de continuar uno u otro (numeral 282 ibid), debiendo ser de buena fe, es decir que en el acto de la  posesión creía tener el derecho de poseer y que la ejerce en forma legítima (ordinal 284 y 285 ibid), en calidad de propietario (animus domini), continua, pública y pacífica. Por su parte en materia agraria se requiere la tenencia, poner a trabajar y producir la tierra, realizando por necesidad actos de posesión estables y efectivos, como dueño, en forma pacífica, pública e ininterrumpida, por más de un año, y con el propósito de ponerlo en condiciones de producción para su subsistencia o la de su familia sobre un terreno debidamente inscrito a nombre de un tercero en el Registro Público (ordinal 92 de la Ley de Tierras y Colonización, número 2825 del 14 de octubre de 1961). La base sustancial entre ambas posiciones no radica en el acto mismo, en tanto la posesión se realiza según su naturaleza sino en el justo título, requisito indispensable en materia civil y relativizado en materia agraria. Según lo expuesto y conforme a la normativa citada, es dable afirmar que el INDER debe respetar los derechos de posesión decenales que hayan sido adquiridos por los particulares con anterioridad o antelación al momento en que el fundo paso a su dominio por encontrarse dentro de los terrenos que por su especial condición es apto para ser objeto de titulación agraria. En razón de ello, se colige, que sobre tales terrenos sobre los que los particulares demuestren tener un derecho de posesión decenal, aunque posteriormente pasen a pertenecer al INDER deben tener un trato diferenciado y un régimen jurídico regulatorio diferente, de aquellos sobre los cuales adquiere el INDER sin existir poseedores. Reiteramos que estamos en situaciones especiales, excepcionales que requieren un tratamiento diverso.  Por ello, se diferencian dos regímenes de propiedad de inmuebles adquiridos por el INDER, uno regido por el sistema ordinario de asignación de tierras que estipulan los numerales 62 al 66 citados, regido por un procedimiento de solicitud (artículo 62), parcelación, adjudicación (numeral 63), título de posesión provisional, y otorgamiento del título de propiedad (ordinal 64), garantizando el pago con hipoteca de su parcela, fundos que deben ser afectados con las limitaciones de ley en los términos del numeral 67 ibid, el cual prohíbe al beneficiario traspasarlo, arrendarlo, subdividirlo o gravarlo excepto que hayan transcurrido 15 años desde la adquisición de la parcela y de que todas las obligaciones con dicho organismo estuvieren canceladas. En este caso el ente público define las parcelas y constituye el poblado propiamente dicho. Por otro lado, en el caso de fundos adquiridos por el INDER sobre los cuales se constate la presencia de poseedores previos con posesión decenal, deben de respetarse sus derechos adquiridos (numeral 11 ibid) y no podrán ser sometidos a tal régimen ordinario o común de asignación de tierras, por encontrarnos ante supuestos completamente diferentes y diversos. En este caso el INDER no efectúa estudios previos de vocación agraria, ni realiza el proceso de parcelía, sino que son las fuerzas vivas de la comunidad, las que definen que lotes están en abandono y como se realiza la titulación. La inscripción a favor de los terceros por parte del INDER es la regularización de una situación fáctica preexistente. Se trata de una situación especial y excepcional, donde el interés público y los principios de distribución de la riqueza que nutren la Constitución Política y conminan al Estado a procurar otorgar una solución al conflicto social que subsiste. En su momento la ley previo la posibilidad incluso de adquirir el bien inmueble para entregar a los particulares. Naturalmente el ente público debe garantizar  que no se afecte el demanio público que como tal no debe pasar a manos privadas por su misma naturaleza. En este caso lo que se está realizando es resolviendo un problema social de familias que han hecho su vida en un lugar del territorio nacional en precario. Todo sin perjuicio de que el Estado está llamado a adquirir el bien para poderlo entregar a terceros, sobre la base del 45 constitucional. En razón de ello, no puede el INDER pretender obligar a tales poseedores a que se sometan al régimen agravado de adquisición de tales fundos que ingresan dentro de la esfera competencia del INDER, admitir lo contrario sería violatorio del principio constitucional de inviolabilidad de la propiedad privada (numeral 45 constitucional). El fin social de la tierra de promover riqueza, se ve satisfecho, en tanto el transcurso del tiempo acredita esa situación, haciendo innecesario la limitaciones de ley. Se trata de una situación sui géneris donde la necesidad como fuente de derecho, en términos del maestro Eduardo Ortiz, se  impone. Bien sea que se haya adquirido la propiedad por dicho poseedor en forma originaria o derivada, estamos ante la presencia del derecho de posesión civil o agraria que le confiere un derecho real que constituye un derecho adquirido de rango constitucional que debe ser respetado por el INDER, e implicaría una desposesión de tales fundos sin seguir por los trámites normales expropiatorios, implicando un grave daño para los derechos fundamentales del ciudadano. Diferente sería el caso de si el poseedor ingresa a los fundos adquiridos por el INDER en data posterior a su adquisición, pero si lo hace con anterioridad no pude ser sometido sin claro desconocimiento de sus derechos reales, a procedimientos gravosos de adquisición diseñados para los parcelero que constituye el INDER. Ello así, toda vez que el ente público está sometido al ordinal 34 constitucional y todo ello implicaría conminar a los legítimos poseedores y eventuales propietarios, a obtener su propiedad a cambio de someterse al régimen agravado de adquisición, con un claro desconocimiento de su derecho adquirido de tipo real. Sin embargo, tal derecho de propiedad particular obtenido a la luz del ordinal 45 constitucional, no exime al adquirente del cumplimiento de todas y cada de las leyes que protegen el patrimonio natural del Estado, las que son consecuencia del artículo 121 inciso 14 de la Constitución Política y 262 del Código Civil. Dicho patrimonio de la nación y conforme con las reglas de Rolan, es imprescriptible, inalienable, intransmisible y no puede salir del ámbito público. Como ya se dijo, el poseedor y eventual propietario si acredita en sede judicial tener los requisitos de la posesión civil o agraria, y el desinterés o abandono en los términos dichos de la buena fe, debe sujetarse y someterse a las siguientes leyes: Ley Orgánica del Ambiente, Ley Forestal, Ley de Aguas, Ley de uso y manejo de conservación de suelos, Ley de la Zona Marítimo Terrestre, Leyes especiales que declaran reservas ambientales, forestales, humedales, manglares, debiendo por lo tanto protegerse y tutelarse los espacios de tales terrenos que se encuentren contemplados dentro del patrimonio natural de Estado, a efecto de garantizar su permanencia, preservación y cuidado en beneficio de todos los costarricenses, que tienen como derecho fundamental el de un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. De esta forma se logra un justo equilibrio entre el derecho real del individuo y el interés común y general que impone la colectividad.   Ahora bien, cuando el INDER constatando la situación jurídica particular de un poseedor, el cual cumple con el presupuesto de tener muchos años de haber obtenido un fundo por la vía de la posesión quieta, pública, pacífica, continua, con animus domini, a título de dueño y buena fe, con antelación a la adquisición de la propiedad, y le dicta un derecho subjetivo a su favor por intermedio de un acuerdo de Junta Directiva que le confiere un acto administrativo declaratorio de derecho subjetivos mediante el cual le reconoce el derecho de propiedad sin las limitaciones de ley, no puede haber obstáculo jurídico que impida la materialización, acreditación e inscripción de tal derecho real en mérito a las condiciones particulares y especiales de adquisición. Una primera aclaración es que emitido un acto favorable la Administración no puede simplemente desconocerlo, sino que está llamada a cumplir con los procedimientos para anularlo si presenta un vicio (lesividad) o a ejecutar el acto. Desconocer el acto propio es por demás sinónimo de arbitrariedad, porque la interdicción de la arbitrariedad es la base del derecho público. Al respecto no desconocemos la preocupación del órgano contralor en cuanto a la generación de procedimientos de excepción, que no en pocas ocasiones pueden producir abusos, más no debe olvidarse que el sometimiento al ordenamiento jurídico obliga a la Administración a respetar los derechos constituidos a terceros, salvo por los procedimientos especiales para revertir estos efectos.\n\nII. 3 )- SOBRE LA CONFIANZA LEGITIMA Y LOS DERECHOS SUBJETIVOS DEL ADMINISTRADO OBTENIDOS DE BUENA FE: Sobre este tema es relevante indicar que los derechos subjetivos se amparan en los principios de seguridad jurídica, intangibilidad de los actos propios de la Administración Pública, el de buena fé y confianza legítima. Entendiéndose por el principio de confianza legítima aquel según lo señalado por Caterina Balasso en su artículo \"El Principio de Protección de la Confianza Legítima y su Aplicabilidad respecto de los ámbitos de actuación del poder público\",  \"... si las actuaciones de los órganos que ejercen el poder público contrarían por completo la deducción lógica determinada por sus procederes anteriores, se configura una transgresión del principio de la confianza legítima, pues \"... cuando se alude a la conducta que fomenta la expectativa, la misma no está constituida tan sólo de actuaciones, sino que también se conforma con abstenciones y manifestaciones denegatorias u omisiones voluntarias...\". Las consecuencias de este principio, han sido descritas de la siguiente manera: \"El principio de la confianza legítima, junto con el de buena fe en las relaciones jurídico-administrativas dimana del principio de seguridad jurídica, esto es, la certidumbre en las relaciones con los poderes públicos, saber, el administrado, a qué atenerse con éstos, quienes deben evitar las situaciones objetivamente confusas y mantener las situaciones jurídicas aunque no sean absolutamente conformes con el ordenamiento jurídico\" (El destacado es nuestro) (Jinesta Lobo (Ernesto)). Tratado de Derecho Administrativo. Tomo I. Página 276. Siendo importante importante indicar que este principio se concreta fundamentalmente en la teoría de la intangibilidad de los actos propios declaratorios de derechos para el administrado, la cual fue definida mediante voto 2006-15828 de las 17:02 horas del 31 de octubre de 2006, la Sala Constitucional, al respecto, resolvió: \"V.- La anulación o revisión de oficio de los actos administrativos favorables o declaratorios de derechos para el administrado, como posibilidad de las administraciones públicas y sus órganos, constituye una excepción calificada a la doctrina de la inderogabilidad de los actos propios y favorables para el administrado o del principio de intangibilidad de los actos propios, al que esta Sala especializada le ha conferido rango constitucional por derivar del ordinal 34 de la Constitución Política (ver sentencias #2186-94 de las 17:03 hrs. del 4 de mayo de 1994 y #899-95 de las 17:18 hrs. del 15 de febrero de 1995). La regla general es que la administración pública respectiva no puede anular un acto declaratorio de derechos para el administrado, siendo las excepciones la anulación o revisión de oficio y la revocación. \". De conformidad con los principios constitucionales que dimanan de los numerales 11 y 34 de nuestra Constitución Política, y a la luz de la doctrina reiterada en la jurisprudencia de la Sala Constitucional, la Administración Pública no puede suprimir por sí misma, aquellos actos que haya emitido en ejercicio de sus competencias, y que confieran derechos subjetivos a los particulares. Esto es lo que conocemos como el principio citado de inderogabilidad de los actos propios o intangibilidad de los actos propios. No obstante lo dicho, la Administración tiene la posibilidad, por la vía de excepción, de anular o revisar de oficio actos administrativos favorables o declaratorios de derechos para el administrado, con la excepción regulada en los artículos 155 y 173 de la Ley General de la Administración Pública según la cual, se autoriza a la Administración a declarar, en vía administrativa, la nulidad de un acto declaratorio de derechos siempre y cuando esa nulidad, además de absoluta, sea evidente y manifiesta, previo dictamen de la Procuraduría General de la República. En los demás supuestos, para que la Administración pueda declarar la nulidad absoluta de un acto propio creador de derechos subjetivos a favor de los administrados debe acudir a la jurisdicción contencioso administrativa a interponer el proceso de lesividad señalado en los artículos 34, 39 inciso e)  del Código Procesal Contencioso Administrativo, así como 173 y 183 de la Ley General de la Administración Pública. La norma transcrita, es clara al establecer que la Administración tiene un año contado a partir del día siguiente a aquel en que haya sido dictado el acto declaratorio de derechos, salvo si el acto contiene vicios de nulidad absoluta, en cuyo caso, dicha declaratoria podrá hacerse mientras perduran sus efectos, contando el año a partir de que cesen los efectos. El proceso de lesividad ostenta un carácter netamente anulatorio, es decir, su finalidad única es la declaratoria de invalidez de un acto administrativo que se considera absolutamente nulo y lesivo a los intereses del Estado y en ese sentido está concebido como una garantía para los particulares, de que el acto no será anulado sin un juicio previo que cumpla con todas las garantías de un proceso judicial, en el cual se determine si el acto se encuentra viciado o no. El órgano jurisdiccional solo declarará la nulidad, cuando del estudio de los autos, constate que existe un vicio de nulidad, es decir, que dicho acto no cumpla los requisitos sustanciales para su validez, en tanto éste no resulte conforme con el ordenamiento jurídico. Al respecto la disposición estatuye:“Artículo 34.- A ninguna ley se le dará efecto retroactivo en perjuicio de persona alguna o de sus derechos patrimoniales adquiridos o de situaciones consolidadas.” Un primer acercamiento y precisión de conceptos es que si bien la norma está redactada orientándose hacia la ley, no deben entenderse restrictiva a aquella, pues por el contrario cubre también a toda norma de carácter general (Votos 3858-99, 431-99 y 934-98, todas de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia). Ahora bien, si las normas de carácter general están afectas a dicho principio (manifestación evidente de una facultad de imperio), con mayor razón lo están los actos como ejecución de aquellos (Voto 2382-96 de la Sala Constitucional). Delimitados dichos conceptos, debe realizarse una distinción entre intereses legítimos, derechos subjetivos y situaciones jurídicas consolidadas, advirtiendo que el marco constitucional presenta una garantía de irretroactividad con respecto solamente a las segundas y no a las primeras. “Los conceptos de “derecho adquirido” y “situación jurídica consolidada” ... el primero denota a aquella circunstancia consumada en la que una cosa –material o inmaterial, tratándose de un bien previamente ajeno o de un derecho antes inexistente- ha ingresado en (o incidido sobre) la esfera patrimonial de la persona, de manera que ésta experimenta una ventaja o beneficio constatable. Por su parte, la “situación jurídica consolidada”, representa no tanto un plus patrimonial, sino un estado de cosas definido plenamente en cuanto a sus características jurídicas y a sus efectos, aún cuando éstos no se hayan extinguido aún. Lo relevante en cuanto a la situación jurídica consolidada, precisamente, no es que esos efectos todavía perduren o no, sino que –por virtud de mandato legal o de una sentencia que así lo haya declarado- haya surgido ya a la vida jurídica una regla, clara y definida, que conecta a un presupuesto fáctico (hecho condicionante) con una consecuencia dada (efecto condicionado)” (Votos 2843-98, 1318-99 y 1308-99 de la Sala constitucional de la Corte Suprema de Justicia). La confianza legítima es un saber a que atenerse válidamente. Es reconocer la buena fe del administrado para no someterlo a los cambios políticos.\n\nII. 4 ) CASO CONCRETO: Aplicado, lo anteriormente expuesto a la resolución del presente asunto, tenemos que lleva razón la gestionante en sus pretensiones al accionar con el objeto de que se declare el derecho subjetivo del señor Olivier Sánchez Jiménez sobre los terrenos en los cuales ejerce posesión y se otorgue el contrato de adjudicación de parcelas sin las limitaciones del artículo 67 de la ley 2825 en armonía con lo acordado por la Junta Directiva del IDA en su artículo número 12 de las sesión 032-2004 celebrada el 30 de agosto del 2004 donde se ordenó la titulación sobre varios fundamentos. Tal y como se acreditara en los hechos probados, la declaración de parte y  testimonial recabada , así como el reconocimiento judicial efectuado en el lugar de los terrenos objeto de disputa y del fundamento jurídico expresado en el considerando de fondo II.1, es claro que acaecen en el presente asunto los elementos esenciales para declarar el derecho subjetivo del promovente, su derecho real de propiedad sobre la la propiedad del Partido de Puntarenas parcela número B5-11 con una medida de 17 hectáreas 0224.25 metros cuadrados, plano catastrado número P-747495-2001, la propiedad del Partido de Puntarenas parcela número B4-11 con una medida de 1 hectárea 6519.47 metros cuadrados, plano catastrado número P-746453-2001 y la propiedad del Partido de Puntarenas parcela número B4-13 con una medida de 10 hectáreas 2081.63 metros cuadrados, plano catastrado número P-748001-2001, ubicada en el Distrito 03 de Agua Buena, cantón 8 Coto Brus, la cual es parte de Folio Real del Partido de Puntarenas número 119-266-000. Los antecedentes históricos de esta controversia se remontan al hecho de que una vez extinto el Banco Anglo Costarricense, el Estado dispuso donar al INDER dos propiedades de dicha entidad bancaria, inscritas en el Partido de Puntarenas matrícula de Folio Real número 8508-000 y 12402-000 (hecho probado séptimo). Antes de dicha fecha ya el actor había consolidado de buena fe su derecho de posesión, de forma pública, pacífica y ajustada a derecho, hecho que por inferencia deductiva según el artículo 416 del Código Procesal Civil era de conocimiento de las autoridades estatales, de modo que el derecho se constituyó antes que el mismo banco lo adquiriera. Situación que se consolidó mediante el decreto ejecutivo número 28788 del dos de junio del año 2000, publicado en la Gaceta 143 del 26 de julio del año 2000, en el cual se dispuso asignar e inscribir a nombre del INDER tales fundos con el objeto de que cumpla con los fines que le han sido legalmente encomendados, los inmuebles del Partido de Puntarenas número 8508-000 y la 12402-000 (hechos probados 7 y 11), es decir el traspaso hacia los terceros que los estaba poseyendo, al amparo de ese procedimiento de excepción ya señalado. La lógica de dicha donación era sencilla, el que siendo el IDA (hoy INDER) el ente técnico en la materia procediera a la titulación necesaria, otorgando tranquilidad a las familias interesadas. No obstante, los funcionarios de dicha entidad, entre ellos los testigos Don Bernal Mora Calvo y Don Berny Quirós Zúñiga, pudieron constatar al realizar los estudios correspondientes y visitas a los fundos supracitados, que antes de ser donadas al INDER las fincas del Partido de Puntarenas matrícula de Folio Real número 8508-000 y 12402-000 se encontraban ocupadas, invadidas y poseídas por particulares desde hace más de 25 años, entre los que se encontraba el señor Olivier Sánchez Jiménez (hecho probado octavo). Toda esta situación generó a lo interno del INDER que se buscaran los mecanismo jurídicos viables con el objeto de solucionar la situación jurídica de dichos poseedores, lo cual generó que en el año 2002 funcionarios del INDER censaran a tales poseedores y entre ellos al actor, estableciéndose que ocupaba y poseía las parcelas B-4-11 con una medida de 16.519,47 metros, plano P-746453-01, la  B-5-11 con una medida de 170.224,25 metros, plano P-747495-01, y la B-4-13 con una medida de 102.061,63 metros, plano P-748001-01 (hecho probado 13). A raíz de dicha situación, es que la Junta Directiva del Instituto de Desarrollo Rural dicta una serie de acuerdos, a saber el artículo 19 de la sesión ordinaria 048-2003 del 20 de octubre del año 2003 (hecho probado catorce), el artículo 12 de la Sesión 032-04 del día 30 de agosto del año 2004, por los cuales se dispone adjudicar sin las limitaciones de ley a 113 predios a ocupantes de las tierras del extinto Banco Anglo (hecho probado dieciocho). En tal sesión 32-2004, la Junta Directiva del INDER dispone en favor del señor Olivier Sánchez Jiménez, así como de los ocupantes de los fundos citados, pues ese era el interés regularizar los ocupantes históricos, que el INDER como ente rector en materia agraria debe dar una flexibilización en los requisitos de selección a la hora de adjudicar los fundos a este tipo de familias y reconoce la situación grave social de que en dichas fincas existían ocupantes con más de 25 años de estar en ese predio, lo que les genera derechos reales. En virtud de ello, vista la manifestación clara y expresa del INDER de otorgarle título de propiedad sin las limitaciones de ley a esos poseedores, es que el promovente se ve beneficiado de este acto administrativo declaratorio de derechos subjetivos, el cual no ha sido anulado, ni declarado lesivo (hecho no probado del Estado sexto) y le confiere al actor el derecho subjetivo de reclamar la aplicación de las mismas condiciones con las cuales se vieron beneficiados los demás poseedores que se encontraban en su misma situación jurídica. Si bien en dicho acuerdo 32-04, no se consigna el nombre del actor, si se encuentra el promovente dentro de los mismos presupuestos fácticos y jurídicos por los cuales se emitió y que tutelaron a los demás poseedores u ocupantes. Véase como el acuerdo está mutilado, y la cantidad de personas para adjudicar no corresponde a los mencionados expresamente. El Tribunal entiende que lo pretendido era regularizar la situación para todos los poseedores en la zona, esa es la única lógica posible. Además, no existe prueba que demuestre que al actor se le dio un trámite diferente por una situación válida. Lo que hace pensar que tácitamente era parte del acuerdo, aún cuando no esté plasmado expresamente. De la lectura de tal disposición del INDER se observa que se justifica su dictado con el objeto de otorgar a todos los ocupantes de dichos fundos los títulos de propiedad sin las limitaciones que dicta el ordinal 67 ibid, para flexibilizar los requisitos de selección a la hora de adjudicar a este tipo de familias, con el propósito de dar solución a un problema de tenencia de la tierra. Además, como ya se dijo, no se trataba de tierras adquiridas para producir asentamientos, sino para regularizar uno preexistente. Pero la médula del asunto se sustenta en un acto declarativo que no ha sido revocado o declarado lesivo. Como expresara el propio promovente en su declaración y se constatara en el hecho probado 25,  en su momento no pudo hacer efectivo el derecho subjetivo que se le había conferido mediante sendos acuerdos y disposiciones del INDER, por problemas personales y familiares, que de haberlo hecho en su momento lo hubiera inscrito a su nombre. Sin embargo tal situación en nada enerva, ni es obstáculo para que acuda a estrados judiciales a invocar su tutela para inscribir a su nombre los fundos que posee y que adquirió mucho tiempo antes de que la Contraloría General de la República y la Procuraduría General de la República dictaran criterios que impedían al INDER el otorgamiento del título de propiedad por un proceso abreviado y sin las limitaciones de ley, pero sin que le pueda ser atribuido por tal circunstancia culpa suya en la no inscripción de los fundos a su nombre, que le impidan ejercitar su acción (hecho no probado único de la Contraloría General de la República). Además, el promovente con base en el principio de confianza legítima y de buena fe, considera otorgado en su beneficio por su condición de poseedor de tales fundos el derecho de obtener la propiedad sobre dichas parcelas con base en lo dispuesto en la sesión 32 supracitada, situación que legitima su accionar judicial. Acuerdo que no se ve afectado, ni anulado por el informe emitido por la Contraloría General de la República, número DFOE-ED-7-2007 del 15 de marzo del año 2007, denominado Informe sobre el cumplimiento y vigencia de las funciones asignadas al IDA, mediante el cual le ordenó a la Junta Directiva del INDER, acápite 4.2.2. a) No emitir acuerdos de adquisición de inmuebles hasta que esa Junta Directiva demuestre ante esta Contraloría General la corrección de las debilidades, deficiencias e irregularidades comentadas en los puntos 2.1 y 2.5 de este informe, y en el acápite 4.2.2. c), así como derogar el acuerdo número 58 del 02 de mayo del año 2006, emitido en la sesión 16-06 en el que se aprobó el procedimiento abreviado de adjudicación, segregación y titulación (hecho probado 20). No está demás indicar que el interés del órgano contralor es sano, en tanto se había detectado la existencia de la Ley del Burro, nombre con el cual se denominó una serie de acuerdos contra ley, en derogaciones singulares y generales del ordenamiento jurídico, normalmente para beneficiar situaciones que nunca se debieron haber dado. Más procurando corregir la patología, según lo ha manifestado ésta Cámara en ocasiones anteriores se atacó también excepciones legítimas como en la subjudice. De igual forma, dicho derecho subjetivo no se afecta por los posteriores actos anulatorios del INDER dictados como consecuencia del informe del órgano contralor, y que se constatan en los hechos probados 21 y 22, por los cuales se dispuso derogar el acuerdo número 58 del 02 de mayo del 2006, emitido en la sesión número 016-06 en el que se aprobó el procedimiento abreviado de adjudicación, segregación y titulación, ni por el dictamen de la Procuraduría General de la República número C-037-2009  del 12 de febrero del año 2009 (hechos probados 22 y 23) , el cual le expresa al INDER que los ocupantes de terrenos objetos de parcelación también deben someterse a los procedimientos normales de selección de beneficiarios a que se refieren los artículos 55, 62 y 63 de la Ley de Tierras y Colonización. Tampoco el informe supracitado de la Contraloría General de la República (hecho probado 20), no le puede ser aplicado en su perjuicio en forma retroactiva, admitir lo contrario implicaría una clara violación al principio expresado supra de intangibilidad de los actos propios de la Administración Pública. De modo que frente a las personas con un derecho adquirido, la situación es diversa. No podemos considerar que su derecho precluyó, de manera que podía exigir la ejecución del acto en los términos que fue dispuesto, en tanto acto declarativo de derechos y no declarado lesivo por la Administración. Criterios que se aplican a personas sin derechos ya reconocidos, pero no al caso del actor que de buena fe, siendo parte de la encuesta realizada por el INDER, participando de manera activa en todo este proceso para obtener el derecho de propiedad, en las reuniones en la comunidad, y con funcionarios del INDER, con la clara convicción de todos, tanto funcionarios como poseedores interesados, de estar solucionando un problema social grave de muchas familias que después de haber laborado por más de diez años la tierra y haber adquirido de el derecho de propiedad sobre ella, por la vía de la usucapión, o la prescripción positiva, se les estaba reconociendo por sendos actos administrativos la declaratoria de ese derecho subjetivo. Así las cosas, tal situación jurídica del señor Olivier Sánchez Jiménez, se encuentra tutelada por todos los principios expresados en los considerandos de fondo, el de confianza legítima, el de buena fe, el de seguridad jurídica, el de la tutela del derecho de propiedad vía 45 constitucional, y el de intangibilidad de los actos propios de la Administración Pública. De modo que, ante esa situación la invocación que realiza el actor para el reconocimiento de su derecho de propiedad, se sustenta en dos principales pilares, el de la obtención legítima y de buena fe por sendos, claros y contundentes actos administrativos que no han sido declarados lesivos por la propia Administración que dicto el acto y por la adquisición del derecho de propiedad sobre las parcelas citadas por la vía de la posesión por más diez años y en forma quieta, pública, pacífica, continua, a título de dueño y con antelación a que fuera donada por el antiguo Banco Anglo al INDER y realizando en tales inmuebles reforestación, mantenimiento, arreglo de cercas, chapias, así como cuidado de las nacientes. Ante lo cual es dable indicar, que aunque la Administración no lo hubiera reconocido mediante acto administrativo, independientemente de ello y por encima de su mera voluntad, ya Don Olivier tenía de por sí un derecho patrimonial adquirido obtenido de buena fe pr la vía de la posesión decenal con los atributos que contempla la ley y el cuidado, desarrollo y mantenimiento de la propiedad por largos años adquirido en forma originaria por sus propios actos, trabajo y esfuerzo y derivada por medio de la posesión de otros. Ello implicaría que se incorporara como derecho real adquirido a su patrimonio  las parcelas peticionadas y además como derecho subjetivo intangible reconocido por la propia Administración, al amparo de los ordinales 11, 34 y 45 constitucional, artículos 155, 173 y 183 de la Ley General de la Administración Pública y numerales 34, 39 inciso e)  del Código Procesal Contencioso Administrativo, que conlleva el reconocimiento del derecho de propiedad sin las limitaciones del ordinal 67 ibid y el trámite ordinario de la Ley 2825. Por otro lado, y de igual forma relevante para consolidar el derecho subjetivo que reclama en autos el actor, es que como se logró acreditar en los hechos probados uno al seis, mucho antes de que la propiedad pasara a pertenecer al INDER el día 06 de setiembre del año 2001 (hecho probado once), el promovente había adquirido los derechos de posesión sobre tales inmuebles, mediante venta y cesión privada de derechos  del señor Nelson Porras Aguilar, derechos que adquirió el señor Nelson en el año de 1969 de Misael Valverde Granados y que a partir de 1979 se los traspasó a Don Olivier, propiedad que se describe como de naturaleza pasto, situada en Santa Marta de Agua Buena, cantón de Coto Brus, de la Provincia de Puntarenas, con una medida aproximada de 17 hectáreas y sin plano catastrado (hecho probado primero). De igual forma, mediante escritura número 44 del 23 de enero de 1987, el señor Leonardo Picado Arguedas, cédula de identidad número 2-135-639, le vende al señor Olivier Sánchez Ramírez el derecho de posesión por más de 14 años  sobre un terreno situado en Pueblo Nuevo de Agua Buena, distrito tercero, Coto Brus, Cantón Octavo, que es terreno de pastos, con un corral, dos nacientes de agua, con una medida aproximada de dos hectáreas (hecho probado segundo) y mediante escritura número 86 del 19 de abril de 1991, el señor Leonardo Picado Arguedas, cédula de identidad número 2-135-639, le vende al señor Olivier Sánchez Ramírez el derecho de posesión por más de 22 años sobre un terreno situado en Santa Marta de Agua Buena, Coto Brus, Puntarenas, que es terreno de pastos, con una medida aproximada de diez hectáreas (hecho probado tercero). Además, como se acredita en el hecho probado cuarto, el actor ha poseído por más diez años y en forma quieta, pública, pacífica, continua, a título de dueño y con antelación a que fuera donada por el antiguo Banco Anglo al INDER, la propiedad del Partido de Puntarenas parcela número B5-11 con una medida de 17 hectáreas 0224.25 metros cuadrados, plano catastrado número P-747495-2001, ubicada en el Distrito 03 de Agua Buena, cantón 8 Coto Brus, la cual es parte de Folio Real del Partido de Puntarenas número 119-266-000 y que se encuentra destinada para pasto y ganadería, la cual cuenta con áreas verdes, nacientes y quebradas y realizando en ella reforestación, mantenimiento, arreglo de cercas, chapias, así como cuidado de las nacientes. De la mima forma el promovente ha poseído por más diez años y en forma quieta, pública, pacífica, continua y a título de dueño y con antelación a que fuera donada por el antiguo Banco Anglo al INDER, la propiedad del Partido de Puntarenas parcela número B4-11 con una medida de 1 hectárea 6519.47 metros cuadrados, plano catastrado número P-746453-2001, ubicada en el Distrito 03 de Agua Buena, cantón 8 Coto Brus, la cual es parte de Folio Real del Partido de Puntarenas número 119-266-000 y que se encuentra destinada para pastos y ganadería, la cual cuenta con áreas verdes, nacientes y quebradas y realizando en ella reforestación, mantenimiento, arreglo de cercas, chapias, así como cuidado de las nacientes (hecho probado quinto). Igualmente se comprobó que ha poseído bajo las mismas condiciones la propiedad del Partido de Puntarenas parcela número B4-13 con una medida de 10 hectáreas 2081.63 metros cuadrados, plano catastrado número P-748001-2001, ubicada en el Distrito 03 de Agua Buena, cantón 8 Coto Brus, la cual es parte de Folio Real del Partido de Puntarenas número 119-266-000 y que se encuentra destinada para pastos y ganadería, la cual cuenta con áreas verdes, nacientes y quebradas y realizando en ella reforestación, mantenimiento, arreglo de cercas, chapias, así como cuidado de las nacientes (hecho probado sexto). Estos hechos incuestionables, le consolidaron al promovente el derecho real de propiedad que se le otorgara mediante las actuaciones y decisiones administrativas supracitadas y que se reconoce en este fallo. Situación especial de excepción que tutela y protege la Ley 2825 en sus numerales 11, 92, 101 y 122, creando y reconociendo mecanismos alternativos y fuera de los trámites ordinarios de parcelación con limitaciones para aquellas personas, que como en el caso del actor se encuentren en la condición de poseedores en precario que realicen actos de posesión estables y efectivos, como dueño, en forma pacífica, pública e ininterrumpida, aunque el terreno esté inscrito a nombre de un tercero en el Registro Público, y que tengan posesión decenal. Consecuentemente, en mérito de todo lo expuesto, y de la probanza fehaciente e indubitable que consta en autos, por habérsele conferido al señor Olivier Sánchez Jiménez un derecho subjetivo por parte del INDER mediante el cual la Junta Directiva del Instituto de Desarrollo Rural dispuso en el artículo 12 de la Sesión 032-04 del día 30 de agosto del año 2004, adjudicar sin las limitaciones de ley a los ocupantes de las tierras del extinto Banco Anglo (hecho probado 18) y haber obtenido mediante la posesión quieta, pública, pacífica, continua, a título de dueño y con antelación a que fuera donada por el antiguo Banco Anglo al INDER (hechos probados cuatro al seis), el derecho real de propiedad, se le confiere al señor Olivier Sánchez Jiménez el derecho de propiedad sobre los fundos correspondientes a la Parcela B5-11 con una medida de 17 hectáreas 0224.25 metros cuadrados, plano catastrado número P-747495-2001, ubicada en el Distrito 03 de Agua Buena, cantón 8 Coto Brus, la cual es parte de Folio Real del Partido de Puntarenas número 119-266-000, la propiedad del Partido de Puntarenas parcela número B4-11 con una medida de 1 hectárea 6519.47 metros cuadrados, plano catastrado número P-746453-2001, ubicada en el Distrito 03 de Agua Buena, cantón 8 Coto Brus, la cual es parte de Folio Real del Partido de Puntarenas número 119-266-000, y la propiedad del Partido de Puntarenas parcela número B4-13 con una medida de 10 hectáreas 2081.63 metros cuadrados, plano catastrado número P-748001-2001, ubicada en el Distrito 03 de Agua Buena, cantón 8 Coto Brus, la cual es parte de Folio Real del Partido de Puntarenas número 119-266-000. Ahora bien, como se expresara en el considerando segundo de fondo, al presente caso no lo limitan los alcances del informe de la Contraloría General de la República, ni del dictamen de la Procuraduría General de la República, porque la actora como se comprueba en los hechos probados supracitados tiene en su favor un acto administrativo declaratorio de derechos subjetivos y además adquirió el derecho de propiedad de los fundos en disputa con base en el instituto de la prescripción positiva, mucho antes que fueran traspasados al INDER, sobre las bases dichas, que en sus decisiones reconoció una situación evidente, fehaciente e indubitable, la cual amerita el otorgamiento del título de propiedad sin las limitaciones que impone el numeral 67 de la Ley 2825 del 14 de octubre de 1961. En realidad ni uno ni otro órgano técnico requirió la nulidad de los actos favorables al actor, ha sido una equivocada interpretación del ente autónomo, lo que ha derivado en la ausencia de ejecución de un acto favorable sobre esos criterios, cuando ni por asomo se pueda establecer que ese sea su interés. Sin embargo, como se expusiera en el considerando II.1 de fondo, tal derecho de propiedad particular obtenido a la luz del ordinal 45 constitucional, no exime al adquirente del cumplimiento de todas y cada de las leyes que protegen el patrimonio natural del Estado. Por ello, independientemente de la calificación que se le de a tales zonas verdes, áreas boscosas, nacientes, árboles y arbustos que se observaron en el reconocimiento judicial efectuado en las parcelas B-4-11, la  B-5-11 y la B-4-13 propiedad del actor (hecho probado 28) tienen que protegerse, resguardarse y conservarse, porque configuran como se pudo constatar en el sitio cinturones de árboles que circundan y delimitan la propiedad y crecen en las nacientes y quebradas, todo ello con el fin de que no pase lo acontecido años atrás antes de que lo poseyera el actor, en que se talaron indiscriminadamente árboles (hecho probado 27). En mérito de ello, tales zonas verdes, que no constituyen terreno de repasto no pueden ser taladas, y deben cuidarse como patrimonio natural del Estado. En mérito de lo cual se le ordena al INDER inscribir a nombre del actor tales fundos sin las limitaciones que indica el numeral 67 de la Ley 2825 del 14 de octubre de 1961, Ley de Tierras y Colonización (ITCO, INDER) y sin que le afecten los alcances conforme a lo expuesto, del informe de la Contraloría General de la República número número DFOE-ED-7-2007 del 15 de marzo del año 2007 y del dictamen de la Procuraduría General de la República número C-037-2009  del 12 de febrero del año 2009. Par tal efecto debe el INDER confeccionar nuevos planos en un plazo razonable para cada parcela, en los que se establezcan, y se haga constar las nacientes, reservas forestales y cualquier otro patrimonio natural del Estado y establecer además su existencia mediante dictamen técnico. Por ello, debe el actor permitir el ingreso de funcionarios del MINAET a efecto de que inspeccionen y vigilen el resguardo adecuado por parte del señor Sánchez Jiménez de tales áreas naturales, debiendo  obedecer y cumplir con las reservas legales y técnicas correspondientes. Naturalmente el título de dominio del actor deberá incluir las limitaciones ambientales que se deriven. Igualmente debe el Estado adoptar las medidas para mitigar las graves afectaciones ambientales que presenta la zona, que no solo afecta la finca del actor, sino la zona y la sociedad en general, naturalmente respetando los derechos de propiedad del señor Sánchez Jiménez. Resulta calamitoso ver el grado de deforestación en la zona y de degradación del suelo, lo que obliga a una participación estatal ágil y oportuna. Este último también está en la obligación no solo de permitir la intervención del Estado en la materia, sino también su participación directa en el ámbito de sus capacidades.”\n\n \n\n... Ver más\n\nOtras Referencias: Decreto ejecutivo número 28788 del dos de junio del año 2000, publicado en la Gaceta 143 del 26 de julio del año 2000.Voto 2382-96 y 2843-98 de la Sala Constitucional.\n\nCitas de Legislación y Doctrina Sentencias Relacionadas\nTexto de la resolución\n\n \n\nNº 23 -2013   \n\nTRIBUNAL PROCESAL CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO, SECCION CUARTA. II Circuito Judicial. San José, a las catorce horas del veint iuno de marzo del año dos mil trece.-\n\nProceso de conocimiento, interpuesto por Nombre2757   , casado, agricultor, vecino de Agua Buena del Cantón de Coto Brus de la Provincia de Puntarenas, cédula de identidad número CED33086, representad o por sus apoderados especiales judiciales el Doctor Manrique Jiménez Meza, divorciado una vez, vecino de Coronado, cédula de identidad número CED28937, y Daniel Rojas Pochet, soltero, vecino de San José, cédula de identidad número CED32738, en contra del Instituto de Desarrollo Rural , representado por su apoderado especial judicial Licenciada Maribell Aguilar Cedeño , soltera, cédula de identidad número CED28222 , vecina de Desamparados, cédula de identidad número CED88563, de la Contraloría General de la República, actuando en su favor los Licenciados Hansel Arias Ramírez, casado, abogado, vecino de Goicoechea, cédula de identidad número CED31901 y Johanna Rodríguez Monestel, soltera, vecina de Curridabat, San José, cédula de identidad número CED31901, y en contra del Estado, representado por la Procuraduría General de la República, y el Procurador Agrario Víctor Aguilar Bulgarelli, casado, vecino de Heredia, cédula de identidad número CED7976. Salvo las excepciones indicadas todos son mayores y abogados.  Tramitado bajo el expediente número 10 -00 4376 -1027-CA.\n\nRESULTANDO\n\nI. Con el presente proceso de conocimiento se acciona con el objeto de que en sentencia se declare el derecho subjetivo del señor Nombre2757   sobre los terrenos en los cuales ejerce posesión y se otorgue el contrato de adjudicación de parcelas sin las limitaciones del artículo 67 de la ley 2825 en armonía con lo acordado por la Junta Directiva del IDA en su artículo número 12 de las sesión 032-2004 celebrada el 30 de agosto del 2004 donde se ordenó la titulación, renunciando a cualquier cobro de daños y perjuicios. Requiere el pago de ambas costas del proceso (folios 1 al 10 de los autos).\n\nII. Conferido el traslado de rigor, la s accionadas s e opus ieron a la presente acción y formularon las excepciones de falta de legitimación activa, falta de legitimación pasiva y falta de derecho, así como la condenatoria en costas a la promovente (folios 1 22 al 141, del 146 al 182 y del 213 al 244 ibid).\n\nIII. Que el presente proceso se declaró de trámite complejo, conforme con el artículo 111 del Código Procesal Contencioso Administrativo y la sentencia se ha dictado de acuerdo con el ordinal 47 de su reglamento, por la abundante probanza que debe ser evacuada, hay diversidad de partes y el aspecto de fondo entraña la discusión de derechos reales que ameritan el análisis detallado y pormenorizado de la probanza con el objeto de establecer la verdad real material de los hechos investigados (audiencia de juicio).\n\nIV. Que en la audiencia de juicio se requirió de prueba para mejor resolver en los términos de los numerales 82, 85 y 110 del Código Procesal Contencioso Administrativo y el proceso se reabrió el día lunes 04 de febrero en curso ( Audiencia de juicio ). \n\nV. Que el día 07 de febrero en curso, se ordenó un reconocimiento judicial, disponiéndose la reapertura del debate acorde al artículo 110 del CPCA, con el fin de evacuar en el lugar del terreno en disputa dicha prueba trascendental (audiencia de juicio)\n\nV I . Que el día jueves 28 de febrero en curso, al ser las trece horas, se efectuó el reconocimiento judicial y las partes efectuaron conclusiones sobre dicha probanza (lugar de los hechos).\n\nVI I . En los procedimientos se han observado las prescripciones legales de rigor, y no se observan vicios u omisiones susceptibles de producir nulidad de lo actuado o indefensión a las partes. Se dicta esta resolución previa deliberación, dentro del término de ley y por unanimidad.\n\nRedacta el juez Espinoza Salas; y\n\n \n\nC O N S I D E R A N D O\n\nI)- SOBRE LOS HECHOS: I.1)- HECHOS PROBADOS: Se tienen por demostrados los siguientes hechos de interés para la resolución de este asunto, por ser contestes con los elementos de convicción que en su apoyo se citan: 1) Que mediante venta y cesión privada de derechos de un inmueble se hace constar que el señor Nelson Porras Aguilar cédula de identidad número CED33091, le cedió los derechos de un inmueble de su propiedad al señor Nombre41597  , adquiridos del señor Nelson en el año de 1969 de Nombre41598   y que a partir de 1979 se los traspasó a Don Nombre2757, propiedad que se describe como de naturaleza pasto, situada en Dirección13442    , cantón de Coto Brus, de la Provincia de Puntarenas, con una medida aproximada de 17 hectáreas y sin plano catastrado (folio 111 del expediente judicial, así como declaración de Don Nombre2757  ). 2) Que mediante escritura número 44 del 23 de enero de 1987, el señor Leonardo Picado Arguedas, cédula de identidad número CED33092, le vende al señor Nombre41597   el derecho de posesión por más de 14 años sobre un terreno situado en Dirección13443    , distrito tercero, Coto Brus, Cantón Octavo, que para aquel momento era terreno de pastos, con un corral, dos nacientes de agua, con una medida aproximada de dos hectáreas (folios 109 al 110 de los autos, así como declaración de Don Nombre2757  ). 3) Que mediante escritura número 86 del 19 de abril de 1991, el señor Leonardo Picado Arguedas, cédula de identidad número CED33092, le vende al señor Nombre41597   el derecho de posesión por más de 22 años sobre un terreno situado en Dirección13442    , Coto Brus, Puntarenas, que es terreno de pastos, con una medida aproximada de diez hectáreas (folios 109 al 110 de los autos, así como declaración de Don Nombre2757  ). 4) Que el señor Nombre2757   ha poseído por más de veinte años y en forma quieta, pública, pacífica, continua, a título de dueño y con antelación a que fuera donada por el antiguo Banco Anglo al INDER, la propiedad del Partido de Puntarenas parcela número B5-11 con una medida de 17 hectáreas 0224.25 metros cuadrados, plano catastrado número P-747495-2001,  la cual cuenta con áreas verdes, nacientes y quebradas y se encuentra ubicada en el Dirección5337    ,    , la cual es parte de Folio Real del Partido de Puntarenas número 119-266-000 y que se encuentra destinada para pasto y ganadería, realizando en ellas reforestación, mantenimiento, arreglo de cercas, chapias, así como cuidado de las nacientes (folios 554 y 558,  folios 109 al 112 del principal, reconocimiento judicial, así como declaración de Don Nombre2757  ). 5) Que el señor Nombre2757   ha poseído por más diez años y en forma quieta, pública, pacífica, continua y a título de dueño y con antelación a que fuera donada por el antiguo Banco Anglo al INDER, la propiedad del Partido de Puntarenas parcela número B4-11 con una medida de 1 hectárea 6519.47 metros cuadrados, plano catastrado número P-746453-2001, ubicada en el Dirección12999    , cantón 8 Coto Brus, la cual es parte de Folio Real del Partido de Puntarenas número 119-266-000 y que se encuentra destinada para pastos y ganadería, la cual cuenta con áreas verdes, nacientes y quebradas, realizando en ellas reforestación, mantenimiento, arreglo de cercas, chapias, así como cuidado de las nacientes (folios 555 y 558, folios 109 al 112 del principal, reconocimiento judicial, así como declaración de Don Nombre2757  ). 6) Que el señor Nombre2757   ha poseído por más diez años y en forma quieta, pública, pacífica, continua y a título de dueño, y con antelación a que fuera donada por el antiguo Banco Anglo al INDER, la propiedad del Partido de Puntarenas parcela número B4-13 con una medida de 10 hectáreas 2081.63 metros cuadrados, plano catastrado número P-748001-2001, ubicada en el Distrito 03 de Agua Buena, cantón 8 Coto Brus, la cual es parte de Folio Real del Partido de Puntarenas número 119-266-000 y que se encuentra destinada para pastos y ganadería, la cual cuenta con áreas verdes, nacientes y quebradas y realizando en ellas reforestación, mantenimiento, arreglo de cercas, chapias, así como cuidado de las nacientes (folios 557 y 558, folios 109 al 112 del principal, reconocimiento judicial, así como declaración de Don Nombre2757  ). 7) Que las fincas del Partido de Puntarenas matrícula de Folio Real número Placa8084 y Placa8085, le pertenecían al extinto Banco Anglo, las cuales fueron donadas el día al INDER por intermedio del Estado mediante decreto ejecutivo número 28788 del 02 de junio del año 2000 (folios 17 vuelto al 20 y del 91 al 92 del subjudice, así como declaración testimonial de Don Nombre41599   y de Don Bernal Mora Calvo). 8) Que antes de ser donadas al INDER las fincas del Partido de Puntarenas matrícula de Folio Real número Placa8084 y Placa8085 se encontraban ocupadas, invadidas y poseídas  por particulares desde hace más de 25 años, entre los que se encontraba el señor Nombre2757   (folios 17 vuelto al 20 del subjudice, folios 01 al 04 del expediente administrativo, así como declaración de Don Nombre2757   y de Don Bernal Mora Calvo). 9) Que mediante oficio ST-075-99 del 22 de marzo de 1999 remitido por el señor Gilberto Rodríguez Soto en su condición de Supervisor del Departamento Ordinario Agrario al Ingeniero señor José Joaquín Acuña Mesén, Presidente Ejecutivo del INDER, recomienda requerir a la notaría del Estado el traspaso gratuito de las fincas del partido de Puntarenas número 8508 y la Placa20006 (folios 1 al 3 del expediente administrativo). 10) Que mediante oficio DAJ-538-99 del 8 de octubre de 1999, el señor Carlos Enrique García Anchía en su condición de Director de Asuntos Jurídicos, emite criterio legal dirigido a la Junta Directiva, en el cual manifiesta que en el caso de las fincas ocupadas del Banco Anglo se admite otorgar el título de propiedad sin las limitaciones del numeral 67 de la Ley 2825 (folios 5 al 11 del expediente administrativo). 11) Que mediante decreto ejecutivo número 28788 del dos de junio del año 2000, publicado en la Gaceta 143 del 26 de julio del año 2000, se dispuso asignar e inscribir a nombre del INDER  el día 06 de setiembre del año 2001, con el objeto de que cumpla con los fines que le han sido legalmente encomendados, los inmuebles del Partido de Puntarenas número Placa8084 y la Placa8085 (folios 91 al 92, del 94 al 98 de los autos). 12) Que las finca número 12402 del Partido de Puntarenas se segregó en el año 2001 en las propiedades Placa20007, Placa20008, Placa20009 y la Placa20010 y la finca número 8508 del mismo partido, se segregó en la Placa20011, la Placa20012, la Placa20013, la Placa20014, la Placa20015, la Placa20016 y la Placa20017 (folios 17 vuelto al 20, y del 99 al 109 del subjudice). 13) Que los funcionarios del el INDER censaron en el año 2002 en la propiedades del extinto Banco Anglo a un total de 112 ocupantes, dentro de los que se encontraba el señor  Nombre2757   en las parcelas B-4-11 con una medida de 16.519,47 metros, plano P-746453-01, la  B-5-11 con una medida de 170.224,25 metros, plano Placa8088, y la B-4-13 con una medida de 102.061,63 metros, plano Placa8089 (folios 17 al 33 del expediente administrativo, declaración testimonial de Don Nombre41599  , así como declaración de Don Nombre2757   y de Don Bernal Mora Calvo). 14) Que la Junta Directiva del Instituto de Desarrollo Rural dispuso en el artículo 19 de la sesión ordinaria 048-2003 del 20 de octubre del año 2003, realizar adjudicaciones de propiedades a los ocupantes de las tierras del extinto Banco Anglo (folios 50 al 59 del expediente administrativo, así como declaración testimonial de Don Nombre41599  ). 15) Que por oficio AJRB-230-2006 del 06 de junio del 2004, la Asesoría Legal de la Dirección13444  emitió criterio legal en torno a la adjudicación de 61 predios en las fincas del extinto Banco Anglo, requiriendo a la Dirección Región Brunca, Ingeniero Bernal Mora Calvo, que se les debía adjudicar sin aplicar el artículo 67 de la Ley 2825 (folios 87 vuelto al 90 vuelto del expediente judicial, así como folios 105 al 111 del expediente administrativo, así como testimonial de Don Bernal Mora Calvo). 16) Que por oficio AJRB-236-04 del 07 de julio del 2004, la Asesoría Legal de la Región Brunca emitió criterio legal en torno a la adjudicación de 113 predios en las fincas del extinto Banco Anglo, requiriendo al Gerente General, Ingeniero Marco Aurelio Bolaños Víquez, que se les debía adjudicar sin aplicar el artículo 67 de la Ley 2825 (folios 17 vuelto al 20 del expediente judicial). 17) Que por oficio Placa8086 del 18 de agosto del año 2004 emitido por la Gerencia General del INDER, se le requirió a la Junta Directiva del INDER otorgar 113 títulos de propiedad sin las limitaciones que establece el artículo 67 de la Ley 2825 del 14 de octubre de 1961, fundado en que las fincas pertenecientes al extinto Banco Anglo ubicadas en el distrito de Aguabuena, cantón de Coto Brus, fueron traspasadas al IDA, con ocupantes con más de 25 años de estar en ese predio (de los autos). 18) Que la Junta Directiva del Instituto de Desarrollo Rural dispuso en el artículo 12 de la Sesión 032-04 del día 30 de agosto del año 2004, adjudicar sin las limitaciones de ley, 113 predios a ocupantes de las tierras del extinto Banco Anglo (folios 59 al 73 del expediente administrativo, así como declaración testimonial de Don Nombre41599  ). 19) Que la Junta Directiva del Instituto de Desarrollo Rural estableció en el artículo 58 de la sesión 016-06 del 02 de mayo del año 2006, dispuso reglamentar el procedimiento para eximir de la encuesta de selección de familias y titulación de tierras en asentamientos que fueron adquiridos por el INDER para solucionar conflictos de ocupación de tierras (folios 93 al 98 del expediente administrativo, folios 13220 al 13226 del expediente administrativo digital de la Contraloría General de la República, así como declaración testimonial de Don Nombre41599  ). 20) Que la Contraloría General de la República emitió el informe número DFOE-ED-7-2007 del 15 de marzo del año 2007, denominado Informe sobre el cumplimiento y vigencia de las funciones asignadas al IDA, mediante el cual le ordenó a la Junta Directiva del INDER, acápite 4.2.2. a) No emitir acuerdos de adquisición de inmuebles hasta que esa Junta Directiva demuestre ante esta Contraloría General la corrección de las debilidades, deficiencias e irregularidades comentadas en los puntos 2.1 y 2.5 de este informe, y en el acápite 4.2.2. c), derogar el acuerdo número 58 del 02 de mayo del año 2006, emitido en la sesión 16-06 en el que se aprobó el procedimiento abreviado de adjudicación, segregación y titulación, todo lo cual no fue impugnado por la actora (folios 42 al 77 del principal, expediente administrativo digital de la Contraloría General de la República folios 1 al 56 de la fase recursiva, así como declaración testimonial de Don Nombre41599   y de Don Bernal Mora Calvo). 21) Que la Junta Directiva del Instituto de Desarrollo Rural ordenó en el artículo 3 de la sesión 012-2007 del 09 de mayo del año 2007, derogar el acuerdo número 58 del 02 de mayo del 2006, emitido en la sesión número 016-06 en el que se aprobó el procedimiento abreviado de adjudicación, segregación y titulación (folios 168 al 195 del expediente administrativo). 22) Que la Junta Directiva del Instituto de Desarrollo Rural dispuso en el artículo 47 de la sesión ordinaria 044-2008 del 09 de diciembre del año 2008, se acuerda solicitar criterio a la Procuraduría General de la República en relación a la titulación de tierras sin limitaciones en las propiedades del extinto Banco Anglo (folio 75 del expediente administrativo). 23) Que la Procuraduría General de la República mediante dictamen C-037-2009  del 12 de febrero del año 2009, le expresa al INDER que los ocupantes de terrenos objetos de parcelación también deben someterse a los procedimientos normales de selección de beneficiarios a que se refieren los artículos 55, 62 y 63 de la Ley de Tierras y Colonización (folios 128 al 133 del expediente administrativo, así como expediente interno de la Procuraduría). 24) Que mediante oficio DFOE-SD-960 del 10 de noviembre del año 2010, la Licenciada Marjorie Gómez Chaves, de la Gerencia de Seguimiento de Disposiciones de la Contraloría General de la República, manifiesta que el INDER cumplió con las disposiciones 4.2.2.a) y 4.2.2.c) del informe DFOE-ED-7-2007 (folio 212 del expediente judicial). 25) Que al señor Nombre41597   el INDER no le adjudicó título de propiedad sin limitaciones en las parcelas B-4-11 con una medida de 16.519,47 metros, plano Placa8087, la  B-5-11 con una medida de 170.224,25 metros, plano Placa8088, y la B-4-13 con una medida de 102.061,63 metros, plano Placa8089 (folios 17 al 33 del expediente administrativo, así como declaración de Don Nombre2757  ). 26) Que el señor Nombre2757   tiene inscrito a su nombre la propiedad del partido de Puntarenas, que es potrero con una casa, ubicada en Agua Buena, cantón Coto Brus de la provincia de Puntarenas, con una medida de 427,75 metros cuadrados (folios 543 al 545 ibid, así como declaración de Don Nombre2757  ). 27) Que la deforestación agresiva que sufrió la finca del actor se realizó muchos años antes de que el entrara en posesión del inmueble (reconocimiento judicial). 26) Que dentro de la finca se ubican nacientes de agua y zonas de árboles debidamente protegidas (reconocimiento judicial).\n\n  I.2)- HECHOS NO PROBADOS: No demostró la actora: Único) Que el INDER le haya negado los trámites de adjudicación y titulación de tierras de las parcelas B-4-11,  B-5-11 y la B-4-13 (los autos). No demostr ó el Estado : 1) Que las parcelas B-4-11,  B-5-11 y la B-4-13 que posee Don Nombre2757   no se encuentren ubicadas dentro de las fincas del Partido de Puntarenas número 12402 y 8508 (los autos). 2) Que Don Nombre2757   haya cortado árboles en las parcelas B-4-11,  B-5-11 y la B-4-13 (los autos). 3) Que Don Nombre2757   no haya ejercido la posesión sobre las parcelas B-4-11,  B-5-11 y la B-4-13 en forma quieta, pública, pacífica, de buena fe, y a título de dueño sobre las parcelas B-4-11,  B-5-11 y la B-4-13 (los autos). 4) Que las parcelas B-4-11,  B-5-11 y la B-4-13 puedan ser consideradas bienes demaniales de dominio público o patrimonio natural del Estado cuando ha estado dedicada a labores agrícolas (los autos). 5) Que existiera un interés debidamente motivado de excluir o no tomar en consideración al actor del proceso de adjudicación (los autos). 6) Que la Administración haya concurrido al procedimiento de lesividad para anular los derechos del actor reconocidos a partir de los hechos de la demanda (los autos). 7) Que el actor no esté cumpliendo con los fines agrarios en las fincas que ha estado poseyendo (los autos). 8) Las áreas en concreto de las fincas que puedan corresponder a humedales o a patrimonio natural del Estado (los autos). No demostr ó la Contraloría General de la República : Único ) Que haya habido culpa de la actora en la no inscripción a su nombre por parte del INDER de las parcelas B-4-11,  B-5-11 y la B-4-13.\n\nI.3)- PRUEBA PARA MEJOR RESOLVER: De conformidad con el ordinal 50.2 del Código Procesal Contencioso Administrativo, se admite en la audiencia de juicio para mejor resolver la documentación que rola en folios 12 al 112   y el 212 del principal . De igual forma se ordenó para mejor resolver un reconocimiento judicial en las propiedades objeto de disputa, la declaración de Don Nombre2757  , así como certificación original del acuerdo de la Junta Directiva dictado en artículo 12 de la sesión 032-04 del 30 de agosto del 2004, expediente original administrativo, así como copias de los planos catastrados.\n\nII.1)- SOBRE LAS COMPETENCIAS DEL INSTITUTO DE DESARROLLO RURAL, Y EL REGIMEN JURIDICO REGULATORIO DE LAS PROPIEDADES ASIGNADAS A SU CARGO: Dispone la Ley de Tierras y Colonización, número 2825 del 14 de octubre de 1961, que el Instituto de Desarrollo Rural tiene por objeto vincular al ciudadano a un régimen sano de posesión de la tierra, velando por que la asignación de este recurso promueva el aumento gradual de la productividad, propugnando por una justa distribución de su producto y la elevación de su condición socioeconómica, para de esa forma hacerlo partícipe consciente del desarrollo de la nación, logrando así una justa distribución de la riqueza y evitando las formas indirectas de explotación de la tierra (ordinal primero ibid) , reconociendo la existencia y legitimidad de la propiedad privada . Se trata en efecto de una norma de ejecución del canon 50 de la Constitución Política, que pretende en esencia promover la reforma agraria y otorgar tierras a aquellas personas que realmente lo necesitan. En razón de tales cometidos, la Junta Directiva de dicha entidad tiene la facultad de promover planes de parcelación, disponer la adquisición de propiedad particular a fin de cumplir con sus fines económico-sociales, de constituir en propietarios a los campesinos a quienes les adjudica una parcela y de aprobar la adjudicación de fundos para el otorgamiento de los títulos respectivos. Todo ello sin duda establece un régimen especial de propiedad, tutelado y protegido en forma agravada, con el objeto de destinarla al fin encomendado por ley, evitando así que la tierra sea dedicada a fines contrarios a su fin social, lo cual implicaría su desnaturalización. Así las cosas, una vez acordada la adjudicación de las parcelas por venta, ésta última determinada por los gastos de adquisición y demás cargas administrativas, toda vez que no se pretende lucrar, el Instituto expedirá a favor del ocupante un título de posesión provisional en que consten sus derechos y obligaciones, de modo que si el ocupante ha cultivado el mínimo señalado y cumplido a satisfacción las demás obligaciones, tendrá derecho a que se le otorgue el título de propiedad (artículo 65 ibid). De conformidad con todo lo expuesto, se colige sin dificultad que el beneficiario no podrá traspasar el dominio de su predio, ni gravarlo, arrendarlo, subdividirlo sin autorización del Instituto, excepto que hayan transcurrido quince años desde la adquisición de la parcela y de que todas las obligaciones con dicho organismo estuvieren canceladas, por lo cual los contratos privados celebrados por el adjudicatario con terceros, no vincula a la entidad. Se pretende la parcería rural agraria, negando la posibilidad de la concentración de tierra y el latifundio como se dio en otras latitudes. No está demás indicar, que pese al interés legislativo por demás válido, presenta el defecto que le niega al adjudicatario la posibilidad de crédito por las instituciones bancarias, dejando la inversión en los recursos personales del adjudicatario quien por regla los carece. En ese sentido se dispuso que incluso transcurrido tal plazo, si la enajenación de la parcela produce la concentración o subdivisión excesiva de la propiedad, el Instituto podrá adquirirlas en forma prioritaria (numeral 67 ibid). No obstante, tratándose de terrenos declarados como reservas nacionales, se le prohíbe a los particulares encerrar con cercas, construir, cultivar, extraer leña, madera, bejuco o cualquier otro producto con fines de explotación,  o usar tales fundos (ordinal 8 de la Ley 2825). En razón de ello, estipula el numeral 11 de la Ley 2825, que pertenecen al Estado en carácter de reservas nacionales, mientras no se pruebe lo contrario,  \"a) Todos los terrenos comprendidos dentro de los límites de la República que no estén inscritos como propiedad particular, de las Municipalidades o de las Instituciones Autónomas; b) Los que no estén amparados por la posesión decenal; c) Los que, por leyes especiales, no hayan sido destinados a la formación de colonias agrícolas; y  d) En general todos los que, no siendo de propiedad particular, no estén ocupados en servicios públicos.\". Destacándose la excepción contemplada en el ordinal b), supracitado para casos de posesión decenal, lo cual es concordante con lo estipulado en el numeral 92 de la Ley ibid, que faculta a los poseedores en precario que realicen actos de posesión estables y efectivos, como dueño, en forma pacífica, pública e ininterrumpida, aunque el terreno esté inscrito a nombre de un tercero en el Registro Público, y que tengan posesión decenal a inscribir su derecho por el procedimiento de información posesoria. Se trata de un régimen de propiedad derivado de la posesión, especial y revestido de interés público. De igual forma, el ordinal 101 ibid tutela los derechos de posesión de fincas ocupadas por poseedores que tengan más de 10 años de poseerlas en forma directa o por sus transmitentes y sin que sea necesario el título traslativo de dominio que exige el Código Civil, para que los hagan valer en el proceso expropiatorio. Asimismo, en el artículo 122 ibid, de igual forma se le exime al poseedor decenal de tener que pedir autorización del INDER para vender, gravar, arrendar o segregar el fundo. En consecuencia, en tales hechos y situaciones se salvaguarda la prescripción positiva adquirida por los poseedores, sin que deban someterse a los trámites ordinarios de parcelación del INDER, con la aplicación de las limitaciones que expresa el ordinal 67 ibid. En estos casos no es la figura de la parcería rural típica, sino de la regularización de situaciones de hecho que el ordenamiento tutela.\n\nII. 2 )- SOBRE EL REGIMEN DE EXCEPCION DE LOS DERECHOS DE POSESION DE PARTICULARES SOBRE TERRENOS ADQUIRIDOS POR EL INSTITUTO DE DESARROLLO RURAL:  En torno a lo expuesto, y en punto a la estipulación de no estar contemplados dentro de los terrenos del INDER, aquellos sobre los cuales se demuestre una posesión decenal, la misma debe adecuarse a los presupuestos legales que el ordenamiento jurídico dispone para su configuración. Por derecho de posesión se entiende la facultad de una persona de tener bajo su poder y voluntad la cosa objeto del derecho (artículo 277 del Código Civil), se hace efectivo por la ocupación o tradición del derecho o cosa de que se trata (ordinal 278 ibid) y se adquiere en forma originaria o derivada por consentimiento del propietario o por el derecho de conservar la cosa por más de un año (numeral 279 ibid). Se requiere que la posesión sea adquirida y ejercida en nombre propio o en nombre de otro (numeral 280 ibid), de modo que el hecho de la posesión hace presumir el derecho de poseer, mientras otro no pruebe corresponderle ese derecho (artículo 281 ibid) y subsiste mientras dure la tenencia de la cosa o goce del derecho o la posibilidad de continuar uno u otro (numeral 282 ibid), debiendo ser de buena fe, es decir que en el acto de la  posesión creía tener el derecho de poseer y que la ejerce en forma legítima (ordinal 284 y 285 ibid), en calidad de propietario (animus domini), continua, pública y pacífica. Por su parte en materia agraria se requiere la tenencia, poner a trabajar y producir la tierra, realizando por necesidad actos de posesión estables y efectivos, como dueño, en forma pacífica, pública e ininterrumpida, por más de un año, y con el propósito de ponerlo en condiciones de producción para su subsistencia o la de su familia sobre un terreno debidamente inscrito a nombre de un tercero en el Registro Público (ordinal 92 de la Ley de Tierras y Colonización, número 2825 del 14 de octubre de 1961). La base sustancial entre ambas posiciones no radica en el acto mismo, en tanto la posesión se realiza según su naturaleza sino en el justo título, requisito indispensable en materia civil y relativizado en materia agraria. Según lo expuesto y conforme a la normativa citada, es dable afirmar que el INDER debe respetar los derechos de posesión decenales que hayan sido adquiridos por los particulares con anterioridad o antelación al momento en que el fundo paso a su dominio por encontrarse dentro de los terrenos que por su especial condición es apto para ser objeto de titulación agraria. En razón de ello, se colige, que sobre tales terrenos sobre los que los particulares demuestren tener un derecho de posesión decenal, aunque posteriormente pasen a pertenecer al INDER deben tener un trato diferenciado y un régimen jurídico regulatorio diferente, de aquellos sobre los cuales adquiere el INDER sin existir poseedores. Reiteramos que estamos en situaciones especiales, excepcionales que requieren un tratamiento diverso.  Por ello, se diferencian dos regímenes de propiedad de inmuebles adquiridos por el INDER, uno regido por el sistema ordinario de asignación de tierras que estipulan los numerales 62 al 66 citados, regido por un procedimiento de solicitud (artículo 62), parcelación, adjudicación (numeral 63), título de posesión provisional, y otorgamiento del título de propiedad (ordinal 64), garantizando el pago con hipoteca de su parcela, fundos que deben ser afectados con las limitaciones de ley en los términos del numeral 67 ibid, el cual prohíbe al beneficiario traspasarlo, arrendarlo, subdividirlo o gravarlo excepto que hayan transcurrido 15 años desde la adquisición de la parcela y de que todas las obligaciones con dicho organismo estuvieren canceladas. En este caso el ente público define las parcelas y constituye el poblado propiamente dicho. Por otro lado, en el caso de fundos adquiridos por el INDER sobre los cuales se constate la presencia de poseedores previos con posesión decenal, deben de respetarse sus derechos adquiridos (numeral 11 ibid) y no podrán ser sometidos a tal régimen ordinario o común de asignación de tierras, por encontrarnos ante supuestos completamente diferentes y diversos. En este caso el INDER no efectúa estudios previos de vocación agraria, ni realiza el proceso de parcelía, sino que son las fuerzas vivas de la comunidad, las que definen que lotes están en abandono y como se realiza la titulación. La inscripción a favor de los terceros por parte del INDER es la regularización de una situación fáctica preexistente. Se trata de una situación especial y excepcional, donde el interés público y los principios de distribución de la riqueza que nutren la Constitución Política y conminan al Estado a procurar otorgar una solución al conflicto social que subsiste. En su momento la ley previo la posibilidad incluso de adquirir el bien inmueble para entregar a los particulares. Naturalmente el ente público debe garantizar  que no se afecte el demanio público que como tal no debe pasar a manos privadas por su misma naturaleza. En este caso lo que se está realizando es resolviendo un problema social de familias que han hecho su vida en un lugar del territorio nacional en precario. Todo sin perjuicio de que el Estado está llamado a adquirir el bien para poderlo entregar a terceros, sobre la base del 45 constitucional. En razón de ello, no puede el INDER pretender obligar a tales poseedores a que se sometan al régimen agravado de adquisición de tales fundos que ingresan dentro de la esfera competencia del INDER, admitir lo contrario sería violatorio del principio constitucional de inviolabilidad de la propiedad privada (numeral 45 constitucional). El fin social de la tierra de promover riqueza, se ve satisfecho, en tanto el transcurso del tiempo acredita esa situación, haciendo innecesario la limitaciones de ley. Se trata de una situación sui géneris donde la necesidad como fuente de derecho, en términos del maestro Nombre28 , se  impone. Bien sea que se haya adquirido la propiedad por dicho poseedor en forma originaria o derivada, estamos ante la presencia del derecho de posesión civil o agraria que le confiere un derecho real que constituye un derecho adquirido de rango constitucional que debe ser respetado por el INDER, e implicaría una desposesión de tales fundos sin seguir por los trámites normales expropiatorios, implicando un grave daño para los derechos fundamentales del ciudadano. Diferente sería el caso de si el poseedor ingresa a los fundos adquiridos por el INDER en data posterior a su adquisición, pero si lo hace con anterioridad no pude ser sometido sin claro desconocimiento de sus derechos reales, a procedimientos gravosos de adquisición diseñados para los parcelero que constituye el INDER. Ello así, toda vez que el ente público está sometido al ordinal 34 constitucional y todo ello implicaría conminar a los legítimos poseedores y eventuales propietarios, a obtener su propiedad a cambio de someterse al régimen agravado de adquisición, con un claro desconocimiento de su derecho adquirido de tipo real. Sin embargo, tal derecho de propiedad particular obtenido a la luz del ordinal 45 constitucional, no exime al adquirente del cumplimiento de todas y cada de las leyes que protegen el patrimonio natural del Estado, las que son consecuencia del artículo 121 inciso 14 de la Constitución Política y 262 del Código Civil. Dicho patrimonio de la nación y conforme con las reglas de Nombre111695, es imprescriptible, inalienable, intransmisible y no puede salir del ámbito público. Como ya se dijo, el poseedor y eventual propietario si acredita en sede judicial tener los requisitos de la posesión civil o agraria, y el desinterés o abandono en los términos dichos de la buena fe, debe sujetarse y someterse a las siguientes leyes: Ley Orgánica del Ambiente, Ley Forestal, Ley de Aguas, Ley de uso y manejo de conservación de suelos, Ley de la Zona Marítimo Terrestre, Leyes especiales que declaran reservas ambientales, forestales, humedales, manglares, debiendo por lo tanto protegerse y tutelarse los espacios de tales terrenos que se encuentren contemplados dentro del patrimonio natural de Estado, a efecto de garantizar su permanencia, preservación y cuidado en beneficio de todos los costarricenses, que tienen como derecho fundamental el de un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. De esta forma se logra un justo equilibrio entre el derecho real del individuo y el interés común y general que impone la colectividad.   Ahora bien, cuando el INDER constatando la situación jurídica particular de un poseedor, el cual cumple con el presupuesto de tener muchos años de haber obtenido un fundo por la vía de la posesión quieta, pública, pacífica, continua, con animus domini, a título de dueño y buena fe, con antelación a la adquisición de la propiedad, y le dicta un derecho subjetivo a su favor por intermedio de un acuerdo de Junta Directiva que le confiere un acto administrativo declaratorio de derecho subjetivos mediante el cual le reconoce el derecho de propiedad sin las limitaciones de ley, no puede haber obstáculo jurídico que impida la materialización, acreditación e inscripción de tal derecho real en mérito a las condiciones particulares y especiales de adquisición. Una primera aclaración es que emitido un acto favorable la Administración no puede simplemente desconocerlo, sino que está llamada a cumplir con los procedimientos para anularlo si presenta un vicio (lesividad) o a ejecutar el acto. Desconocer el acto propio es por demás sinónimo de arbitrariedad, porque la interdicción de la arbitrariedad es la base del derecho público. Al respecto no desconocemos la preocupación del órgano contralor en cuanto a la generación de procedimientos de excepción, que no en pocas ocasiones pueden producir abusos, más no debe olvidarse que el sometimiento al ordenamiento jurídico obliga a la Administración a respetar los derechos constituidos a terceros, salvo por los procedimientos especiales para revertir estos efectos.\n\nII. 3 )- SOBRE LA CONFIANZA LEGITIMA Y LOS DERECHOS SUBJETIVOS DEL ADMINISTRADO OBTENIDOS DE BUENA FE: Sobre este tema es relevante indicar que los derechos subjetivos se amparan en los principios de seguridad jurídica, intangibilidad de los actos propios de la Administración Pública, el de buena fé y confianza legítima. Entendiéndose por el principio de confianza legítima aquel según lo señalado por Nombre53752  en su artículo \"El Principio de Protección de la Confianza Legítima y su Aplicabilidad respecto de los ámbitos de actuación del poder público\",  \"... si las actuaciones de los órganos que ejercen el poder público contrarían por completo la deducción lógica determinada por sus procederes anteriores, se configura una transgresión del principio de la confianza legítima, pues \"... cuando se alude a la conducta que fomenta la expectativa, la misma no está constituida tan sólo de actuaciones, sino que también se conforma con abstenciones y manifestaciones denegatorias u omisiones voluntarias...\". Las consecuencias de este principio, han sido descritas de la siguiente manera: \"El principio de la confianza legítima, junto con el de buena fe en las relaciones jurídico-administrativas dimana del principio de seguridad jurídica, esto es, la certidumbre en las relaciones con los poderes públicos, saber, el administrado, a qué atenerse con éstos, quienes deben evitar las situaciones objetivamente confusas y mantener las situaciones jurídicas aunque no sean absolutamente conformes con el ordenamiento jurídico\" (El destacado es nuestro) (Nombre42  (Nombre43)). Tratado de Derecho Administrativo. Tomo I. Página 276. Siendo importante importante indicar que este principio se concreta fundamentalmente en la teoría de la intangibilidad de los actos propios declaratorios de derechos para el administrado, la cual fue definida mediante voto 2006-15828 de las 17:02 horas del 31 de octubre de 2006, la Sala Constitucional, al respecto, resolvió: \"V.- La anulación o revisión de oficio de los actos administrativos favorables o declaratorios de derechos para el administrado, como posibilidad de las administraciones públicas y sus órganos, constituye una excepción calificada a la doctrina de la inderogabilidad de los actos propios y favorables para el administrado o del principio de intangibilidad de los actos propios, al que esta Sala especializada le ha conferido rango constitucional por derivar del ordinal 34 de la Constitución Política (ver sentencias #2186-94 de las 17:03 hrs. del 4 de mayo de 1994 y #899-95 de las 17:18 hrs. del 15 de febrero de 1995). La regla general es que la administración pública respectiva no puede anular un acto declaratorio de derechos para el administrado, siendo las excepciones la anulación o revisión de oficio y la revocación. \". De conformidad con los principios constitucionales que dimanan de los numerales 11 y 34 de nuestra Constitución Política, y a la luz de la doctrina reiterada en la jurisprudencia de la Sala Constitucional, la Administración Pública no puede suprimir por sí misma, aquellos actos que haya emitido en ejercicio de sus competencias, y que confieran derechos subjetivos a los particulares. Esto es lo que conocemos como el principio citado de inderogabilidad de los actos propios o intangibilidad de los actos propios. No obstante lo dicho, la Administración tiene la posibilidad, por la vía de excepción, de anular o revisar de oficio actos administrativos favorables o declaratorios de derechos para el administrado, con la excepción regulada en los artículos 155 y 173 de la Ley General de la Administración Pública según la cual, se autoriza a la Administración a declarar, en vía administrativa, la nulidad de un acto declaratorio de derechos siempre y cuando esa nulidad, además de absoluta, sea evidente y manifiesta, previo dictamen de la Procuraduría General de la República. En los demás supuestos, para que la Administración pueda declarar la nulidad absoluta de un acto propio creador de derechos subjetivos a favor de los administrados debe acudir a la jurisdicción contencioso administrativa a interponer el proceso de lesividad señalado en los artículos 34, 39 inciso e)  del Código Procesal Contencioso Administrativo, así como 173 y 183 de la Ley General de la Administración Pública. La norma transcrita, es clara al establecer que la Administración tiene un año contado a partir del día siguiente a aquel en que haya sido dictado el acto declaratorio de derechos, salvo si el acto contiene vicios de nulidad absoluta, en cuyo caso, dicha declaratoria podrá hacerse mientras perduran sus efectos, contando el año a partir de que cesen los efectos. El proceso de lesividad ostenta un carácter netamente anulatorio, es decir, su finalidad única es la declaratoria de invalidez de un acto administrativo que se considera absolutamente nulo y lesivo a los intereses del Estado y en ese sentido está concebido como una garantía para los particulares, de que el acto no será anulado sin un juicio previo que cumpla con todas las garantías de un proceso judicial, en el cual se determine si el acto se encuentra viciado o no. El órgano jurisdiccional solo declarará la nulidad, cuando del estudio de los autos, constate que existe un vicio de nulidad, es decir, que dicho acto no cumpla los requisitos sustanciales para su validez, en tanto éste no resulte conforme con el ordenamiento jurídico. Al respecto la disposición estatuye:“Artículo 34.- A ninguna ley se le dará efecto retroactivo en perjuicio de persona alguna o de sus derechos patrimoniales adquiridos o de situaciones consolidadas.” Un primer acercamiento y precisión de conceptos es que si bien la norma está redactada orientándose hacia la ley, no deben entenderse restrictiva a aquella, pues por el contrario cubre también a toda norma de carácter general (Votos 3858-99, 431-99 y 934-98, todas de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia). Ahora bien, si las normas de carácter general están afectas a dicho principio (manifestación evidente de una facultad de imperio), con mayor razón lo están los actos como ejecución de aquellos (Voto 2382-96 de la Sala Constitucional). Delimitados dichos conceptos, debe realizarse una distinción entre intereses legítimos, derechos subjetivos y situaciones jurídicas consolidadas, advirtiendo que el marco constitucional presenta una garantía de irretroactividad con respecto solamente a las segundas y no a las primeras. “Los conceptos de “derecho adquirido” y “situación jurídica consolidada” ... el primero denota a aquella circunstancia consumada en la que una cosa –material o inmaterial, tratándose de un bien previamente ajeno o de un derecho antes inexistente- ha ingresado en (o incidido sobre) la esfera patrimonial de la persona, de manera que ésta experimenta una ventaja o beneficio constatable. Por su parte, la “situación jurídica consolidada”, representa no tanto un plus patrimonial, sino un estado de cosas definido plenamente en cuanto a sus características jurídicas y a sus efectos, aún cuando éstos no se hayan extinguido aún. Lo relevante en cuanto a la situación jurídica consolidada, precisamente, no es que esos efectos todavía perduren o no, sino que –por virtud de mandato legal o de una sentencia que así lo haya declarado- haya surgido ya a la vida jurídica una regla, clara y definida, que conecta a un presupuesto fáctico (hecho condicionante) con una consecuencia dada (efecto condicionado)” (Votos 2843-98, 1318-99 y 1308-99 de la Sala constitucional de la Corte Suprema de Justicia). La confianza legítima es un saber a que atenerse válidamente. Es reconocer la buena fe del administrado para no someterlo a los cambios políticos.\n\nII. 4 ) CASO CONCRETO: Aplicado, lo anteriormente expuesto a la resolución del presente asunto, tenemos que lleva razón la gestionante en sus pretensiones al accionar con el objeto de que se declare el derecho subjetivo del señor Nombre2757   sobre los terrenos en los cuales ejerce posesión y se otorgue el contrato de adjudicación de parcelas sin las limitaciones del artículo 67 de la ley 2825 en armonía con lo acordado por la Junta Directiva del IDA en su artículo número 12 de las sesión 032-2004 celebrada el 30 de agosto del 2004 donde se ordenó la titulación sobre varios fundamentos. Tal y como se acreditara en los hechos probados, la declaración de parte y  testimonial recabada , así como el reconocimiento judicial efectuado en el lugar de los terrenos objeto de disputa y del fundamento jurídico expresado en el considerando de fondo II.1, es claro que acaecen en el presente asunto los elementos esenciales para declarar el derecho subjetivo del promovente, su derecho real de propiedad sobre la la propiedad del Partido de Puntarenas parcela número B5-11 con una medida de 17 hectáreas 0224.25 metros cuadrados, plano catastrado número P-747495-2001, la propiedad del Partido de Puntarenas parcela número B4-11 con una medida de 1 hectárea 6519.47 metros cuadrados, plano catastrado número P-746453-2001 y la propiedad del Partido de Puntarenas parcela número B4-13 con una medida de 10 hectáreas 2081.63 metros cuadrados, plano catastrado número P-748001-2001, ubicada en el Dirección12999    , Dirección13000   , la cual es parte de Folio Real del Partido de Puntarenas número 119-266-000. Los antecedentes históricos de esta controversia se remontan al hecho de que una vez extinto el Banco Anglo Costarricense, el Estado dispuso donar al INDER dos propiedades de dicha entidad bancaria, inscritas en el Partido de Puntarenas matrícula de Folio Real número Placa8084 y Placa8085 (hecho probado séptimo). Antes de dicha fecha ya el actor había consolidado de buena fe su derecho de posesión, de forma pública, pacífica y ajustada a derecho, hecho que por inferencia deductiva según el artículo 416 del Código Procesal Civil era de conocimiento de las autoridades estatales, de modo que el derecho se constituyó antes que el mismo banco lo adquiriera. Situación que se consolidó mediante el decreto ejecutivo número 28788 del dos de junio del año 2000, publicado en la Gaceta 143 del 26 de julio del año 2000, en el cual se dispuso asignar e inscribir a nombre del INDER tales fundos con el objeto de que cumpla con los fines que le han sido legalmente encomendados, los inmuebles del Partido de Puntarenas número Placa8084 y la Placa8085 (hechos probados 7 y 11), es decir el traspaso hacia los terceros que los estaba poseyendo, al amparo de ese procedimiento de excepción ya señalado. La lógica de dicha donación era sencilla, el que siendo el IDA (hoy INDER) el ente técnico en la materia procediera a la titulación necesaria, otorgando tranquilidad a las familias interesadas. No obstante, los funcionarios de dicha entidad, entre ellos los testigos Don Bernal Mora Calvo y Don Nombre41599  , pudieron constatar al realizar los estudios correspondientes y visitas a los fundos supracitados, que antes de ser donadas al INDER las fincas del Partido de Puntarenas matrícula de Folio Real número Placa8084 y Placa8085 se encontraban ocupadas, invadidas y poseídas por particulares desde hace más de 25 años, entre los que se encontraba el señor Nombre2757   (hecho probado octavo). Toda esta situación generó a lo interno del INDER que se buscaran los mecanismo jurídicos viables con el objeto de solucionar la situación jurídica de dichos poseedores, lo cual generó que en el año 2002 funcionarios del INDER censaran a tales poseedores y entre ellos al actor, estableciéndose que ocupaba y poseía las parcelas B-4-11 con una medida de 16.519,47 metros, plano P-746453-01, la  B-5-11 con una medida de 170.224,25 metros, plano Placa8088, y la B-4-13 con una medida de 102.061,63 metros, plano Placa8089 (hecho probado 13). A raíz de dicha situación, es que la Junta Directiva del Instituto de Desarrollo Rural dicta una serie de acuerdos, a saber el artículo 19 de la sesión ordinaria 048-2003 del 20 de octubre del año 2003 (hecho probado catorce), el artículo 12 de la Sesión 032-04 del día 30 de agosto del año 2004, por los cuales se dispone adjudicar sin las limitaciones de ley a 113 predios a ocupantes de las tierras del extinto Banco Anglo (hecho probado dieciocho). En tal sesión 32-2004, la Junta Directiva del INDER dispone en favor del señor Nombre2757  , así como de los ocupantes de los fundos citados, pues ese era el interés regularizar los ocupantes históricos, que el INDER como ente rector en materia agraria debe dar una flexibilización en los requisitos de selección a la hora de adjudicar los fundos a este tipo de familias y reconoce la situación grave social de que en dichas fincas existían ocupantes con más de 25 años de estar en ese predio, lo que les genera derechos reales. En virtud de ello, vista la manifestación clara y expresa del INDER de otorgarle título de propiedad sin las limitaciones de ley a esos poseedores, es que el promovente se ve beneficiado de este acto administrativo declaratorio de derechos subjetivos, el cual no ha sido anulado, ni declarado lesivo (hecho no probado del Estado sexto) y le confiere al actor el derecho subjetivo de reclamar la aplicación de las mismas condiciones con las cuales se vieron beneficiados los demás poseedores que se encontraban en su misma situación jurídica. Si bien en dicho acuerdo 32-04, no se consigna el nombre del actor, si se encuentra el promovente dentro de los mismos presupuestos fácticos y jurídicos por los cuales se emitió y que tutelaron a los demás poseedores u ocupantes. Véase como el acuerdo está mutilado, y la cantidad de personas para adjudicar no corresponde a los mencionados expresamente. El Tribunal entiende que lo pretendido era regularizar la situación para todos los poseedores en la zona, esa es la única lógica posible. Además, no existe prueba que demuestre que al actor se le dio un trámite diferente por una situación válida. Lo que hace pensar que tácitamente era parte del acuerdo, aún cuando no esté plasmado expresamente. De la lectura de tal disposición del INDER se observa que se justifica su dictado con el objeto de otorgar a todos los ocupantes de dichos fundos los títulos de propiedad sin las limitaciones que dicta el ordinal 67 ibid, para flexibilizar los requisitos de selección a la hora de adjudicar a este tipo de familias, con el propósito de dar solución a un problema de tenencia de la tierra. Además, como ya se dijo, no se trataba de tierras adquiridas para producir asentamientos, sino para regularizar uno preexistente. Pero la médula del asunto se sustenta en un acto declarativo que no ha sido revocado o declarado lesivo. Como expresara el propio promovente en su declaración y se constatara en el hecho probado 25,  en su momento no pudo hacer efectivo el derecho subjetivo que se le había conferido mediante sendos acuerdos y disposiciones del INDER, por problemas personales y familiares, que de haberlo hecho en su momento lo hubiera inscrito a su nombre. Sin embargo tal situación en nada enerva, ni es obstáculo para que acuda a estrados judiciales a invocar su tutela para inscribir a su nombre los fundos que posee y que adquirió mucho tiempo antes de que la Contraloría General de la República y la Procuraduría General de la República dictaran criterios que impedían al INDER el otorgamiento del título de propiedad por un proceso abreviado y sin las limitaciones de ley, pero sin que le pueda ser atribuido por tal circunstancia culpa suya en la no inscripción de los fundos a su nombre, que le impidan ejercitar su acción (hecho no probado único de la Contraloría General de la República). Además, el promovente con base en el principio de confianza legítima y de buena fe, considera otorgado en su beneficio por su condición de poseedor de tales fundos el derecho de obtener la propiedad sobre dichas parcelas con base en lo dispuesto en la sesión 32 supracitada, situación que legitima su accionar judicial. Acuerdo que no se ve afectado, ni anulado por el informe emitido por la Contraloría General de la República, número DFOE-ED-7-2007 del 15 de marzo del año 2007, denominado Informe sobre el cumplimiento y vigencia de las funciones asignadas al IDA, mediante el cual le ordenó a la Junta Directiva del INDER, acápite 4.2.2. a) No emitir acuerdos de adquisición de inmuebles hasta que esa Junta Directiva demuestre ante esta Contraloría General la corrección de las debilidades, deficiencias e irregularidades comentadas en los puntos 2.1 y 2.5 de este informe, y en el acápite 4.2.2. c), así como derogar el acuerdo número 58 del 02 de mayo del año 2006, emitido en la sesión 16-06 en el que se aprobó el procedimiento abreviado de adjudicación, segregación y titulación (hecho probado 20). No está demás indicar que el interés del órgano contralor es sano, en tanto se había detectado la existencia de la Ley del Burro, nombre con el cual se denominó una serie de acuerdos contra ley, en derogaciones singulares y generales del ordenamiento jurídico, normalmente para beneficiar situaciones que nunca se debieron haber dado. Más procurando corregir la patología, según lo ha manifestado ésta Cámara en ocasiones anteriores se atacó también excepciones legítimas como en la subjudice. De igual forma, dicho derecho subjetivo no se afecta por los posteriores actos anulatorios del INDER dictados como consecuencia del informe del órgano contralor, y que se constatan en los hechos probados 21 y 22, por los cuales se dispuso derogar el acuerdo número 58 del 02 de mayo del 2006, emitido en la sesión número 016-06 en el que se aprobó el procedimiento abreviado de adjudicación, segregación y titulación, ni por el dictamen de la Procuraduría General de la República número C-037-2009  del 12 de febrero del año 2009 (hechos probados 22 y 23) , el cual le expresa al INDER que los ocupantes de terrenos objetos de parcelación también deben someterse a los procedimientos normales de selección de beneficiarios a que se refieren los artículos 55, 62 y 63 de la Ley de Tierras y Colonización. Tampoco el informe supracitado de la Contraloría General de la República (hecho probado 20), no le puede ser aplicado en su perjuicio en forma retroactiva, admitir lo contrario implicaría una clara violación al principio expresado supra de intangibilidad de los actos propios de la Administración Pública. De modo que frente a las personas con un derecho adquirido, la situación es diversa. No podemos considerar que su derecho precluyó, de manera que podía exigir la ejecución del acto en los términos que fue dispuesto, en tanto acto declarativo de derechos y no declarado lesivo por la Administración. Criterios que se aplican a personas sin derechos ya reconocidos, pero no al caso del actor que de buena fe, siendo parte de la encuesta realizada por el INDER, participando de manera activa en todo este proceso para obtener el derecho de propiedad, en las reuniones en la comunidad, y con funcionarios del INDER, con la clara convicción de todos, tanto funcionarios como poseedores interesados, de estar solucionando un problema social grave de muchas familias que después de haber laborado por más de diez años la tierra y haber adquirido de el derecho de propiedad sobre ella, por la vía de la usucapión, o la prescripción positiva, se les estaba reconociendo por sendos actos administrativos la declaratoria de ese derecho subjetivo. Así las cosas, tal situación jurídica del señor Nombre2757  , se encuentra tutelada por todos los principios expresados en los considerandos de fondo, el de confianza legítima, el de buena fe, el de seguridad jurídica, el de la tutela del derecho de propiedad vía 45 constitucional, y el de intangibilidad de los actos propios de la Administración Pública. De modo que, ante esa situación la invocación que realiza el actor para el reconocimiento de su derecho de propiedad, se sustenta en dos principales pilares, el de la obtención legítima y de buena fe por sendos, claros y contundentes actos administrativos que no han sido declarados lesivos por la propia Administración que dicto el acto y por la adquisición del derecho de propiedad sobre las parcelas citadas por la vía de la posesión por más diez años y en forma quieta, pública, pacífica, continua, a título de dueño y con antelación a que fuera donada por el antiguo Banco Anglo al INDER y realizando en tales inmuebles reforestación, mantenimiento, arreglo de cercas, chapias, así como cuidado de las nacientes. Ante lo cual es dable indicar, que aunque la Administración no lo hubiera reconocido mediante acto administrativo, independientemente de ello y por encima de su mera voluntad, ya Don Nombre2757 tenía de por sí un derecho patrimonial adquirido obtenido de buena fe pr la vía de la posesión decenal con los atributos que contempla la ley y el cuidado, desarrollo y mantenimiento de la propiedad por largos años adquirido en forma originaria por sus propios actos, trabajo y esfuerzo y derivada por medio de la posesión de otros. Ello implicaría que se incorporara como derecho real adquirido a su patrimonio  las parcelas peticionadas y además como derecho subjetivo intangible reconocido por la propia Administración, al amparo de los ordinales 11, 34 y 45 constitucional, artículos 155, 173 y 183 de la Ley General de la Administración Pública y numerales 34, 39 inciso e)  del Código Procesal Contencioso Administrativo, que conlleva el reconocimiento del derecho de propiedad sin las limitaciones del ordinal 67 ibid y el trámite ordinario de la Ley 2825. Por otro lado, y de igual forma relevante para consolidar el derecho subjetivo que reclama en autos el actor, es que como se logró acreditar en los hechos probados uno al seis, mucho antes de que la propiedad pasara a pertenecer al INDER el día 06 de setiembre del año 2001 (hecho probado once), el promovente había adquirido los derechos de posesión sobre tales inmuebles, mediante venta y cesión privada de derechos  del señor Nelson Porras Aguilar, derechos que adquirió el señor Nelson en el año de 1969 de Nombre41598   y que a partir de 1979 se los traspasó a Don Nombre2757, propiedad que se describe como de naturaleza pasto, situada en Santa Marta de Agua Buena, cantón de Coto Brus, de la Provincia de Puntarenas, con una medida aproximada de 17 hectáreas y sin plano catastrado (hecho probado primero). De igual forma, mediante escritura número 44 del 23 de enero de 1987, el señor Leonardo Picado Arguedas, cédula de identidad número CED33092, le vende al señor Nombre41597   el derecho de posesión por más de 14 años  sobre un terreno situado en Pueblo Nuevo de Agua Buena, distrito tercero, Coto Brus, Cantón Octavo, que es terreno de pastos, con un corral, dos nacientes de agua, con una medida aproximada de dos hectáreas (hecho probado segundo) y mediante escritura número 86 del 19 de abril de 1991, el señor Leonardo Picado Arguedas, cédula de identidad número CED33092, le vende al señor Nombre41597   el derecho de posesión por más de 22 años sobre un terreno situado en Santa Marta de Agua Buena, Coto Brus, Puntarenas, que es terreno de pastos, con una medida aproximada de diez hectáreas (hecho probado tercero). Además, como se acredita en el hecho probado cuarto, el actor ha poseído por más diez años y en forma quieta, pública, pacífica, continua, a título de dueño y con antelación a que fuera donada por el antiguo Banco Anglo al INDER, la propiedad del Partido de Puntarenas parcela número B5-11 con una medida de 17 hectáreas 0224.25 metros cuadrados, plano catastrado número P-747495-2001, ubicada en el Dirección5337    ,    , la cual es parte de Folio Real del Partido de Puntarenas número 119-266-000 y que se encuentra destinada para pasto y ganadería, la cual cuenta con áreas verdes, nacientes y quebradas y realizando en ella reforestación, mantenimiento, arreglo de cercas, chapias, así como cuidado de las nacientes. De la mima forma el promovente ha poseído por más diez años y en forma quieta, pública, pacífica, continua y a título de dueño y con antelación a que fuera donada por el antiguo Banco Anglo al INDER, la propiedad del Partido de Puntarenas parcela número B4-11 con una medida de 1 hectárea 6519.47 metros cuadrados, plano catastrado número P-746453-2001, ubicada en el Dirección13445    ,   Nombre10042 , la cual es parte de Folio Real del Partido de Puntarenas número 119-266-000 y que se encuentra destinada para pastos y ganadería, la cual cuenta con áreas verdes, nacientes y quebradas y realizando en ella reforestación, mantenimiento, arreglo de cercas, chapias, así como cuidado de las nacientes (hecho probado quinto). Igualmente se comprobó que ha poseído bajo las mismas condiciones la propiedad del Partido de Puntarenas parcela número B4-13 con una medida de 10 hectáreas 2081.63 metros cuadrados, plano catastrado número P-748001-2001, ubicada en el Dirección13445    ,   Nombre10042 , la cual es parte de Folio Real del Partido de Puntarenas número 119-266-000 y que se encuentra destinada para pastos y ganadería, la cual cuenta con áreas verdes, nacientes y quebradas y realizando en ella reforestación, mantenimiento, arreglo de cercas, chapias, así como cuidado de las nacientes (hecho probado sexto). Estos hechos incuestionables, le consolidaron al promovente el derecho real de propiedad que se le otorgara mediante las actuaciones y decisiones administrativas supracitadas y que se reconoce en este fallo. Situación especial de excepción que tutela y protege la Ley 2825 en sus numerales 11, 92, 101 y 122, creando y reconociendo mecanismos alternativos y fuera de los trámites ordinarios de parcelación con limitaciones para aquellas personas, que como en el caso del actor se encuentren en la condición de poseedores en precario que realicen actos de posesión estables y efectivos, como dueño, en forma pacífica, pública e ininterrumpida, aunque el terreno esté inscrito a nombre de un tercero en el Registro Público, y que tengan posesión decenal. Consecuentemente, en mérito de todo lo expuesto, y de la probanza fehaciente e indubitable que consta en autos, por habérsele conferido al señor Nombre2757   un derecho subjetivo por parte del INDER mediante el cual la Junta Directiva del Instituto de Desarrollo Rural dispuso en el artículo 12 de la Sesión 032-04 del día 30 de agosto del año 2004, adjudicar sin las limitaciones de ley a los ocupantes de las tierras del extinto Banco Anglo (hecho probado 18) y haber obtenido mediante la posesión quieta, pública, pacífica, continua, a título de dueño y con antelación a que fuera donada por el antiguo Banco Anglo al INDER (hechos probados cuatro al seis), el derecho real de propiedad, se le confiere al señor Nombre2757   el derecho de propiedad sobre los fundos correspondientes a la Parcela B5-11 con una medida de 17 hectáreas 0224.25 metros cuadrados, plano catastrado número P-747495-2001, ubicada en el Dirección5337    ,    , la cual es parte de Folio Real del Partido de Puntarenas número 119-266-000, la propiedad del Partido de Puntarenas parcela número B4-11 con una medida de 1 hectárea 6519.47 metros cuadrados, plano catastrado número P-746453-2001, ubicada en el Dirección5337    ,    , la cual es parte de Folio Real del Partido de Puntarenas número 119-266-000, y la propiedad del Partido de Puntarenas parcela número B4-13 con una medida de 10 hectáreas 2081.63 metros cuadrados, plano catastrado número P-748001-2001, ubicada en el Dirección5337    ,    , la cual es parte de Folio Real del Partido de Puntarenas número 119-266-000. Ahora bien, como se expresara en el considerando segundo de fondo, al presente caso no lo limitan los alcances del informe de la Contraloría General de la República, ni del dictamen de la Procuraduría General de la República, porque la actora como se comprueba en los hechos probados supracitados tiene en su favor un acto administrativo declaratorio de derechos subjetivos y además adquirió el derecho de propiedad de los fundos en disputa con base en el instituto de la prescripción positiva, mucho antes que fueran traspasados al INDER, sobre las bases dichas, que en sus decisiones reconoció una situación evidente, fehaciente e indubitable, la cual amerita el otorgamiento del título de propiedad sin las limitaciones que impone el numeral 67 de la Ley 2825 del 14 de octubre de 1961. En realidad ni uno ni otro órgano técnico requirió la nulidad de los actos favorables al actor, ha sido una equivocada interpretación del ente autónomo, lo que ha derivado en la ausencia de ejecución de un acto favorable sobre esos criterios, cuando ni por asomo se pueda establecer que ese sea su interés. Sin embargo, como se expusiera en el considerando II.1 de fondo, tal derecho de propiedad particular obtenido a la luz del ordinal 45 constitucional, no exime al adquirente del cumplimiento de todas y cada de las leyes que protegen el patrimonio natural del Estado. Por ello, independientemente de la calificación que se le de a tales zonas verdes, áreas boscosas, nacientes, árboles y arbustos que se observaron en el reconocimiento judicial efectuado en las parcelas B-4-11, la  B-5-11 y la B-4-13 propiedad del actor (hecho probado 28) tienen que protegerse, resguardarse y conservarse, porque configuran como se pudo constatar en el sitio cinturones de árboles que circundan y delimitan la propiedad y crecen en las nacientes y quebradas, todo ello con el fin de que no pase lo acontecido años atrás antes de que lo poseyera el actor, en que se talaron indiscriminadamente árboles (hecho probado 27). En mérito de ello, tales zonas verdes, que no constituyen terreno de repasto no pueden ser taladas, y deben cuidarse como patrimonio natural del Estado. En mérito de lo cual se le ordena al INDER inscribir a nombre del actor tales fundos sin las limitaciones que indica el numeral 67 de la Ley 2825 del 14 de octubre de 1961, Ley de Tierras y Colonización (ITCO, INDER) y sin que le afecten los alcances conforme a lo expuesto, del informe de la Contraloría General de la República número número DFOE-ED-7-2007 del 15 de marzo del año 2007 y del dictamen de la Procuraduría General de la República número C-037-2009  del 12 de febrero del año 2009. Par tal efecto debe el INDER confeccionar nuevos planos en un plazo razonable para cada parcela, en los que se establezcan, y se haga constar las nacientes, reservas forestales y cualquier otro patrimonio natural del Estado y establecer además su existencia mediante dictamen técnico. Por ello, debe el actor permitir el ingreso de funcionarios del MINAET a efecto de que inspeccionen y vigilen el resguardo adecuado por parte del señor Nombre2757  de tales áreas naturales, debiendo  obedecer y cumplir con las reservas legales y técnicas correspondientes. Naturalmente el título de dominio del actor deberá incluir las limitaciones ambientales que se deriven. Igualmente debe el Estado adoptar las medidas para mitigar las graves afectaciones ambientales que presenta la zona, que no solo afecta la finca del actor, sino la zona y la sociedad en general, naturalmente respetando los derechos de propiedad del señor Nombre2757 . Resulta calamitoso ver el grado de deforestación en la zona y de degradación del suelo, lo que obliga a una participación estatal ágil y oportuna. Este último también está en la obligación no solo de permitir la intervención del Estado en la materia, sino también su participación directa en el ámbito de sus capacidades.\n\nII.5)- EXCEPCIONES:  En razón de lo expuesto, se deniega la excepción de falta de derecho interpuesta por la accionada, porque de conformidad con la normativa citada, prueba aportada y los fundamentos de hecho expuestos, le asiste el derecho invocado a la actora en sustento de sus pretensiones, toda vez que se declaró el derecho subjetivo que emanó del acuerdo Junta Directiva del Instituto de Desarrollo Rural dispuso en el artículo 12 de la Sesión 032-04 del día 30 de agosto del año 2004 y por haber adquirido la posesión decenal y el derecho de propiedades sobre tales parcelas. Respecto a la excepción de falta de legitimación ad causam activa y falta de legitimación ad causam pasiva que formulara el Estado y la Contraloría General de la República, se rechazan. De conformidad con los hechos ventilados en este proceso y acorde a la relación jurídico material objeto de análisis, es evidente que el señor Nombre2757   tiene la legitimación activa para accionar en este proceso en contra de las accionadas, con el objeto de que se le otorgue el derecho de propiedad sobre los fundos supracitados. Si bien a tales órganos no le corresponde conferirle el título de propiedad, fue debido al informe de la Contraloría General de la República número número DFOE-ED-7-2007 del 15 de marzo del año 2007 y al dictamen de la Procuraduría General de la República número  C-037-2009  del 12 de febrero del año 2009, que el INDER encontró obstáculos legales para poder inscribir a nombre del actor y sin las limitaciones de ley los fundos objeto de discusión. No está demás agregar, según se pudo constatar, que los bienes implican un marcado interés público, en cuanto ciertas áreas presentan interés natural de ambas representaciones, lo que evidencia la necesidad de su presencia. Mas bien su presencia en el proceso demuestra la transparencia del señor actor. En mérito de lo cual, necesariamente debían comparecer en juicio como demandadas a efecto de que se discutiera sobre la procedencia o no de aplicar tales disposiciones administrativas al caso de don Nombre2757, de modo tal que analizadas tal situación, se pudiera reconocer el derecho subjetivo de Don Nombre2757 y de ese modo inscribir los fundos en disputa a su nombre. Consecuentemente, en los términos expresados se debe declarar con lugar la demanda en todos sus extremos en contra del INDER, del Estado y la Contraloría General de la República, toda vez que como participantes activos en los hechos en disputa y por la conducta administrativa desplegada, impidieron hacer efectivo el derecho subjetivo del actor, por lo que deben comparecer a estrados judiciales en el carácter de demandados, en los supuestos del numeral 12  inciso 1) del Código Procesal Contencioso Administrativo, como generadores de la conducta administrativa que impidió al promovente inscribir a su nombre los fundos objeto de su posesión. Su llamado a juicio era necesario toda vez que debía discutirse si tales disposiciones administrativas que emitieron efectivamente constituían un impedimento para la inscripción sin las limitaciones del ordinal 67 ibid de las parcelas del actor, sin que para ello fuera necesario pedir su nulidad por la gestionante. Si bien no se pide una nulidad de dichos actos, por derecho de defensa debían comparecer a defender sus actos, permitiendo el contradictorio, porque su legitimación es indirecta pero necesaria. Como se desprende del hecho probado 20, la Contraloría General de la República emitió el informe número DFOE-ED-7-2007 del 15 de marzo del año 2007, denominado Informe sobre el cumplimiento y vigencia de las funciones asignadas al IDA, mediante el cual le ordenó a la Junta Directiva del INDER, acápite 4.2.2. a) No emitir acuerdos de adquisición de inmuebles hasta que esa Junta Directiva demuestre ante esta Contraloría General la corrección de las debilidades, deficiencias e irregularidades comentadas en los puntos 2.1 y 2.5 de este informe, y en el acápite 4.2.2. c), derogar el acuerdo número 58 del 02 de mayo del año 2006, emitido en la sesión 16-06 en el que se aprobó el procedimiento abreviado de adjudicación, segregación y titulación, todo lo cual no fue impugnado por la actora (hecho probado 20), situación que sin duda afectó al promovente en sus legítimas pretensiones de escriturar sus fundos. Informe que a la postre implicó que la Junta Directiva del Instituto de Desarrollo Rural ordenó en el artículo 3 de la sesión 012-2007 del 09 de mayo del año 2007, derogar el acuerdo número 58 del 02 de mayo del 2006, emitido en la sesión número 016-06 en el que se aprobó el procedimiento abreviado de adjudicación, segregación y titulación (hecho probado 21). En cuanto a la Procuraduría General de la República y su participación en los hechos objeto del proceso, tenemos que ante el informe del órgano contralor, la Junta Directiva del Instituto de Desarrollo Rural dispuso en el artículo 47 de la sesión ordinaria 044-2008 del 09 de diciembre del año 2008, solicitar criterio a la Procuraduría General de la República en relación a la titulación de tierras sin limitaciones en las propiedades del extinto Banco Anglo (hecho probado 22), ante lo cual tal órgano asesor, emite con carácter vinculante el dictamen C-037-2009 del 12 de febrero del año 2009, en el cual le expresa al INDER que los ocupantes de terrenos objetos de parcelación también deben someterse a los procedimientos normales de selección de beneficiarios a que se refieren los artículos 55, 62 y 63 de la Ley de Tierras y Colonización, situaciones estas que impidieron al INDER conferirle en sede administrativa al actor el título de propiedad sin las limitaciones de ley  (hecho probado 23). En mérito de lo cual, era necesaria su presencia, como demandados, a efecto de que cada entidad defendiera su conducta administrativa ejercida en el ámbito de sus competencias y pudiera determinarse si era aplicable a la situación jurídica de don Nombre2757  .\n\nIII) COSTAS: De conformidad con los ordinales 119, 193 y 194 del Código Procesal Contencioso Administrativo, se impone resolver este proceso condenando a l INDER, al Estado y a la Contraloría General de la República el pago de ambas costas, esto así en aplicación del principio general de condena al vencido y por no configurarse en el caso los supuestos que permiten eximirlo de ese pago, de acuerdo con el numeral 194 del Código citado. Véase como el actor se vio en la obligación de comparecer a esta sede para declarar su derecho, lo que en vía administrativa no había sido posible.\n\n \n\n \n\nPOR TANTO:\n\nSe rechaza la excepción de falta de derecho, y la falta de legitimación ad causam activa y pasiva, declar ándose con lugar en todos sus extremos la acción formulada por el señor Nombre2757   en contra de l Instituto de Desarrollo Rural, el Estado y la Contraloría General de la República . En consecuencia se le confiere al señor Nombre2757   el derecho de propiedad sobre los fundos correspondientes a la Parcela B5-11 con una medida de 17 hectáreas 0224.25 metros cuadrados, plano catastrado número P-747495-2001, ubicada en el Dirección5337    ,    , la cual es parte de Folio Real del Partido de Puntarenas número 119-266-000, la propiedad del Partido de Puntarenas parcela número B4-11 con una medida de 1 hectárea 6519.47 metros cuadrados, plano catastrado número P-746453-2001, ubicada en el Dirección5337    ,    , la cual es parte de Folio Real del Partido de Puntarenas número 119-266-000, y la propiedad del Partido de Puntarenas parcela número B4-13 con una medida de 10 hectáreas 2081.63 metros cuadrados, plano catastrado número P-748001-2001, ubicada en el Dirección5337    ,    , la cual es parte de Folio Real del Partido de Puntarenas número 119-266-000. Se ordena al INDER inscribir a nombre del actor tales fundos sin las limitaciones que indica el numeral 67 de la Ley 2825 del 14 de octubre de 1961, Ley de Tierras y Colonización (ITCO, INDER), además deberá el INDER confeccionar nuevos planos para cada parcela, en los que se ubiquen, y se hagan constar las nacientes, reservas forestales y cualquier otro patrimonio natural del Estado, previo dictamen técnico en el cual se establezca su existencia, lo cual una vez determinado se protegerá como patrimonio natural del Estado, arrastrando las limitaciones y reservas legales que imponen las leyes.  Debe el actor permitir el ingreso de funcionarios del MINAET a efecto de que inspeccionen y vigilen el resguardo adecuado por parte del actor de tales áreas naturales, debiendo el promovente resguardar, obedecer y cumplir con las reservas legales y técnicas correspondientes. Deberá el Estado adoptar las medidas para mitigar las graves afectaciones ambientales que presenta la zona respetando los derechos de propiedad del señor Nombre2757 , el cual está en la obligación no solo de permitir la intervención del Estado en la materia, sino también su participación directa en el ámbito de sus capacidades. Son ambas costas a cargo de la s accionadas . NOTIFIQUESE.-\n\n \n\n \n\n \n\nCarlos Espinoza Salas\n\n \n\n \n\n \n\n Ricardo A. Madrigal Jiménez                  Grace Loaiza Sánchez\n\n \n\nExp Nº 10-00 4376 -1027-CA.\n\nProceso de conocimiento.\n\nActor: Nombre2757   .\n\nContra: El INDER, El Estado y la Contraloría General de la República .\n\n \n\nClasificación elaborada por CENTRO DE INFORMACIÓN JURISPRUDENCIALdel Poder Judicial. Prohibida su reproducción y/o distribución en forma onerosa.\n\nEs copia fiel del original - Tomado del Nexus.PJ el: 26-03-2026 05:49:24.\n\nSCIJ de Hacienda\nSCIJ de la Procuraduría General de la República",
  "body_en_text": "II. 2) ON THE EXCEPTION REGIME FOR POSSESSION RIGHTS OF PRIVATE INDIVIDUALS OVER LANDS ACQUIRED BY THE INSTITUTE OF RURAL DEVELOPMENT: With regard to the foregoing, and as concerns the stipulation that lands on which a ten-year possession is demonstrated are not included among the lands of the INDER, this must conform to the legal presuppositions that the legal system provides for its configuration. A possession right (derecho de posesión) is understood as the power of a person to have under his control and will the object of the right (Article 277 of the Civil Code); it is made effective by the occupancy or tradition of the right or thing in question (section 278 ibid) and is acquired in an original or derivative manner by the owner's consent or by the right to retain the thing for more than one year (number 279 ibid). It is required that possession be acquired and exercised in one's own name or in the name of another (number 280 ibid), so that the fact of possession creates a presumption of the right to possess, as long as another does not prove that the right belongs to him (Article 281 ibid), and it subsists while the tenure of the thing or enjoyment of the right lasts, or the possibility of continuing one or the other (number 282 ibid), and must be in good faith, that is, that at the time of possession he believed he had the right to possess and that he exercises it legitimately (sections 284 and 285 ibid), in the capacity of owner (animus domini), continuously, publicly, and peacefully. For its part, in agrarian matters, what is required is the tenure, putting the land to work and producing from it, performing, by necessity, stable and effective acts of possession, as owner, peacefully, publicly, and uninterruptedly, for more than one year, and with the purpose of putting it in conditions of production for his subsistence or that of his family, on land duly registered in the name of a third party in the Public Registry (section 92 of the Lands and Colonization Law, number 2825 of October 14, 1961). The substantial basis between both positions does not lie in the act itself, insofar as possession is carried out according to its nature, but in the just title, an indispensable requirement in civil matters and made relative in agrarian matters. According to the foregoing and in accordance with the cited regulations, it is possible to affirm that the INDER must respect the ten-year possession rights that have been acquired by private individuals prior to or before the moment the property came under its ownership, because it is among lands that, due to their special condition, are suitable for being the object of agrarian titling. Because of this, it is inferred that such lands on which private individuals demonstrate having a ten-year possession right, even if they subsequently come to belong to the INDER, must receive differentiated treatment and a different regulatory legal regime from those lands which the INDER acquires without existing possessors. We reiterate that we are dealing with special, exceptional situations that require different treatment. Therefore, two property regimes for real estate acquired by the INDER are differentiated: one governed by the ordinary land allocation system stipulated in sections 62 through 66 cited, governed by an application procedure (Article 62), land subdivision (parcelación), awarding (Article 63), provisional possession title, and granting of the property title (section 64), guaranteeing payment with a mortgage on his plot, properties that must be affected by the legal limitations under the terms of number 67 ibid, which prohibits the beneficiary from transferring, leasing, subdividing, or encumbering them, except when 15 years have elapsed since the acquisition of the plot and all obligations with said body have been settled. In this case, the public entity defines the plots and constitutes the settlement properly speaking. On the other hand, in the case of properties acquired by the INDER on which the presence of prior possessors with ten-year possession is verified, their acquired rights must be respected (number 11 ibid) and they may not be subjected to such an ordinary or common land allocation regime, as we are facing completely different and diverse scenarios. In this case, the INDER does not carry out prior studies of agrarian suitability, nor does it perform the plot subdivision process; rather, it is the living forces of the community that define which lots are abandoned and how the titling is carried out. The registration in favor of third parties by the INDER is the regularization of a pre-existing factual situation. It involves a special and exceptional situation, where the public interest and the principles of wealth distribution that nourish the Political Constitution and urge the State to seek to provide a solution to the subsisting social conflict. In its time, the law even foresaw the possibility of acquiring the real estate to deliver it to private individuals. Naturally, the public entity must ensure that the public domain (demanio público) is not affected, which as such must not pass into private hands due to its very nature. In this case, what is being done is resolving a social problem of families who have made their lives in a place within the national territory in precarious conditions. All without prejudice to the fact that the State is called upon to acquire the property in order to deliver it to third parties, on the basis of constitutional article 45. For this reason, the INDER cannot seek to force such possessors to submit to the aggravated acquisition regime for such properties that fall within the INDER's sphere of competence; to admit the contrary would be a violation of the constitutional principle of inviolability of private property (constitutional number 45). The social purpose of land to promote wealth is satisfied, insofar as the passage of time accredits that situation, making the legal limitations unnecessary. It is a sui generis situation where necessity as a source of law, in the terms of maester Eduardo Ortiz, imposes itself. Whether the property has been acquired by said possessor in an original or derivative manner, we are in the presence of a civil or agrarian possession right that confers a real right, which constitutes an acquired right of constitutional rank that must be respected by the INDER, and would imply a dispossession of such properties without following the normal expropriation procedures, causing serious harm to the fundamental rights of the citizen. The case would be different if the possessor entered the properties acquired by the INDER at a date subsequent to their acquisition, but if he did so previously, he cannot be subjected, with a clear disregard of his real rights, to burdensome acquisition procedures designed for the plot holders that the INDER constitutes. This is so, since the public entity is subject to constitutional section 34, and all of this would imply compelling the legitimate possessors and eventual owners to obtain their property in exchange for submitting to the aggravated acquisition regime, with a clear disregard of their acquired right of a real nature. However, such private property right obtained in light of constitutional section 45 does not exempt the acquirer from compliance with each and every one of the laws that protect the natural heritage of the State, which are a consequence of Article 121, subsection 14 of the Political Constitution and 262 of the Civil Code. Said heritage of the nation, and in accordance with Rolan's rules, is imprescriptible, inalienable, untransferable, and cannot leave the public sphere. As already stated, the possessor and eventual owner, if he accredits in a judicial venue having the requirements of civil or agrarian possession, and the disinterest or abandonment in the terms stated of good faith, must subject and submit himself to the following laws: Environmental Organic Law, Forest Law, Water Law, Soil Use and Management and Conservation Law, Maritime-Terrestrial Zone Law, and special laws declaring environmental and forest reserves, wetlands, and mangroves, therefore the spaces of such lands that are contemplated within the natural heritage of the State must be protected and safeguarded, in order to guarantee their permanence, preservation, and care for the benefit of all Costa Ricans, who have as a fundamental right that of a healthy and ecologically balanced environment. In this way, a just balance is achieved between the individual's real right and the common and general interest imposed by the community. Now then, when the INDER, verifying the particular legal situation of a possessor who meets the presupposition of having obtained a property many years ago through quiet, public, peaceful, continuous possession, with animus domini, as owner and in good faith, prior to the acquisition of the property, and issues a subjective right in his favor through a Board of Directors agreement that confers on him a declaratory administrative act of subjective rights by which it recognizes the property right without the legal limitations, there cannot be a legal obstacle that prevents the materialization, accreditation, and registration of such a real right by virtue of the particular and special conditions of acquisition. A first clarification is that once a favorable act has been issued, the Administration cannot simply disregard it, but is called upon to comply with the procedures to annul it if it presents a defect (lesividad) or to execute the act. Disregarding one's own act is, moreover, synonymous with arbitrariness, because the interdiction of arbitrariness is the basis of public law. In this regard, we are not unaware of the concern of the controlling body regarding the generation of exception procedures, which not infrequently can produce abuses, but it must not be forgotten that submission to the legal system obliges the Administration to respect the rights constituted for third parties, except through the special procedures to reverse these effects.\n\nII. 3) ON LEGITIMATE TRUST AND THE SUBJECTIVE RIGHTS OF THE ADMINISTERED PARTY OBTAINED IN GOOD FAITH: On this topic, it is relevant to indicate that subjective rights are protected by the principles of legal certainty, intangibility of the public administration's own acts, good faith, and legitimate trust (confianza legítima). The principle of legitimate trust is understood, as noted by Caterina Balasso in her article \"The Principle of Protection of Legitimate Trust and its Applicability regarding the spheres of action of public power,\" as \"...if the actions of the bodies exercising public power completely contradict the logical deduction determined by their prior conduct, a transgression of the principle of legitimate trust is configured, since '...when referring to the conduct that fosters the expectation, it is not constituted solely of actions, but is also shaped by abstentions and denials or voluntary omissions...'.\" The consequences of this principle have been described as follows: \"The principle of legitimate trust, together with that of good faith in legal-administrative relations, emanates from the principle of legal certainty, that is, certainty in relations with public authorities, the administrated party knowing what to expect from them, who must avoid objectively confusing situations and maintain legal situations even if they are not absolutely in conformity with the legal system.\" (Our emphasis) (Jinesta Lobo (Ernesto)). Tratado de Derecho Administrativo. Tomo I. Page 276. It is important to indicate that this principle is fundamentally embodied in the theory of the intangibility of one's own acts declaratory of rights for the administrated party, which was defined in Opinion 2006-15828 of 5:02 p.m. on October 31, 2006, by the Constitutional Chamber, which in this regard resolved: \"V.- The ex officio annulment or review of favorable administrative acts or acts declaratory of rights for the administrated party, as a possibility of public administrations and their bodies, constitutes a qualified exception to the doctrine of the non-derogability of one's own acts favorable to the administrated party, or the principle of intangibility of one's own acts, to which this specialized Chamber has conferred constitutional rank as it derives from section 34 of the Political Constitution (see judgments No. 2186-94 of 5:03 p.m. on May 4, 1994, and No. 899-95 of 5:18 p.m. on February 15, 1995). The general rule is that the respective public administration cannot annul an act declaratory of rights for the administrated party, the exceptions being ex officio annulment or review and revocation.\" In accordance with the constitutional principles emanating from numbers 11 and 34 of our Political Constitution, and in light of the doctrine reiterated in the jurisprudence of the Constitutional Chamber, the Public Administration cannot suppress, by itself, those acts it has issued in the exercise of its competencies that confer subjective rights on private individuals. This is what we know as the aforementioned principle of the non-derogability of one's own acts, or intangibility of one's own acts. Notwithstanding the foregoing, the Administration has the possibility, by way of exception, to annul or review ex officio favorable administrative acts or acts declaratory of rights for the administrated party, with the exception regulated in Articles 155 and 173 of the General Law of Public Administration, according to which the Administration is authorized to declare, in administrative proceedings, the absolute nullity of an act declaratory of rights, provided that such nullity is not only absolute but also evident and manifest, following a prior opinion from the Office of the Attorney General. In the other scenarios, for the Administration to be able to declare the absolute nullity of its own act creating subjective rights in favor of the administrated parties, it must resort to the contentious-administrative jurisdiction to file the lesividad proceeding indicated in Articles 34, 39 subsection e) of the Contentious-Administrative Procedural Code, as well as 173 and 183 of the General Law of Public Administration. The transcribed norm is clear in establishing that the Administration has one year counted from the day following that on which the act declaratory of rights was issued, unless the act contains defects of absolute nullity, in which case said declaration may be made while its effects persist, counting the year from when the effects cease. The lesividad proceeding has a purely annulment character, that is, its sole purpose is the declaration of invalidity of an administrative act considered absolutely null and harmful to the interests of the State, and in that sense it is conceived as a guarantee for private individuals that the act will not be annulled without a prior trial that fulfills all the guarantees of a judicial process, in which it is determined whether the act is flawed or not. The jurisdictional body will only declare the nullity when, from the study of the case files, it verifies that a defect of nullity exists, that is, that said act does not meet the substantial requirements for its validity, inasmuch as it is not in conformity with the legal system. In this regard, the provision states: “Article 34.- No law shall be given retroactive effect to the detriment of any person or of their acquired patrimonial rights or consolidated situations.” A first approach and clarification of concepts is that although the norm is drafted focusing on the law, it must not be understood restrictively to it, for on the contrary, it also covers any norm of a general nature (Opinions 3858-99, 431-99, and 934-98, all from the Constitutional Chamber of the Supreme Court of Justice). Now then, if norms of a general nature are subject to said principle (an evident manifestation of a power of imperium), with greater reason are acts as execution of those (Opinion 2382-96 of the Constitutional Chamber). Having delimited these concepts, a distinction must be made between legitimate interests, subjective rights, and consolidated legal situations, noting that the constitutional framework provides a guarantee of non-retroactivity only regarding the latter two and not the former. “The concepts of 'acquired right' and 'consolidated legal situation' ... the first denotes that consummated circumstance in which a thing –material or immaterial, concerning a previously alien good or a previously non-existent right– has entered into (or impacted upon) the patrimonial sphere of the person, such that the latter experiences an ascertainable advantage or benefit. For its part, the 'consolidated legal situation' represents not so much a patrimonial gain, but a state of affairs fully defined in terms of its legal characteristics and effects, even when these have not yet been extinguished. What is relevant about the consolidated legal situation, precisely, is not whether those effects still persist or not, but that –by virtue of a legal mandate or a judgment that has so declared it– a rule has already arisen into legal life, clear and defined, connecting a factual presupposition (conditioning fact) with a given consequence (conditioned effect).” (Opinions 2843-98, 1318-99, and 1308-99 of the Constitutional Chamber of the Supreme Court of Justice). Legitimate trust is knowing what to validly expect. It is recognizing the good faith of the administrated party so as not to subject him to political changes.\n\nII. 4) SPECIFIC CASE: Applied to the resolution of the present matter, the foregoing shows that the petitioner is correct in her claims when filing the action so that the subjective right of Mr. Olivier Sánchez Jiménez over the lands on which he exercises possession be declared, and the plot awarding contract be granted without the limitations of Article 67 of Law 2825, in harmony with what was agreed by the IDA Board of Directors in its article number 12 of session 032-2004 held on August 30, 2004, where titling was ordered on several bases. As was accredited in the proven facts, the party statement and collected testimonial evidence, as well as the judicial inspection carried out at the location of the disputed lands, and from the legal basis expressed in the substantive whereas clause II.1, it is clear that the essential elements for declaring the petitioner's subjective right, his real property right over the property of the Partido de Puntarenas plot number B5-11 with an area of 17 hectares 0224.25 square meters, cadastral map number P-747495-2001, the property of the Partido de Puntarenas plot number B4-11 with an area of 1 hectare 6519.47 square meters, cadastral map number P-746453-2001, and the property of the Partido de Puntarenas plot number B4-13 with an area of 10 hectares 2081.63 square meters, cadastral map number P-748001-2001, located in District 03 of Agua Buena, canton 8 Coto Brus, which is part of the Real Estate Folio of the Partido de Puntarenas number 119-266-000, are present in this case. The historical background of this controversy dates back to the fact that once the Banco Anglo Costarricense was extinguished, the State decided to donate two properties of said banking entity, registered in the Partido de Puntarenas, Real Estate Folio numbers 8508-000 and 12402-000 (proven fact seventh), to the INDER. Before that date, the plaintiff had already consolidated his possession right in good faith, publicly, peacefully, and in accordance with the law, a fact that by deductive inference under Article 416 of the Civil Procedural Code was known to state authorities, so that the right was constituted before the bank itself acquired it. A situation that was consolidated through executive decree number 28788 of June 2, 2000, published in Gazette 143 of July 26, 2000, which ordered the assignment and registration in the name of the INDER of such properties so that it fulfills the purposes legally entrusted to it, being the real estate of the Partido de Puntarenas number 8508-000 and 12402-000 (proven facts 7 and 11), that is, the transfer to the third parties who were possessing them, under that already mentioned exception procedure. The logic of said donation was simple: that the IDA (now INDER), being the technical entity in the matter, proceed with the necessary titling, granting peace of mind to the interested families. Nevertheless, the officials of said entity, including the witnesses Mr. Bernal Mora Calvo and Mr. Berny Quirós Zúñiga, were able to verify, when carrying out the corresponding studies and visits to the aforementioned properties, that before being donated to the INDER, the farms of the Partido de Puntarenas, Real Estate Folio numbers 8508-000 and 12402-000, were occupied, invaded, and possessed by private individuals for more than 25 years, among whom was Mr. Olivier Sánchez Jiménez (proven fact eighth). This whole situation generated within the INDER the search for viable legal mechanisms to solve the legal situation of said possessors, which led, in 2002, to INDER officials carrying out a census of such possessors, including the plaintiff, establishing that he occupied and possessed plots B-4-11 with an area of 16,519.47 meters, map P-746453-01, B-5-11 with an area of 170,224.25 meters, map P-747495-01, and B-4-13 with an area of 102,061.63 meters, map P-748001-01 (proven fact 13). As a result of this situation, the Board of Directors of the Institute of Rural Development issued a series of agreements, namely article 19 of ordinary session 048-2003 of October 20, 2003 (proven fact fourteen), article 12 of Session 032-04 of August 30, 2004, by which it is decided to award 114 properties (including the public area lots) to occupants of the lands of the extinct Banco Anglo without the legal limitations (proven fact eighteen). In said session 32-2004, the INDER Board of Directors decided in favor of Mr. Olivier Sánchez Jiménez, as well as the occupants of the cited properties, since that was the interest: to regularize the historical occupants. The INDER, as the governing body in agrarian matters, must provide flexibility in the selection requirements when awarding properties to these types of families, and it recognizes the serious social situation that on said farms there existed occupants with more than 25 years of being on that land, which generates real rights for them. By virtue of this, given the clear and express manifestation of the INDER to grant the property title without the legal limitations to those possessors, the petitioner is benefited by this administrative act declaratory of subjective rights, which has not been annulled or declared harmful (unproven fact of the State, sixth), and confers on the plaintiff the subjective right to claim the application of the same conditions with which the other possessors who were in his same legal situation were benefited. Although the plaintiff's name is not recorded in said agreement 32-04, the petitioner does find himself within the same factual and legal presuppositions by which it was issued and which protected the other possessors or occupants. See how the agreement is mutilated, and the number of people to be awarded does not correspond to those expressly mentioned. The Court understands that what was intended was to regularize the situation for all possessors in the area; that is the only possible logic. Furthermore, there is no evidence that shows the plaintiff was given a different proceeding for a valid reason, which suggests he was tacitly part of the agreement, even if not expressly stated. From a reading of such INDER provision, it is observed that its issuance is justified to grant all occupants of said properties the property titles without the limitations set forth in section 67 ibid, in order to make selection requirements more flexible when awarding to these types of families, with the purpose of solving a land tenure problem. Moreover, as already stated, these were not lands acquired to produce settlements, but to regularize a pre-existing one. Yet the heart of the matter is based on a declaratory act that has not been revoked or declared harmful. As the petitioner himself stated in his declaration and was verified in proven fact 25, at the time he could not make effective the subjective right that had been conferred upon him through various agreements and provisions of the INDER, due to personal and family problems, and had he done so at that time he would have registered it in his name. However, such a situation in no way vitiates, nor is it an obstacle for him to resort to judicial courts to invoke their protection to register in his name the properties he possesses and that he acquired long before the Office of the Comptroller General and the Office of the Attorney General issued criteria that prevented the INDER from granting the property title through an abbreviated process and without the legal limitations, but without any fault for such circumstance being attributable to him in the non-registration of the properties in his name that prevents him from exercising his action (sole unproven fact of the Comptroller General of the Republic). Furthermore, the petitioner, based on the principle of legitimate trust and good faith, considers that, by his condition as possessor of such properties, the right to obtain ownership of said plots was granted in his benefit based on what was decided in the aforementioned session 32, a situation that legitimizes his judicial action. An agreement that is not affected or annulled by the report issued by the Comptroller General of the Republic, number DFOE-ED-7-2007 of March 15, 2007, called Report on the compliance and validity of the functions assigned to the IDA, through which it ordered the INDER Board of Directors, subsection 4.2.2. a) Not to issue agreements for the acquisition of real estate until that Board of Directors demonstrates to this Comptroller General's Office the correction of the weaknesses, deficiencies, and irregularities mentioned in points 2.1 and 2.5 of this report, and in subsection 4.2.2. c), as well as to repeal agreement number 58 of May 2, 2006, issued in session 16-06, in which the abbreviated procedure for awarding, segregation, and titling was approved (proven fact 20). It is worth noting that the interest of the controlling body is healthy, insofar as the existence of the \"Law of the Burro\" had been detected, a name given to a series of anti-law agreements, in singular and general derogations of the legal system, normally to benefit situations that should never have occurred. But by seeking to correct the pathology, as this Chamber has stated on previous occasions, legitimate exceptions, as in the sub judice, were also attacked. Similarly, said subjective right is not affected by the subsequent annulment acts of the INDER issued as a consequence of the controlling body's report, and which are recorded in proven facts 21 and 22, by which it was decided to repeal agreement number 58 of May 2, 2006, issued in session number 016-06, in which the abbreviated procedure for awarding, segregation, and titling was approved, nor by the opinion of the Attorney General's Office number C-037-2009 of February 12, 2009 (proven facts 22 and 23), which expressed to the INDER that occupants of lands subject to subdivision must also submit to the normal beneficiary selection procedures referred to in Articles 55, 62, and 63 of the Lands and Colonization Law. The aforementioned report of the Comptroller General of the Republic (proven fact 20) also cannot be applied to his detriment retroactively; to admit the contrary would imply a clear violation of the principle expressed above of intangibility of the public administration's own acts. Thus, in regard to persons with an acquired right, the situation is different.\n\nWe cannot consider that his right precluded, such that he could demand the execution of the act in the terms in which it was issued, as it is an act declaratory of rights and not declared injurious by the Administration. Criteria that apply to persons without already recognized rights, but not to the case of the plaintiff who, in good faith, participated in the survey conducted by INDER, actively participating throughout this process to obtain the right of property, in the community meetings, and with INDER officials, with the clear conviction of all, both officials and interested possessors, that they were solving a serious social problem for many families who, after having worked the land for more than ten years and having acquired the right of property over it, via usucapion (usucapión) or positive prescription (prescripción positiva), were having that subjective right declared in their favor through successive administrative acts. Therefore, such legal situation of Mr. Olivier Sánchez Jiménez is protected by all the principles expressed in the substantive considerandos: legitimate expectations (confianza legítima), good faith (buena fe), legal certainty (seguridad jurídica), protection of the right of property via Article 45 of the Constitution, and the intangibility of the Public Administration’s own acts. Thus, facing that situation, the plaintiff's invocation for the recognition of his right of property rests on two main pillars: the legitimate and good-faith obtainment through successive, clear, and conclusive administrative acts that have not been declared injurious by the same Administration that issued the act, and the acquisition of the right of property over the cited parcels via possession for more than ten years in a quiet, public, peaceful, continuous manner, as owner, and prior to the donation by the former Banco Anglo to INDER, and undertaking on those properties reforestation, maintenance, repair of fences, clearing of undergrowth (chapias), as well as care of the springs (nacientes). In light of which, it is worth indicating that even if the Administration had not recognized it by means of an administrative act, independently thereof and above its mere will, Mr. Olivier already had a vested patrimonial right acquired in good faith through decennial possession with the attributes contemplated by law, and the care, development, and maintenance of the property for many years, acquired originally through his own acts, work, and effort, and derived through the possession of others. This would imply that the requested parcels were incorporated into his estate as a vested right in rem (derecho real), and also as an intangible subjective right recognized by the Administration itself, under the protection of Articles 11, 34, and 45 of the Constitution, Articles 155, 173, and 183 of the General Law on Public Administration, and Articles 34 and 39(e) of the Contentious-Administrative Procedure Code, which entails the recognition of the right of property without the limitations of Article 67 thereof and the ordinary procedure of Law 2825. On the other hand, and equally relevant to consolidating the subjective right that the plaintiff claims in the case file, it is that as was credibly proven in proven facts one through six, long before the property came to belong to INDER on September 6, 2001 (proven fact eleven), the promotor had acquired the possessory rights over said properties, through a private sale and assignment of rights from Mr. Nelson Porras Aguilar, rights which Mr. Nelson acquired in 1969 from Misael Valverde Granados and which, as of 1979, were transferred to Mr. Olivier, a property described as being pastureland in nature, located in Santa Marta de Agua Buena, canton of Coto Brus, Province of Puntarenas, with an approximate size of 17 hectares and without a cadastral survey (plano catastrado) (proven fact one). Likewise, through deed number 44 dated January 23, 1987, Mr. Leonardo Picado Arguedas, identity card number 2-135-639, sold to Mr. Olivier Sánchez Ramírez the right of possession for more than 14 years over a piece of land located in Pueblo Nuevo de Agua Buena, third district, Coto Brus, Eighth Canton, which is pastureland, with a corral, two water springs (nacientes), with an approximate size of two hectares (proven fact two), and through deed number 86 dated April 19, 1991, Mr. Leonardo Picado Arguedas, identity card number 2-135-639, sold to Mr. Olivier Sánchez Ramírez the right of possession for more than 22 years over a piece of land located in Santa Marta de Agua Buena, Coto Brus, Puntarenas, which is pastureland, with an approximate size of ten hectares (proven fact three). Additionally, as is proven in proven fact four, the plaintiff has possessed, for more than ten years in a quiet, public, peaceful, continuous manner, as owner, and prior to the donation by the former Banco Anglo to INDER, the property of the Party of Puntarenas lot number B5-11 measuring 17 hectares and 0224.25 square meters, cadastral survey number P-747495-2001, located in District 03 of Agua Buena, canton 8 Coto Brus, which is part of the Real Estate Record (Folio Real) of the Party of Puntarenas number 119-266-000, and which is used for pasture and livestock, having green areas, springs (nacientes), and ravines (quebradas), and undertaking on it reforestation, maintenance, repair of fences, clearing of undergrowth (chapias), as well as care of the springs. In the same manner, the promotor has possessed, for more than ten years in a quiet, public, peaceful, continuous manner, as owner, and prior to the donation by the former Banco Anglo to INDER, the property of the Party of Puntarenas lot number B4-11 measuring 1 hectare and 6519.47 square meters, cadastral survey number P-746453-2001, located in District 03 of Agua Buena, canton 8 Coto Brus, which is part of the Real Estate Record of the Party of Puntarenas number 119-266-000, and which is used for pasture and livestock, having green areas, springs, and ravines, and undertaking on it reforestation, maintenance, repair of fences, clearing of undergrowth, as well as care of the springs (proven fact five). It was also verified that he has possessed under the same conditions the property of the Party of Puntarenas lot number B4-13 measuring 10 hectares and 2081.63 square meters, cadastral survey number P-748001-2001, located in District 03 of Agua Buena, canton 8 Coto Brus, which is part of the Real Estate Record of the Party of Puntarenas number 119-266-000, and which is used for pasture and livestock, having green areas, springs, and ravines, and undertaking on it reforestation, maintenance, repair of fences, clearing of undergrowth, as well as care of the springs (proven fact six). These indisputable facts consolidated for the promotor the right in rem of property that was granted to him through the aforementioned administrative actions and decisions, and which is recognized in this judgment. A special exceptional situation protected and safeguarded by Law 2825 in its Articles 11, 92, 101, and 122, creating and recognizing alternative mechanisms outside the ordinary subdivision (parcelación) procedures with limitations for those persons who, as in the case of the plaintiff, find themselves in the condition of precarious possessors who perform stable and effective acts of possession, as owner, in a peaceful, public, and uninterrupted manner, even if the land is registered in the name of a third party in the Public Registry, and who have decennial possession. Consequently, on the merits of all the foregoing, and of the reliable and indubitable proof contained in the case file, because a subjective right was conferred upon Mr. Olivier Sánchez Jiménez by INDER, through which the Board of Directors of the Rural Development Institute decided in Article 12 of Session 032-04 of August 30, 2004, to adjudicate without the limitations of law to the occupants of the lands of the extinct Banco Anglo (proven fact 18), and having obtained through quiet, public, peaceful, continuous possession, as owner, and prior to the donation by the former Banco Anglo to INDER (proven facts four through six), the right in rem of property, Mr. Olivier Sánchez Jiménez is hereby conferred the right of property over the estates corresponding to Lot B5-11 measuring 17 hectares and 0224.25 square meters, cadastral survey number P-747495-2001, located in District 03 of Agua Buena, canton 8 Coto Brus, which is part of the Real Estate Record of the Party of Puntarenas number 119-266-000, the property of the Party of Puntarenas lot number B4-11 measuring 1 hectare and 6519.47 square meters, cadastral survey number P-746453-2001, located in District 03 of Agua Buena, canton 8 Coto Brus, which is part of the Real Estate Record of the Party of Puntarenas number 119-266-000, and the property of the Party of Puntarenas lot number B4-13 measuring 10 hectares and 2081.63 square meters, cadastral survey number P-748001-2001, located in District 03 of Agua Buena, canton 8 Coto Brus, which is part of the Real Estate Record of the Party of Puntarenas number 119-266-000. Now, as expressed in the second substantive considerando, the present case is not limited by the scope of the report from the Comptroller General of the Republic, nor by the opinion of the General Solicitor's Office, because the plaintiff, as proven in the aforementioned proven facts, has in her favor an administrative act declaratory of subjective rights and, additionally, acquired the right of property over the disputed estates based on the institution of positive prescription, long before they were transferred to INDER, on the stated bases, which in its decisions recognized an evident, reliable, and indubitable situation, which merits the granting of the property title without the limitations imposed by Article 67 of Law 2825 of October 14, 1961. In reality, neither one nor the other technical body requested the nullity of the acts favorable to the plaintiff; it has been a mistaken interpretation by the autonomous entity that has resulted in the failure to execute a favorable act based on those criteria, when it cannot even remotely be established that such is their interest. However, as stated in the substantive considerando II.1, such particular right of property obtained in light of Article 45 of the Constitution does not exempt the acquirer from complying with each and every one of the laws that protect the natural heritage of the State. Therefore, regardless of the classification given to such green areas (zonas verdes), forested areas, springs (nacientes), trees, and bushes observed in the judicial inspection (reconocimiento judicial) carried out on Lots B-4-11, B-5-11, and B-4-13, property of the plaintiff (proven fact 28), they must be protected, guarded, and conserved, because they form, as could be verified on site, belts of trees that surround and delimit the property and grow around the springs and ravines (quebradas), all with the purpose of ensuring that what happened years before, before the plaintiff possessed it, when trees were indiscriminately felled, does not recur (proven fact 27). On the merits of this, such green areas, which do not constitute grazing land, cannot be felled, and must be cared for as natural heritage of the State. On the basis of which, INDER is ordered to register such estates in the name of the plaintiff without the limitations indicated by Article 67 of Law 2825 of October 14, 1961, Law of Lands and Colonization (ITCO, INDER), and without being affected by the scope, as per the above, of the report from the Comptroller General of the Republic number DFOE-ED-7-2007 of March 15, 2007, and the opinion of the General Solicitor's Office number C-037-2009 of February 12, 2009. For this purpose, INDER must prepare new cadastral surveys (planos) within a reasonable time for each parcel, on which the springs, forest reserves, and any other natural heritage of the State are established and recorded, and also establish their existence through a technical report. Therefore, the plaintiff must permit the entry of MINAET officials for the purpose of inspecting and monitoring the adequate safeguarding by Mr. Sánchez Jiménez of such natural areas, and must obey and comply with the corresponding legal and technical reserves. Naturally, the plaintiff’s title of ownership (título de dominio) must include the environmental limitations derived therefrom. Likewise, the State must adopt measures to mitigate the serious environmental impacts present in the area, which affect not only the plaintiff’s farm but also the area and society in general, naturally respecting the property rights of Mr. Sánchez Jiménez. It is calamitous to see the degree of deforestation in the area and soil degradation, which compels swift and timely state participation. The latter is also obliged not only to permit State intervention in the matter but also to participate directly within the scope of his capabilities.”\n\n25) That INDER did not award Mr. Nombre41597 an unrestricted property title for parcels B-4-11 measuring 16,519.47 meters, map Placa8087, B-5-11 measuring 170,224.25 meters, map Placa8088, and B-4-13 measuring 102,061.63 meters, map Placa8089 (folios 17 to 33 of the administrative file, as well as the statement of Mr. Nombre2757). 26) That Mr. Nombre2757 has registered in his name the property of the Puntarenas district, which is pastureland with a house, located in Agua Buena, Coto Brus canton, Puntarenas province, measuring 427.75 square meters (folios 543 to 545 ibid, as well as the statement of Mr. Nombre2757). 27) That the aggressive deforestation suffered by the plaintiff's farm occurred many years before he took possession of the property (judicial inspection). 26) That within the farm there are springs (nacientes) of water and duly protected areas of trees (judicial inspection).\n\nI.2)- UNPROVEN FACTS: The plaintiff did not demonstrate: Solely) That INDER denied her the land adjudication and titling procedures for parcels B-4-11, B-5-11, and B-4-13 (the case record). The State did not demonstrate: 1) That parcels B-4-11, B-5-11, and B-4-13 possessed by Mr. Nombre2757 are not located within the farms of the Puntarenas District numbers 12402 and 8508 (the case record). 2) That Mr. Nombre2757 cut down trees on parcels B-4-11, B-5-11, and B-4-13 (the case record). 3) That Mr. Nombre2757 did not exercise possession over parcels B-4-11, B-5-11, and B-4-13 in a quiet, public, peaceful manner, in good faith, and as owner over parcels B-4-11, B-5-11, and B-4-13 (the case record). 4) That parcels B-4-11, B-5-11, and B-4-13 can be considered public domain assets (bienes demaniales de dominio público) or State natural heritage (patrimonio natural del Estado) when they have been dedicated to agricultural work (the case record). 5) That there existed a duly motivated interest to exclude or not take into consideration the plaintiff from the adjudication process (the case record). 6) That the Administration initiated the annulment procedure (procedimiento de lesividad) to annul the plaintiff's rights recognized based on the facts of the claim (the case record). 7) That the plaintiff is not fulfilling the agrarian purposes on the farms he has been possessing (the case record). 8) The specific areas of the farms that may correspond to wetlands or State natural heritage (the case record). The Office of the Comptroller General of the Republic did not demonstrate: Solely) That there was fault on the part of the plaintiff in the non-registration in his name by INDER of parcels B-4-11, B-5-11, and B-4-13.\n\nI.3)- EVIDENCE FOR A BETTER DECISION: In accordance with Article 50.2 of the Contentious Administrative Procedure Code, the documentation appearing on folios 12 to 112 and 212 of the main file is admitted at the trial hearing for a better decision. Likewise, a judicial inspection of the properties in dispute, the statement of Mr. Nombre2757, as well as the original certification of the agreement of the Board of Directors adopted in Article 12 of Session 032-04 of August 30, 2004, the original administrative file, and copies of the cadastral maps were ordered for a better decision.\n\nII.1)- ON THE COMPETENCIES OF THE INSTITUTE OF RURAL DEVELOPMENT AND THE REGULATORY LEGAL REGIME OF THE PROPERTIES ASSIGNED TO ITS CHARGE: The Land and Colonization Law, number 2825 of October 14, 1961, provides that the purpose of the Institute of Rural Development is to link the citizen to a sound regime of land possession, ensuring that the allocation of this resource promotes the gradual increase of productivity, advocating for a just distribution of its product and the elevation of its socioeconomic condition, in order to thereby make them a conscious participant in the nation's development, thus achieving a just distribution of wealth and avoiding indirect forms of land exploitation (Article 1 ibid), recognizing the existence and legitimacy of private property. It is indeed a rule for the execution of canon 50 of the Political Constitution, which essentially aims to promote agrarian reform and grant land to those who really need it. By reason of such tasks, the Board of Directors of said entity has the power to promote subdivision (parcelación) plans, arrange for the acquisition of private property in order to fulfill its economic-social ends, to constitute as owners the peasants to whom it adjudicates a parcel, and to approve the adjudication of lands for the granting of the respective titles. All of this undoubtedly establishes a special property regime, supervised and protected in an aggravated manner, with the object of dedicating it to the end entrusted by law, thus preventing the land from being dedicated to purposes contrary to its social end, which would imply its denaturalization. Thus, once the adjudication of the parcels by sale is agreed upon, the latter determined by the acquisition expenses and other administrative charges, since no profit is intended, the Institute shall issue in favor of the occupant a provisional possession title stating their rights and obligations, so that if the occupant has cultivated the minimum specified and satisfactorily fulfilled the other obligations, they shall be entitled to be granted the property title (Article 65 ibid). In accordance with all the foregoing, it is easily inferred that the beneficiary may not transfer the ownership of their property, nor encumber, lease, or subdivide it without authorization from the Institute, except that fifteen years have elapsed since the acquisition of the parcel and all obligations with said agency have been paid off, therefore private contracts entered into by the adjudicatee with third parties do not bind the entity. Agrarian rural partnership is intended, denying the possibility of land concentration and large estates (latifundio) as occurred in other latitudes. It is worth noting that despite the otherwise valid legislative interest, it presents the defect of denying the adjudicatee the possibility of credit from banking institutions, leaving investment in the personal resources of the adjudicatee, who generally lacks them. In that sense, it was provided that even after such period, if the alienation of the parcel produces concentration or excessive subdivision of the property, the Institute may acquire them on a priority basis (Article 67 ibid). However, in the case of lands declared as national reserves, individuals are prohibited from enclosing with fences, constructing, cultivating, extracting firewood, timber, vines (bejuco), or any other product for exploitation purposes, or using such lands (Article 8 of Law 2825). By reason of this, Article 11 of Law 2825 stipulates that lands belong to the State as national reserves, unless the contrary is proven, \"a) All lands comprised within the limits of the Republic that are not registered as private property, property of the Municipalities, or of the Autonomous Institutions; b) Those not covered by decennial possession; c) Those that, by special laws, have not been designated for the formation of agricultural colonies; and d) In general, all those that, not being private property, are not occupied in public services.\" Highlighting the exception contemplated in ordinance b), cited above for cases of decennial possession, which is consistent with the stipulations of Article 92 of the Law ibid, which empowers precarious possessors who carry out stable and effective acts of possession, as owner, in a peaceful, public, and uninterrupted manner, even if the land is registered in the name of a third party in the Public Registry, and who have decennial possession to register their right through the possessory information procedure. This is a property regime derived from possession, special and vested with public interest. Similarly, Article 101 ibid protects the possession rights of farms occupied by possessors who have been possessing them for more than 10 years directly or through their transferors, without the need for the title of transfer of ownership required by the Civil Code, so that they may assert them in the expropriation process. Likewise, in Article 122 ibid, the decennial possessor is also exempted from having to request authorization from INDER to sell, encumber, lease, or segregate the land. Consequently, in such facts and situations, the adverse possession (prescripción positiva) acquired by the possessors is safeguarded, without them having to submit to the ordinary subdivision procedures of INDER, with the application of the limitations expressed in Article 67 ibid. In these cases, it is not the typical rural partnership figure, but rather the regularization of de facto situations that the legal system protects.\n\nII. 2 )- ON THE EXCEPTION REGIME OF THE POSSESSION RIGHTS OF INDIVIDUALS OVER LANDS ACQUIRED BY THE INSTITUTE OF RURAL DEVELOPMENT: Regarding the foregoing, and with respect to the stipulation of not being included within INDER's lands, those over which a decennial possession is demonstrated, it must be adjusted to the legal prerequisites that the legal system provides for its configuration. The right of possession is understood as the power of a person to have under their power and will the thing that is the object of the right (Article 277 of the Civil Code), it becomes effective through the occupation or transfer of the right or thing in question (Article 278 ibid), and it is acquired originally or derivatively by consent of the owner or by the right to retain the thing for more than one year (Article 279 ibid). It is required that the possession be acquired and exercised in one's own name or in the name of another (Article 280 ibid), so that the fact of possession presumes the right to possess, as long as another does not prove that right corresponds to them (Article 281 ibid), and it subsists as long as the holding of the thing or enjoyment of the right lasts or the possibility of continuing one or the other lasts (Article 282 ibid), it must be in good faith, meaning that at the moment of possession, the possessor believed they had the right to possess and that they exercise it legitimately (Articles 284 and 285 ibid), in the capacity of owner (animus domini), continuously, publicly, and peacefully. For its part, in agrarian matters, the holding, working, and producing of the land is required, necessarily carrying out stable and effective acts of possession, as owner, in a peaceful, public, and uninterrupted manner, for more than one year, and with the purpose of putting it in conditions of production for the subsistence of the possessor or their family, on land duly registered in the name of a third party in the Public Registry (Article 92 of the Land and Colonization Law, number 2825 of October 14, 1961). The substantial basis between both positions does not lie in the act itself, insofar as possession is carried out according to its nature, but in the just title, an indispensable requirement in civil matters and relativized in agrarian matters. According to the foregoing and the cited regulations, it is feasible to affirm that INDER must respect the decennial possession rights that have been acquired by individuals prior to or before the moment the land came into its ownership because it is located within lands that, due to their special condition, are suitable for being the object of agrarian titling. By reason of this, it is inferred that over such lands over which individuals demonstrate a decennial possession right, even if they subsequently come to belong to INDER, they must receive differentiated treatment and a different regulatory legal regime from those over which INDER acquires without existing possessors. We reiterate that we are in special, exceptional situations that require diverse treatment. Therefore, two property regimes for real estate acquired by INDER are differentiated: one governed by the ordinary land assignment system stipulated in Articles 62 to 66 cited, governed by a procedure of application (Article 62), subdivision, adjudication (Article 63), provisional possession title, and granting of the property title (Article 64), guaranteeing payment with a mortgage on their parcel, lands that must be encumbered with the limitations of law under the terms of Article 67 ibid, which prohibits the beneficiary from transferring, leasing, subdividing, or encumbering it except when 15 years have elapsed since the acquisition of the parcel and all obligations with said agency have been paid off. In this case, the public entity defines the parcels and constitutes the settlement itself. On the other hand, in the case of lands acquired by INDER over which the presence of previous possessors with decennial possession is verified, their acquired rights must be respected (Article 11 ibid), and they cannot be subjected to such ordinary or common land assignment regime, as we are facing completely different and diverse assumptions. In this case, INDER does not carry out prior studies of agrarian vocation, nor does it carry out the subdivision process, but rather it is the vital forces of the community that define which lots are abandoned and how the titling is carried out. The registration in favor of third parties by INDER is the regularization of a pre-existing factual situation. It is a special and exceptional situation, where the public interest and the principles of wealth distribution that nourish the Political Constitution urge the State to seek a solution to the subsisting social conflict. In due time, the law even foresaw the possibility of acquiring the real estate to deliver to individuals. Naturally, the public entity must guarantee that the public domain (demanio público) is not affected, which as such must not pass into private hands due to its very nature. In this case, what is being done is resolving a social problem of families who have made their lives in a place of the national territory in a precarious situation. All without prejudice to the fact that the State is called upon to acquire the property in order to deliver it to third parties, on the basis of Article 45 of the Constitution. By reason of this, INDER cannot attempt to oblige such possessors to submit to the aggravated regime of acquisition of such lands that enter within the sphere of INDER's competence; admitting the contrary would be violative of the constitutional principle of inviolability of private property (Article 45 of the Constitution). The social end of the land to promote wealth is satisfied, insofar as the passage of time accredits that situation, making the limitations of law unnecessary. This is a sui generis situation where necessity as a source of law, in the terms of Professor Nombre28, prevails. Whether the property was acquired by said possessor in an original or derivative manner, we are before the presence of the right of civil or agrarian possession that confers a real right constituting an acquired right of constitutional rank that must be respected by INDER, and would imply a dispossession of such lands without following the normal expropriation procedures, implying serious harm to the fundamental rights of the citizen. The case would be different if the possessor enters the lands acquired by INDER at a date subsequent to its acquisition, but if they do so previously, they cannot be subjected, in clear disregard of their real rights, to burdensome acquisition procedures designed for the settlers (parceleros) constituted by INDER. This is so, because the public entity is subject to Article 34 of the Constitution, and all of this would imply compelling the legitimate possessors and eventual owners to obtain their property in exchange for submitting to the aggravated acquisition regime, with a clear disregard of their acquired real right. However, such private property right obtained in light of Article 45 of the Constitution does not exempt the acquirer from compliance with each and every law that protects the State's natural heritage, which are a consequence of Article 121, subsection 14 of the Political Constitution and 262 of the Civil Code. Said heritage of the nation, and in accordance with the rules of Nombre111695, is imprescriptible, inalienable, non-transferable, and cannot leave the public sphere. As already stated, the possessor and eventual owner, if they accredit in court meeting the requirements of civil or agrarian possession, and the disinterest or abandonment in the stated terms of good faith, must abide by and submit to the following laws: Environmental Organic Law, Forestry Law (Ley Forestal), Water Law, Law on the Use and Management of Soil Conservation, Maritime Terrestrial Zone Law, Special laws declaring environmental, forest reserves, wetlands, and mangroves, therefore, the spaces of such lands that are contemplated within the State's natural heritage must be protected and supervised, in order to guarantee their permanence, preservation, and care for the benefit of all Costa Ricans, who have as a fundamental right that of a healthy and ecologically balanced environment. In this way, a just balance is achieved between the real right of the individual and the common and general interest imposed by the community. However, when INDER, verifying the particular legal situation of a possessor who fulfills the prerequisite of having obtained a land many years ago by way of quiet, public, peaceful, continuous possession, with animus domini, as owner, and good faith, prior to the acquisition of the property, and issues a subjective right in their favor through a Board of Directors agreement that confers an administrative act declaratory of subjective rights by which it recognizes the property right without the limitations of law, there can be no legal obstacle that prevents the materialization, accreditation, and registration of such real right in merit of the particular and special conditions of acquisition. A first clarification is that once a favorable act has been issued, the Administration cannot simply disregard it; rather, it is called upon to comply with the procedures to annul it if it presents a defect (lesividad) or to execute the act. Disregarding one's own act is, furthermore, synonymous with arbitrariness, because the interdiction of arbitrariness is the basis of public law. In this regard, we do not disregard the concern of the controlling body regarding the generation of exception procedures, which not infrequently can produce abuses, but it should not be forgotten that submission to the legal system obliges the Administration to respect the rights constituted to third parties, except through the special procedures to reverse these effects.\n\nII. 3 )- ON LEGITIMATE RELIANCE (CONFIANZA LEGITIMA) AND THE SUBJECTIVE RIGHTS OF THE ADMINISTERED OBTAINED IN GOOD FAITH: On this topic, it is relevant to indicate that subjective rights are protected by the principles of legal certainty, the intangibility of the Public Administration's own acts, good faith, and legitimate reliance. The principle of legitimate reliance is understood as that according to what was pointed out by Nombre53752 in his article \"The Principle of Protection of Legitimate Reliance and its Applicability regarding the spheres of action of the public power,\" \"... if the actions of the bodies exercising public power completely contradict the logical deduction determined by their previous proceedings, a transgression of the principle of legitimate reliance is configured, because '... when referring to the conduct that fosters the expectation, the same is not constituted only by actions, but also conforms with abstentions and denial manifestations or voluntary omissions...'\". The consequences of this principle have been described as follows: \"The principle of legitimate reliance, together with that of good faith in legal-administrative relations, emanates from the principle of legal certainty, that is, certainty in relations with the public powers, the administered knowing what to expect from them, who must avoid objectively confusing situations and maintain legal situations even if they are not absolutely in accordance with the legal system\" (Emphasis is ours) (Nombre42 (Nombre43)). Tratado de Derecho Administrativo. Tomo I. Page 276. It is important to indicate that this principle is fundamentally concretized in the theory of the intangibility of one's own acts declaratory of rights for the administered, which was defined through vote 2006-15828 at 17:02 hours on October 31, 2006, the Constitutional Chamber, in this regard, resolved: \"V.- The ex officio annulment or review of favorable administrative acts or those declaratory of rights for the administered, as a possibility of the public administrations and their organs, constitutes a qualified exception to the doctrine of the irrevocability of one's own acts favorable to the administered or the principle of the intangibility of one's own acts, to which this specialized Chamber has conferred constitutional rank as it derives from Article 34 of the Political Constitution (see judgments #2186-94 at 17:03 hrs. on May 4, 1994, and #899-95 at 17:18 hrs. on February 15, 1995). The general rule is that the respective public administration cannot annul an act declaratory of rights for the administered, the exceptions being ex officio annulment or review and revocation.\" In accordance with the constitutional principles emanating from Articles 11 and 34 of our Political Constitution, and in light of the doctrine reiterated in the jurisprudence of the Constitutional Chamber, the Public Administration cannot suppress, by itself, those acts it has issued in the exercise of its competencies that confer subjective rights on individuals. This is what we know as the aforementioned principle of the irrevocability of one's own acts or intangibility of one's own acts. Notwithstanding the foregoing, the Administration has the possibility, by way of exception, to annul or review ex officio favorable administrative acts or those declaratory of rights for the administered, with the exception regulated in Articles 155 and 173 of the General Law of Public Administration, according to which the Administration is authorized to declare, in administrative channels, the nullity of an act declaratory of rights provided that such nullity, besides being absolute, is evident and manifest, after a prior opinion of the Attorney General's Office of the Republic. In other cases, for the Administration to declare the absolute nullity of its own act creating subjective rights in favor of the administered, it must resort to the contentious-administrative jurisdiction to file the annulment process (proceso de lesividad) indicated in Articles 34, 39 subsection e) of the Contentious Administrative Procedure Code, as well as 173 and 183 of the General Law of Public Administration. The transcribed norm is clear in establishing that the Administration has one year counted from the day following the date on which the act declaratory of rights was issued, unless the act contains defects of absolute nullity, in which case, such declaration may be made while its effects persist, counting the year from when the effects cease. The annulment process (proceso de lesividad) has a purely annulment character, that is, its sole purpose is the declaration of invalidity of an administrative act that is considered absolutely null and injurious to the interests of the State, and in that sense, it is conceived as a guarantee for individuals that the act will not be annulled without a prior trial that complies with all the guarantees of a judicial process, in which it is determined whether or not the act is vitiated. The jurisdictional body will only declare nullity when, from the study of the case record, it verifies that there is a defect of nullity, that is, that said act does not meet the substantial requirements for its validity, insofar as it is not in conformity with the legal system. In this regard, the provision states: \"Article 34.- No law shall be given retroactive effect to the detriment of any person or their acquired patrimonial rights or consolidated situations.\" A first approach and clarification of concepts is that although the rule is drafted oriented towards the law, it should not be understood restrictively to it, because on the contrary, it also covers any rule of a general nature (Votes 3858-99, 431-99, and 934-98, all from the Constitutional Chamber of the Supreme Court of Justice). Now then, if rules of a general nature are subject to said principle (evident manifestation of a power of imperium), with greater reason are the acts as execution thereof (Vote 2382-96 of the Constitutional Chamber). Having delimited said concepts, a distinction must be made between legitimate interests, subjective rights, and consolidated legal situations, noting that the constitutional framework presents a guarantee of non-retroactivity only with respect to the latter and not the former. \"The concepts of 'acquired right' and 'consolidated legal situation' ... the first denotes that consummated circumstance in which a thing –material or immaterial, in the case of a previously alien good or a previously non-existent right– has entered into (or impacted upon) the person's patrimonial sphere, so that the person experiences an advantage or verifiable benefit. For its part, a 'consolidated legal situation' represents not so much a patrimonial increase, but a state of affairs fully defined as to its legal characteristics and its effects, even when these have not yet been extinguished. What is relevant regarding the consolidated legal situation, precisely, is not whether those effects still persist or not, but that –by virtue of a legal mandate or a judgment that has so declared it– a rule, clear and defined, has already emerged in legal life that connects a factual presupposition (conditioning fact) with a given consequence (conditioned effect)\" (Votes 2843-98, 1318-99, and 1308-99 of the Constitutional Chamber of the Supreme Court of Justice). Legitimate reliance is a valid knowledge of what to expect. It is the recognition of the good faith of the administered to not subject them to political changes.\n\nII. 4 ) SPECIFIC CASE: Applied the foregoing to the resolution of this matter, we find that the plaintiff is correct in her claims when filing suit with the object of having Mr. Nombre2757's subjective right over the lands on which he exercises possession be declared and the parcel adjudication contract be granted without the limitations of Article 67 of Law 2825, in harmony with what was agreed by the IDA Board of Directors in its Article number 12 of Session 032-2004 held on August 30, 2004, where titling was ordered on several grounds. As was accredited in the proven facts, the statement of a party and testimonial evidence gathered, as well as the judicial inspection (reconocimiento judicial) carried out at the location of the lands in dispute and the legal basis expressed in substantive Considerando II.1, it is clear that the essential elements for declaring the plaintiff's subjective right occur in this case: his real property right over the property of the Puntarenas District, parcel number B5-11 measuring 17 hectares 0224.25 square meters, cadastral map number P-747495-2001, the property of the Puntarenas District, parcel number B4-11 measuring 1 hectare 6519.47 square meters, cadastral map number P-746453-2001, and the property of the Puntarenas District, parcel number B4-13 measuring 10 hectares 2081.63 square meters, cadastral map number P-748001-2001, located in Dirección12999, Dirección13000, which is part of the Real Folio of the Puntarenas District number 119-266-000. The historical background of this controversy dates back to the fact that once the Anglo Costa Rican Bank was dissolved, the State decided to donate to INDER two properties of said banking entity, registered in the Puntarenas District, Real Folio registration numbers Placa8084 and Placa8085 (proven fact seven). Before that date, the plaintiff had already consolidated his right of possession in good faith, in a public, peaceful manner, and in accordance with the law, a fact that, by deductive inference according to Article 416 of the Civil Procedure Code, was known to the state authorities, so that the right was constituted before the bank itself acquired it. A situation that was consolidated through Executive Decree number 28788 of June 2, 2000, published in Gazette 143 of July 26, 2000, in which it was ordered to assign and register in the name of INDER such lands with the object of fulfilling the ends legally entrusted to it, the real estate of the Puntarenas District numbers Placa8084 and Placa8085 (proven facts 7 and 11), that is, the transfer to the third parties who were possessing them, under that exception procedure already noted. The logic of said donation was simple: as the IDA (now INDER) was the technical entity in the matter, it should proceed with the necessary titling, granting tranquility to the interested families.\n\nHowever, the officials of said entity, among them the witnesses Mr. Bernal Mora Calvo and Mr. Nombre41599, were able to verify when carrying out the corresponding studies and visits to the aforementioned properties that, before the farms of the Partido de Puntarenas with Real Folio registration numbers Placa8084 and Placa8085 were donated to INDER, they had been occupied, invaded, and possessed by private individuals for more than 25 years, among whom was Mr. Nombre2757 (proven fact eight). This whole situation generated within INDER a search for viable legal mechanisms in order to solve the legal situation of said possessors, which led to INDER officials conducting a census of such possessors, including the plaintiff, in 2002, establishing that he occupied and possessed parcels B-4-11 measuring 16,519.47 meters, plan P-746453-01, B-5-11 measuring 170,224.25 meters, plan Placa8088, and B-4-13 measuring 102,061.63 meters, plan Placa8089 (proven fact 13). As a result of this situation, the Board of Directors of the Institute of Rural Development issued a series of agreements, namely Article 19 of ordinary session 048-2003 of October 20, 2003 (proven fact fourteen), Article 12 of Session 032-04 of August 30, 2004, by which it was resolved to award, without the limitations of law, 113 properties to occupants of the lands of the defunct Banco Anglo (proven fact eighteen). In said session 32-2004, the Board of Directors of INDER resolved in favor of Mr. Nombre2757, as well as the occupants of the cited properties, since the interest was to regularize the historical occupants, that INDER, as the governing body in agrarian matters, must provide a relaxation of the selection requirements when awarding properties to this type of family and recognizes the serious social situation that on said farms there were occupants with more than 25 years of being on that property, which generates real rights for them. By virtue of this, in view of the clear and express manifestation by INDER to grant property title without the limitations of law to those possessors, the plaintiff is benefited by this administrative act declaratory of subjective rights, which has not been annulled, nor declared detrimental (State's unproven fact six) and confers upon the plaintiff the subjective right to claim the application of the same conditions that benefited the other possessors who were in the same legal situation. Although the name of the plaintiff is not recorded in said agreement 32-04, the plaintiff is within the same factual and legal assumptions for which it was issued and which protected the other possessors or occupants. Note how the agreement is mutilated, and the number of people to be awarded does not correspond to those expressly mentioned. The Court understands that the intent was to regularize the situation for all possessors in the area; that is the only possible logic. Furthermore, there is no evidence showing that the plaintiff was given a different treatment due to a valid situation. This suggests that he was tacitly part of the agreement, even if not expressly stated. From reading such provision of INDER, it is observed that its issuance is justified for the purpose of granting all occupants of said properties property titles without the limitations dictated by Article 67 ibid, to relax the selection requirements when awarding to this type of family, with the purpose of solving a land tenure problem. In addition, as already stated, these were not lands acquired to produce settlements, but rather to regularize a pre-existing one. But the core of the matter is based on a declaratory act that has not been revoked or declared detrimental. As the plaintiff himself stated in his declaration and was verified in proven fact 25, he was unable at the time to enforce the subjective right that had been conferred upon him through successive agreements and provisions of INDER, due to personal and family problems; had he done so at the time, he would have registered them in his name. However, such a situation in no way negates, nor is an obstacle for him to appear before judicial courts to invoke their protection to register in his name the properties he possesses and which he acquired a long time before the Comptroller General of the Republic and the Attorney General's Office issued criteria preventing INDER from granting the property title through an abbreviated process and without the limitations of law, but without such circumstance being attributable as his fault in the non-registration of the properties in his name, preventing him from exercising his action (sole unproven fact of the Comptroller General of the Republic). Furthermore, the plaintiff, based on the principle of legitimate expectations (principio de confianza legítima) and good faith, considers the right to obtain ownership over said parcels as granted for his benefit due to his status as possessor of such properties, based on the provisions of the aforementioned session 32, a situation that legitimizes his judicial action. An agreement that is not affected, nor annulled by the report issued by the Comptroller General of the Republic, number DFOE-ED-7-2007 of March 15, 2007, called the Report on the fulfillment and validity of the functions assigned to the IDA, by which it ordered the Board of Directors of INDER, in section 4.2.2. a) Not to issue property acquisition agreements until said Board of Directors demonstrates before this Comptroller General the correction of the weaknesses, deficiencies, and irregularities commented on in points 2.1 and 2.5 of this report, and in section 4.2.2. c), to repeal agreement number 58 of May 2, 2006, issued in session 16-06, which approved the abbreviated procedure for awarding, subdividing, and titling (proven fact 20). It is worth noting that the interest of the controlling body is sound, insofar as the existence of the \"Ley del Burro\" had been detected, a name given to a series of agreements contrary to law, in singular and general derogations of the legal system, normally to benefit situations that should never have occurred. But in seeking to correct the pathology, as this Chamber has stated on previous occasions, legitimate exceptions were also attacked, as in the sub judice case. Likewise, said subjective right is not affected by the subsequent annulment acts of INDER issued as a consequence of the controlling body's report, and which are verified in proven facts 21 and 22, by which it was ordered to repeal agreement number 58 of May 2, 2006, issued in session number 016-06, which approved the abbreviated procedure for awarding, subdividing, and titling, nor by the opinion of the Attorney General's Office number C-037-2009 of February 12, 2009 (proven facts 22 and 23), which expresses to INDER that the occupants of lands subject to subdivision (parcelación) must also submit to the normal procedures for the selection of beneficiaries referred to in Articles 55, 62, and 63 of the Law of Lands and Colonization (Ley de Tierras y Colonización). Nor can the aforementioned report of the Comptroller General of the Republic (proven fact 20) be applied to his detriment retroactively; admitting the contrary would imply a clear violation of the principle expressed above of intangibility of the Public Administration's own acts. Thus, in the face of persons with an acquired right, the situation is diverse. We cannot consider that his right precluded, so he could demand the execution of the act in the terms it was ordered, as a declaratory act of rights and not declared detrimental by the Administration. Criteria that apply to persons without rights already recognized, but not to the case of the plaintiff, who in good faith, being part of the survey conducted by INDER, actively participating in this entire process to obtain the right of ownership, in community meetings, and with INDER officials, with the clear conviction of everyone, both officials and interested possessors, of solving a serious social problem of many families who, after having worked the land for more than ten years and having acquired the right of ownership over it, via adverse possession (usucapión), or positive prescription, were being recognized through successive administrative acts the declaration of that subjective right. Thus, the legal situation of Mr. Nombre2757 is protected by all the principles expressed in the substantive recitals, that of legitimate expectations, good faith, legal certainty, the protection of the right of ownership via Article 45 of the Constitution, and the intangibility of the Public Administration's own acts. So that, in light of this situation, the claim made by the plaintiff for the recognition of his right of ownership is based on two main pillars: that of legitimate and good faith acquisition through repeated, clear, and conclusive administrative acts that have not been declared detrimental by the very Administration that issued the act, and by the acquisition of the right of ownership over the cited parcels via possession for more than ten years in a quiet, public, peaceful, continuous manner, as owner (a título de dueño), and prior to the donation by the former Banco Anglo to INDER, and carrying out on such properties reforestation, maintenance, fence repair, clearing (chapias), as well as care of the springs (nacientes). To which it can be noted that, even if the Administration had not recognized it through an administrative act, independently of that and above its mere will, Mr. Nombre2757 already inherently had an acquired property right obtained in good faith via ten-year possession with the attributes contemplated by law and the care, development, and maintenance of the property for long years, acquired originally by his own acts, work, and effort and derived through the possession of others. This would imply that the requested parcels are incorporated into his estate as an acquired real right and also as an intangible subjective right recognized by the Administration itself, under the protection of Articles 11, 34, and 45 of the Constitution, Articles 155, 173, and 183 of the General Law of Public Administration, and numerals 34, 39 subparagraph e) of the Contentious Administrative Procedure Code, which entails the recognition of the right of ownership without the limitations of Article 67 ibid and the ordinary procedure of Law 2825. On the other hand, and equally relevant to consolidate the subjective right claimed by the plaintiff in the case file, is that, as was proven in proven facts one through six, long before the property came to belong to INDER on September 6, 2001 (proven fact eleven), the plaintiff had acquired the possessory rights over such properties, through private sale and assignment of rights from Mr. Nelson Porras Aguilar, rights that Mr. Nelson acquired in 1969 from Nombre41598 and which, starting in 1979, he transferred to Mr. Nombre2757, property described as pastureland in nature, located in Santa Marta de Agua Buena, canton of Coto Brus, Province of Puntarenas, with an approximate measurement of 17 hectares and without a cadastral plan (proven fact one). Likewise, through deed number 44 of January 23, 1987, Mr. Leonardo Picado Arguedas, identity card number CED33092, sells to Mr. Nombre41597 the right of possession for more than 14 years over a land located in Pueblo Nuevo de Agua Buena, third district, Coto Brus, Eighth Canton, which is pastureland, with a corral, two water springs (nacientes), with an approximate measurement of two hectares (proven fact two), and through deed number 86 of April 19, 1991, Mr. Leonardo Picado Arguedas, identity card number CED33092, sells to Mr. Nombre41597 the right of possession for more than 22 years over a land located in Santa Marta de Agua Buena, Coto Brus, Puntarenas, which is pastureland, with an approximate measurement of ten hectares (proven fact three). Furthermore, as accredited in proven fact four, the plaintiff has possessed for more than ten years in a quiet, public, peaceful, continuous manner, as owner, and prior to the donation by the former Banco Anglo to INDER, the property of the Partido de Puntarenas, parcel number B5-11 measuring 17 hectares 0224.25 square meters, cadastral plan number P-747495-2001, located at Dirección5337, , which is part of the Real Folio of the Partido de Puntarenas number 119-266-000 and is designated for pasture and livestock, which has green areas, springs (nacientes) and streams, and carrying out on it reforestation, maintenance, fence repair, clearing (chapias), as well as care of the springs (nacientes). In the same manner, the plaintiff has possessed for more than ten years in a quiet, public, peaceful, continuous manner, as owner, and prior to the donation by the former Banco Anglo to INDER, the property of the Partido de Puntarenas, parcel number B4-11 measuring 1 hectare 6519.47 square meters, cadastral plan number P-746453-2001, located at Dirección13445, Nombre10042, which is part of the Real Folio of the Partido de Puntarenas number 119-266-000 and is designated for pasture and livestock, which has green areas, springs (nacientes) and streams, and carrying out on it reforestation, maintenance, fence repair, clearing (chapias), as well as care of the springs (nacientes) (proven fact five). It was also proven that he has possessed under the same conditions the property of the Partido de Puntarenas, parcel number B4-13 measuring 10 hectares 2081.63 square meters, cadastral plan number P-748001-2001, located at Dirección13445, Nombre10042, which is part of the Real Folio of the Partido de Puntarenas number 119-266-000 and is designated for pasture and livestock, which has green areas, springs (nacientes) and streams, and carrying out on it reforestation, maintenance, fence repair, clearing (chapias), as well as care of the springs (nacientes) (proven fact six). These unquestionable facts consolidated for the plaintiff the real right of ownership that was granted to him through the aforementioned administrative actions and decisions and which is recognized in this ruling. A special exceptional situation that is protected and safeguarded by Law 2825 in its articles 11, 92, 101, and 122, creating and recognizing alternative mechanisms, outside the ordinary subdivision (parcelación) procedures with limitations, for those persons who, as in the case of the plaintiff, are in the condition of precarious possessors who carry out stable and effective acts of possession, as owner, in a peaceful, public, and uninterrupted manner, even if the land is registered in the name of a third party in the Public Registry, and who have ten-year possession. Consequently, in merit of all that has been stated, and the reliable and unquestionable evidence contained in the case file, for having conferred upon Mr. Nombre2757 a subjective right by INDER through which the Board of Directors of the Institute of Rural Development ordered in Article 12 of Session 032-04 of August 30, 2004, to award without the limitations of law to the occupants of the lands of the defunct Banco Anglo (proven fact 18), and having obtained through quiet, public, peaceful, continuous possession, as owner, and prior to the donation by the former Banco Anglo to INDER (proven facts four through six), the real right of ownership, Mr. Nombre2757 is conferred the right of ownership over the properties corresponding to Parcel B5-11 measuring 17 hectares 0224.25 square meters, cadastral plan number P-747495-2001, located at Dirección5337, , which is part of the Real Folio of the Partido de Puntarenas number 119-266-000, the property of the Partido de Puntarenas Parcel number B4-11 measuring 1 hectare 6519.47 square meters, cadastral plan number P-746453-2001, located at Dirección5337, , which is part of the Real Folio of the Partido de Puntarenas number 119-266-000, and the property of the Partido de Puntarenas Parcel number B4-13 measuring 10 hectares 2081.63 square meters, cadastral plan number P-748001-2001, located at Dirección5337, , which is part of the Real Folio of the Partido de Puntarenas number 119-266-000. Now, as expressed in the second substantive recital, the present case is not limited by the scope of the report of the Comptroller General of the Republic, nor by the opinion of the Attorney General's Office, because the plaintiff, as proven in the aforementioned facts, has in his favor an administrative act declaratory of subjective rights and furthermore acquired the right of ownership of the disputed properties based on the institute of positive prescription, long before they were transferred to INDER, on the stated basis, which in its decisions recognized an evident, reliable, and unquestionable situation, which warrants the granting of the property title without the limitations imposed by Article 67 of Law 2825 of October 14, 1961. In reality, neither one nor the other technical body requested the annulment of the acts favorable to the plaintiff; it has been an erroneous interpretation by the autonomous entity, which has resulted in the failure to execute a favorable act based on those criteria, when it cannot even be remotely established that this is their interest. However, as stated in substantive recital II.1, such particular right of ownership obtained in light of Article 45 of the Constitution does not exempt the acquirer from compliance with each and every one of the laws that protect the natural heritage of the State. Therefore, regardless of the classification given to such green areas, forested areas, springs (nacientes), trees, and shrubs observed in the judicial inspection carried out on parcels B-4-11, B-5-11, and B-4-13 owned by the plaintiff (proven fact 28), they must be protected, safeguarded, and conserved, because they configure, as could be verified on site, belts of trees that surround and delimit the property and grow in the springs (nacientes) and streams, all with the purpose of not repeating what happened years ago, before the plaintiff possessed it, when trees were indiscriminately felled (proven fact 27). In merit of this, such green areas, which do not constitute grazing land, cannot be felled, and must be cared for as the natural heritage of the State. By virtue of which, INDER is ordered to register said properties in the name of the plaintiff without the limitations indicated by Article 67 of Law 2825 of October 14, 1961, Law of Lands and Colonization (ITCO, INDER) and without being affected by the scope, as stated, of the report of the Comptroller General of the Republic number DFOE-ED-7-2007 of March 15, 2007, and the opinion of the Attorney General's Office number C-037-2009 of February 12, 2009. For such purpose, INDER must prepare new plans within a reasonable timeframe for each parcel, in which the springs (nacientes), forest reserves, and any other natural heritage of the State are established and recorded, and also establish their existence through a technical opinion. Therefore, the plaintiff must allow the entry of MINAET officials so that they inspect and monitor the adequate safeguarding by Mr. Nombre2757 of such natural areas, and must obey and comply with the corresponding legal and technical reserves. Naturally, the plaintiff's deed of ownership must include the environmental limitations that derive from this. Likewise, the State must adopt measures to mitigate the serious environmental impacts present in the area, which affect not only the plaintiff's farm, but the area and society in general, naturally respecting the property rights of Mr. Nombre2757. It is calamitous to see the degree of deforestation in the area and soil degradation, which obliges swift and timely state participation. The latter is also obliged not only to allow the State's intervention in the matter, but also his direct participation within the scope of his capabilities.\n\nII.5)- EXCEPTIONS: By reason of the foregoing, the exception of lack of right filed by the defendant is denied, because in accordance with the cited regulations, the evidence provided, and the stated factual grounds, the plaintiff is assisted by the right invoked in support of his claims, since the subjective right that emanated from the agreement of the Board of Directors of the Institute of Rural Development ordered in Article 12 of Session 032-04 of August 30, 2004, was declared, and for having acquired ten-year possession and the right of ownership over such parcels. Regarding the exception of lack of active standing (legitimación ad causam activa) and lack of passive standing (legitimación ad causam pasiva) filed by the State and the Comptroller General of the Republic, they are rejected. In accordance with the facts ventilated in this process and according to the material legal relationship under analysis, it is evident that Mr. Nombre2757 has active standing to sue in this process against the defendants, for the purpose of being granted the right of ownership over the aforementioned properties. Although it is not the responsibility of such bodies to confer the property title, it was due to the report of the Comptroller General of the Republic number DFOE-ED-7-2007 of March 15, 2007, and the opinion of the Attorney General's Office number C-037-2009 of February 12, 2009, that INDER encountered legal obstacles to being able to register the properties under discussion in the name of the plaintiff and without the limitations of law. It is worth adding, as could be verified, that the assets involve a marked public interest, insofar as certain areas present natural interest for both representations, which demonstrates the necessity of their presence. Rather, their presence in the process demonstrates the transparency of the plaintiff. By virtue of which, they necessarily had to appear in court as defendants so that the appropriateness of applying such administrative provisions to the case of Mr. Nombre2757 could be discussed, so that, having analyzed said situation, the subjective right of Mr. Nombre2757 could be recognized and thereby register the disputed properties in his name. Consequently, in the terms expressed, the lawsuit must be granted in all its aspects against INDER, the State, and the Comptroller General of the Republic, since, as active participants in the disputed facts and due to the deployed administrative conduct, they prevented the plaintiff's subjective right from being made effective, and therefore they must appear before judicial courts in the capacity of defendants, under the assumptions of Article 12, subsection 1) of the Contentious Administrative Procedure Code, as generators of the administrative conduct that prevented the plaintiff from registering the properties he possesses in his name. Their joinder to the trial was necessary since it had to be discussed whether such administrative provisions they issued effectively constituted an impediment to the registration of the plaintiff's parcels without the limitations of Article 67 ibid, without it being necessary for the claimant to request their annulment. Although the annulment of said acts is not requested, by right of defense they had to appear to defend their acts, allowing the adversarial process, because their standing is indirect but necessary. As can be inferred from proven fact 20, the Comptroller General of the Republic issued report number DFOE-ED-7-2007 of March 15, 2007, called the Report on the fulfillment and validity of the functions assigned to the IDA, by which it ordered the Board of Directors of INDER, in section 4.2.2. a) Not to issue property acquisition agreements until said Board of Directors demonstrates before this Comptroller General the correction of the weaknesses, deficiencies, and irregularities commented on in points 2.1 and 2.5 of this report, and in section 4.2.2. c), to repeal agreement number 58 of May 2, 2006, issued in session 16-06, which approved the abbreviated procedure for awarding, subdividing (segregación), and titling, all of which was not contested by the plaintiff (proven fact 20), a situation that undoubtedly affected the plaintiff in his legitimate claims to formalize the deeds (escriturar) of his properties. Report that ultimately led the Board of Directors of the Institute of Rural Development to order in Article 3 of session 012-2007 of May 9, 2007, to repeal agreement number 58 of May 2, 2006, issued in session number 016-06, which approved the abbreviated procedure for awarding, subdividing (segregación), and titling (proven fact 21). Regarding the Attorney General's Office and its participation in the facts that are the object of the process, we have that, in light of the controlling body's report, the Board of Directors of the Institute of Rural Development ordered in Article 47 of ordinary session 044-2008 of December 9, 2008, to request an opinion from the Attorney General's Office regarding the titling of lands without limitations on the properties of the defunct Banco Anglo (proven fact 22), before which said advisory body issued, with binding effect, opinion C-037-2009 of February 12, 2009, in which it expresses to INDER that the occupants of lands subject to subdivision (parcelación) must also submit to the normal beneficiary selection procedures referred to in Articles 55, 62, and 63 of the Law of Lands and Colonization, situations that prevented INDER from conferring upon the plaintiff in the administrative venue the property title without the limitations of law (proven fact 23). By virtue of which, their presence as defendants was necessary so that each entity could defend its administrative conduct exercised within the scope of its powers and it could be determined whether it was applicable to the legal situation of Mr. Nombre2757.\n\nIII) COSTS: In accordance with Articles 119, 193, and 194 of the Contentious Administrative Procedure Code, it is ordered that this process be resolved by condemning INDER, the State, and the Comptroller General of the Republic to pay both costs, this in application of the general principle of condemnation to the losing party and because the assumptions that allow exemption from such payment are not present in the case, in accordance with Article 194 of the cited Code. Note how the plaintiff was obliged to appear before this venue to declare his right, which had not been possible in the administrative channel.\n\nPOR TANTO:\n\nThe exception of lack of right, and the lack of active and passive standing are rejected, and the action filed by Mr. Nombre2757 against the Institute of Rural Development, the State, and the Comptroller General of the Republic is granted in all its aspects. Consequently, Mr. Nombre2757 is conferred the right of ownership over the properties corresponding to Parcel B5-11 measuring 17 hectares 0224.25 square meters, cadastral plan number P-747495-2001, located at Dirección5337, , which is part of the Real Folio of the Partido de Puntarenas number 119-266-000, the property of the Partido de Puntarenas Parcel number B4-11 measuring 1 hectare 6519.47 square meters, cadastral plan number P-746453-2001, located at Dirección5337, , which is part of the Real Folio of the Partido de Puntarenas number 119-266-000, and the property of the Partido de Puntarenas Parcel number B4-13 measuring 10 hectares 2081.63 square meters, cadastral plan number P-748001-2001, located at Dirección5337, , which is part of the Real Folio of the Partido de Puntarenas number 119-266-000. INDER is ordered to register said properties in the name of the plaintiff without the limitations indicated by Article 67 of Law 2825 of October 14, 1961, Law of Lands and Colonization (ITCO, INDER); furthermore, INDER must prepare new plans for each parcel, in which the springs (nacientes), forest reserves, and any other natural heritage of the State are located and recorded, subject to a prior technical opinion in which their existence is established, which once determined shall be protected as the natural heritage of the State, entailing the limitations and legal reserves imposed by the laws. The plaintiff must allow the entry of MINAET officials so that they inspect and monitor the adequate safeguarding by the plaintiff of such natural areas, and the plaintiff must safeguard, obey, and comply with the corresponding legal and technical reserves. The State must adopt measures to mitigate the serious environmental impacts present in the area, respecting the property rights of Mr. Nombre2757, who is obliged not only to allow the State's intervention in the matter, but also his direct participation within the scope of his capabilities. Both costs are borne by the defendants. NOTIFY.\n\nCarlos Espinoza Salas\n\nRicardo A.\n\nMadrigal Jiménez                  Grace Loaiza Sánchez\n\n \n\nExp Nº 10-00 4376 -1027-CA.\n\nOrdinary proceeding.\n\nPlaintiff: Nombre2757   .\n\nAgainst: El INDER, El Estado, and la Contraloría General de la República.\n\n \n\nClassification prepared by the CENTRO DE INFORMACIÓN JURISPRUDENCIAL of the Poder Judicial. Its reproduction and/or distribution for profit is prohibited.\n\nIt is a faithful copy of the original - Taken from Nexus.PJ on: 26-03-2026 05:49:24.\n\nSCIJ de Hacienda\nSCIJ de la Procuraduría General de la República"
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