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  "id": "pgr-18881",
  "citation": "OJ-082-2014",
  "section": "pgr_opinions",
  "doc_type": "legal_opinion",
  "title_es": "Opinión jurídica sobre el proyecto de Ley de Aguas, expediente 17694",
  "title_en": "Legal opinion on the Water Law bill, legislative file 17694",
  "summary_es": "La PGR analiza el proyecto de «Ley de Aguas» (expediente 17694) y encuentra problemas de constitucionalidad, fondo y técnica legislativa. Reconoce como loable el reconocimiento expreso del derecho humano al agua, pero advierte que algunos \"principios\" enunciados son en realidad deberes. Señala lagunas normativas al proponer la derogatoria de la Ley de Aguas actual (No. 276), como la pérdida de definiciones clave y la desprotección de bienes de dominio público (playas, rías, zonas de recarga). Critica la reducción de áreas de protección para ríos intermitentes y embalses artificiales, lo que podría transgredir el principio de no regresión ambiental. Observa duplicidad de tipos penales, imprecisión en el procedimiento de servidumbres y falta de claridad competencial entre la Sinagirh y el TAA en materia sancionatoria. Recomienda realizar un análisis exhaustivo de la ley que se pretende derogar para evitar desprotección del recurso hídrico.",
  "summary_en": "The PGR analyzes the 'Water Law' bill (file 17694) and identifies constitutional, substantive, and legislative drafting issues. It commends the explicit recognition of the human right to water but notes that some listed 'principles' are actually duties. It warns that the proposed repeal of the current Water Law (No. 276) would create regulatory gaps, such as loss of key definitions and reduced protection of public domain assets (beaches, estuaries, recharge areas). It criticizes the reduction of protection areas for intermittent streams and artificial reservoirs, which could violate the principle of environmental non-regression. The opinion highlights duplicative criminal provisions, imprecise easement procedures, and unclear jurisdictional boundaries between the Sinagirh and the Environmental Administrative Tribunal on sanctions. It recommends a thorough analysis of the law to be repealed to prevent weakening water resource protection.",
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  "date": "11/08/2014",
  "year": "2014",
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    "procedural-environmental"
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    "principio precautorio",
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  "keywords_es": [
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    "proyecto 17694",
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  "keywords_en": [
    "Water Law",
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    "human right to water",
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  "excerpt_es": "“El proyecto de «Ley de Aguas», expediente legislativo No. 17694, presenta eventuales problemas de constitucionalidad, de fondo y de técnica legislativa que, con el respeto acostumbrado, se sugiere solventar.”\n\n“Sugerimos se incorpore en este mismo capítulo el contenido del artículo 72 de la actual Ley de Aguas, que estipula la obligación que tienen los jueces de incluir en los títulos de propiedad que se extiendan, como son las informaciones posesorias, la reserva de dominio público sobre las aguas que los atraviesan.”\n\n“Conviene tomar en cuenta que conforme al artículo 31 de la Ley de Aguas No. 276 del 27 de agosto de 1942, se declara como reserva de dominio a favor de la Nación las tierras que circunden los sitios de captación o tomas surtidoras de agua potable en un perímetro no menor de doscientos metros de radio. La supresión de este tipo de normas podría transgredir los principios precautorio y de no regresión en materia ambiental.”",
  "excerpt_en": "“The 'Water Law' bill, legislative file No. 17694, presents potential issues of constitutionality, substance, and legislative drafting which, with the usual respect, we suggest be resolved.”\n\n“We suggest incorporating into this same chapter the content of Article 72 of the current Water Law, which stipulates the obligation of judges to include in the property titles they issue, such as possessory information proceedings, the reservation of public domain over the waters that cross them.”\n\n“It should be noted that, pursuant to Article 31 of Water Law No. 276 of August 27, 1942, the lands surrounding drinking water intake or supply sites are declared as a national reserve within a perimeter of no less than two hundred meters in radius. The elimination of this type of norm could violate the precautionary and non-regression principles in environmental matters.”",
  "outcome": {
    "label_en": "Interpretive opinion",
    "label_es": "Dictamen interpretativo",
    "summary_en": "The PGR concludes that Water Law bill 17694 presents constitutional, substantive, and legislative drafting issues that should be resolved before approval.",
    "summary_es": "La PGR concluye que el proyecto de Ley de Aguas 17694 presenta problemas de constitucionalidad, fondo y técnica legislativa que deberían solventarse antes de su aprobación."
  },
  "pull_quotes": [
    {
      "context": "Conclusión",
      "quote_en": "This technical advisory body considers that the text of the «Water Law» bill, processed under file No. 17694, presents potential issues of constitutionality, substance, and legislative drafting which, with the usual respect, we suggest be resolved.",
      "quote_es": "Considera este órgano técnico consultivo que el texto del proyecto de «Ley de Aguas», que se tramita bajo el expediente No. 17694, presenta eventuales problemas de constitucionalidad, de fondo y de técnica legislativa que, con el respeto acostumbrado, se sugiere solventar."
    },
    {
      "context": "Sobre la derogatoria de la Ley 276",
      "quote_en": "The elimination of this type of norm could violate the precautionary and non-regression principles in environmental matters.",
      "quote_es": "La supresión de este tipo de normas podría transgredir los principios precautorio y de no regresión en materia ambiental."
    },
    {
      "context": "Sobre el derecho humano al agua",
      "quote_en": "The recognition of this fundamental right in the legislative bill is commendable, and may serve as a precedent for its inclusion in the constitutional text.",
      "quote_es": "El reconocimiento de este derecho fundamental en el proyecto legislativo es loable, y puede servir como precedente para su inclusión dentro del texto constitucional."
    }
  ],
  "cites": [
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      "id": "norm-11950",
      "citation": "Ley 276",
      "title_en": "Water Law",
      "title_es": "Ley de Aguas",
      "doc_type": "law",
      "date": "27/08/1942",
      "year": "1942"
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      "citation": "Ley 7554",
      "title_en": "Organic Environmental Law",
      "title_es": "Ley Orgánica del Ambiente",
      "doc_type": "law",
      "date": "04/10/1995",
      "year": "1995"
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      "citation": "Ley 6043",
      "title_en": "Maritime Terrestrial Zone Law",
      "title_es": "Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre",
      "doc_type": "law",
      "date": "02/03/1977",
      "year": "1977"
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      "citation": "Ley 7788",
      "title_en": "Biodiversity Law",
      "title_es": "Ley de Biodiversidad",
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      "year": "1998"
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      "citation": "Decreto 26635",
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      "citation": "OJ-092-2002",
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      "title_es": "Comentarios al proyecto de Ley del Recurso Hídrico",
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      "year": "2002"
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      "citation": "OJ-253-2003",
      "title_en": "Legal regime of the public and restricted zones of the maritime-terrestrial zone",
      "title_es": "Régimen jurídico de la zona pública y restringida en la zona marítimo terrestre",
      "doc_type": "legal_opinion",
      "date": "02/12/2003",
      "year": "2003"
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      "citation": "OJ-077-2013",
      "title_en": "Analysis of the Integrated Water Resource Management Bill",
      "title_es": "Análisis del proyecto de Ley para la gestión integrada del recurso hídrico",
      "doc_type": "legal_opinion",
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      "citation": "OJ-058-2014",
      "title_en": "Opinion on the Integrated Water Resource Management Bill",
      "title_es": "Opinión sobre proyecto de Ley para la Gestión Integrada del Recurso Hídrico",
      "doc_type": "legal_opinion",
      "date": "03/06/2014",
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      "citation": "OJ-084-2015",
      "title_en": "Insufficient technical basis to modify Ostional Wildlife Refuge regime",
      "title_es": "Sustento técnico insuficiente para modificar el régimen del Refugio Ostional",
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      "date": "06/08/2015",
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      "title_es": "Protección de las cuencas de los ríos San Carlos, Savegre, Pacuare, Sarapiquí y Banano",
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      "date": "04/12/2015",
      "year": "2015"
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      "citation": "OJ-134-2016",
      "title_en": "Role of Municipalities in Environmental Precautionary Measures",
      "title_es": "Rol de las municipalidades en medidas cautelares ambientales",
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      "citation": "OJ-027-2018",
      "title_en": "Water extraction in State Natural Heritage areas for human consumption",
      "title_es": "Aprovechamiento de agua en el Patrimonio Natural del Estado para consumo humano",
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      "date": "28/02/2018",
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  "body_es_text": "Opinión Jurídica : 082 - J   del 11/08/2014   \n\n\n\n11 de agosto de 2014\n\n\n\n\nOJ-082-2014\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nSeñora\n\n\n\n\nHannia Durán Barquero\n\n\n\n\nJefe de Área\n\n\n\n\nComisión Permanente Especial de Ambiente\n\n\n\n\nAsamblea Legislativa          \n\n\n\n\n \n\n\n\n\nEstimada señora:\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Con aprobación de la señora Procuradora General de la República, nos referimos a su\nOficio No. AMB-299-2014 de 23 de junio del año en curso, donde consulta nuestro criterio sobre el\nproyecto de “Ley de aguas”, expediente legislativo No. 17694 (publicado en La Gaceta No. 121 de 23\nde junio de 2010).\n\n\n\n\n \n\n\n\n Como se ha señalado en ocasiones similares, en las cuales un diputado o una comisión legislativa\nrequiere nuestro criterio sobre los alcances o contenido de un proyecto de ley, nuestro análisis no\nconstituye un dictamen vinculante, propio de la respuesta a una consulta de algún reparto\nadministrativo, como consecuencia de lo dispuesto en nuestra Ley Orgánica No. 6815 de 27 de\nsetiembre de 1982; sino más bien una “opinión jurídica”, que no vincula al consultante, y que se da\ncomo colaboración institucional para orientar la delicada función de promulgar las leyes.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Asimismo, y como ya se ha indicado en otras oportunidades, “…al no estarse en los supuestos que\nprevé el artículo 157 del Reglamento de la Asamblea Legislativa (consulta al Tribunal Supremo de\nElecciones, la Universidad de Costa Rica, el Poder Judicial o una institución autónoma), a la\nsolicitud que nos ocupa no le es aplicable el plazo de ocho días hábiles que dicho artículo dispone”\n(véase, entre otras, la opinión jurídica OJ-097-2001 de 18 de julio del 2001).\n\n\n\n\n \n\n\n\n             De acuerdo a su exposición de motivos, la iniciativa legal busca actualizar la\nlegislación vigente en materia de aguas, considerando este elemento como factor para alcanzar los\nretos sociales, económicos y ambientales del país, entre los cuales destaca el proceso de creciente\nurbanización, la demanda de servicios públicos de calidad, agua potable y saneamiento, la\ncontaminación de los cuerpos de agua superficiales y alta vulnerabilidad de los acuíferos.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             La propuesta contiene similitudes al proyecto de “Ley para la gestión integrada del\nrecurso hídrico”, expediente legislativo No. 17742, aprobado por el Plenario en primer debate el 31\nde marzo de 2014, cuya consulta legislativa facultativa de constitucionalidad se tramita con el\nexpediente No. 14-5214-0007-CO, y al que ya nos referimos previamente mediante las opiniones\njurídicas Nos. OJ-077-2013 de 21 de octubre de 2013 y OJ-058-2014 de 3 de junio de 2014.\n\n\n\n\n \n\n\n\n La estructura del proyecto 17694 comprende siete títulos y catorce transitorios, a saber: I.\nDisposiciones generales, II. Organización y planificación hídrica, III. Protección del agua, IV.\nAprovechamiento del recurso hídrico, V. Canon de agua, VI. Sanciones, VII. Disposiciones finales;\nsiendo casi idéntica a la que presenta el proyecto 17742.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Ambas iniciativas describen como objeto la tutela, el aprovechamiento y uso sostenible del recurso\nhídrico y su gestión integrada (artículo 1).\n\n\n\n\n \n\n\n\n             En el numeral 2 del proyecto 17694, al igual que en el proyecto de ley 17742, se\nenlistan una serie de principios generales, de los cuales destaca el derecho humano de acceso al\nagua. En la opinión jurídica OJ-077-2013 de 21 de octubre de 2013, relativa al proyecto 17742 se\nhicieron algunas consideraciones atinentes a este apartado:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “El proyecto introduce de forma novedosa en nuestra legislación el acceso al agua como derecho\nhumano fundamental (artículo 2°, inciso a). En nuestra Constitución Política no se encuentra\ntutelado expresamente tal derecho; aunque la Sala Constitucional lo ha derivado de otras normas\nconstitucionales:\n\n\n\n\n \n\n\n\n V.- La Sala reconoce, como parte del Derecho de la Constitución, un derecho fundamental al agua\npotable, derivado de los derechos fundamentales a la salud, la vida, al medio ambiente sano, a la\nalimentación y la vivienda digna, entre otros, tal como ha sido reconocido también en instrumentos\ninternacionales sobre Derechos Humanos aplicables en Costa Rica: así, figura explícitamente en la\nConvención sobre la Eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (art. 14) y la\nConvención sobre los Derechos del Niño (art. 24); además, se enuncia en la Conferencia Internacional\nsobre Población y el Desarrollo de El Cairo (principio 2), y se declara en otros numerosos del\nDerecho Internacional Humanitario. En nuestro Sistema Interamericano de Derechos Humanos, el país se\nencuentra particularmente obligado en esta materia por lo dispuesto en el artículo 11.1 del\nProtocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en Materia de Derechos\nEconómicos, Sociales y Culturales (\"Protocolo de San Salvador\" de 1988), el cual dispone que:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “Artículo 11. Derecho a un medio ambiente sano 1. Toda persona tiene derecho a vivir en un medio\nambiente sano y a contar con servicios públicos básicos”.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Además, recientemente, el Comité de Derechos Económicos, Culturales y Sociales de la ONU reiteró\nque disponer de agua es un derecho humano que, además de ser imprescindible para llevar una vida\nsaludable, es un requisito para la realización de todos los demás derechos humanos.\n\n\n\n\n \n\n\n\n VI.- Del anterior marco normativo se deriva una serie de derechos fundamentales ligados a la\nobligación del Estado de brindar los servicios públicos básicos, que implican, por una parte, que no\npuede privarse ilegítimamente de ellos a las personas, pero que, como en el caso del agua potable,\nno puede sostenerse la titularidad de un derecho exigible por cualquier individuo para que el Estado\nle suministre el servicio público de agua potable, en forma inmediata y dondequiera que sea, sino\nque, en la forma prevista en el mismo Protocolo de San Salvador, esta clase de derechos obligan a\nlos Estados a adoptar medidas, conforme lo dispone el artículo primero del mismo Protocolo:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “Los Estados Partes en el presente Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos\nHumanos se comprometen a adoptar las medidas necesarias tanto de orden interno como mediante la\ncooperación entre los Estados, especialmente económica y técnica, hasta el máximo de los recursos\ndisponibles y tomando en cuenta su grado de desarrollo, a fin de lograr progresivamente, y de\nconformidad con la legislación interna, la plena efectividad de los derechos que se reconocen en el\npresente Protocolo”.\n\n\n\n\n \n\n\n\n De esto tampoco puede interpretarse que ese derecho fundamental a los servicios públicos no tenga\nexigibilidad concreta; por el contrario, cuando razonablemente el Estado deba brindarlos, los\ntitulares del derecho pueden exigirlo y no pueden las administraciones públicas o, en su caso, los\nparticulares que los presten en su lugar, escudarse en presuntas carencias de recursos, que ha sido\nla secular excusa pública para justificar el incumplimiento de sus cometidos.” (Voto No. 4654-2013\nde 15 horas 44 minutos de 27 de mayo de 2003).\n\n\n\n\n \n\n\n\n Del mismo modo, el acceso al agua potable asegura los derechos a la vida –“sin agua no hay vida\nposible” afirma la Carta del Agua aprobada por el Consejo de Europa en Estrasburgo el 6 de mayo de\n1968-, a la salud de las personas –indispensable para su alimento, bebida e higiene- (artículo 21 de\nla Constitución Política) y, desde luego, está asociado al desarrollo y crecimiento socio-económico\nde los pueblos para asegurarle a cada individuo un bienestar y una calidad de vida dignos (artículo\n33 de la Constitución Política y 11 del Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos\nHumanos). La escasez, la falta de acceso o disponibilidad y la contaminación de ese líquido preciado\nprovoca el empobrecimiento de los pueblos y limita el desarrollo social en grandes proporciones.\nConsecuentemente, la protección y explotación de los reservorios de aguas subterráneas es una\nobligación estratégica para preservar la vida y la salud de los seres humanos y, desde luego, para\nel adecuado desarrollo de cualquier pueblo. En el año 1995 se estimó que 1000 millones de habitantes\nno tenían acceso al agua potable y se calcula que para el año 2025 cerca de 5.500 millones de\npersonas tendrán escasez de agua, siendo que anualmente mueren entre 5 y 10 millones de personas por\nuso de agua no tratada. En otro orden de ideas, actualmente, se ha reconocido el deber de preservar,\npara las generaciones futuras, unas condiciones de existencia al menos iguales a las heredadas\n(desarrollo sostenible), por lo que las necesidades del presente deben ser satisfechas sin\ncomprometer la capacidad de las futuras generaciones para hacerlo con las propias (Principio 2 de la\nDeclaración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano, Estocolmo,\n1972). En esencia, el agua, desde un punto de vista económico y ecológico, es un bien preciado,\npuesto que, es indispensable para cualquier actividad humana (industrial, agrícola, doméstica,\ncomercial, servicios etc.), como fuente de energía, materia prima, vía de transporte, soporte de\nactividades recreativas y elemento constitutivo para el mantenimiento de los ecosistemas naturales\n-uso del agua no contaminante o compatible con el ambiente-.”.\n\n\n\n Adicionalmente, los artículos primero, tercero, cuarto y quinto de la Declaración Latinoamericana\ndel Agua reafirman la vinculación incontestable entre el cuidado y vigilancia de los recursos\nhídricos y el respeto de los derechos fundamentales de las presentes, pero, además, de las futuras\ngeneraciones, pues, es claro, este no es un tema momentáneo, sino que tiene hondas repercusiones en\nlos pobladores futuros de nuestro planeta. Al respecto, esta declaración prescribe:\n\n\n\n “Primero El derecho al agua es un derecho fundamental, inherente a la vida y dignidad humanas. La\npoblación de la región latinoamericana es titular del derecho fundamental al agua en adecuada\ncantidad y calidad.\n\n\n\n Tercero El agua de la región es patrimonio común de las presentes y futuras generaciones de América\nLatina. Su conservación y uso sostenido es una obligación compartida de los Estados, las\ncolectividades y la ciudadanía.\n\n\n\n Cuarto El cuidado de las aguas y su provisión es un asunto de justicia ambiental. Los y las\nlatinoamericanos tienen derecho a una pronta y efectiva justicia ambiental, con el propósito de\ngarantizar el ejercicio pleno de sus derechos fundamentales y ambientales.\n\n\n\n Quinto La población Latinoamericana tiene derecho a participar en los proyectos, obras y decisiones\nque afecten o puedan afectar a los cuerpos de agua y sistemas hídricos a nivel local, nacional e\ninternacional. La consulta ciudadana debe ser procedimiento obligatorio en estos casos. ”.\n\n\n\n Desde esa perspectiva, queda claro que, en efecto, existe una vinculación evidente entre la\nprotección de los recursos hídricos y la tutela de los derechos fundamentales, no únicamente con el\nderecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, sino, también, con los derechos a la vida y\nla salud, entre otros.” (Voto No. 12556-2010 de 12 horas 30 minutos de 23 de julio de 2010).\n\n\n\n El reconocimiento de este derecho fundamental en el proyecto legislativo es loable, y puede servir\ncomo precedente para su inclusión dentro del texto constitucional (ya existen varias propuestas en\ntal sentido; véanse entre las más recientes las desarrolladas en los expedientes legislativos Nos.\n17946 y 18468).\n\n\n\n\n \n\n\n\n Sí debe corregirse el artículo 2° del proyecto en consulta, denominado “Principios generales”, para\nindicar que los que allí se enuncian son los principios a tomar en cuenta para la aplicación de esa\nley, y no como se señala que son los que fundamentan la tutela del recurso hídrico; ya que algunos\nde ellos no motivan esa tutela, sino que más bien son consecuencia de ella. En todo caso, algunos\ndeben modificarse por cuanto no constituyen principios, sino deberes, sobre todo institucionales, en\npunto a la protección del recurso hídrico.”\n\n\n\n\n \n\n\n\n En la opinión jurídica OJ-058-2014 de 3 de junio de 2014, donde se analizó el texto sustitutivo del\nproyecto de ley 17742, se agregó:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “El derecho humano al agua ha sido definido por el Comité de Derechos Económicos, Sociales y\nCulturales de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en la Observación General N° 15  de 29\nnoviembre de 2002, de la siguiente manera:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “2. El derecho humano al agua es el derecho de todos a disponer de agua suficiente, salubre,\naceptable, accesible y asequible para el uso personal y doméstico. Un abastecimiento adecuado de\nagua salubre es necesario para evitar la muerte por deshidratación, para reducir el riesgo de las\nenfermedades relacionadas con el agua y para satisfacer las necesidades de consumo y cocina y las\nnecesidades de higiene personal y doméstica.”\n\n\n\n\n \n\n\n\n De manera más concreta, el 28 de julio de 2010, y contando con el voto de nuestro país, en\nresolución número 64/ 292, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció explícitamente el\nderecho humano al agua y al saneamiento, por ser esencial para la realización de todos los derechos\nhumanos.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Al respecto, la Sala Constitucional también ha reconocido el derecho humano al agua, así como su\ncarácter fundamental para la realización de otros derechos humanos:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “El derecho a la salud, es un derecho fundamental del ser humano que depende del acceso a agua\npotable,(…) el Estado no solo tiene la responsabilidad ineludible de velar para que la salud de cada\nuna de las personas que componen la comunidad no sufra daños en relación con ese derecho, sino, que\ndebe asumir la responsabilidad de lograr las condiciones sociales propias a fin de que cada persona\npueda disfrutar de su salud: física y mental, etcétera, con lo cual se procura alcanzar la mejor\ncalidad de vida de los individuos.”  (Sentencia número 2002-04839 del 21 de mayo del 2002)\n\n\n\n\n \n\n\n\n De ahí que este proyecto de ley reconoce de manera expresa el derecho humano al agua, garantizando\na nivel legal un derecho fundamental que la Sala Constitucional ya ha reconocido anteriormente. En\neste sentido, el proyecto de ley en ese punto es plenamente coincidente con la interpretación que la\nSala Constitucional ha hecho del artículo 50 constitucional, por lo que constituye un avance\nimportante de nuestro ordenamiento jurídico en lo que al reconocimiento expreso de un derecho humano\nsignifica.”\n\n\n\n\n \n\n\n\n Asimismo, en la opinión jurídica OJ-043-2014 de 28 de marzo de 2014, se hizo referencia al proyecto\nde ley “Adición de varios párrafos al artículo 50 de la Constitución Política para reconocer y\ngarantizar el derecho humano al agua”, expediente legislativo No. 18468, que busca elevar a rango\nconstitucional la condición de derecho humano, fundamental e irrenunciable del agua, ya reconocido\nen instrumentos internacionales y la jurisprudencia constitucional (resolución 64/292 de 28 de julio\nde 2010 de la Asamblea General de las Naciones Unidas; sentencias constitucionales 6362 de 20 de\nnoviembre de 1996, 4839 del 21 de mayo del 2002 y 4654 del 27 de mayo 2003), así como la del agua\ncomo bien de dominio público (sentencia constitucional 2306 del 6 de noviembre de 1991; opinión\njurídica OJ-092-2002 del 13 de junio de 2002).\n\n\n\n\n \n\n\n\n En el proyecto 17694 se agregan como principios el preventivo, el precautorio, internalización de\ncostos, participación ciudadana y acceso a la información, ampliamente reconocidos (Ley 7554,\nartículos 6 y 7; Ley 7788, artículo 11; Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo,\nprincipios 10, 15 y 16).\n\n\n\n\n \n\n\n\n Ante la interdisciplinariedad que caracteriza la materia, se sugiere valorar la incorporación del\nprincipio de coordinación administrativa, pues los diversos repartos administrativos han de ejercer\nsus competencias singulares en forma coordinada para la mejor satisfacción del interés público,\nespecialmente tratándose del derecho fundamental a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado,\nmás aun en la conservación y uso y aprovechamiento debido de los recursos naturales asociados que\nson patrimonio nacional (artículos 50 y 121, inciso 14, de la Constitución; sentencias\nconstitucionales Nos. 6503 de 9 horas 26 minutos de 6 de julio de 2001, 6195 de 18 horas 39 minutos\nde 8 de mayo de 2007, 17552 de 12 horas 22 minutos de 30 de noviembre del 2007, 151 de 14 horas 50\nminutos del 11 de enero de 2012, y 11342 de 10 horas 5 minutos de 11 de julio de 2014;\npronunciamientos C-145-2009 de 25 de mayo de 2009 y C-052-2014 de 20 de febrero de 2014; entre\notros).\n\n\n\n\n \n\n\n\n En cuanto al principio contenido en el inciso k) del artículo 2, denominado “daño ambiental”, se\nomite la mitigación del daño, que acertadamente contiene el proyecto 17742, en tanto constituye una\nnecesaria medida a adoptar, cuando quepa, antes de proceder a la compensación o indemnización.  Se\nsugiere modificar el nombre del principio de “daño ambiental” por el de “responsabilidad”, por ser\nmás consecuente con su naturaleza (principio regulado en el artículo 2 incisos d) y e) de la Ley\n7554); o bien, trasladar todo el apartado al régimen de sanciones, citando en la exposición de\nmotivos su mérito, como se indicó en la opinión jurídica OJ-092-2002 de 13 de junio de 2002, con\nocasión del proyecto 14585, Ley del Recurso Hídrico (Alcance No. 2 a La Gaceta No. 7 de 10 de enero\nde 2002). Es valiosa la inclusión de que la carga de la prueba recae en el causante del daño\n(también reconocida en la Ley 7788, artículo 109). Respecto a este numeral, similar en el proyecto\n17742, en la opinión jurídica OJ-077-2013 se indicó:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “Dentro de estos principios, cabría revisar el dispuesto en el inciso k); por cuanto parece dar a\nentender, leído a contrario sensu, que cuando se produzca un daño al recurso hídrico o a los\necosistemas asociados a éste, si se reponen a su estado anterior por el responsable, no cabrá la\ncompensación o indemnización por daños y perjuicios a terceros o a la sociedad. Consideramos que la\nindemnización siempre es procedente aunque se reponga el recurso, por cuanto la existencia de daños\ny perjuicios podría permanecer aún bajo este supuesto (de hecho, el artículo 149 del proyecto así lo\nprevé).”\n\n\n\n\n \n\n\n\n             El proyecto 17742, artículo 2 incisos b), h), e i), incorporó otros principios\nrelativos al reconocimiento del valor económico del agua, la gestión integrada del recurso hídrico e\nintegración de las aguas y los ecosistemas, relevantes en tanto instrumentos para fomentar la\ncoordinación y adecuada planificación del recurso. En cuanto a la gestión integrada del recurso\nhídrico, en el citado pronunciamiento OJ-058-2014, se indicó:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “Un aspecto del proyecto que es importante destacar, corresponde a la noción de Gestión integral\ndel recurso hídrico que corresponde, según la Asociación Mundial para el Agua (GWP, por sus siglas\nen  inglés), al “…proceso que promueve la gestión y el desarrollo coordinado del agua, la tierra y\nlos recursos relacionados, con el ﬁn de maximizar el bienestar  social y económico resultante de\nmanera equitativa, sin comprometer la sostenibilidad de  los ecosistemas”. (GWP (2000). Manejo\nIntegrado de Recursos hídricos. TAC Background Paper Nº 4. p. 24)\n\n\n\n\n \n\n\n\n Dicha gestión integral del recurso, de acuerdo a la Política Hídrica Nacional dictada por el\nMinisterio de Ambiente y Energía desde noviembre de 2009,  parte de que el recurso hídrico implica\nun sistema complejo de interacciones ecosistémicas y sociales, por lo que la gestión fragmentada no\nes sostenible. Se señala en dicha Política que:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “El ciclo hidrológico e hidrosocial debe considerarse e integrarse como un todo. Por ciclo\nhidrológico se entiende el sistema en que está inmerso el agua con su circulación en la hidrosfera a\ntravés de un laberinto que no tiene principio ni fin y los diversos procesos (precipitación\n–evaporación - transpiración - escurrimiento superficial y subterráneo) que ocurren en forma\ncontinua. Mientras que por ciclo hidrosocial se entiende el sistema al que es sometida el agua por\nel ser humano en todos los procesos productivos y reproductivos, donde deriva el agua en una calidad\ndeterminada y la retorna al sistema con otra calidad. No es posible separar o disociar la gestión\ndel agua como recurso y la gestión del agua como servicio, tal como se ha hecho tradicionalmente en\nel pasado. Más aún el énfasis debe trasladarse hacia el servicio que recibe el usuario final, quien\nhace uso del recurso en última instancia, para aumentar el nivel de desarrollo humano.\n\n\n\n\n \n\n\n\n La integración de ambos conceptos resulta vital con el fin de garantizar una gestión eficiente de\nla oferta potencial de agua, bajo principios de aprovechamiento sostenible”. (Costa Rica. Ministerio\nde Ambiente, Energía y Telecomunicaciones. Política Hídrica Nacional/MINAET.San José, CR: 2009).\n\n\n\n\n \n\n\n\n Adicionalmente, los principios que se establecen en el Proyecto de Ley coinciden con los principios\nde la Política Híbrida Nacional, de conformidad con el Decreto Ejecutivo número 30480-MINAE del 05\nde junio de 2002 que, decreto que establece los principios que regirán la política nacional en\nmateria de gestión de los recursos hídricos, y que deben incorporarse en los planes de trabajo de\nlas instituciones públicas relevantes.”\n\n\n\n\n           \n\n\n\n También contiene el proyecto 17742 la mención del principio de no regresión en materia ambiental\nque, como se señaló en la citada opinión jurídica OJ-077-2013, podría incluirse directamente dentro\ndel listado de principios, y no solo derivarse del artículo 122 del proyecto 17694 titulado “regla\ngeneral de interpretación”. Sobre este principio ha manifestado la Sala Constitucional:\n\n\n\n “V. Sobre los principios de progresividad y no regresión de la protección ambiental. El principio\nde progresividad de los derechos humanos ha sido reconocido por el Derecho Internacional de los\nDerechos Humanos; entre otros instrumentos internacionales, se encuentra recogido en los artículos 2\ndel Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales y Culturales, artículo 1 y 26 de la\nConvención Americana sobre Derechos Humanos y artículo 1 del Protocolo Adicional a la Convención\nAmericana sobre Derechos Humanos en materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Al amparo\nde los estas normas, el Estado asume la obligación de ir aumentando, en la medida de sus\nposibilidades y desarrollo, los niveles de protección de los derechos humanos, de especial\nconsideración aquellos, que como el derecho al ambiente (art. 11 del Protocolo), requieren de\nmúltiples acciones positivas del Estado para su protección y pleno goce por todos sus titulares. Del\nprincipio de progresividad de los derechos humanos y del principio de irretroactividad de las normas\nen perjuicio de derechos adquiridos y situaciones jurídicas consolidadas, recogido en el numeral 34\nde la Carta Magna, se deriva el principio de no regresividad o de irreversibilidad de los beneficios\no protección alcanzada. El principio se erige como garantía sustantiva de los derechos, en este\ncaso, del derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, en virtud del cual el Estado se\nve obligado a no adoptar medidas, políticas, ni aprobar normas jurídicas que empeoren, sin\njustificación razonable y proporcionada, la situación de los derechos alcanzada hasta entonces. Este\nprincipio no supone una irreversibilidad absoluta pues todos los Estados viven situaciones\nnacionales, de naturaleza económica, política, social o por causa de la naturaleza, que impactan\nnegativamente en los logros alcanzados hasta entonces y obliga a replantearse a la baja el nuevo\nnivel de protección. En esos casos, el Derecho a la Constitución y los principios bajo examen\nobligan a justificar, a la luz de los parámetros constitucionales de razonabilidad y\nproporcionalidad, la reducción de los niveles de protección. En este sentido, la Sala Constitucional\nha expresado en su jurisprudencia, a propósito del derecho a la salud: “…conforme al PRINCIPIO DE NO\nREGRESIVIDAD, está prohibido tomar medidas que disminuyan la protección de derechos fundamentales.\nAsí entonces, si el Estado costarricense, en aras de proteger el derecho a la salud y el derecho a\nla vida, tiene una política de apertura al acceso a los medicamentos, no puede -y mucho menos por\nmedio de un Tratado Internacional- reducir tal acceso y hacerlo más restringido, bajo la excusa de\nproteger al comercio. (Sentencia de la Sala Constitucional Nº 9469-07). En relación con el derecho\nal ambiente dijo: “Lo anterior constituye una interpretación evolutiva en la tutela del ambiente\nconforme al Derecho de la Constitución, que no admite una regresión en su perjuicio.” (Sentencia de\nla Sala Constitucional Nº 18702-10).” (Voto 13367 de 11 horas 33  minutos de 21 de setiembre de\n2012).\n\n\n\n Las definiciones del artículo 3° del proyecto 17694 las contempla el proyecto 17742. Éste último\nprevé, además, algunos conceptos que podrían incorporarse al proyecto 17694, a saber: área de\nrecarga acuífera (numerales 8, 19, 20, 23, 36, 37, 58, 79, 102), ciclo hidrológico (artículo 2),\ncontaminación de los cuerpos de agua (ordinales 2, 8, 20, 25, 29, 30, 52, 77, 98 102, 105, 111, 115,\n125), crecida ordinaria (numerales 3 inciso b) y 18), embalse artificial (artículos 20, 31, 63),\nflujo permanente e intermitente (ordinales 3 inciso b) y f), 4, 20, 31, 33, transitorio II),\nmitigación (numerales 1, 18, 57, 125), pozo artesanal (artículos 20, 21, 58, 74, 76, 78, 80, 111,\ntransitorios II, III y XI), ribera (ordinales 20 y 42), tecnologías limpias (numerales 2, 24, 36,\n86), unidad hidrológica (artículos 11-16, 20, 53-56, 64, 69, 81, 83, 95, 101, 118, transitorios IV y\nXI), uso doméstico (ordinal 78 y transitorio II), y vulnerabilidad (artículos 1, 18, 20).\n\n\n\n\n \n\n\n\n El resto del articulado contiene otros conceptos relevantes que no se definen en el artículo 3°,\ncomo por ejemplo, unidad hidrológica (artículo 11), plan nacional de gestión integrada (artículo\n15), área de protección (numerales 19 y 20), servidumbres (ordinales 41-44), usos del agua\n(numerales 48-50), concesión (artículo 60), sociedad de usuarios de agua (numeral 94), asociación\nadministradora de los sistemas de acueductos y alcantarillados (artículo 96), autoabastecimiento\n(numeral 97), canon de agua (ordinal 98) y canon por vertido (artículos 99 y 100).\n\n\n\n\n \n\n\n\n Sin embargo, el proyecto omite incorporar algunas definiciones relevantes por su relación con el\nrecurso hídrico, como la del concepto de caudal por sus implicaciones en los numerales 33, 56, 57,\n58, 62, 67, 68, 71, 110, 118 del proyecto,  río, quebrada, arroyo, lago y laguna en los ordinales 4,\n20, 31, 39, 42 y 125, ría (artículo 20), marisma (artículo 31), manglar, humedal y estero (numerales\n4, 20, 31, 39, 40 y 102), pantano y turbera (ordinales 20 y 31), canal (artículos 4 y 114), balance\nhídrico nacional (numerales 8, 16 y transitorio VIII), fuente puntual (artículo 31), recarga\nartificial de acuíferos e infiltración artificial (ordinal 79). Lo anterior, tiene importancia,\nentre otras cosas, ante la derogatoria de la Ley de Aguas que se propone (numeral 124), y que podría\nincidir en la pérdida de conceptos que no se retoman con la iniciativa de ley, como la determinación\nque se hace en el artículo 69, en cuanto a cómo se prolonga la zona marítimo terrestre a través de\nlos ríos y qué ha de entenderse por vaso y cauce de los diferentes cuerpos de agua.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nEn similar sentido, en la opinión jurídica OJ-077-2013 se indicó:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “Dentro del mismo artículo de las definiciones no se incluye la de “vaso”, no obstante que sí se\nutiliza más adelante (artículo 4°, inciso a). El artículo 69 de la Ley de Aguas actual, No. 276 de\n27 de agosto de 1942, define “vaso de un lago, laguna o estero, el depósito de la capacidad\nnecesaria para contener las aguas de las mayores crecientes ordinarias”.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             El artículo 4 denominado “Bienes integrantes del dominio público” presenta similitud\ncon el mismo numeral del proyecto 17742, y por ende se reitera la recomendación de la opinión\njurídica OJ-077-2013, siendo lo más apropiado, si se mantiene la derogatoria de la Ley de Aguas\n(numeral 124), transcribir todos los bienes afectados al dominio público por este último cuerpo\nnormativo (Ley 276, artículos 1, 3, 31), a fin de no desprotegerlos.  Al efecto, en esa opinión\njurídica se anotó:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “Para dar una idea de las graves implicaciones que podría traer la desaparición de esta normativa\nvalga citar el caso de las playas, cuya regulación como bien demanial en la Ley de Aguas es esencial\npara mantener su carácter público dentro de las ciudades litorales:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “No obstante lo dicho, es criterio de esta Procuraduría, que aunque el artículo 6º y el Transitorio\nVI de la Ley Nº 6043 eximen a Jacó de aplicarle las disposiciones de esa Ley, no menos cierto es que\notro tipo de regulaciones siguen manteniendo su vigencia. Tal sería el caso de la Ley de Aguas, Nº\n276 de 27 de agosto de 1942, que en su artículo 3º define a las playas como áreas de dominio público\n(…) Resulta claro que el legislador no pudo nunca haber pretendido que los costarricenses nos\nquedáramos sin playas tan concurridas como lo son, por ejemplo, Puntarenas o Jacó, permitiendo que\nlos particulares se apropiasen de ellas hasta donde rompieran las olas.  La lógica impone pensar que\ndeben respetarse -por lo menos- las zonas de playa y aplicar a ellas un régimen similar al de la\nzona pública de la zona marítimo terrestre común, destinándolas al libre tránsito y uso público (ver\nen sentido análogo Dictamen Nº C-004-80 de 3 de enero de 1980).” (Dictamen No. 105-96 de 1° de julio\nde 1996).\n\n\n\n\n \n\n\n\n Sugerimos se incorpore en este mismo capítulo el contenido del artículo 72 de la actual Ley de\nAguas, que estipula la obligación que tienen los jueces de incluir en los títulos de propiedad que\nse extiendan, como son las informaciones posesorias, la reserva de dominio público sobre las aguas\nque los atraviesan:\n\n\n\n “Artículo 72.- Los Jueces encargados de extender títulos de propiedad sobre tierras baldías o no\ntituladas, deberán hacer la reserva consiguiente en cuanto a las aguas, álveos o cauces y vasos de\nlas aguas que sean de dominio público, haciéndolo constar en la sentencia de adjudicación de las\ntierras y debiendo el Registro Público tomar nota de esas reservas nacionales. La omisión de ese\nrequisito no confiere derecho alguno al denunciante o poseedor sobre esos bienes.”\n\n\n\n\nSobre este numeral hemos indicado:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “El del artículo 72 de la Ley de Aguas, es un caso más de las llamadas “reservas demaniales” y que\nconsiste en una “técnica por la que la Administración conserva o retiene en exclusiva la utilización\nde ciertos bienes de dominio público, por razones de interés público y para garantizar el\ncumplimiento de determinadas necesidades sociales. Por la exclusión del uso a los particulares y el\nrégimen que tal técnica comporta, la declaratoria de reservas dominiales por la Administración\nrequiere fundamento en una ley ordinaria y el respeto a los límites que ésta fije” (pronunciamiento\nNo. OJ-017-2001 del 7 de marzo del 2001). De modo pues que esa reserva de dominio debe ser entendida\ncomo la demanialidad pública de los bienes a los que se refiere (pronunciamiento OJ-064-2002 de 30\nde abril del 2002. “El fundamento jurídico de la reserva estriba, por tanto, en la titularidad\ndominical que corresponde a la Administración sobre los bienes de dominio público” Ballbé, Manuel,\nop.cit., p.79).\n\n\n\n\n \n\n\n\n La norma tiene un sentido práctico y es que en el cuerpo de los planos catastrados que se aportan a\nlos procesos de información posesoria se incluye dentro de los límites de los terrenos a inscribir\nlos cauces de ríos, quebradas, arroyos, etc. cuando estos los atraviesan, en vista de que no resulta\nlógica la presentación de múltiples planos para describir por separado cada sector de una propiedad\ncuando cada uno de estos se encuentra separado de otro por uno de esos cauces.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Bajo esas condiciones, el precepto del artículo 72 de la Ley de Aguas viene a ser como una especie\nde recordatorio o advertencia de que, aunque esos cauces atraviesen los inmuebles titulados y que\nincluso consten dentro de sus linderos en los planos catastrados, su régimen es de dominio público,\ny por lo tanto, no son de propiedad particular, ni con anterioridad lo fueron:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “Por ello la reserva no es ningún acto constitutivo de los derechos de aprovechamiento de la\nAdministración, sino meramente declarativo de sus potestades dominicales; no crea, en rigor, a su\nfavor un derecho a la utilización de la cosa: solamente lo reconoce o constata.”  (Dictamen No.\nC-053-2006 de 14 de febrero del 2006)\n\n\n\n\n \n\n\n\n El artículo 73 de la Ley de Aguas, por su parte, si bien no está relacionado exclusivamente con el\ntema dominical, sí guarda relación con la posibilidad de establecer una servidumbre de uso público\npara la limpieza de álveos o cauces:\n\n\n\n “Artículo 73.- Las riberas de los ríos no navegables, y las márgenes de canales, acueductos o\natarjeas, aun cuando sean de dominio privado, están sujetas en toda su extensión a la servidumbre de\nuso público en favor de los concesionarios de aguas de predios inferiores exclusivamente para la\nvigilancia y limpieza de los álveos o cauces, y previo aviso en cada caso al propietario o encargado\ndel fundo.”\n\n\n\n Si bien esta norma se retoma en el numeral 68 del proyecto, se eliminó de su texto\ninexplicablemente “las márgenes de canales, acueductos o atarjeas”, lo que limita su aplicación a\nlas riberas de los ríos únicamente.\n\n\n\n\n \n\n\n\n En caso de que se decidiera retomar el contenido de estos dos últimos numerales (72 y 73 de la Ley\nde Aguas) a efectos del proyecto de ley, deberá hacerse la respectiva reforma en la Ley de\nInformaciones Posesorias que remite a ellos:\n\n\n\n “Artículo 19.- Las fincas inscritas por medio de esta ley quedarán afectadas por las siguientes\nreservas, sin que haya necesidad de indicarlas en la resolución:\n\n\n\n\n(...)\n\n\n\n b) A las reservas que indica la Ley de Aguas en sus artículos 72 y 73, cuando existieren aguas de\ndominio público o privado, en su caso; y (…)”\n\n\n\n Cabe agregar que pueden existir otros cuerpos normativos que contemplen también la demanialidad de\nterrenos asociados al recurso hídrico y que podrían ser incorporados al artículo 4° del proyecto.\nTal es el caso de la Ley de Tierras y Colonización:\n\n\n\n “Artículo 7º.- Mientras el Estado, por voluntad propia o por indicación del Ministerio de\nAgricultura o del Instituto de Tierras y Colonización, atendiendo razones de conveniencia nacional,\nno determine los terrenos que deben mantenerse bajo su dominio, se considerarán inalienables y no\nsusceptibles de adquirirse por denuncio o posesión, salvo los que estuvieren bajo el domino privado,\ncon título legítimo, los siguientes:\n\n\n\n\n(…)\n\n\n\n b) Los comprendidos en una zona marítimo-terrestre de doscientos metros de ancho a lo largo de las\ncostas de ambos mares, desde la pleamar ordinaria, así como los comprendidos en una zona de\ncincuenta metros de ancho a lo largo de ambas márgenes de los ríos navegables;\n\n\n\n\n \n\n\n\n c) Los terrenos de las islas, los situados en las márgenes de los ríos, arroyos y, en general, de\ntodas las fuentes que estén en cuencas u hoyas hidrográficas en que broten manantiales, o en que\ntengan sus orígenes o cabeceras cualesquiera cursos de agua de los cuales se surta alguna población,\no que convenga reservar con igual fin. En terrenos planos o de pequeño declive se considerará\ninalienable una faja de doscientos metros a uno y otro lados de dichos ríos, manantiales o arroyos;\ny en las cuencas u hoyas hidrográficas, una faja de terreno de trescientos metros a uno y otro lados\nde la depresión máxima, en toda la línea, a contar de la mayor altura inmediata;\n\n\n\n d) Los terrenos comprendidos en las dos orillas del Río Banano, diez kilómetros arriba, en una\nextensión de quinientos metros de cada lado, protegiendo así las fuentes que surtan o puedan surtir\nen lo futuro la cañería de Limón;\n\n\n\n\n(…)\n\n\n\n\ng) Los terrenos indispensables para el aprovechamiento de las fuerzas hidráulicas;\n\n\n\n h) Los terrenos que se anegan durante la estación lluviosa o como consecuencia del desbordamiento\nde los ríos y que conservan agua durante el verano, aprovechable como abrevadero, cuando tales\nterrenos constituyan el único recurso hídrico del lugar, utilizable como abrevadero para el ganado\nde los vecinos del lugar. Si para ese uso fuere necesario establecer servidumbres sobre predios de\nparticulares, el Instituto compensará a éstos equitativamente; (…)”\n\n\n\n\nO el artículo 2° de la Ley General de Agua Potable, No. 1634 de 18 de setiembre de 1953:\n\n\n\n “Artículo 2º.- Son del dominio público todas aquellas tierras que tanto el Ministerio de Obras\nPúblicas como el Ministerio de Salubridad Pública, consideren indispensables para construir o para\nsituar cualquiera parte o partes de los sistemas de abastecimiento de aguas potables, así como para\nasegurar la protección sanitaria y física, y caudal necesario de las mismas.(…)”  (De conformidad\ncon el artículo 2°, inciso h), de la Ley Constitutiva del Instituto Costarricense de Acueductos y\nAlcantarillados, No. 2726 de 14 de abril de 1961, es competencia de ese Instituto hacer cumplir la\nLey General de Agua Potable, para cuyo efecto tal entidad se considerará como el organismo sustituto\nde los ministerios y municipalidades indicados en dicha ley.)\n\n\n\n Por otro lado, el artículo 4° de la Ley No. 276 de 27 de agosto de 1942 determina cuáles aguas\npueden ser consideradas de dominio privado, y por lo tanto, pertenecen a su dueño. El proyecto es\nomiso en cuanto a este extremo, por lo que se estaría generando una laguna normativa en cuanto a\neste tipo de aguas, salvo que se estime que tal categoría debe desaparecer del esquema normativo:\n\n\n\n “I.- Las aguas pluviales que caen en su predio mientras discurran por él. Podrá el dueño, en\nconsecuencia, construir dentro de su propiedad, estanques, pantanos, cisternas o aljibes donde\nconservarlas al efecto, o emplear para ello cualquier otro medio adecuado, siempre que no cause\nperjuicio al público ni a tercero;\n\n\n\n II.- Las lagunas o charcos formados en terrenos de su respectivo dominio, siempre que no se esté en\nel caso previsto en la Sección II del artículo 1º. Los situados en terrenos de aprovechamiento\ncomunal, pertenecen a los pueblos respectivos;\n\n\n\n\nIII.- Las aguas subterráneas que el propietario obtenga de su propio terreno por medio de pozos; y\n\n\n\n IV.- Las termales, minerales y minero-medicinales, sea cual fuere el lugar donde broten. Dichas\naguas quedarán bajo el control de la Secretaría de Salubridad cuando sean declaradas de utilidad\npública.”\n\n\n\n Igualmente el artículo 4° del proyecto viene a regular situaciones por desviación de corrientes de\nagua que también hace la Ley de Aguas (artículos 78 y 79); pero no se retoman otro tipo de\nsituaciones contempladas en esta última, que también quedarían sin normar en caso de que\nefectivamente se derogue; entre ellas, las siguientes:\n\n\n\n “Artículo 71.- Las playas y vasos que contienen las aguas determinadas en el artículo 5º,\npertenecen al propietario del terreno, así como los álveos o cauces en que discurran esas aguas\ndentro del mismo terreno hasta el lindero del predio siguiente.”\n\n\n\n “Artículo 81.- Cuando la corriente de un arroyo, torrente o río, segrega de su ribera una porción\nconocida de terreno, y la trasporta a las heredades colindantes o a las inferiores, el dueño de la\nfinca que orillaba la ribera segregada conserva la propiedad de la porción de terreno trasportado,\nsiempre que no haya confusión con terrenos de aquellas heredades.”\n\n\n\n “Artículo 82.- Si la porción conocida de terrenos segregados de una ribera queda aislada en el\ncauce, continúa perteneciendo incondicionalmente al dueño del terreno de cuya ribera fue segregada.\n\n\n\n\nLo mismo sucederá cuando dividiéndose un río en arroyo, circunde y aísle algunos terrenos.”\n\n\n\n “Artículo 84.- Salvo lo dicho en el artículo 81, pertenece a los dueños de los terrenos confinantes\ncon los arroyos, torrentes, ríos y lagos, el acrecentamiento que reciban paulatinamente por la\naccesión o sedimentación de las aguas.”\n\n\n\n “Artículo 85.- Cualquiera puede recoger y salvar los animales, maderas, frutos, muebles y otros\nproductos de la industria, arrebatados por las corrientes de las aguas públicas o sumergidos en\nellas, presentándolos inmediatamente a la autoridad local, la que dispondrá su depósito o su venta\nen pública subasta cuando no puedan conservarse. Se anunciará en seguida el hallazgo; y si dentro de\nun año hubiere reclamación por parte del dueño, se le entregará el objeto o su precio, previo abono\nde los gastos de conservación y el derecho de salvamento, el cual consistirá en un diez por ciento.\nTranscurrido aquel plazo sin haber reclamado el dueño, perderá este su derecho, y se devolverá todo\na quien lo salvó.”\n\n\n\n “Artículo 86.- Las brozas, ramas y leñas que vayan flotando en las aguas o sean depositadas por\nellas en el cauce o en terrenos de dominio público, son del primero que las recoja; las dejadas en\nterrenos de dominio privado, son del dueño de las fincas respectivas.”\n\n\n\n “Artículo 87.- Los árboles arrancados y transportados por la corriente de las aguas pertenecen al\npropietario del terreno donde vinieren a parar, si no los reclaman dentro de un mes sus antiguos\ndueños quienes, previamente a la entrega, deberán abonar los gastos ocasionados en recoger los\nárboles o ponerlos en lugar seguro.”\n\n\n\n “Artículo 88.- Los objetos sumergidos en los cauces públicos siguen perteneciendo a sus dueños;\npero si en el término de un año no los extrajesen, serán de las personas que verifiquen la\nextracción, previo el permiso de la autoridad. Si los objetos sumergidos ofreciesen obstáculo a las\ncorrientes o al tránsito, se concederá por la autoridad un término prudente a los dueños; si\ntranscurrido éste los dueños no hiciesen uso de su derecho, se procederá a la extracción como de\ncosa abandonada.\n\n\n\n El dueño de objetos sumergidos en aguas de propiedad particular solicitará del dueño de éstas el\npermiso para extraerlos; y en el caso de  que éste los negase, concederá el permiso la autoridad\npolítica del lugar, previa fianza de daños y perjuicios que rendirá ante ésta.”\n\n\n\n La frase contenida en el artículo 4°, inciso b): “Los canales abandonados o secos por más de cinco\naños, pierden esa condición”, fue suprimida en el proyecto 17742.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Respecto a la organización administrativa y planificación hídrica, ambos proyectos de ley proponen\nla rectoría del Ministro de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones, nombre que debe corregirse por\nel de Ministro de Ambiente y Energía, conforme a la Ley de Traslado del Sector Telecomunicaciones al\nMinisterio de Ciencia y Tecnología, Ley 9046 de 25 de junio de 2012, artículo 11. Igual corrección\ndeberá implementarse en el resto del proyecto al citar ese Ministerio.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Conviene recordar que el Reglamento Orgánico del Poder Ejecutivo, Decreto 34582 de 4 de junio de\n2008, artículo 4, define rectoría como la “potestad que tiene el Presidente de la República\nconjuntamente con el ministro del ramo para definir y conducir las estrategias y las políticas\npúblicas de cada sector y asegurarse que éstas sean cumplidas...” El numeral 24 ibídem, señala que\nel sector Ambiente y Energía estará conformado por el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE),\nComisión Nacional de Emergencias (CNE), Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), Refinadora\nCostarricense de Petróleo S. A. (RECOPE), Compañía Nacional de Fuerza y Luz S.A. (CNFL), Instituto\nCostarricense de Acueductos y Alcantarillados (ICAA), Empresa de Servicios Públicos de Heredia S.A.\n(ESPH), Junta Administrativa del Servicio Eléctrico Municipal de Cartago (JASEC). También, establece\nfunciones generales atinentes a cada ministro rector en cuanto a estrategias y políticas sectoriales\n(artículo 6 ibídem).\n\n\n\n\n \n\n\n\n En la opinión jurídica OJ-077-2013 para la conformación del sector hídrico se anotó que debe\nincluirse al Ministerio de Salud por las especiales competencias que la Ley General de Salud, No.\n5395 de 30 de octubre de 1973, le concede en temas como suministro de agua potable, evacuación de\naguas (servidas, negras y pluviales), contaminación de afluentes, o aprobación de anteproyectos\nconstructivos.\n\n\n\n\n \n\n\n\n En los artículos 7 a 10 del proyecto se crea el Sistema Nacional para la Gestión Integrada del\nrecurso hídrico (Sinagirh), como órgano del Ministerio de Ambiente y Energía, desconcentrado en\ngrado máximo y personería jurídica instrumental para administrar su patrimonio. Sobre la creación de\neste tipo de órganos esta Procuraduría ha indicado:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “En criterio de la Procuraduría, dado que la personalidad del Estado es única (sobre este punto,\nconfróntese la Opinión de esta Procuraduría N. OJ-007-2000 de 25 de enero del 2000) y en virtud de\nlos esfuerzos que se han dado para modernizar la administración financiera del país, es conveniente\nque esta posición legislativa se consolide, de manera de eliminar la práctica de otorgar\npersonalidad jurídica instrumental a cualquier órgano administrativo y como una forma de modernizar\nla administración financiera del país. En ese sentido, nos permitimos opinar que si se encuentra que\nlas regulaciones sobre ejecución presupuestaria y materia de contratación en el ámbito del Poder\nEjecutivo son tan rígidas que impiden una correcta administración y la satisfacción del interés\npúblico, lo conveniente es proceder a su modificación, pero no recurrir a mecanismos como las\npersonalizaciones presupuestarias.” (Pronunciamientos OJ-050-2003 de 26 de marzo de 2003 y\nOJ-008-2011 de 15 de febrero de 2011. Y, en similar sentido, de la Contraloría General de la\nRepública, oficios DAGJ-1070-2005 de 24 de enero de 2005 y DFOE-AE-0356 de 15 de julio de 2014).\n\n\n\n\n \n\n\n\n  Como se indicó para los artículos 11 a 15 del proyecto 17742, que propone crear la Dirección\nNacional del Recurso Hídrico (DINA), algunas de las  funciones del Sinagirh son similares o iguales\na las establecidas para el actual Departamento de Aguas del MINAE (ver Decreto 26635 de 18 de\ndiciembre de 1997), por lo que cabría interpretar que este último desaparecería de acuerdo a la\norganización administrativa del Ministerio propuesta, pues en el Transitorio VI del proyecto se\nordena el traslado de los funcionarios y recursos físicos, tecnológicos y financieros, de ese\nDepartamento.  Sin embargo, algunas de las funciones actuales del Departamento de Aguas (Decreto\n26635, artículo 3) no se detallan en el artículo 8 para la Sinagirh, por lo que convendría\nrevisarlas para evitar vacíos en esas competencias.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Además, se incorporan como funciones de la Sinagirh, la administración del Fondo GIRH,\ncreado en el artículo 9; el establecimiento de un Sistema de Información Nacional sobre Gestión\nIntegral del Recurso Hídrico; un registro de empresas autorizadas para la perforación y un registro\nde aprovechamiento del agua y de los cauces; coordinar con el Instituto Geográfico Nacional la\nconfección de los mapas de delimitaciones de las áreas de protección del recurso hídrico; y la\nelaboración de los estudios técnicos que justifiquen la reducción de las áreas de protección del\nrecurso hídrico, según lo establecido en el artículo 38 de la Ley Orgánica del Ambiente; además de\ntodas las otras funciones necesarias para el cumplimiento de la ley propuesta.\n\n\n\n En lo que toca a la elaboración de mapas para delimitar las áreas de protección del recurso hídrico\n(artículo 8°, inciso s), ha de valorarse si se comprenden todos los cuerpos de agua (ríos,\nquebradas, yurros, manantiales), pues debido a su gran cantidad, ello constituiría una cuantiosa\nerogación económica, y, en vista de que la referida delimitación no es requisito para no aplicar su\nefectivo retiro, la misma, de estimarse necesaria, podría hacerse digitalmente. La confección de los\nmapas puede circunscribirse a la identificación esencialmente de las áreas de recarga acuífera, pues\npor su propia naturaleza no son de fácil constatación,  en tanto para el resto de componentes de los\ncauces esa dificultad no se presenta.\n\n\n\n Sobre la función de la Sinagirh de elaborar estudios técnicos que justifiquen reducir las áreas de\nprotección (artículo 8°, inciso t) podría añadirse que tal disminución solo es posible para casos\nexcepcionales y donde esté debidamente acreditada la existencia de un interés público superior.\n\n\n\n             En el artículo 10 “Inspecciones” se autoriza la paralización y sellado de obras\nciviles, lo que no se incluye en el proyecto 17742; aunque en éste se indica que tendrán autoridad\nde policía los inspectores del agua.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             El artículo 11 establece un máximo de siete Unidades Hidrológicas que podrán\ncorresponder a una cuenca hidrológica, con posibilidad de subdivisión, mientras que en el proyecto\n17742 se prevé un número no mayor de doce según criterios técnicos (artículo 13).\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Sobre los Consejos de Unidad Hidrológica que el artículo 12 del proyecto define como\nórganos asesores en el manejo del recurso hídrico, coordinados por la Oficina regional del Sinagirh,\nse fija la forma en que serán integrados y la composición exacta de sus miembros, que difiere en la\npropuesta por el expediente No. 17742 en el número de miembros de organizaciones no gubernamentales\ny sector productivo privado. En la opinión jurídica OJ-077-2013 anotamos que el modo de su elección\nno parece apropiado hacerlo vía reglamentaria.  Lo mismo vale decir de los comités auxiliares de\nunidad hidrológica (artículo 14).  En el proyecto 17742 se adjuntaron criterios para formar parte de\nlos Consejos de Unidad Hidrológica; pero se suprimió la prohibición de estipendio económico o dietas\nque sí contiene el proyecto de Ley de Aguas.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             En cuanto a las funciones de los Consejos de Unidad Hidrológica, artículo 13, se\nestipula el conocer, analizar y dar recomendaciones sobre el Plan Hídrico de la Unidad, elaborado\npor la oficina regional del Sinagirh, en coordinación con aquéllos, conforme a los numerales 8,\ninciso d), y 16 párrafo segundo.  Es diferente en el proyecto 17742, artículo 15, inciso a), donde\nse le asignó al Consejo el aprobar ese Plan, y la DINA únicamente lo homologa, opción que resulta\nmás acorde con los principios participativos que informan ambas iniciativas.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             De acuerdo al artículo 15, el Plan nacional de gestión integrada de los recursos\nhídricos se realiza para un plazo de 10 años, mientras que en el expediente 17742 se aumentó a\nperíodos de 15 años (artículo 21) bajo la denominación de Plan Hídrico Nacional. También se\nincluyeron en este último otros instrumentos de planificación y variables para la efectiva tutela\ndel recurso como el balance hídrico nacional, la clasificación de los cuerpos de agua y áreas de\nrecarga, la consulta pública y la incorporación de la planificación hídrica en el ordenamiento\nterritorial (numerales 22, 24, 25, 26).  Ambas iniciativas contemplan la planificación ante\nfenómenos naturales.\n\n\n\n\n \n\n\n\n El proyecto omite referirse a la vigencia de los instrumentos técnicos de planificación ya\nelaborados por las instituciones que actualmente tiene competencia en la materia, como por ejemplo,\nestudios hidrogeológicos, mapas de vulnerabilidad y la Matriz de criterios de uso del suelo según la\nvulnerabilidad a la contaminación de acuíferos para la protección del recurso hídrico (sentencia\nconstitucional No. 8892 de 16 horas 03 minutos de 27 de junio de 2012).\n\n\n\n\n \n\n\n\n En la opinión jurídica OJ-077-2013 sugerimos se incluyeran los criterios para la conservación y el\nuso sostenible del agua que enlista el artículo 51 de la Ley Orgánica del Ambiente, No. 7554 de 4 de\noctubre de 1995, por ordenarlo así el numeral 52 de ese mismo cuerpo legal:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “Artículo 51.- Criterios. Para la conservación y el uso sostenible del agua, deben aplicarse, entre\notros, los siguientes criterios:\n\n\n\n a) Proteger, conservar y, en lo posible, recuperar los ecosistemas acuáticos y los elementos que\nintervienen en el ciclo hidrológico.\n\n\n\n\nb) Proteger los ecosistemas que permiten regular el régimen hídrico.\n\n\n\n c) Mantener el equilibrio del sistema agua, protegiendo cada uno de los componentes de las cuencas\nhidrográficas.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Artículo 52.- Aplicación de criterios. Los criterios mencionados en el artículo anterior, deben\naplicarse:\n\n\n\n\na) En la elaboración y la ejecución de cualquier ordenamiento del recurso hídrico.\n\n\n\n b) En el otorgamiento de concesiones y permisos para aprovechar cualquier componente del régimen\nhídrico.\n\n\n\n\nc) En el otorgamiento de autorizaciones para la desviación, el trasvase o la modificación de cauces.\n\n\n\n d) En la operación y la administración de los sistemas de agua potable, la recolección, la\nevacuación y la disposición final de aguas residuales o de desecho, que sirvan a centros de\npoblación e industriales.”\n\n\n\n\n \n\n\n\n             El artículo 16 posibilita pedir la revisión quinquenal en función del comportamiento\ndel balance hídrico nacional. Al respecto, en la opinión jurídica OJ-077-2013 sugerimos que el\nprocedimiento para la revisión de los instrumentos de planificación no conviene dejarlo al\nreglamento de la ley, sino normarse en la misma. \n\n\n\n\n \n\n\n\n             En el Capítulo I del Título III se otorga a las áreas de protección la finalidad de\nproteger los cuerpos de agua y sus cauces, así como el acuífero, la zona de recarga y descarga de\naguas subterráneas, para asegurar su conservación, recuperación y sostenibilidad en términos de\ncantidad y calidad, cuya protección constituye una acción prioritaria y estratégica en la gestión\npública y privada del recurso hídrico (artículo 19).\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Valga resaltar que las áreas de protección también cumplen una vital función para\ncontrarrestar los efectos negativos producidos por el  desbordamiento de los ríos y las\ninundaciones, pues la vegetación tiene un efecto retardador del escurrimiento de las aguas\nsuperficiales favoreciendo además el proceso de infiltración. Estas zonas constituyen, entonces,\nimportantes barreras de seguridad para aquellos habitantes de terrenos cercanos a las corrientes,\nque en virtud de fenómenos climatológicos y procesos erosivos, entre otros factores, provocan el\naumento de sus caudales y aceleran el proceso de escorrentía.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             El inciso a) del artículo 20 señala como áreas de protección las áreas de recarga y\ndescarga acuíferas declaradas como vulnerables por el MINAE, previa realización del estudio técnico\ncorrespondiente. Al efecto, en la opinión jurídica OJ-077-2013 se anotó:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “Esta disposición podría resultar contraria a los artículo 50 y 69 de nuestra Carta Magna si se\ninterpreta que tales áreas de recarga y descarga acuíferas sólo podrán ser creadas, y por ende,\ntuteladas, si se establecieron mediante decreto ejecutivo. Al respecto cabe recordar el precedente\nde Sala Constitucional que anuló las palabras “creación y” del artículo 7° de la Ley de Conservación\nde la Vida Silvestre, No. 7317 de 30 de octubre de 1992, por considerar que implicaban una\ndesprotección de nuestros humedales:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “Además, el Estado se encuentra en la obligación actuar preventivamente evitando -a través de la\nfiscalización y la intervención directa- la realización de actos que lesionen el medio ambiente, y\nen la correlativa e igualmente ineludible prohibición de fomentar su degradación. Lo anterior obliga\nno apenas a reconocer el derecho al medio ambiente, sino además a utilizar todos los medios material\ny jurídicamente válidos para su protección contra los ataques de que pueda ser objeto. En virtud de\nque los daños al entorno suelen ser irreparables, la fiscalización preventiva de la administración y\nla celeridad de las medidas que adopte, incide directamente en la magnitud de la lesión al ambiente.\nEn razón de lo anterior, el principio precautorio ha sido reconocido por la  jurisprudencia de esta\nSala, otorgándole rango constitucional, entre otras, en la sentencia N. 2219-99 de las 15:18 horas\ndel 24 de marzo de 1999. Interesa destacar el principio del uso racional de los recursos, derivado\ndel artículo 69 constitucional, que se refiere al \"uso racional de los recursos naturales\". Esta\nSala -en  diversas resoluciones- ha establecido que la protección al ambiente debe encaminarse a la\nutilización adecuada e inteligente de sus elementos, y en sus relaciones naturales, socioculturales,\ntecnológicas y de orden político (desarrollo sostenible), para con ello salvaguardar el patrimonio\nal que tienen derecho las generaciones presentes y futuras. Por ello, el objetivo primordial del uso\nsostenible y protección del ambiente, es que a través de la producción y uso de la tecnología, se\nobtengan no sólo ganancias económicas, sino sobre todo un desarrollo y evolución favorable del medio\nambiente y los recursos naturales con el ser humano, esto es, sin que se cause daño o perjuicio. De\ntodo lo anterior se deriva la obligación del Estado de proteger los humedales, procurando el uso\nsostenible de tales recursos naturales, y por consiguiente su modificación o eliminación debe ser\nevitada a toda costa. De manera que la norma impugnada también contraviene los artículos 50 y 69 de\nla Constitución Política, pues al establecer que los humedales serán creados por Decreto Ejecutivo,\nexcluye a los que no lo han sido de la tutela y fiscalización preventiva que pretende su utilización\nracional en beneficio de las generaciones presentes y futuras. (Voto No. 14288-2009 de 15 horas 19\nminutos del 9 de setiembre del 2009).\n\n\n\n\n \n\n\n\n No se pierda de vista que el artículo 31 de la Ley de Aguas tiene como reserva de dominio a favor\nde la Nación la zona forestal que protege o debe proteger el conjunto de terrenos en que se produce\nla infiltración de aguas potables.”\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Conforme al ordenamiento vigente, compete al MINAE, previa consulta al Instituto\nCostarricense de Acueductos y Alcantarillados y al Servicio Nacional de Aguas Subterráneas, Riego y\nAvenamiento (SENARA) y cualquier otro ente competente en materia de aguas, delimitar de manera\nrazonable, útil y oportuna las áreas de recarga acuífera (Ley Forestal, artículo 3, inciso l),\nadicionado por Ley de Biodiversidad, No. 7788 de 30 de abril de 1998, artículo 114).    Sobre la\nnecesaria coordinación de competencias entre las instituciones que intervienen en la determinación\nde las áreas de recarga acuífera este órgano asesor señaló en el dictamen C-019-98 de 6 de febrero\nde 1998:\n\n\n\n\n \n\n\n\n \"…la mejor forma de garantizar el recurso natural “agua” es coordinando la  actividad que sobre él\nostentan tanto el A. y A. como otros repartos de la Administración...Igual línea de razonamiento es\naplicable a lo dispuesto en los  artículos  33  de  la  Ley Forestal...en cuanto a las obligaciones\nque ostenta el A. y A. con respecto a las áreas de recarga acuífera...se concluye que la\ninterven­ción del Instituto en el establecimiento de las áreas de recarga acuífera no es una\ncompetencia que haya sido trasladada exclusivamente al MINAE, de donde la coordinación y ejecución\nde tareas atendiendo a la especialidad y recursos con que cuenten cada uno de ellos se torna en\nindispensable para la consecución del fin público que subyace en las normas (protección del\nambiente).”\n\n\n\n\n \n\n\n\n El inciso b) del artículo 20 mantiene el área de protección de cien metros para los manantiales\npermanentes que ya establece el numeral 33, inciso a), de la Ley Forestal.\n\n\n\n\n \n\n\n\n El inciso c) del artículo 20 fija un área de protección para manantial de flujo intermitente de\nhasta cien metros, pero convendría fijar el mínimo de radio, pues en presencia de nacientes no\npermanentes, cuyos caudales no surten de agua alguna población, o no conviene reservarlos para tal\nfin, el artículo 149 de la Ley de Aguas actual, establece un radio prohibitivo en cuanto a corte de\nárboles de 60 metros en los manantiales que nacen en cerros y de 50 metros para aquellos que lo\nhacen en terrenos planos.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             El inciso d) del artículo 20 mantiene una franja de 15 metros en zona rural y de 10\nmetros en zona urbana, medidos horizontalmente a ambos lados en las riberas de los ríos, quebradas o\narroyos permanentes, si el terreno es plano y si el terreno es quebrado la franja será de 50 metros,\ny precisa el concepto de terreno quebrado que dispone el artículo 2 del Reglamento a la Ley\nForestal, al indicar que cuando el terreno colindante tenga una pendiente promedio superior al\ncuarenta por ciento (40%), el área de protección (de 50 metros) será la franja equivalente a la\nhipotenusa resultante de la medición horizontal.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             La restricción que hace este inciso d) de las áreas de protección de ríos, quebradas y\narroyos a únicamente los permanentes, y la condición de resolución razonada para imponerlas a las\ncorrientes intermitentes (inciso e), también podría afectar el resguardo y transgredir el principio\nde no regresión ambiental.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             El inciso f) del artículo 20 mantiene el área de protección de 50 metros para lagos y\nlagunas naturales (artículo 33 inciso c) de la Ley Forestal); pero reduce a 15 metros para el caso\nde embalses artificiales del Estado, lo que vendría a representar una nueva desmejora en la\nregulación tutelar del recurso natural. También se elimina la excepción actual para lagos y embalses\nartificiales privados, al disponerse un área de protección de quince metros, con lo cual se estaría\nimponiendo una nueva limitación al ejercicio del derecho de propiedad.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Se incorporan a las áreas de protección una franja de 50 metros para las rías (inciso\ng), 20 metros a partir de la ribera de los humedales (inciso h), y 15 metros de protección sanitaria\nalrededor de los sistemas de pozos respecto a los tanques sépticos, plantas de tratamiento o puntos\nde contaminación (inciso i). En caso del inciso g) no queda claro a cuáles regulaciones contenidas\nen la Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre, No. 6043 de 2 de marzo de 1977, hace alusión cuando\nindica que no las modifica. En el inciso h) también podría indicarse que no se modifica lo dispuesto\nen la misma Ley 6043, artículo 11.\n\n\n\n             Valga recordar que el artículo 69, párrafo segundo, de la Ley de Aguas no sólo refiere\na los ríos navegables contenidos en los Decretos Nos. 6 del 2 de abril de 1940 y 22 del 19 de\nsetiembre de 1967, según lo dispuesto por el numeral 53 de la Ley de Aguas, pues incluye además el\nsupuesto de que otros ríos sean afectados por la sensibilidad de las mareas, como también lo prevé\nel artículo 2, inciso f), del Reglamento a la Ley 6043.\n\n\n\n Por ello, a las rías se les reconoce una zona marítimo terrestre contigua de 200 metros, en tanto a\nlos manglares y esteros únicamente 150 metros (zona restringida) por constituir ellos por sí mismos\nzona pública (artículo 11 de la Ley No. 6043). Así se sostuvo en el pronunciamiento OJ-049-2003 del\n25 de marzo de 2003:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “Situación diversa se presentaría si el inmueble inscrito a nombre de Dalorzo Godoy estuviera\ncontiguo a una ría, porque en esa hipótesis la inscripción si sería ilegítima, pues la afectación al\ndominio público sería anterior a 1939, en virtud de la Ley de Aguas, Nº 11 de 26 de mayo de 1884,\nartículo 20.  Afectación reiterada en la actual Ley de Aguas, Nº  276 del 27 de agosto de 1942,\nartículo 69, así como en la Ley 6043, artículo 9º, en relación con el numeral 2º de su Reglamento\n(Decreto Nº 7841 del 16 de diciembre de 1977), cuando define como ría la parte del río próxima a su\nentrada en el mar y hasta donde llegan las mareas y como litoral la orilla del mar que se extiende\npor las rías hasta donde sean sensiblemente afectadas por las mareas y presenten características\nmarinas definidas. \n\n\n\n La mención a los esteros permanentes en el concepto de litoral previsto en el numeral 2º del\nReglamento a la Ley 6043 es incorrecta, por cuanto los mismos constituyen zona pública y a partir de\nsu orilla comenzarían los 150 metros de zona restringida (Ley 6043, artículo 11 y 4º de su\nReglamento).  En otras palabras, los esteros no tienen 200 metros contiguos de zona marítimo\nterrestre como sucede con las rías, sino únicamente la zona restringida.”\n\n\n\n            El pronunciamiento OJ-007-2005 de 14 de enero de 2005 reiteró la afectación demanial\ncontigua a los ríos, y la diferenció de la adyacente a los manglares y esteros, tanto en su\nextensión como en el tiempo de la afectación:\n\n \n\n\n\n “…el régimen demanial, tutelar de la zona costera o litoral, también ha cobijado los terrenos\ncontiguos a los ríos hasta el punto en que estos se encuentren bajo la influencia de las mareas,\ncomprendidos  dentro de la milla marítima, y dentro de la denominada zona marítimo-terrestre en el\nartículo 20  de la Ley de Aguas No. 11 de 26 de mayo de 1884.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Afectación que repitió su sucesora, la Ley de Aguas No. 276 de 27 de agosto de 1942, cuyo artículo\n3° califica las zonas marítimas como de propiedad nacional, mientras el artículo 69 dispone que la\nzona marítima se extiende por las márgenes de los ríos hasta el sitio en que “se hagan sensibles las\nmareas, con un ancho de doscientos metros desde cada orilla, contados desde la línea que marque la\nmarea alta.”\n\n\n\n\n \n\n\n\n Y posteriormente, la Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre No. 6043 de 2 de marzo de 1977 (artículos\n1, 7 y 9), en relación con el numeral 2º de su Reglamento (Decreto Nº 7841 del 16 de diciembre de\n1977), cuando define como ría:  “la parte del río próxima a su entrada en el mar y hasta donde\nllegan las mareas” y como litoral:  la orilla del mar que se extiende por las rías hasta donde sean\nsensiblemente afectadas por las mareas y presenten características marinas definidas…\n\n\n\n\n \n\n\n\n Finalmente, en lo que se refiere al área contigua a estero, su afectación actual no fue sino hasta\nla entrada en vigencia de la Ley sobre la zona marítimo terrestre (artículos 1, 10 y 11) y su\nReglamento (artículo 4)… con posterioridad a la inscripción de la finca N° 22964, pero vigente al\nmomento de la cuenta partición de la finca N° 10693 en la mortual de Roberto Vargas Rodríguez.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Las áreas demaniales de manglar  ―sea cual sea su extensión― conservan ese carácter aún cuando sean\ndesprovistas de su vegetación o condiciones originarias…y los particulares no pueden alegar derechos\nde propiedad sobre estas o sobre los esteros, aún cuando se hubiera dado su inclusión indebida\ndentro de las fincas registradas o los planos que las describen (artículos 72 y 73 de la Ley de\nAguas)”. En igual sentido, véase el pronunciamiento OJ-006-2005 de 14 de enero de 2005.\n\n\n\n\n           \n\n\n\n Tampoco debe confundirse a las rías con la zona pública colindante con aquéllas, como se expresó en\nel pronunciamiento OJ-253-2003 del 2 de diciembre del 2003:  \n\n\n\n\n \n\n\n\n “También es zona pública la faja de cincuenta metros aledaña a ambos lados del sistema de canales\nprincipales que unen los puertos de Moín y Barra del Colorado, y la contigua a las rías, por donde\nse extiende el litoral.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Asimismo conforman la zona pública las áreas que quedan al descubierto en marea baja, los islotes,\npeñascos, demás áreas pequeñas y formaciones naturales que sobresalen del mar, la ocupada por los\nmanglares (humedales) de los litorales continentales e insulares y esteros del territorio nacional,\ne incluyen las playas costeras.”\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Se considera acertada la afirmación contenida al final del artículo 20 en cuanto a que\nel establecimiento de las áreas de protección no modificará su titularidad, manteniendo el régimen\ndemanial cuando éste fuera el existente (piénsese, por ejemplo, en las áreas contiguas a las\nnacientes de las cuales se surta de agua potable alguna población o que convenga reservar con igual\nfin a que alude el inciso c) de la Ley de Tierras y Colonización y que debe seguir siendo de dominio\npúblico).\n\n\n\n\n \n\n\n\n Sin embargo, la posible modificación por parte de la Sinagirh de todas las áreas de protección\ndefinidas en este numeral cuando medie un estudio técnico fundamentado que lo justifique, debería\nser únicamente para cuando se haya decretado un área mayor a los mínimos establecidos en el\narticulado, por ejemplo, cuando haya motivos de riesgo o amenaza de inundaciones, desbordamientos o\ndeslizamientos registrados o previsibles.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Según el artículo 21, para las áreas de protección definidas en los incisos b) y c) del artículo\nanterior (manantiales), en los primeros 25 metros del radio se podrán realizar solo aquellas\nactividades que tengan como propósito la protección del recurso hídrico o el aprovechamiento del\nmismo mediante concesión y de acuerdo con los usos permitidos. En el resto del área, el Sinagirh, a\npartir de estudios técnicos elaborados propios o de otro autorizado por el mismo, podrá autorizar la\nrealización de actividades que no dañen o amenacen el recurso hídrico. Esto podría reducir la\nprohibición vigente de cortar o eliminar árboles en toda la extensión de las áreas de protección\ndescritas en el artículo 33 de la Ley Forestal (artículo 34 ibídem).\n\n\n\n\n \n\n\n\n También convendría incluir en el desarrollo del precepto que cuando el aprovechamiento del agua\nconlleva una tubería o canalización para el traslado de agua a las propiedades o fincas, las obras\npueden superar los 25 metros; así como que las obras en cauce son permitidas, siempre y cuando se\ncumplan los requisitos legales establecidos al efecto (Ley 276, artículo 52 y disposiciones conexas\ny reglamentarias como el Decreto 26635 de 18 de diciembre de 1997, La Gaceta No. 22 de 2 de febrero\nde 1998, artículo 3, incisos f y g):\n\n\n\n\n \n\n\n\n \"...el Tribunal no puede admitir los alegatos del demandante en el sentido de que la ejecución del\nproyecto de riego ocasiona daños al recurso hídrico. Tampoco son de recibo las manifestaciones en el\nsentido de que la toma está dentro de los diez metros de protección, pues evidentemente en este caso\nestamos ante una concesión de recurso hídrico, para lo cual resultan indispensables las obras bajo\nexamen.\" (Tribunal Contencioso Administrativo, Sección Quinta, resolución No. 54-2014-V de 11 horas\n30 minutos de 29 de julio de 2014, considerando X).\n\n\n\n\n \n\n\n\n El artículo 34 de la Ley Forestal contiene además que \"Los alineamientos que deban tramitarse en\nrelación con estas áreas, serán realizados por el Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo\". Se\nsugiere incluir en la propuesta de ley la determinación del órgano competente para realizar dichos\nalineamientos para todas las áreas de protección.\n\n\n\n\n           \n\n\n\n El artículo 22 de la propuesta mejora el deber previsto por artículo 148 de la Ley de Aguas de\nreforestar las áreas contiguas a cuerpos de agua, al comprenderse todo el área de protección (el\nnumeral vigente solo lo impone para una distancia no mayor de cinco metros). Lo mismo se destaca de\nlos numerales 24 y 25 en cuanto a incentivos para la protección del recurso hídrico y limpieza de\nlas márgenes de los cuerpos de agua.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Para el artículo 23, en similar sentido a lo indicado en la opinión jurídica\nOJ-077-203, ha de aclararse que la expropiación de los terrenos donde se declare un área de recarga\nacuífera de protección absoluta sólo procede si no hay de por medio terrenos de dominio público como\nlos normados en los numerales 31 de la Ley de Aguas y 7 inciso c) de la Ley de Tierras y\nColonización, y no se esté dentro de los supuestos de reserva establecidos en los ordinales 7 de la\nLey General de Caminos Públicos y 19 de la Ley de Informaciones Posesorias. Sobre estos últimos\nindicó la sentencia constitucional No. 16629 de 16 horas 31 minutos de 28 de noviembre de 2012:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “A efectos de resolver esta consulta, debe aclararse que la Sala parte de la premisa de que los\ninmuebles no reducidos a propiedad particular, pertenecen al Estado, como expresamente regula el\nartículo 486 del Código Civil. De esta forma, el ordenamiento jurídico ha estatuido una presunción a\nfavor del Estado en el sentido que este es propietario de todos aquellos inmuebles no reducidos a\npropiedad particular. Todo lo anterior es acorde con lo dispuesto en el artículo 11 de la Ley de\nTierras y Colonización, en el cual se establece que “Mientras no se pruebe lo contrario, pertenecen\nal Estado en carácter de reservas nacionales: …b) Los que no estén amparados por la posesión\ndecenal”. Por lo que resulta más que evidente que los inmuebles inscritos posteriormente mediante\ninformación posesoria, soportan la reserva a favor del Estado, que si bien permite su titulación,\npara garantizar el acceso a la propiedad agraria, también el legislador ha dejado claro que quedan\nafectos a los fines de utilidad pública de carácter general. Por consiguiente, no existen bienes\ninmuebles susceptibles de ser categorizados como “res nullius”, pues lo no reducido a propiedad\nparticular es del Estado. (…) Emana entonces del mencionado numeral un dominio primigenio estatal,\nanterior a cualquier detentación de particulares. Esta característica faculta al Estado a imponer\ncondiciones especiales de usucapión, como en este caso la de reserva de dominio público. De esta\nforma, cuando el Estado permite a un particular prescribir positivamente un bien inmueble, lo hace\nbajo el entendido que una porción del 12% se encuentra afectada a dominio público y es\nimprescriptible. (…)\n\n\n\n A partir de ese panorama histórico y la evolución que ha sufrido la actual Ley General de Caminos\nPúblicos, se puede decir que el artículo 7, inciso b), aquí consultado hace referencia a la potestad\ndel Estado de apropiarse de hasta un 12% de determinado tipo de terrenos para proyectos de utilidad\npública, sin necesidad de indemnización. Esos tipos de terreno que enumera taxativamente la norma\ncomparten un denominador común: han sido otorgados por el Estado a particulares a título de\nconcesión y otras modalidades en las que el Estado continúa siendo el titular de tales terrenos, por\nello puede disponer las reservas que estime necesarias, ya que siguen siendo fincas de su propiedad\ny como titular puede dar en concesión con las restricciones que considere debidas. Como lo aclara la\nProcuraduría en el dictamen Nº 053 del 14 de febrero de 2006, los casos contenidos propiamente en el\nartículo 7 de la Ley General de Caminos Públicos en la actualidad (“terrenos otorgados por el Estado\no las Municipalidades a título de concesión, canje de terrenos, baldíos, aplicaciones de gracia,\ncolonias agrícolas, adjudicación de lotes en terrenos baldíos y todos aquellos otros derechos o\nconcesiones que otorgue el Estado por cualquier otra causa en los baldíos nacionales”), se trata de\nterrenos que presuponen un acto dispositivo del ente público sobre un bien que previamente es de su\npropiedad, respecto del cual es factible reservarse a futuro una porción de terreno para realizar\nobras de interés público.\n\n\n\n Empero, como también se dijo en el considerando anterior, resulta del todo plausible la conclusión\nde que este inciso b) en realidad lo que contempla es una reserva de dominio público, la cual no se\nconstituye con la expedición del título inscribible (sentencia aprobatoria de la información\nposesoria) ni tampoco cuando el titulante cumple diez años de posesión sobre el terreno objeto de\nlas diligencias, sino desde el mismo momento en que el poseedor o el transmitente original comenzó a\ndetentar el inmueble. Desde ese primer momento, existe la posibilidad de que el Estado destine una\nfranja del terreno afectado de hasta un 12% a fin de construir alguna obra de evidente utilidad\npública: caminos de cualquier naturaleza con un ancho no mayor de veinte metros, aprovechamiento de\nfuerzas hidroeléctricas o para el paso de líneas telegráficas o telefónicas, construcción de puentes\no utilización de cursos de agua que fueren necesarios para el abastecimiento de poblaciones,\nabrevaderos de ganado o irrigación, o para cualquier otra finalidad de utilidad pública. Como señala\nel mencionado numeral:\n\n\n\n “Tales restricciones y cargas irán aparejadas a la inscripción de la finca afectada, quedando\nobligado el funcionario a quien corresponde otorgar la escritura o suscribir el mandamiento\ninscribible a dejar constancia de las mismas. El Registro Público no inscribirá el título si en éste\nno constan dichas restricciones y cargas”\n\n\n\n Al tratarse de una reserva de dominio público, se entiende que la franja de terreno que se afecta\n(12% del área total a inscribir) no es susceptible de posesión apta para prescribir positivamente,\nsino que queda destinada al fin público dispuesto en la norma; de tal forma que esa porción de\nterreno no es susceptible de apropiación ni de ingresar al patrimonio privado de particulares. Ahora\nbien, como señala la Procuraduría, partiendo de la concepción esbozada, mientras la franja sujeta no\nsea requerida materialmente para el fin público dispuesto, el Estado permite que su detentador la\nocupe, y aún que la incluya dentro del área descrita en el plano catastrado con base en el cual se\ntramitan diligencias de información posesoria sobre el resto del inmueble poseído (88% del área\ntotal inscrita). En otras palabras, habría que entender que del total del área inscrita\nregistralmente por medio del trámite de información posesoria, un 88% pertenece a la persona a cuyo\nnombre aparece inscrita y el 12% restante constituye una reserva de dominio público, la cual nunca\ningresó al patrimonio privado de esa persona por prescripción positiva. Un caso similar se aplicaría\na las reservas de aguas, según se explicará más adelante (los cauces de agua incluidos en los planos\ncatastrados, aunque forman parte del cálculo del área inscrito total, no pertenecen al particular\npropietario de la finca inscrita por tratarse de bienes demaniales). (…)\n\n\n\n Bajo esa inteligencia, como el Estado se reservó -ab initio- ese 12% del total del terreno inscrito\nmediante información posesoria, para constituir una reserva de dominio público, no sería válido\nsostener que deba indemnizarse al propietario (antiguo usucapiente) por la utilización que haga el\nEstado de una franja de terreno que siempre ha sido dominio público y, por ende, nunca ingresó\nefectivamente al patrimonio del propietario que adquirió bajo la figura de la usucapión. Bajo ese\nentendido no sería inconstitucional el artículo 19, inciso a), de la Ley de Informaciones\nPosesorias, que sujeta a determinadas fincas inscritas por el procedimiento de información posesoria\na las reservas de dominio público que indica el artículo 7, inciso b), de la Ley General de Caminos\nPúblicos. (…)\n\n\n\n IX.- Por último, esta Sala considera necesario aclarar que si bien el Estado ostenta la posibilidad\nde utilizar el 12% de terreno que dispone el artículo 7, inciso b, de la Ley General de Caminos\nPúblicos, Nº 5060 del 22 de agosto de 1972, sin la debida indemnización (en los términos que se ha\nexplicado en esta sentencia); ciertamente, lo que la Administración puede utilizar sin indemnizar es\nla porción de terreno que requiera para realizar el proyecto de utilidad pública que esté autorizado\nsegún la normativa legal. Es decir, todos los otros rubros cuantificados, que no tengan relación\ndirecta con el valor de la porción de terreno a emplear, deberán ser necesariamente indemnizadas por\nel Estado (v.gr., lo relativo a mejoras, cultivos, construcciones, o gastos derivados de\nsegregaciones, entre otros), toda vez que la reserva de dominio público analizada en el sub examine\nrecae exclusivamente sobre la porción de terreno a utilizar para fines públicos, y no sobre los\ndemás elementos accesorios que tenga esa porción del fundo.” \n\n\n\n\n \n\n\n\n Siendo que la declaratoria de áreas de protección absoluta de acuíferos requiere de la expropiación\ncorrespondiente, con las excepciones recién indicadas; en el artículo 102 de “Destino del fondo”\npodría contemplarse como un supuesto más la adquisición de terrenos para este fin (en similar\nsentido la opinión jurídica OJ-058-2014); sin perjuicio de que la expropiación correspondiente se\npueda llevar a cabo con otros fondos, como los presupuestos propios de cada institución ligada al\nsector. Puede valorarse también añadir que no será necesaria le expropiación, si el propietario\nvoluntariamente se somete al régimen de protección absoluta, como lo hace el proyecto de ley No.\n17742.\n\n\n\n\n \n\n\n\n La determinación de si un área de protección absoluta constituye un área silvestre protegida es un\npunto a aclarar a efectos de ser incluida como categoría de manejo en la lista que enuncia el\nartículo 32 de la Ley Orgánica del Ambiente.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             En el Capítulo II del Título III, sobre la calidad de los cuerpos de agua, como se\nanotó en la opinión jurídica OJ-077-2013, es conveniente detallar en qué consiste la clasificación\nnacional de los cuerpos de agua y los parámetros para establecer cada clase. Los sistemas y\nprocedimientos de control y fiscalización, por la implicancia que tienen en la esfera de los\nparticulares, debería hacerse por ley, y no por reglamento. Destaca la inclusión del Capítulo III\npara promover el reuso y reutilización del agua.\n\n\n\n Respecto al Capítulo IV “Humedales”, cabe tener presente que el Capítulo VIII de la Ley Orgánica\ndel Ambiente, No. 7554 de 4 de octubre de 1995, los define y otorga su delimitación y administración\nal MINAE a través del Sistema Nacional de Áreas de Conservación, en tanto constituyen parte del\nPatrimonio Natural del Estado (Ley Forestal, artículos 13, 14 y 15), que su tutela se encuentra\namparada en una amplia normativa internacional y nacional (Convención relativa a los Humedales de\nImportancia Internacional especialmente como Hábitat de aves acuáticas, Convención de Ramsar, Ley\nNo. 7224 de 9 de abril de 1991; Convención para la protección de la flora, la fauna y las bellezas\nescénicas naturales de los países de América, Ley 3763 de 19 de noviembre de 1966; Convención para\nla protección del Patrimonio Cultural y Natural aprobado por Ley 5980 de 16 de noviembre de 1976;\nConvenio sobre la diversidad biológica y sus anexos 1 y 2, Ley No. 7416 de 30 de junio de 1994;\nConvenio para la conservación de la Biodiversidad y protección de áreas silvestres prioritarias en\nAmérica Central, Ley 7433 de 14 de setiembre de 1994; la Convención sobre la Conservación de las\nEspecies Migratorias de Animales Silvestres aprobada por la Ley 8586 de 20 de abril de 2007;\nartículos 32, 39, 40, 41, 42, 43, 44 y 45 de la Ley Orgánica del Ambiente; 13, 14 y 18 de la Ley\nForestal; 7, inciso h, 98, 100 y 128 de la Ley de Conservación de la Vida Silvestre; Decreto 35803\nde 7 de enero de 2010 (La Gaceta No. 73 de 16 de abril de 2010), sobre criterios técnicos para la\nidentificación, clasificación y conservación de Humedales); y que su régimen de protección no\ndepende de la declaratoria por ley o decreto (sentencia constitucional No. 14288 de 15 horas 19\nminutos de 9 de setiembre de 2009).\n\n\n\n             Con relación al Capítulo I del Título IV, relativo a Servidumbres, similar al del\nproyecto de ley 17742, en la opinión jurídica OJ-077-2013 se sugirió aclarar que el tema de las\nservidumbres forzosas no es de aplicación a las que deban establecer los organismos o entidades\npúblicas, pues para éstas últimas siguen rigiendo la Ley de Expropiaciones, No. 7495 de 3 de mayo de\n1995, o la respectiva ley, como la Ley de adquisiciones, expropiaciones y servidumbres del ICE, No.\n6313 de 4 de enero de 1979; salvo que ahora todas las servidumbres de este tipo se agrupen en un\nmismo cuerpo legal. El punto es de interés porque en el artículo 44 se establece un listado de\nservidumbres a favor del Estado, lo que puede llevar a confusión.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             En cuanto al procedimiento para la imposición de la servidumbre, el proyecto no\npresenta una redacción precisa.  En el artículo 43 se dice que el MINAE realizará el proceso de\nimposición de la servidumbre, con el apoyo de la Sinagirh; sin embargo, al revisar el artículo 45,\nya no se menciona al Ministerio, y aparece la Sinagirh como el órgano ante el cual se realiza todo\nel procedimiento y el que emite la correspondiente resolución administrativa. Tampoco se comprende\npor qué debe aparecer la Sinagirh como beneficiario en el expediente ni a quién se refiere con la\npalabra “mismo” cuando señala que “el gravamen se inscribirá a favor de un fundo servido propiedad\ndel mismo”. El artículo 44 debería titularse “Tipos de servidumbres forzosas” a fin de diferenciarlo\ndel artículo 43. Dentro del procedimiento dispuesto en el artículo 45, en el inciso e), no incluye\nla propia resolución donde se impone la servidumbre forzosa; sólo la que ordena el pago de la\nindemnización o compensación económica por la limitación a la propiedad.\n\n\n\n\n \n\n\n\n El artículo 47 relativo a la extinción de las servidumbres reduce de 10 a 2 años el plazo de\ncaducidad por no uso estipulado por el artículo 121 de la Ley de Aguas, que además regula:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “Artículo 121.- La concesión de la servidumbre legal de acueducto sobre los predios ajenos,\ncaducará si dentro del plazo que se hubiere fijado no hiciese el concesionario uso de ella después\nde haber sido satisfecha la valoría al dueño de cada predio sirviente.\n\n\n\n\nLa servidumbre ya establecida se extinguirá:\n\n\n\n\n \n\n\n\n I.- Por consolidación, o sea cuando se reúnan en una sola persona el dominio de las aguas y de los\nterrenos afectos a la servidumbre;\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nII.- Por expirar el plazo de seis años fijados en la concesión de la servidumbre temporal; y\n\n\n\n\n \n\n\n\n III.- Por el no uso durante el tiempo de diez años, ya por imposibilidad o negligencia de parte del\ndueño de la servidumbre, ya por actos del fundo sirviente contrarios a ella, sin contradicción del\ndominante.”\n\n\n\n\n           \n\n\n\n En el artículo 57 del proyecto, relativo a la declaratoria de déficit temporal del recurso hídrico,\ncabría determinar si tales declaratorias se hacen a nivel nacional, o si pueden hacerse también a\nnivel local, es decir, en determinadas regiones del país. Lo anterior por cuanto el recurso hídrico\npresenta variables climatológicas, de relieve, etc., que hacen que los cuerpos de agua no se\ncomporten igual en todo el país en las diferentes épocas del año (en similar sentido,\npronunciamientos OJ-077-2013 y OJ-058-2014).\n\n\n\n\n \n\n\n\n             El artículo 60 refiere a un plazo de otorgamiento de las concesiones de hasta 20 años. \nSin embargo, el término de la planificación hídrica prevista es de 10 años (artículo 15), por lo que\nse sugiere su discusión y asignar de manera técnica plazos de vigencia según el tipo de\naprovechamiento, lo mismo que para su prórroga (artículo 64).\n\n\n\n\n \n\n\n\n La posibilidad de otorgar concesiones de agua en áreas silvestres protegidas (con excepción de\naquellas bajo protección absoluta) se estatuye en el párrafo final del numeral 61 del proyecto;\nsiempre que existan razones de interés público declarado para el abastecimiento poblacional. Por los\nintereses ambientales en juego debería especificarse cuál es el acto administrativo mediante el cual\nse declarará el interés público y las razones que motivan la declaratoria (decreto, resolución\nadministrativa, etc.) Consideramos, además, que esta norma debe ser cuidadosamente analizada ya que\ntal posibilidad de otorgamiento de concesiones en la práctica podría llevar a consolidar de hecho\nsituaciones precarias de invasión no toleradas dentro de nuestro régimen de áreas silvestres\nprotegidas (en similar sentido, la opinión jurídica OJ-077-2013).\n\n\n\n\n \n\n\n\n En el artículo 62 sobre el contenido mínimo de la resolución de la concesión, a la descripción del\nterreno se sugiere agregar, como lo hace el proyecto de ley 17742 (artículo 66, inciso b), las citas\nde inscripción del inmueble.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\nEl artículo 71 contiene un error material al repetir el inciso a) en el b).\n\n\n\n\n \n\n\n\n En el proyecto de ley 17742 se propone la dimensión de los pozos artesanales que no podrán exceder\nun diámetro de 1,5 metros ni una profundidad de 30 metros (artículo 90), por lo que se sugiere la\ndiscusión para determinar la pertinencia de esa recomendación técnica en el artículo 78.\n\n\n\n\n \n\n\n\n El artículo 84 exime del pago del impuesto selectivo de consumo los equipos para para promover el\nuso eficiente y sostenible del agua, el reuso y reutilización del mismo, así como los sistemas de\ntratamiento de aguas residuales. En el proyecto 17742, la exención se reduce al cincuenta por ciento\n(artículo 102).\n\n\n\n\n \n\n\n\n En el Capítulo IV del Título IV, se regula lo relativo a la gestión del agua marina. El artículo 89\ndel proyecto dispone:\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n“ARTÍCULO 89.- Aprovechamiento del agua y espacio marino\n\n\n\n El aprovechamiento del agua y del espacio marino será posible siempre y cuando se realicen\nactividades que no pongan en peligro los ecosistemas y calidad ambiental del entorno biofísico.\n\n\n\n Para el aprovechamiento del agua marina se requerirá de concesión, la cual deberá contar con la\nViabilidad Ambiental de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental. Para resolver la concesión se\ntomará en cuenta la gestión integral del recurso hídrico marino. A las concesiones de\naprovechamiento del agua marina se les aplicará el procedimiento contemplado en esta Ley y su\nReglamento, para las concesiones de aprovechamiento del agua. En parques nacionales y reservas\nbiológicas no se podrán otorgar concesiones.\n\n\n\n Asimismo, deben aportarse los permisos de la municipalidad respectiva sobre la actividad que se va\na realizar dentro de su territorio y la concesión de la zona marítimo terrestre para esa actividad,\nsegún lo establece la Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre, N.º 6043, de 2 de marzo de 1977 y su\nReglamento.”\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n            Al respecto, en la opinión jurídica OJ-058-2014 se sugirió:\n\n\n\n\n \n\n\n\n “En relación con lo aquí dispuesto sería conveniente aclarar que no se aplica a marinas y\natracaderos turísticos. Esto para evitar interpretaciones en virtud de las cuales se entienda que\nlas concesiones para la construcción de marinas y atracaderos turísticos son una forma de\naprovechamiento del agua marina y no del espacio marino, como en realidad lo son. Tómese en cuenta\nque lo relativo a marinas y atracaderos turísticos se rige por lo dispuesto en la Ley de Concesión\nde Marinas y Atracaderos Turísticos, Número 7744 del 19 de diciembre de 1997 y su reglamento, por lo\nque la potestad para reglamentar los procedimientos y requisitos para otorgar las concesiones que\nregula este artículo no podría ejercerse en relación con marinas y atracaderos turísticos.”\n\n\n\n\n \n\n\n\n             En cuanto a las sociedades de usuarios de agua (artículo 94) se recomienda mantener el\naprovechamiento con fines agropecuarios, como sí lo hace el proyecto 17742 (artículo 105).\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Respecto del tema de las sanciones administrativas (capítulo I del Título VI), han de\nespecificarse las sanciones que conocerá la Sinagirh respecto a las que competen al Tribunal\nAmbiental Administrativo. Esta distinción no está clara en el texto, ya que mientras el artículo 106\nestipula que la Sinagirh efectuará un procedimiento administrativo contra los supuestos infractores;\nde seguido el numeral 107 señala que la aplicación de las sanciones establecidas en esa sección y la\ndeterminación del daño ambiental será del conocimiento del Tribunal Ambiental Administrativo.\nTampoco es entendible en el artículo 106 quién es la autoridad competente  que podrá adoptar medidas\ncautelares antes o durante el trámite del procedimiento, si es la Sinagirh, el Tribunal Ambiental\nAdministrativo, o incluso cualquier otro órgano o entidad pública.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Otro aspecto a tomar en cuenta es que en los artículos 8, inciso r), 78, 82, 95, 112 y el\nTransitorio II, se menciona un Registro de Aprovechamiento de Aguas y de los Cauces que no se\nprecisa en qué consiste. Sería pertinente incluir un capítulo o sección destinado a ese efecto y a\ndetallar qué sujetos o actividades se encuentran sometidos a dicho Registro (en similar sentido, la\nopinión jurídica OJ-077-2013).\n\n\n\n\n \n\n\n\n             El proyecto de ley 17742, artículos 121 a 123, propuso sanciones mayores para las\ninfracciones enlistadas en el capítulo de sanciones administrativas, y, suprimió el capítulo\nrelativo a los delitos, remitiendo al Código Penal, la Ley para la Gestión Integral de Residuos, la\nLey Forestal, la Ley de Conservación de la Vida Silvestre y demás normativa vigente.\n\n\n\n\n \n\n\n\n El proyecto deroga la Ley de Aguas, No. 276 de 27 de agosto de 1942, por lo que se recomienda hacer\nun análisis exhaustivo de ésta para discernir si efectivamente se busca dejar sin efecto todas sus\nnormas (recuérdese lo ya expresado aquí sobre los bienes sometidos a dominio público y otras\nsituaciones particulares que podrían estar quedando sin regulación), ya sea porque se consideran\ndesfasadas de la realidad, innecesarias o porque ya se contemplan en el propio proyecto o en otros\ncuerpos normativos.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Por ejemplo, conviene tomar en cuenta que conforme al artículo 31 de la Ley de Aguas No. 276 del 27\nde agosto de 1942, se declara como reserva de dominio a favor de la Nación las tierras que circunden\nlos sitios de captación o tomas surtidoras de agua potable en un perímetro no menor de doscientos\nmetros de radio. La supresión de este tipo de normas podría transgredir los principios precautorio y\nde no regresión en materia ambiental.\n\n\n\n\n \n\n\n\n Igual observación cabe hacer respecto de la Ley marco de concesión para el aprovechamiento de las\nfuerzas hidráulicas para la generación hidroeléctrica, No. 8723 de 22 de abril de 2009, que contiene\ndisposiciones muy concretas para este tipo de aprovechamientos, y que, de aprobarse la iniciativa de\nley, también estarían quedando derogadas, como se indicó en la opinión jurídica OJ-077-2013.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             En cuanto al apartado de modificaciones a leyes anteriores, artículo 125, se elencan\npor error dos incisos c), con diferente contenido, y se consigna de forma equivocada el número de la\nLey Orgánica del Ambiente, que es la No. 7554  y no la 7593.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Debe revisarse los tipos penales del artículo 116 del proyecto y el que se le incluye\nen el artículo 125 inciso l) al delito de usurpación de aguas del Código Penal, por cuanto parecen\nnormar la misma situación jurídica, dándose dos supuestos delictivos iguales con pena distinta:\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n“Artículo 116.- Aprovechamiento ilícito de las aguas\n\n\n\n Será sancionado con pena de prisión de seis (6) meses a seis (6) años o con multa de dos a ochenta\nsalarios base, a quien extraiga o aproveche aguas subterráneas o superficiales sin el permiso de uso\no la concesión exigidos por esta Ley, o habiendo caducado estos, sin contar con la prórroga\nrespectiva.”\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n“Usurpación de aguas\n\n\n\n\nArtículo 226.- Se impondrá pena de prisión de uno (1) año a tres (3) años, con propósito de lucro:\n\n\n\n (…) c) Uso del agua sin concesión o permiso de uso, excepto lo previsto sobre usos comunes en la\nLey.”\n\n\n\n\n           \n\n\n\n El inciso m) del artículo 125, a su vez, introduce un artículo 10 bis a la Ley sobre la Zona\nMarítimo Terrestre donde retoma el el ensanchamiento de la zona marítimo terrestre por motivo de\naccesiones o por retirarse el mar, contenido en el numeral 74 de la Ley de Aguas actual, que se\nestaría derogando. No obstante, consideramos que se integraría mejor como adición al artículo 24 de\nla Ley 6043, donde se regula el fenómeno contrario, es decir, el estrechamiento de aquella franja\ndemanial por causas naturales que varían la topografía del terreno (en similar sentido, la opinión\njurídica OJ-077-2013).\n\n\n\n\n \n\n\n\n             El transitorio VIII señala que el Poder Ejecutivo reglamentará la Ley dentro del\ntérmino de dos años, contado a partir de la fecha de su publicación y que la falta de reglamentación\nno impedirá la aplicación de lo en ella dispuesto. Sin embargo, siendo que muchos de los artículos\ndel proyecto remiten a lo que disponga el reglamento, es de esperar que se produzca una\nincertidumbre jurídica en dichos supuestos legales, desde la misma entrada en vigencia de la ley y\nhasta que se dicte el respectivo reglamento, antes o después del plazo que se tiene previsto.\n\n\n\n\n \n\n\n\n A manera de ejemplo, el artículo 61 del proyecto indica que “La solicitud de  para el\naprovechamiento del agua deberá contener los requisitos generales y los específicos propios de cada\ntipo de aprovechamiento que se establezcan en el Reglamento de esta Ley” y que será en este mismo\nreglamento que se determinará el procedimiento aplicable para el otorgamiento de las concesiones.\nBajo esas condiciones, ¿qué sucederá con las solicitudes nuevas que se presenten para obtener una\nconcesión si no existe aún un reglamento que explicite los requisitos a presentar y el procedimiento\na cumplir? Como se ve, en estos casos no basta con indicar que la falta de reglamentación no\nimpedirá la aplicación de la ley, ya que es esta misma la que remite al futuro reglamento para poder\naplicarse (en similar sentido, la opinión jurídica OJ-077-2013).\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Estimamos relevante darle una solución a este período de transición legal para que no\nse produzcan situaciones que paralicen la actuación administrativa o la tiendan a hacer ineficiente\no lesiva a los propios intereses que se buscan proteger con la iniciativa legal. Una posible\nalternativa, sin que sea la única, sería la de que la nueva ley entre en vigencia un año después de\nsu publicación, mientras se redacta su reglamento y se organizan los diferentes repartos\nadministrativos.\n\n\n\n\n \n\n\n\n             Por demás está indicar que las propuestas de ley contenidas en los expedientes\nlegislativos Nos. 17694 y 17742 son excluyentes entre sí y no complementarias, por lo que de\naprobarse una de los dos, la otra debería descartarse.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\nCONCLUSIÓN\n\n\n\n\n \n\n\n\n Considera este órgano técnico consultivo que el texto del proyecto de “Ley de Aguas”, que se\ntramita bajo el expediente No. 17694, presenta eventuales problemas de constitucionalidad, de fondo\ny de técnica legislativa que, con el respeto acostumbrado, se sugiere solventar. Por lo demás, su\naprobación o no es un asunto de política legislativa, cuya esfera de competencia corresponde a ese\nPoder de la República.\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n           \n\n\n\n\nDe usted, atentamente,\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\nLic. Víctor Bulgarelli Céspedes                  MSc. Silvia Quesada Casares\n\n\n\n\n   Procurador Agrario                                    Área Agraria y Ambiental\n\n\n\n\n \n\n\n\n\n \n\n\n\n\nVBC/SQC/lfa",
  "body_en_text": "Legal Opinion: 082 - J of 08/11/2014\n\nAugust 11, 2014\nOJ-082-2014\n\nMrs.\nHannia Durán Barquero\nHead of Area\nSpecial Permanent Commission on the Environment\nLegislative Assembly\n\nDear Mrs. Durán:\n\nWith the approval of the Attorney General of the Republic, we refer to your Official Letter No. AMB-299-2014 of June 23 of this year, in which you request our opinion regarding the bill for the \"Ley de aguas,\" legislative file No. 17694 (published in La Gaceta No. 121 of June 23, 2010).\n\nAs noted on similar occasions, when a deputy or a legislative commission requests our opinion on the scope or content of a bill, our analysis does not constitute a binding opinion, such as that given in response to a query from an administrative department, as a consequence of the provisions of our Organic Law No. 6815 of September 27, 1982; but rather a \"legal opinion,\" which does not bind the requester, and which is given as institutional collaboration to guide the delicate function of enacting laws.\n\nLikewise, and as has already been indicated on other occasions, \"...since this does not fall under the assumptions provided for in Article 157 of the Regulations of the Legislative Assembly (query to the Supreme Electoral Tribunal, the University of Costa Rica, the Judicial Branch, or an autonomous institution), the eight-business-day deadline established by said article does not apply to this request\" (see, among others, legal opinion OJ-097-2001 of July 18, 2001).\n\nAccording to its statement of purpose, the legal initiative seeks to update the current legislation on water matters, considering this element as a factor to meet the country's social, economic, and environmental challenges, among which the process of increasing urbanization, the demand for quality public services, potable water and sanitation, the pollution of surface water bodies, and the high vulnerability of aquifers stand out.\n\nThe proposal bears similarities to the bill for the \"Ley para la gestión integrada del recurso hídrico,\" legislative file No. 17742, approved by the Plenary in the first debate on March 31, 2014, whose optional legislative query on constitutionality is being processed under file No. 14-5214-0007-CO, and to which we already previously referred in legal opinions Nos. OJ-077-2013 of October 21, 2013, and OJ-058-2014 of June 3, 2014.\n\nThe structure of bill 17694 comprises seven titles and fourteen transitional provisions, namely: I. General Provisions, II. Water Organization and Planning, III. Water Protection, IV. Use of Water Resources, V. Water Levy, VI. Sanctions, VII. Final Provisions; being almost identical to that presented by bill 17742.\n\nBoth initiatives describe as their purpose the protection, use, and sustainable utilization of water resources and their integrated management (Article 1).\n\nIn section 2 of bill 17694, as in bill 17742, a series of general principles are listed, among which the human right of access to water stands out. In legal opinion OJ-077-2013 of October 21, 2013, concerning bill 17742, some considerations pertaining to this section were made:\n\n\"The project introduces, in a novel way in our legislation, access to water as a fundamental human right (Article 2°, subsection a). In our Political Constitution, such a right is not expressly protected; although the Constitutional Chamber has derived it from other constitutional norms:\n\nV.- The Chamber recognizes, as part of the Constitution's Law, a fundamental right to potable water, derived from the fundamental rights to health, life, a healthy environment, food, and decent housing, among others, as has also been recognized in international instruments on Human Rights applicable in Costa Rica: thus, it appears explicitly in the Convention on the Elimination of All Forms of Discrimination against Women (art. 14) and the Convention on the Rights of the Child (art. 24); in addition, it is enunciated in the International Conference on Population and Development in Cairo (principle 2), and is declared in numerous other instruments of International Humanitarian Law. In our Inter-American Human Rights System, the country is particularly obligated in this matter by the provisions of Article 11.1 of the Additional Protocol to the American Convention on Human Rights in the Area of Economic, Social and Cultural Rights (\"Protocol of San Salvador\" of 1988), which provides that:\n\n\"Article 11. Right to a Healthy Environment 1. Everyone shall have the right to live in a healthy environment and to have access to basic public services.\"\n\nFurthermore, recently, the UN Committee on Economic, Cultural and Social Rights reiterated that having water is a human right that, besides being essential for leading a healthy life, is a prerequisite for the realization of all other human rights.\n\nVI.- From the above normative framework, a series of fundamental rights derives, linked to the State's obligation to provide basic public services, which imply, on the one hand, that people cannot be illegitimately deprived of them, but that, as in the case of potable water, one cannot sustain the ownership of a right enforceable by any individual for the State to supply them with the public service of potable water, immediately and wherever they may be, but rather, as provided in the same Protocol of San Salvador, these types of rights obligate States to adopt measures, in accordance with the provisions of Article One of the same Protocol:\n\n\"The States Parties to this Additional Protocol to the American Convention on Human Rights undertake to adopt the necessary measures, both domestic and through cooperation among the States, especially economic and technical, to the maximum of available resources and taking into account their degree of development, in order to achieve progressively, and in accordance with domestic legislation, the full effectiveness of the rights recognized in this Protocol.\"\n\nFrom this, it cannot be interpreted that this fundamental right to public services lacks concrete enforceability; on the contrary, when the State must reasonably provide them, the holders of the right can demand it, and the public administrations or, where applicable, the private parties that provide them in their stead, cannot hide behind alleged lack of resources, which has been the secular public excuse to justify the non-fulfillment of their duties.\" (Voto No. 4654-2013 of 3:44 p.m. on May 27, 2003).\n\nIn the same manner, access to potable water ensures the rights to life –\"without water, no life is possible\" states the Water Charter approved by the Council of Europe in Strasbourg on May 6, 1968–, to people's health –indispensable for their food, drink, and hygiene– (Article 21 of the Political Constitution) and, of course, is associated with the socio-economic development and growth of peoples to ensure each individual a dignified well-being and quality of life (Article 33 of the Political Constitution and 11 of the Additional Protocol to the American Convention on Human Rights). The scarcity, lack of access or availability, and pollution of this precious liquid causes the impoverishment of peoples and limits social development on a large scale. Consequently, the protection and exploitation of groundwater reservoirs is a strategic obligation to preserve the life and health of human beings and, of course, for the adequate development of any people. In 1995, it was estimated that 1,000 million inhabitants lacked access to potable water, and it is calculated that by the year 2025, nearly 5.5 billion people will face water scarcity, with between 5 and 10 million people dying annually from the use of untreated water. In another line of thought, it is currently recognized as a duty to preserve, for future generations, conditions of existence at least equal to those inherited (sustainable development), so that the needs of the present must be met without compromising the ability of future generations to meet their own (Principle 2 of the Declaration of the United Nations Conference on the Human Environment, Stockholm, 1972). In essence, water, from an economic and ecological point of view, is a precious good, since it is indispensable for any human activity (industrial, agricultural, domestic, commercial, services, etc.), as a source of energy, raw material, transportation route, support for recreational activities, and a constituent element for the maintenance of natural ecosystems –non-polluting or environmentally compatible use of water–.\"\n\nAdditionally, the first, third, fourth, and fifth articles of the Latin American Water Declaration reaffirm the undeniable link between the care and oversight of water resources and the respect for the fundamental rights of present, but also of future generations, since it is clear that this is not a momentary issue, but one that has deep repercussions on the future inhabitants of our planet. In this regard, this declaration prescribes:\n\n\"First The right to water is a fundamental right, inherent to human life and dignity. The population of the Latin American region is the holder of the fundamental right to water in adequate quantity and quality.\n\nThird The water of the region is the common heritage of present and future generations of Latin America. Its conservation and sustained use is a shared obligation of the States, communities, and citizenry.\n\nFourth The care of water and its provision is a matter of environmental justice. Latin Americans have the right to prompt and effective environmental justice, with the purpose of guaranteeing the full exercise of their fundamental and environmental rights.\n\nFifth The Latin American population has the right to participate in the projects, works, and decisions that affect or may affect water bodies and water systems at the local, national, and international level. Citizen consultation must be a mandatory procedure in these cases.\"\n\nFrom that perspective, it is clear that, indeed, there is an evident link between the protection of water resources and the safeguarding of fundamental rights, not only with the right to a healthy and ecologically balanced environment, but also with the rights to life and health, among others.\" (Voto No. 12556-2010 of 12:30 p.m. on July 23, 2010).\n\nThe recognition of this fundamental right in the legislative bill is laudable, and can serve as a precedent for its inclusion within the constitutional text (several proposals already exist in that regard; see among the most recent those developed in legislative files Nos. 17946 and 18468).\n\nHowever, Article 2° of the bill under consultation, denominated \"General Principles,\" must be corrected to indicate that those enunciated therein are the principles to be taken into account for the application of that law, and not, as indicated, that they are the principles that underpin the protection of water resources; since some of them do not motivate that protection, but rather are a consequence of it. In any case, some should be modified because they do not constitute principles, but duties, especially institutional ones, regarding the protection of water resources.\"\n\nIn legal opinion OJ-058-2014 of June 3, 2014, where the substitute text of bill 17742 was analyzed, it was added:\n\n\"The human right to water has been defined by the Committee on Economic, Social and Cultural Rights of the United Nations (UN) in General Comment No. 15 of November 29, 2002, as follows:\n\n\"2. The human right to water is the right of everyone to sufficient, safe, acceptable, physically accessible and affordable water for personal and domestic use. An adequate supply of safe water is necessary to prevent death from dehydration, to reduce the risk of water-related diseases, and to meet consumption and cooking needs and personal and domestic hygiene needs.\"\n\nMore specifically, on July 28, 2010, and with the vote of our country, in resolution number 64/292, the United Nations General Assembly explicitly recognized the human right to water and sanitation, as it is essential for the realization of all human rights.\n\nIn this regard, the Constitutional Chamber has also recognized the human right to water, as well as its fundamental character for the realization of other human rights:\n\n\"The right to health is a fundamental human right that depends on access to potable water, (...) the State not only has the unavoidable responsibility to ensure that the health of each and every person in the community does not suffer damage in relation to that right, but must also assume the responsibility of achieving the proper social conditions so that each person can enjoy their health: physical and mental, etcetera, thereby seeking to achieve the best quality of life for individuals.\" (Judgment number 2002-04839 of May 21, 2002)\n\nHence, this bill expressly recognizes the human right to water, guaranteeing at the legal level a fundamental right that the Constitutional Chamber has previously recognized. In this sense, the bill at that point is fully coincident with the interpretation that the Constitutional Chamber has made of Article 50 of the Constitution, thus constituting an important advance in our legal system regarding what the express recognition of a human right means.\"\n\nLikewise, in legal opinion OJ-043-2014 of March 28, 2014, reference was made to the bill \"Addition of several paragraphs to Article 50 of the Political Constitution to recognize and guarantee the human right to water,\" legislative file No. 18468, which seeks to elevate to constitutional rank the status of water as a human, fundamental, and inalienable right, already recognized in international instruments and constitutional jurisprudence (resolution 64/292 of July 28, 2010, of the United Nations General Assembly; constitutional judgments 6362 of November 20, 1996, 4839 of May 21, 2002, and 4654 of May 27, 2003), as well as that of water as a public domain good (constitutional judgment 2306 of November 6, 1991; legal opinion OJ-092-2002 of June 13, 2002).\n\nBill 17694 adds as principles the preventive principle, the precautionary principle, internalization of costs, citizen participation, and access to information, which are widely recognized (Ley 7554, Articles 6 and 7; Ley 7788, Article 11; Rio Declaration on Environment and Development, principles 10, 15, and 16).\n\nGiven the interdisciplinary nature characterizing the subject matter, it is suggested to consider incorporating the principle of administrative coordination, since the various administrative departments must exercise their unique competencies in a coordinated manner for the better satisfaction of the public interest, especially regarding the fundamental right to a healthy and ecologically balanced environment, even more so in the conservation and proper use and utilization of the associated natural resources that are national heritage (Articles 50 and 121, subsection 14, of the Constitution; constitutional judgments Nos. 6503 of 9:26 a.m. on July 6, 2001, 6195 of 6:39 p.m. on May 8, 2007, 17552 of 12:22 p.m. on November 30, 2007, 151 of 2:50 p.m. on January 11, 2012, and 11342 of 10:05 a.m. on July 11, 2014; pronouncements C-145-2009 of May 25, 2009, and C-052-2014 of February 20, 2014; among others).\n\nRegarding the principle contained in subsection k) of Article 2, called \"environmental damage,\" the mitigation of damage is omitted, which bill 17742 correctly contains, as it constitutes a necessary measure to adopt, when applicable, before proceeding to compensation or indemnification. It is suggested to modify the name of the principle from \"environmental damage\" to \"responsibility,\" as this is more consistent with its nature (a principle regulated in Article 2 subsections d) and e) of Ley 7554); or, alternatively, to move the entire section to the sanctions regime, citing its merit in the statement of purpose, as indicated in legal opinion OJ-092-2002 of June 13, 2002, regarding bill 14585, Ley del Recurso Hídrico (Scope No. 2 to La Gaceta No. 7 of January 10, 2002). The inclusion that the burden of proof falls on the party causing the damage is valuable (also recognized in Ley 7788, Article 109). Regarding this section, similar in bill 17742, legal opinion OJ-077-2013 stated:\n\n\"Within these principles, the one provided in subsection k) should be reviewed; because it seems to imply, read contrario sensu, that when damage to water resources or their associated ecosystems occurs, if they are restored to their previous state by the responsible party, there will be no room for compensation or indemnification for damages to third parties or to society. We consider that indemnification is always appropriate even if the resource is restored, since the existence of damages could still remain under this assumption (in fact, Article 149 of the bill so provides).\"\n\nBill 17742, Article 2 subsections b), h), and i), incorporated other principles related to the recognition of the economic value of water, the integrated water resource management (gestión integrada del recurso hídrico), and the integration of water and ecosystems, which are relevant as instruments to promote the coordination and adequate planning of the resource. Regarding integrated water resource management, in the cited pronouncement OJ-058-2014, it was stated:\n\n\"One aspect of the bill that is important to highlight corresponds to the notion of Integrated Water Resource Management, which corresponds, according to the Global Water Partnership (GWP), to the '...process that promotes the coordinated management and development of water, land, and related resources, in order to maximize the resultant social and economic well-being in an equitable manner, without compromising the sustainability of ecosystems.' (GWP (2000). Integrated Water Resources Management. TAC Background Paper No. 4. p. 24)\n\nThis integrated resource management, according to the National Water Policy issued by the Ministry of Environment and Energy (Ministerio de Ambiente y Energía) since November 2009, is based on the fact that water resources imply a complex system of ecosystemic and social interactions, so fragmented management is not sustainable. It is stated in that Policy that:\n\n'The hydrological and hydrosocial cycle must be considered and integrated as a whole. By hydrological cycle is understood the system in which water is immersed with its circulation in the hydrosphere through a labyrinth that has neither beginning nor end and the various processes (precipitation – evaporation – transpiration – surface and groundwater runoff) that occur continuously. While by hydrosocial cycle is understood the system to which water is subjected by human beings in all productive and reproductive processes, where they divert water of a certain quality and return it to the system with another quality. It is not possible to separate or dissociate water management as a resource and water management as a service, as has traditionally been done in the past. Moreover, the emphasis must shift toward the service received by the end user, who ultimately uses the resource, to increase the level of human development.\n\nThe integration of both concepts is vital in order to guarantee efficient management of the potential water supply, under principles of sustainable utilization.' (Costa Rica. Ministry of Environment, Energy and Telecommunications. Política Hídrica Nacional/MINAET. San José, CR: 2009).\n\nAdditionally, the principles established in the Bill coincide with the principles of the National Water Policy, in accordance with Decreto Ejecutivo 30480-MINAE of June 5, 2002, a decree that establishes the principles that will govern the national policy on water resource management, and which must be incorporated into the work plans of the relevant public institutions.\"\n\nBill 17742 also contains mention of the principle of non-regression in environmental matters, which, as noted in the cited legal opinion OJ-077-2013, could be included directly within the list of principles, and not only derived from Article 122 of bill 17694 titled \"general rule of interpretation.\" Regarding this principle, the Constitutional Chamber has stated:\n\n\"V. On the principles of progressivity and non-regression of environmental protection. The principle of progressivity of human rights has been recognized by International Human Rights Law; among other international instruments, it is contained in Articles 2 of the International Covenant on Economic, Social and Cultural Rights, Article 1 and 26 of the American Convention on Human Rights, and Article 1 of the Additional Protocol to the American Convention on Human Rights in the area of Economic, Social and Cultural Rights. Under these norms, the State assumes the obligation to progressively increase, to the extent of its possibilities and development, the levels of protection of human rights, with special consideration for those, such as the right to the environment (art. 11 of the Protocol), that require multiple positive actions from the State for their protection and full enjoyment by all their holders. From the principle of progressivity of human rights and the principle of non-retroactivity of norms to the detriment of acquired rights and consolidated legal situations, contained in section 34 of the Magna Carta, the principle of non-regressivity or irreversibility of the benefits or protection achieved is derived. The principle stands as a substantive guarantee of rights, in this case, of the right to a healthy and ecologically balanced environment, by virtue of which the State is obligated not to adopt measures, policies, or approve legal norms that worsen, without reasonable and proportionate justification, the situation of the rights achieved up to that point. This principle does not imply absolute irreversibility since all States experience national situations, of an economic, political, social nature, or caused by nature, that negatively impact the achievements made up to then and force a downward reconsideration of the new level of protection. In those cases, the Constitution's Law and the principles under examination obligate justification, in light of the constitutional parameters of reasonableness and proportionality, for the reduction of protection levels. In this sense, the Constitutional Chamber has expressed in its jurisprudence, regarding the right to health: '...in accordance with the PRINCIPLE OF NON-REGRESSIVITY, it is prohibited to take measures that diminish the protection of fundamental rights. Thus then, if the Costa Rican State, in order to protect the right to health and the right to life, has a policy of openness to access to medicines, it cannot –and much less through an International Treaty– reduce such access and make it more restricted, under the excuse of protecting trade.' (Judgment of the Constitutional Chamber No. 9469-07). In relation to the right to the environment, it stated: 'The foregoing constitutes an evolutionary interpretation in the protection of the environment in accordance with the Constitution's Law, which does not admit a regression to its detriment.' (Judgment of the Constitutional Chamber No. 18702-10).\" (Voto 13367 of 11:33 a.m. on September 21, 2012).\n\nThe definitions in Article 3° of bill 17694 are contemplated by bill 17742. The latter also provides for some concepts that could be incorporated into bill 17694, namely: aquifer recharge area (sections 8, 19, 20, 23, 36, 37, 58, 79, 102), hydrological cycle (Article 2), pollution of water bodies (ordinals 2, 8, 20, 25, 29, 30, 52, 77, 98, 102, 105, 111, 115, 125), ordinary flood (numerales 3 subsection b) and 18), artificial reservoir (Articles 20, 31, 63), permanent and intermittent flow (ordinals 3 subsection b) and f), 4, 20, 31, 33, Transitional Provision II), mitigation (sections 1, 18, 57, 125), hand-dug well (Articles 20, 21, 58, 74, 76, 78, 80, 111, Transitorios II, III and XI), riverbank (ordinals 20 and 42), clean technologies (sections 2, 24, 36, 86), hydrological unit (Articles 11-16, 20, 53-56, 64, 69, 81, 83, 95, 101, 118, Transitional Provisions IV and XI), domestic use (ordinal 78 and Transitional Provision II), and vulnerability (Articles 1, 18, 20).\n\nThe rest of the articles contain other relevant concepts that are not defined in Article 3°, such as, for example, hydrological unit (Article 11), national integrated management plan (Article 15), protection area (sections 19 and 20), easements (servidumbres) (ordinals 41-44), water uses (sections 48-50), concession (Article 60), water user society (section 94), administrative association for aqueduct and sewer systems (Article 96), self-supply (section 97), water levy (ordinal 98), and discharge levy (Articles 99 and 100).\n\nHowever, the bill omits incorporating some relevant definitions due to their relationship with water resources, such as the concept of flow rate due to its implications in sections 33, 56, 57, 58, 62, 67, 68, 71, 110, 118 of the bill, river, stream, brook, lake, and lagoon in ordinals 4, 20, 31, 39, 42, and 125, ria (Article 20), salt marsh (Article 31), mangrove, wetland, and estuary (sections 4, 20, 31, 39, 40, and 102), swamp and peat bog (ordinals 20 and 31), canal (Articles 4 and 114), national water balance (sections 8, 16, and Transitional Provision VIII), point source (Article 31), artificial aquifer recharge and artificial infiltration (ordinal 79). The above is important, among other things, given the proposed repeal of the Ley de Aguas (section 124), which could affect the loss of concepts not retaken by the law initiative, such as the determination made in Article 69, regarding how the maritime-terrestrial zone extends through rivers and what is to be understood by the basin and channel of different water bodies.\n\nIn a similar vein, legal opinion OJ-077-2013 stated:\n\n\"Within the same definitions article, the definition of 'basin' (vaso) is not included, despite the fact that it is used later (Article 4°, subsection a). Article 69 of the current Ley de Aguas, No. 276 of August 27, 1942, defines 'basin of a lake, lagoon, or estuary as the deposit with the necessary capacity to contain the waters of the highest ordinary floods'.\"\n\nArticle 4, called \"Goods Comprising the Public Domain,\" bears similarity to the same section of bill 17742, and therefore the recommendation from legal opinion OJ-077-2013 is reiterated; it would be most appropriate, if the repeal of the Ley de Aguas is maintained (section 124), to transcribe all the goods affected to the public domain by this latter normative body (Ley 276, Articles 1, 3, 31), in order not to leave them unprotected. To that effect, that legal opinion noted:\n\n\"To give an idea of the serious implications that the disappearance of this regulation could bring, it is worth citing the case of beaches, whose regulation as demanial property in the Ley de Aguas is essential to maintain their public character within coastal cities:\n\n'Notwithstanding the above, it is the opinion of this Attorney General's Office, that although Article 6° and Transitional Provision VI of Law No. 6043 exempt Jacó from the application of the provisions of that Law, it is no less true that other types of regulations remain in force. Such would be the case of the Ley de Aguas, No. 276 of August 27, 1942, which in its Article 3° defines beaches as public domain areas (...) It is clear that the legislator could never have intended for Costa Ricans to be left without beaches as crowded as, for example, Puntarenas or Jacó, allowing private parties to appropriate them up to where the waves break. Logic suggests that –at least– the beach zones must be respected and a regime similar to that of the public zone of the common maritime-terrestrial zone applied to them, destined for free transit and public use (see in an analogous sense Dictamen No. C-004-80 of January 3, 1980).' (Dictamen No. 105-96 of July 1, 1996).\"\n\nWe suggest incorporating into this same chapter the content of Article 72 of the current Ley de Aguas, which stipulates the obligation of judges to include in the property titles they issue, such as possessory informations, the reservation of public domain over the waters that cross them:\n\nArticle 72.- Judges responsible for issuing property titles over barren lands or untitled lands must make the corresponding reservation with respect to waters, waterbeds or channels and water bodies that are in the public domain, recording this in the land adjudication judgment, and the Public Registry must take note of these national reservations. The omission of this requirement does not confer any right whatsoever upon the claimant or possessor over those assets.\n\nRegarding this provision we have indicated:\n\nArticle 72 of the Water Law (Ley de Aguas) is one more case of what are called “demanial reservations” and which consists of a “technique by which the Administration exclusively conserves or retains the use of certain public domain assets, for reasons of public interest and to guarantee the fulfillment of certain social needs. Due to the exclusion of use to private individuals and the regime that such technique entails, the declaration of demanial reservations by the Administration requires a basis in an ordinary law and respect for the limits established thereby” (pronouncement No. OJ-017-2001 of March 7, 2001). Thus, this domain reservation must be understood as the public demaniality of the assets to which it refers (pronouncement OJ-064-2002 of April 30, 2002. “The legal basis for the reservation lies, therefore, in the domanial ownership that corresponds to the Administration over public domain assets” Ballbé, Manuel, op.cit., p.79).\n\nThe provision has a practical sense, which is that in the body of the cadastral maps submitted in possessory information proceedings, the channels of rivers, streams (quebradas), brooks, etc., are included within the boundaries of the lands to be registered when they cross them, given that it is not logical to present multiple maps to describe separately each sector of a property when each one is separated from another by one of those channels.\n\nUnder those conditions, the precept of Article 72 of the Water Law (Ley de Aguas) serves as a sort of reminder or warning that, even if those channels cross titled properties and are even included within their boundaries in the cadastral maps, their regime is one of public domain, and therefore, they are not private property, nor were they previously:\n\n“Therefore, the reservation is not a constitutive act of the Administration's rights of use, but merely declarative of its domanial powers; it does not, strictly speaking, create a right to the use of the thing in its favor: it only recognizes or verifies it.” (Legal Opinion No. C-053-2006 of February 14, 2006)\n\nArticle 73 of the Water Law (Ley de Aguas), for its part, although not exclusively related to the domanial issue, does relate to the possibility of establishing a public use easement (servidumbre de uso público) for the cleaning of waterbeds or channels:\n\n“Article 73.- The banks of non-navigable rivers, and the margins of canals, aqueducts or drainage ditches, even when they are privately owned, are subject in their entire extent to an easement (servidumbre) of public use in favor of the concessionaires of waters from lower-lying properties exclusively for the surveillance and cleaning of the waterbeds or channels, and upon prior notice in each case to the owner or person in charge of the property.”\n\nAlthough this provision is taken up again in provision 68 of the bill, “the margins of canals, aqueducts or drainage ditches” was inexplicably eliminated from its text, which limits its application solely to the banks of rivers.\n\nIn the event that it is decided to take up the content of these last two provisions (72 and 73 of the Water Law) for the purposes of the bill, the corresponding amendment must be made in the Possessory Information Law (Ley de Informaciones Posesorias) which refers to them:\n\n“Article 19.- Properties registered by means of this law shall be affected by the following reservations, without it being necessary to indicate them in the resolution:\n\n(...)\n\nb) To the reservations indicated by the Water Law (Ley de Aguas) in its Articles 72 and 73, when there exist waters of public or private domain, as the case may be; and (…)”\n\nIt should be added that there may be other regulatory bodies that also contemplate the demaniality of lands associated with water resources and that could be incorporated into Article 4 of the bill. Such is the case of the Land and Colonization Law (Ley de Tierras y Colonización):\n\n“Article 7.- While the State, by its own will or by indication of the Ministry of Agriculture or the Institute of Lands and Colonization, attending to reasons of national convenience, does not determine the lands that must remain under its domain, the following shall be considered inalienable and not susceptible to acquisition by claim (denuncio) or possession, except those that were under private domain with legitimate title:\n\n(...)\n\nb) Those comprised in a maritime-terrestrial zone of two hundred meters in width along the coasts of both seas, from the ordinary high tide, as well as those comprised in a zone of fifty meters in width along both margins of navigable rivers;\n\nc) The lands of the islands, those situated on the margins of rivers, brooks and, in general, of all sources that are in hydrographic basins or hollows where springs (manantiales) emerge, or where any watercourses whose water supplies any population have their origins or headwaters, or which it is convenient to reserve for the same purpose. On flat or gently sloping lands, a strip of two hundred meters on both sides of said rivers, springs (manantiales) or brooks shall be considered inalienable; and in hydrographic basins or hollows, a strip of land of three hundred meters on both sides of the maximum depression, along the entire line, counting from the nearest highest elevation;\n\nd) The lands comprised on both banks of the Banano River, ten kilometers upstream, in an extension of five hundred meters on each side, thus protecting the sources that supply or may supply in the future the water mains of Limón;\n\n(...)\n\ng) The lands indispensable for the use of hydraulic forces;\n\nh) Lands that are flooded during the rainy season or as a consequence of river overflow and that retain water during the summer, usable as drinking troughs, when such lands constitute the place's only water resource usable as a drinking trough for the livestock of the local residents. If to achieve that use it is necessary to establish easements (servidumbres) over privately owned properties, the Institute shall compensate them equitably; (…)”\n\nOr Article 2 of the General Potable Water Law (Ley General de Agua Potable), No. 1634 of September 18, 1953:\n\n“Article 2.- All those lands that both the Ministry of Public Works and the Ministry of Public Health consider indispensable for constructing or situating any part or parts of potable water supply systems, as well as to ensure the sanitary and physical protection and necessary flow thereof, are in the public domain. (…)” (In accordance with Article 2, subsection h), of the Constitutive Law of the Costa Rican Institute of Aqueducts and Sewers (Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados, ICAA), No. 2726 of April 14, 1961, it is the competence of that Institute to enforce the General Potable Water Law, for which purpose such entity shall be considered as the substitute body for the ministries and municipalities indicated in said law.)\n\nOn the other hand, Article 4 of Law No. 276 of August 27, 1942 determines which waters can be considered private domain, and therefore, belong to their owner. The bill is silent on this point, thereby creating a regulatory gap regarding this type of water, unless it is considered that such category should disappear from the regulatory framework:\n\n\"I.- Rainwater that falls on the property while it flows through it. The owner may, consequently, build within his property ponds, swamps, cisterns or water tanks where to keep them for that purpose, or employ any other suitable means for this, provided it causes no harm to the public or a third party;\n\nII.- Lagoons or puddles formed on lands of their respective domain, provided it is not the case foreseen in Section II of Article 1. Those located on lands for communal use belong to the respective towns;\n\nIII.- Groundwater that the owner obtains from his own land by means of wells; and\n\nIV.- Thermal, mineral and mineromedicinal waters, wherever the place they emerge. Said waters shall be under the control of the Secretariat of Health when they are declared of public utility.\"\n\nLikewise, Article 4 of the bill regulates situations involving the diversion of water currents, which the Water Law (Ley de Aguas) also addresses (Articles 78 and 79); but other types of situations contemplated in the latter are not taken up, which would also remain unregulated if it is indeed repealed; among them, the following:\n\n“Article 71.- The beaches and water bodies that contain the waters determined in Article 5 belong to the landowner, as do the waterbeds or channels through which those waters flow within the same land up to the boundary of the next property.”\n\n“Article 81.- When the current of a brook, torrent or river severs a known portion of land from its bank and transports it to adjoining or lower hereditary properties, the owner of the property that bordered the severed bank retains ownership of the transported portion of land, provided it does not become confused with the lands of those hereditary properties.”\n\n“Article 82.- If the known portion of land severed from a bank remains isolated in the channel, it continues to belong unconditionally to the owner of the land from whose bank it was severed.\n\nThe same shall occur when, a river dividing into streams, surrounds and isolates some lands.”\n\n“Article 84.- Except as stated in Article 81, the gradual increase received by the owners of lands bordering brooks, torrents, rivers and lakes, through the accretion or sedimentation of the waters, belongs to them.”\n\n“Article 85.- Anyone may collect and save animals, timber, fruits, furniture and other industrial products, swept away by the currents of public waters or submerged in them, presenting them immediately to the local authority, who shall order their deposit or sale at public auction when they cannot be preserved. The find shall be announced immediately; and if within one year there is a claim by the owner, the object or its price shall be delivered to him, after payment of the conservation costs and the salvage right, which shall consist of ten percent. Once that period has elapsed without the owner having claimed, he shall lose his right, and everything shall be returned to the one who salvaged it.”\n\n“Article 86.- Dead branches, twigs and firewood floating in the waters or deposited by them in the channel or on public domain lands belong to the first person who collects them; those left on private domain lands belong to the owner of the respective properties.”\n\n“Article 87.- Trees uprooted and transported by the water current belong to the owner of the land where they come to rest, if they are not claimed within one month by their former owners who, prior to delivery, must pay the costs incurred in collecting the trees or placing them in a safe place.”\n\n“Article 88.- Objects submerged in public channels continue to belong to their owners; but if within a period of one year they do not extract them, they shall belong to the persons who carry out the extraction, with prior permission from the authority. If the submerged objects offer an obstacle to the currents or to transit, a prudent period shall be granted by the authority to the owners; if after this period the owners have not exercised their right, extraction shall proceed as for an abandoned thing.\n\nThe owner of objects submerged in privately owned waters shall request permission from the owner thereof to extract them; and in the event that the latter denies it, the political authority of the place shall grant permission, upon a bond for damages that shall be presented before it.”\n\nThe phrase contained in Article 4, subsection b): “Abandoned or dry channels of more than five years lose that condition,” was deleted in bill 17742.\n\nRegarding administrative organization and water resource planning, both bills propose the stewardship of the Minister of Environment, Energy and Telecommunications, a name that must be corrected to that of Minister of Environment and Energy, in accordance with the Law on the Transfer of the Telecommunications Sector to the Ministry of Science and Technology, Law 9046 of June 25, 2012, Article 11. The same correction must be implemented throughout the rest of the bill when citing that Ministry.\n\nIt is worth remembering that the Organic Regulation of the Executive Branch, Decree 34582 of June 4, 2008, Article 4, defines stewardship as the “power vested in the President of the Republic together with the minister of the branch to define and lead the strategies and public policies of each sector and to ensure that these are fulfilled...” Provision 24 ibidem indicates that the Environment and Energy sector shall be comprised of the Ministry of Environment and Energy (MINAE), National Emergency Commission (CNE), Costa Rican Electricity Institute (ICE), Costa Rican Petroleum Refinery S. A. (RECOPE), National Power and Light Company S.A. (CNFL), Costa Rican Institute of Aqueducts and Sewers (ICAA), Public Services Company of Heredia S.A. (ESPH), Administrative Board of the Municipal Electrical Service of Cartago (JASEC). It also establishes general functions pertaining to each steward minister regarding sectoral strategies and policies (Article 6 ibidem).\n\nIn legal opinion OJ-077-2013 for the formation of the water sector, it was noted that the Ministry of Health must be included due to the special competencies granted to it by the General Health Law (Ley General de Salud), No. 5395 of October 30, 1973, on topics such as potable water supply, evacuation of water (sewage, blackwater and rainwater), pollution of tributaries, or approval of preliminary construction projects.\n\nArticles 7 to 10 of the bill create the National System for the Integrated Management of Water Resources (Sistema Nacional para la Gestión Integrada del recurso hídrico, Sinagirh), as a body of the Ministry of Environment and Energy, deconcentrated to the maximum degree and with instrumental legal personality to administer its assets. Regarding the creation of this type of body, this Attorney General's Office has indicated:\n\n“In the judgment of the Attorney General's Office, given that the legal personality of the State is unique (on this point, compare the Opinion of this Attorney General's Office N. OJ-007-2000 of January 25, 2000) and by virtue of the efforts that have been made to modernize the country's financial administration, it is convenient that this legislative position be consolidated, so as to eliminate the practice of granting instrumental legal personality to any administrative body and as a way to modernize the country's financial administration. In that sense, we allow ourselves to opine that if it is found that the regulations on budget execution and contracting matters in the field of the Executive Branch are so rigid that they impede correct administration and the satisfaction of the public interest, the appropriate course is to proceed with their modification, but not to resort to mechanisms such as budgetary personalizations.” (Pronouncements OJ-050-2003 of March 26, 2003 and OJ-008-2011 of February 15, 2011. And, in a similar sense, from the Comptroller General of the Republic, official letters DAGJ-1070-2005 of January 24, 2005 and DFOE-AE-0356 of July 15, 2014).\n\nAs was indicated for Articles 11 to 15 of bill 17742, which proposes creating the National Directorate of Water Resources (Dirección Nacional del Recurso Hídrico, DINA), some of the functions of the Sinagirh are similar or identical to those established for the current Water Department of MINAE (see Decree 26635 of December 18, 1997), which could be interpreted as meaning that the latter would disappear according to the proposed administrative organization of the Ministry, since Transitory Provision VI of the bill orders the transfer of the officials and physical, technological and financial resources of that Department. However, some of the current functions of the Water Department (Decree 26635, Article 3) are not detailed in Article 8 for the Sinagirh, so it would be advisable to review them to avoid gaps in those competencies.\n\nFurthermore, the following are incorporated as functions of the Sinagirh: the administration of the Integrated Water Resources Management Fund (Fondo GIRH), created in Article 9; the establishment of a National Information System on the Comprehensive Management of Water Resources; a registry of authorized companies for drilling and a registry of water use and channels; coordinating with the National Geographic Institute (IGN) the preparation of the delimitation maps of water resource protection areas; and the preparation of technical studies justifying the reduction of water resource protection areas, as established in Article 38 of the Organic Law of the Environment; in addition to all other functions necessary for the fulfillment of the proposed law.\n\nRegarding the preparation of maps to delimit water resource protection areas (Article 8, subsection s), it must be assessed whether all bodies of water are included (rivers, streams (quebradas), yurros, springs (manantiales)), since, due to their large number, this would constitute a substantial economic outlay, and, in view of the fact that the said delimitation is not a requirement for not applying its effective withdrawal, the same, if deemed necessary, could be done digitally. The preparation of maps can be limited essentially to the identification of aquifer recharge areas, since by their very nature they are not easily verifiable, whereas for the rest of the components of the channels that difficulty does not arise.\n\nRegarding the function of the Sinagirh to prepare technical studies justifying the reduction of protection areas (Article 8, subsection t), it could be added that such reduction is only possible for exceptional cases and where the existence of a superior public interest is duly accredited.\n\nIn Article 10 “Inspections,” the stoppage and sealing of civil works is authorized, which is not included in bill 17742; although the latter indicates that water inspectors shall have police authority.\n\nArticle 11 establishes a maximum of seven Hydrological Units that may correspond to a hydrological basin, with the possibility of subdivision, while bill 17742 provides for a number no greater than twelve according to technical criteria (Article 13).\n\nRegarding the Hydrological Unit Councils that Article 12 of the bill defines as advisory bodies in the management of water resources, coordinated by the regional Office of the Sinagirh, the manner in which they will be formed and the exact composition of their members is fixed, which differs in the proposal of file No. 17742 in the number of members from non-governmental organizations and the private productive sector. In legal opinion OJ-077-2013 we noted that the mode of their election does not seem appropriate to be done via regulation. The same can be said of the auxiliary unit hydrological committees (Article 14). In bill 17742, criteria to be part of the Hydrological Unit Councils were attached; but the prohibition on economic stipend or per diems that the bill of the Water Law (Ley de Aguas) does contain was deleted.\n\nAs for the functions of the Hydrological Unit Councils, Article 13 stipulates knowing, analyzing and giving recommendations on the Hydric Plan of the Unit, prepared by the regional office of the Sinagirh, in coordination with them, in accordance with provisions 8, subsection d), and 16 second paragraph. It is different in bill 17742, Article 15, subsection a), where the Council was assigned the task of approving that Plan, and the DINA merely homologates it, an option that is more in line with the participatory principles that inform both initiatives.\n\nAccording to Article 15, the National Plan for the Integrated Management of Water Resources is carried out for a 10-year term, while in file 17742 it was increased to 15-year periods (Article 21) under the name of National Hydric Plan. Also included in the latter were other planning instruments and variables for the effective protection of the resource, such as the national water balance, the classification of water bodies and recharge areas, public consultation, and the incorporation of water planning into land-use planning (provisions 22, 24, 25, 26). Both initiatives contemplate planning for natural phenomena.\n\nThe bill fails to refer to the validity of the technical planning instruments already prepared by the institutions that currently have competence in the matter, such as, for example, hydrogeological studies, vulnerability maps, and the Matrix of criteria for land use according to the vulnerability to aquifer contamination for the protection of water resources (constitutional judgment No. 8892 of 4:03 p.m. of June 27, 2012).\n\nIn legal opinion OJ-077-2013 we suggested including the criteria for the conservation and sustainable use of water listed in Article 51 of the Organic Law of the Environment, No. 7554 of October 4, 1995, as ordered by provision 52 of that same legal body:\n\n“Article 51.- Criteria. For the conservation and sustainable use of water, the following criteria must be applied, among others:\n\na) Protect, conserve and, if possible, recover aquatic ecosystems and the elements involved in the hydrological cycle.\n\nb) Protect the ecosystems that allow the regulation of the hydric regime.\n\nc) Maintain the balance of the water system, protecting each one of the components of the hydrographic basins.\n\nArticle 52.- Application of criteria. The criteria mentioned in the previous article must be applied:\n\na) In the preparation and execution of any water resource planning.\n\nb) In the granting of concessions and permits to use any component of the hydric regime.\n\nc) In the granting of authorizations for the diversion, interbasin transfer or modification of channels.\n\nd) In the operation and administration of potable water systems, the collection, evacuation and final disposal of residual or waste water serving population and industrial centers.”\n\nArticle 16 makes it possible to request a five-year review based on the behavior of the national water balance. In this regard, in legal opinion OJ-077-2013 we suggested that the procedure for the review of planning instruments should not be left to the regulation of the law, but rather regulated in the law itself.\n\nIn Chapter I of Title III, protection areas are granted the purpose of protecting bodies of water and their channels, as well as the aquifer, the recharge and discharge zone of groundwater, to ensure their conservation, recovery and sustainability in terms of quantity and quality, the protection of which constitutes a priority and strategic action in the public and private management of water resources (Article 19).\n\nIt is worth highlighting that protection areas also fulfill a vital function in counteracting the negative effects produced by river flooding and inundations, since vegetation has a retarding effect on the runoff of surface waters, also favoring the infiltration process. These zones constitute, therefore, important safety barriers for those inhabitants of lands close to the currents, which, by virtue of climatological phenomena and erosive processes, among other factors, cause an increase in their flow rates and accelerate the runoff process.\n\nSubsection a) of Article 20 designates as protection areas the aquifer recharge and discharge areas declared as vulnerable by MINAE, after conducting the corresponding technical study. In this regard, in legal opinion OJ-077-2013 it was noted:\n\n“This provision could prove contrary to Articles 50 and 69 of our Magna Carta if it is interpreted that such aquifer recharge and discharge areas may only be created, and therefore, protected, if they were established by executive decree. In this regard, it is worth recalling the precedent of the Constitutional Chamber that annulled the words \"creación y\" (creation and) from Article 7 of the Wildlife Conservation Law (Ley de Conservación de la Vida Silvestre), No. 7317 of October 30, 1992, considering that they implied a lack of protection of our wetlands:\n\n“Furthermore, the State is under the obligation to act preventively, avoiding—through oversight and direct intervention—the carrying out of acts that harm the environment, and under the correlative and equally unavoidable prohibition of encouraging its degradation. The foregoing obliges not only the recognition of the right to the environment, but also the use of all materially and legally valid means for its protection against attacks it may be subject to. By virtue of the fact that harm to the environment is often irreparable, the preventive oversight of the administration and the speed of the measures it adopts directly affects the magnitude of the injury to the environment. For this reason, the precautionary principle has been recognized by the jurisprudence of this Chamber, granting it constitutional status, among others, in judgment No. 2219-99 of 3:18 p.m. of March 24, 1999. It is important to highlight the principle of rational use of resources, derived from Article 69 of the Constitution, which refers to the \"rational use of natural resources.\" This Chamber—in various resolutions—has established that environmental protection must be directed towards the adequate and intelligent use of its elements, and in their natural, sociocultural, technological and political relations (sustainable development), in order thereby to safeguard the heritage to which present and future generations have the right. For this reason, the primary objective of the sustainable use and protection of the environment is that through the production and use of technology, not only economic gains are obtained, but above all a favorable development and evolution of the environment and natural resources with the human being, that is, without causing damage or harm. From all the foregoing derives the State's obligation to protect wetlands, striving for the sustainable use of such natural resources, and consequently their modification or elimination must be avoided at all costs. Thus, the contested provision also contravenes Articles 50 and 69 of the Political Constitution, because by establishing that wetlands will be created by Executive Decree, it excludes those that have not been so from the protective and preventive oversight that seeks their rational use for the benefit of present and future generations.\" (Vote No. 14288-2009 of 3:19 p.m. of September 9, 2009).\n\nOne must not lose sight of the fact that Article 31 of the Water Law (Ley de Aguas) establishes as a domain reservation in favor of the Nation the forest cover zone that protects or must protect the whole of lands where the infiltration of potable waters occurs.”\n\nIn accordance with the current legal system, it is the competence of MINAE, after consulting the Costa Rican Institute of Aqueducts and Sewers (ICAA) and the National Groundwater, Irrigation and Drainage Service (SENARA) and any other entity competent in water matters, to delimit in a reasonable, useful and timely manner the aquifer recharge areas (Forestry Law (Ley Forestal), Article 3, subsection l), added by the Biodiversity Law (Ley de Biodiversidad), No. 7788 of April 30, 1998, Article 114). Regarding the necessary coordination of competencies among the institutions intervening in the determination of aquifer recharge areas, this advisory body pointed out in legal opinion C-019-98 of February 6, 1998:\n\n\"…the best way to guarantee the natural resource “water” is by coordinating the activity that both A. y A. and other departments of the Administration hold over it...The same line of reasoning is applicable to the provisions of Articles 33 of the Forestry Law (Ley Forestal)...regarding the obligations that A. y A. holds with respect to aquifer recharge areas...it is concluded that the intervention of the Institute in the establishment of aquifer recharge areas is not a competency that has been exclusively transferred to MINAE, hence the coordination and execution of tasks, attending to the specialty and resources each one has, becomes indispensable for the achievement of the public purpose underlying the provisions (protection of the environment).”\n\nSubsection b) of Article 20 maintains the protection area of one hundred meters for permanent springs (manantiales) already established by provision 33, subsection a), of the Forestry Law (Ley Forestal).\n\nSubsection c) of Article 20 sets a protection area for intermittent flow springs (manantial) of up to one hundred meters, but it would be advisable to set the minimum radius, since in the presence of non-permanent springs (nacientes), whose flow rates do not supply water to any population, or it is not convenient to reserve them for such purpose, Article 149 of the current Water Law (Ley de Aguas) establishes a prohibitive radius regarding tree cutting of 60 meters for springs (manantiales) that emerge in hills and of 50 meters for those that do so on flat lands.\n\nSubparagraph d) of Article 20 maintains a strip of 15 meters in rural zones and 10 meters in urban zones, measured horizontally on both sides of the banks of permanent rivers, quebradas, or arroyos, if the land is flat, and if the land is steep, the strip shall be 50 meters, and it specifies the concept of steep terrain set forth in Article 2 of the Reglamento a la Ley Forestal, by indicating that when the adjoining land has an average slope exceeding forty percent (40%), the protection area (of 50 meters) shall be the strip equivalent to the hypotenuse resulting from the horizontal measurement.\n\nThe restriction made by this subparagraph d) of the protection areas for rivers, quebradas, and arroyos to only permanent ones, and the condition of a reasoned resolution to impose them on intermittent streams (subparagraph e)), could also affect safeguarding and violate the principle of environmental non-regression.\n\nSubparagraph f) of Article 20 maintains the protection area of 50 meters for natural lakes and lagoons (Article 33, subparagraph c) of the Ley Forestal); but reduces it to 15 meters for State artificial reservoirs, which would represent a new detriment in the protective regulation of the natural resource. The current exception for private artificial lakes and reservoirs is also eliminated, by providing for a protection area of fifteen meters, thereby imposing a new limitation on the exercise of the right of property.\n\nProtection areas are expanded to include a strip of 50 meters for rías (subparagraph g)), 20 meters from the bank of wetlands (subparagraph h)), and 15 meters of sanitary protection around well systems with respect to septic tanks, treatment plants, or contamination points (subparagraph i)). In the case of subparagraph g), it is unclear which regulations contained in the Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre, No. 6043 of 2 March 1977, are referred to when it states that it does not modify them. In subparagraph h), it could also be indicated that the provisions of the same Law 6043, Article 11, are not modified.\n\nIt is worth recalling that Article 69, second paragraph, of the Ley de Aguas not only refers to the navigable rivers contained in Decretos Nos. 6 of 2 April 1940 and 22 of 19 September 1967, as provided by numeral 53 of the Ley de Aguas, but also includes the scenario in which other rivers are affected by tidal sensitivity, as also provided for in Article 2, subparagraph f), of the Reglamento to Law 6043.\n\nTherefore, rías are recognized as having a contiguous maritime-terrestrial zone of 200 meters, while mangroves and esteros have only 150 meters (restricted zone) because they themselves constitute public zone (Article 11 of Law No. 6043). This was held in pronouncement OJ-049-2003 of 25 March 2003:\n\n“A different situation would arise if the property registered in the name of Dalorzo Godoy were contiguous to a ría, because under that hypothesis the registration would indeed be illegitimate, since the public domain encumbrance would have been prior to 1939, by virtue of the Ley de Aguas, No. 11 of 26 May 1884, Article 20. An encumbrance reiterated in the current Ley de Aguas, No. 276 of 27 August 1942, Article 69, as well as in Law 6043, Article 9, in relation to numeral 2 of its Reglamento (Decreto No. 7841 of 16 December 1977), when it defines ría as the part of the river near its entrance into the sea and up to where the tides reach, and litoral as the seashore that extends along the rías to where they are sensibly affected by the tides and present defined marine characteristics.\n\nThe mention of permanent esteros in the concept of litoral provided for in numeral 2 of the Reglamento to Law 6043 is incorrect, since they constitute public zone, and from their shore the 150 meters of restricted zone would begin (Law 6043, Article 11 and Article 4 of its Reglamento). In other words, esteros do not have 200 contiguous meters of maritime-terrestrial zone as is the case with rías, but only the restricted zone.”\n\nPronouncement OJ-007-2005 of 14 January 2005 reiterated the public domain encumbrance contiguous to rivers, and differentiated it from that adjacent to mangroves and esteros, both in its extent and in the time of the encumbrance:\n\n“…the public domain regime, protective of the coastal or litoral zone, has also covered the lands contiguous to rivers up to the point where they are under the influence of the tides, included within the maritime mile, and within the so-called maritime-terrestrial zone in Article 20 of the Ley de Aguas No. 11 of 26 May 1884.\n\nAn encumbrance repeated by its successor, the Ley de Aguas No. 276 of 27 August 1942, whose Article 3 qualifies maritime zones as national property, while Article 69 provides that the maritime zone extends along the banks of rivers up to the site where “the tides become sensible, with a width of two hundred meters from each bank, counted from the line marking the high tide.”\n\nAnd subsequently, the Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre No. 6043 of 2 March 1977 (Articles 1, 7, and 9), in relation to numeral 2 of its Reglamento (Decreto No. 7841 of 16 December 1977), when it defines ría as: “the part of the river near its entrance into the sea and up to where the tides reach” and litoral as: the seashore that extends along the rías up to where they are sensibly affected by the tides and present defined marine characteristics…\n\nFinally, with regard to the area contiguous to estero, its current encumbrance only came into effect with the entry into force of the Ley sobre la zona marítimo terrestre (Articles 1, 10, and 11) and its Reglamento (Article 4)… after the registration of farm No. 22964, but in force at the time of the partition account of farm No. 10693 in the probate of Roberto Vargas Rodríguez.\n\nThe public domain areas of mangrove—whatever their extent—retain that character even when they are stripped of their vegetation or original conditions… and private parties cannot claim property rights over these or over esteros, even when they have been improperly included within registered farms or the plans describing them (Articles 72 and 73 of the Ley de Aguas).” In the same vein, see pronouncement OJ-006-2005 of 14 January 2005.\n\nRías must also not be confused with the public zone contiguous to them, as expressed in pronouncement OJ-253-2003 of 2 December 2003:\n\n“Also public zone is the strip of fifty meters adjacent to both sides of the main canal system connecting the ports of Moín and Barra del Colorado, and that contiguous to the rías, along which the litoral extends.\n\nLikewise, public zone comprises the areas exposed at low tide, islets, rocky outcrops, other small areas and natural formations that project from the sea, the area occupied by mangroves (wetlands) of the continental and insular litorals and esteros of the national territory, and includes coastal beaches.”\n\nThe statement contained at the end of Article 20 is considered correct in that the establishment of the protection areas shall not modify their ownership, maintaining the public domain regime where it was the existing one (consider, for example, the areas contiguous to springs from which a population obtains its drinking water supply or which it is convenient to reserve for the same purpose, referred to in subparagraph c) of the Ley de Tierras y Colonización, and which must continue to be in the public domain).\n\nHowever, the possible modification by Sinagirh of all the protection areas defined in this numeral when there is a supported technical study justifying it, should only be for when a larger area than the minimums established in the articles has been decreed, for example, when there are grounds of risk or threat of recorded or foreseeable floods, overflows, or landslides.\n\nAccording to Article 21, for the protection areas defined in subparagraphs b) and c) of the previous article (springs), in the first 25 meters of the radius only those activities aimed at protecting the water resource or utilizing it through a concession and in accordance with permitted uses may be carried out. In the rest of the area, Sinagirh, based on technical studies prepared by itself or another authorized by it, may authorize activities that do not damage or threaten the water resource. This could reduce the current prohibition on cutting or eliminating trees in the entire extent of the protection areas described in Article 33 of the Ley Forestal (Article 34 ibidem).\n\nIt would also be advisable to include in the development of the provision that when water utilization involves a pipe or channel to convey water to properties or farms, the works may exceed 25 meters; as well as that works in the channel are permitted, provided the legal requirements established for that purpose are met (Law 276, Article 52 and related and regulatory provisions such as Decreto 26635 of 18 December 1997, La Gaceta No. 22 of 2 February 1998, Article 3, subparagraphs f) and g)):\n\n“…the Tribunal cannot admit the plaintiff’s allegations to the effect that the execution of the irrigation project causes damage to the water resource. Neither are the statements to the effect that the intake is within the ten meters of protection receivable, since evidently in this case we are dealing with a water resource concession, for which the works under examination are essential.” (Tribunal Contencioso Administrativo, Sección Quinta, resolution No. 54-2014-V of 11:30 a.m. on 29 July 2014, considerando X).\n\nArticle 34 of the Ley Forestal also contains that “The alignments that must be processed in relation to these areas shall be carried out by the Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo.” It is suggested to include in the bill the determination of the competent body to carry out such alignments for all protection areas.\n\nArticle 22 of the proposal improves the duty provided for by Article 148 of the Ley de Aguas to reforest areas contiguous to bodies of water, by encompassing the entire protection area (the current numeral only imposes it for a distance of no more than five meters). The same is highlighted regarding numerals 24 and 25 regarding incentives for the protection of the water resource and cleaning of the margins of bodies of water.\n\nFor Article 23, in a similar vein to what was indicated in legal opinion OJ-077-203, it must be clarified that expropriation of lands where an aquifer recharge area of absolute protection is declared only proceeds if there are no intervening public domain lands such as those regulated in numerals 31 of the Ley de Aguas and 7 subparagraph c) of the Ley de Tierras y Colonización, and it does not fall within the cases of reservation established in ordinales 7 of the Ley General de Caminos Públicos and 19 of the Ley de Informaciones Posesorias. Regarding the latter, constitutional judgment No. 16629 of 4:31 p.m. on 28 November 2012 stated:\n\n“For purposes of resolving this consultation, it must be clarified that the Chamber starts from the premise that properties not reduced to private ownership belong to the State, as expressly regulated by Article 486 of the Civil Code. In this manner, the legal system has established a presumption in favor of the State to the effect that it is the owner of all those properties not reduced to private ownership. All of the foregoing is consistent with the provisions of Article 11 of the Ley de Tierras y Colonización, which establishes that “As long as the contrary is not proven, the following belong to the State as national reserves: …b) Those not covered by ten-year possession.” Therefore, it is more than evident that properties registered subsequently through información posesoria support the reservation in favor of the State, which, although it permits their titling, to guarantee access to agrarian property, the legislator has also made it clear that they are encumbered for purposes of public utility of a general nature. Consequently, there are no properties capable of being categorized as “res nullius,” since that which is not reduced to private ownership belongs to the State. (…) Thus, from the aforementioned numeral emanates an original State dominion, prior to any holding by private parties. This characteristic empowers the State to impose special conditions of usucapión, as in this case that of reservation of public domain. In this way, when the State permits a private party to positively prescribe a property, it does so under the understanding that a portion of 12% is encumbered to public domain and is imprescriptible. (…)\n\nBased on that historical panorama and the evolution that the current Ley General de Caminos Públicos has undergone, it can be stated that Article 7, subparagraph b), consulted here, refers to the power of the State to appropriate up to 12% of certain types of land for public utility projects, without need for indemnification. Those types of land exhaustively enumerated by the norm share a common denominator: they have been granted by the State to private parties under concession title and other modalities in which the State continues to be the owner of such lands, therefore it can dispose of the reservations it deems necessary, since they continue to be farms of its property and as owner it can grant in concession with the restrictions it considers appropriate. As clarified by the Procuraduría in opinion No. 053 of 14 February 2006, the cases properly contained in Article 7 of the Ley General de Caminos Públicos currently (“lands granted by the State or Municipalities under concession title, land exchanges, baldíos, gracia applications, agricultural colonies, lot adjudication on baldíos lands, and all those other rights or concessions granted by the State for any other cause on national baldíos”), involve lands that presuppose a dispositive act by the public entity over a good that was previously its property, with respect to which it is feasible to reserve a portion of land for future public interest works.\n\nHowever, as was also stated in the previous considerando, it is entirely plausible to conclude that this subparagraph b) actually contemplates a reservation of public domain, which is not constituted with the issuance of the registrable title (approving judgment of the información posesoria) nor when the titleholder completes ten years of possession over the land subject to the proceedings, but from the very moment in which the possessor or the original transferor began to hold the property. From that first moment, there exists the possibility that the State may allocate a strip of the encumbered land of up to 12% for the purpose of constructing some work of evident public utility: roads of any nature with a width not exceeding twenty meters, utilization of hydroelectric power or for the passage of telegraph or telephone lines, construction of bridges or use of watercourses necessary for the supply of populations, livestock watering places or irrigation, or for any other purpose of public utility. As the aforementioned numeral indicates:\n\n“Such restrictions and charges shall accompany the registration of the affected farm, the official responsible for issuing the deed or subscribing the registrable writ being obligated to record them. The Public Registry shall not register the title if said restrictions and charges do not appear therein.”\n\nAs it involves a reservation of public domain, it is understood that the strip of land that is encumbered (12% of the total area to be registered) is not susceptible to possession capable of positive prescription, but rather is destined for the public purpose set forth in the norm; in such a way that that portion of land is not susceptible to appropriation nor to entering the private patrimony of individuals. Now, as the Procuraduría indicates, based on the conception outlined, as long as the subject strip is not materially required for the public purpose set forth, the State permits its holder to occupy it, and even to include it within the area described in the cadastral plan on the basis of which the información posesoria proceedings are processed over the rest of the property possessed (88% of the total registered area). In other words, it would have to be understood that of the total area registered by means of the información posesoria procedure, 88% belongs to the person in whose name it appears registered, and the remaining 12% constitutes a reservation of public domain, which never entered the private patrimony of that person through positive prescription. A similar case would apply to water reservations, as will be explained further on (the water channels included in the cadastral plans, although forming part of the calculation of the total registered area, do not belong to the private owner of the registered farm because they are public domain goods). (…)\n\nUnder that understanding, since the State reserved—ab initio—that 12% of the total land registered through información posesoria, to constitute a reservation of public domain, it would not be valid to maintain that the owner (former usucapiente) must be indemnified for the use the State makes of a strip of land that has always been public domain and, therefore, never effectively entered the patrimony of the owner who acquired it under the figure of usucapión. Under that understanding, Article 19, subparagraph a), of the Ley de Informaciones Posesorias, which subjects certain farms registered through the information posesoria procedure to the public domain reservations indicated in Article 7, subparagraph b), of the Ley General de Caminos Públicos, would not be unconstitutional. (…)\n\nIX.- Finally, this Chamber deems it necessary to clarify that although the State has the possibility of using the 12% of land set forth in Article 7, subparagraph b, of the Ley General de Caminos Públicos, No. 5060 of 22 August 1972, without appropriate indemnification (in the terms explained in this judgment); certainly, what the Administration may use without indemnifying is the portion of land required to carry out the public utility project authorized according to legal regulations. That is, all other quantified items, not directly related to the value of the portion of land to be used, must necessarily be indemnified by the State (e.g., matters relating to improvements, crops, constructions, or expenses deriving from segregations, among others), since the public domain reservation analyzed in the sub examine falls exclusively upon the portion of land to be used for public purposes, and not upon the other accessory elements that portion of the property may have.”\n\nGiven that the declaration of areas of absolute protection of aquifers requires the corresponding expropriation, with the exceptions just indicated; in Article 102 on “Destination of the fund,” the acquisition of lands for this purpose could be contemplated as an additional scenario (in a similar vein, legal opinion OJ-058-2014); without prejudice to the fact that the corresponding expropriation may be carried out with other funds, such as the own budgets of each institution linked to the sector. It may also be assessed to add that expropriation shall not be necessary, if the owner voluntarily submits to the absolute protection regime, as Bill No. 17742 does.\n\nThe determination of whether a zone of absolute protection constitutes a protected wilderness area is a point to clarify for purposes of being included as a management category in the list set forth in Article 32 of the Ley Orgánica del Ambiente.\n\nIn Chapter II of Title III, on the quality of bodies of water, as noted in legal opinion OJ-077-2013, it is advisable to detail what the national classification of bodies of water consists of and the parameters for establishing each class. The control and inspection systems and procedures, because of their implications in the sphere of private parties, should be established by law, and not by regulation. The inclusion of Chapter III to promote the reuse and reutilization of water is notable.\n\nRegarding Chapter IV “Wetlands,” it should be kept in mind that Chapter VIII of the Ley Orgánica del Ambiente, No. 7554 of 4 October 1995, defines them and grants their delimitation and administration to MINAE through the Sistema Nacional de Áreas de Conservación, insofar as they constitute part of the Patrimonio Natural del Estado (Ley Forestal, Articles 13, 14, and 15), that their protection is supported by a broad international and national regulatory framework (Convención relativa a los Humedales de Importancia Internacional especialmente como Hábitat de aves acuáticas, Convención de Ramsar, Law No. 7224 of 9 April 1991; Convención para la protección de la flora, la fauna y las bellezas escénicas naturales de los países de América, Law 3763 of 19 November 1966; Convención para la protección del Patrimonio Cultural y Natural approved by Law 5980 of 16 November 1976; Convenio sobre la diversidad biológica y sus anexos 1 y 2, Law No. 7416 of 30 June 1994; Convenio para la conservación de la Biodiversidad y protección de áreas silvestres prioritarias en América Central, Law 7433 of 14 September 1994; the Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres approved by Law 8586 of 20 April 2007; Articles 32, 39, 40, 41, 42, 43, 44, and 45 of the Ley Orgánica del Ambiente; 13, 14, and 18 of the Ley Forestal; 7, subparagraph h, 98, 100, and 128 of the Ley de Conservación de la Vida Silvestre; Decreto 35803 of 7 January 2010 (La Gaceta No. 73 of 16 April 2010), on technical criteria for the identification, classification, and conservation of Wetlands); and that their protection regime does not depend on declaration by law or decree (constitutional judgment No. 14288 of 3:19 p.m. on 9 September 2009).\n\nWith regard to Chapter I of Title IV, relating to Easements, similar to that of Bill 17742, in legal opinion OJ-077-2013 it was suggested to clarify that the issue of forced easements is not applicable to those that must be established by public entities or bodies, since for the latter the Ley de Expropiaciones, No. 7495 of 3 May 1995, or the respective law, such as the Ley de adquisiciones, expropiaciones y servidumbres del ICE, No. 6313 of 4 January 1979, continues to apply; unless now all easements of this type are grouped into a single legal body. This point is of interest because Article 44 establishes a list of easements in favor of the State, which may lead to confusion.\n\nRegarding the procedure for the imposition of the easement, the bill does not present precise wording. Article 43 states that MINAE shall carry out the process of imposing the easement, with the support of Sinagirh; however, upon reviewing Article 45, the Ministry is no longer mentioned, and Sinagirh appears as the body before which the entire procedure is carried out and which issues the corresponding administrative resolution. It is also not understood why Sinagirh must appear as the beneficiary in the file nor who is referred to with the word “itself” when it states that “the encumbrance shall be registered in favor of a servient tenement owned by the same.” Article 44 should be titled “Types of forced easements” in order to differentiate it from Article 43. Within the procedure set forth in Article 45, subparagraph e) does not include the resolution itself imposing the forced easement; only the one ordering payment of the indemnification or economic compensation for the limitation on property.\n\nArticle 47 relating to the extinction of easements reduces from 10 to 2 years the expiration period for non-use stipulated by Article 121 of the Ley de Aguas, which also regulates:\n\n“Article 121.- The concession of the legal aqueduct easement over third-party properties shall expire if within the period that had been set the concessionaire does not make use of it after the compensation has been paid to the owner of each servient property.\n\nAn easement already established shall be extinguished:\n\nI.- By consolidation, that is, when the dominion of the waters and of the lands affected by the easement are reunited in a single person;\n\nII.- By the expiration of the six-year period set in the concession of the temporary easement; and\n\nIII.- By non-use for a period of ten years, whether due to impossibility or negligence on the part of the easement holder, or due to acts of the servient property contrary to it, without contradiction by the dominant tenement.”\n\nIn Article 57 of the bill, relating to the declaration of temporary water resource deficit, it would be necessary to determine whether such declarations are made at the national level, or whether they can also be made at the local level, that is, in specific regions of the country. The foregoing because the water resource presents climatological and relief variables, etc., which mean that bodies of water do not behave the same throughout the country at different times of the year (in a similar vein, pronouncements OJ-077-2013 and OJ-058-2014).\n\nArticle 60 refers to a term for granting concessions of up to 20 years. However, the term of the planned water planning is 10 years (Article 15), so its discussion is suggested and to technically assign validity periods according to the type of use, as well as for its extension (Article 64).\n\nThe possibility of granting water concessions in protected wilderness areas (with the exception of those under absolute protection) is established in the final paragraph of numeral 61 of the bill; provided that reasons of declared public interest for population supply exist. Because of the environmental interests at stake, it should be specified which administrative act will be used to declare the public interest and the reasons motivating the declaration (decree, administrative resolution, etc.). We also believe that this norm must be carefully analyzed since the possibility of granting concessions in practice could lead to the de facto consolidation of precarious invasion situations not tolerated within our regime of protected wilderness areas (in a similar vein, legal opinion OJ-077-2013).\n\nIn Article 62 on the minimum content of the concession resolution, it is suggested to add to the description of the land, as Bill 17742 does (Article 66, subparagraph b)), the registration citations of the property.\n\nArticle 71 contains a material error by repeating subparagraph a) in b).\n\nIn Bill 17742, the dimension of artisanal wells is proposed to not exceed a diameter of 1.5 meters or a depth of 30 meters (Article 90), so a discussion is suggested to determine the pertinence of that technical recommendation in Article 78.\n\nArticle 84 exempts from the payment of the selective consumption tax equipment to promote the efficient and sustainable use of water, its reuse and reutilization, as well as wastewater treatment systems. In Bill 17742, the exemption is reduced to fifty percent (Article 102).\n\nIn Chapter IV of Title IV, matters relating to marine water management are regulated. Article 89 of the bill provides:\n\n“ARTICLE 89.- Utilization of water and marine space\n\nUtilization of water and marine space shall be possible as long as activities are carried out that do not endanger the ecosystems and environmental quality of the biophysical environment.\n\nFor the utilization of marine water, a concession shall be required, which must have the Environmental Viability from the Secretaría Técnica Nacional Ambiental. To grant the concession, the integrated management of the marine water resource shall be taken into account. Concessions for the utilization of marine water shall be subject to the procedure contemplated in this Law and its Reglamento, for water utilization concessions. In national parks and biological reserves, concessions may not be granted.\n\nLikewise, the permits of the respective municipality regarding the activity to be carried out within its territory and the concession of the maritime-terrestrial zone for that activity must be provided, as established in the Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre, No. 6043, of 2 March 1977 and its Reglamento.”\n\nIn this regard, in legal opinion OJ-058-2014 it was suggested:\n\n\"In relation to what is here provided, it would be advisable to clarify that it does not apply to tourist marinas and docks. This is to avoid interpretations by virtue of which it is understood that concessions for the construction of tourist marinas and docks are a form of use of marine water and not of marine space, as they actually are. It should be borne in mind that matters relating to tourist marinas and docks are governed by the provisions of the Ley de Concesión de Marinas y Atracaderos Turísticos, Number 7744 of December 19, 1997, and its regulations, so the authority to regulate the procedures and requirements for granting the concessions regulated by this article could not be exercised in relation to tourist marinas and docks.\"\n\n\nRegarding water user associations (article 94), it is recommended to maintain use for agricultural purposes, as bill 17742 does (article 105).\n\n\nWith respect to the issue of administrative sanctions (Chapter I of Title VI), the sanctions that Sinagirh will hear must be specified in relation to those that fall under the jurisdiction of the Tribunal Ambiental Administrativo. This distinction is not clear in the text, since while article 106 stipulates that Sinagirh will carry out an administrative proceeding against alleged offenders, immediately following, numeral 107 indicates that the application of the sanctions established in that section and the determination of environmental damage will be heard by the Tribunal Ambiental Administrativo. It is also not understandable in article 106 who the competent authority is that may adopt interim measures (medidas cautelares) before or during the proceeding, whether it is Sinagirh, the Tribunal Ambiental Administrativo, or even any other public body or entity.\n\n\nAnother aspect to take into account is that in articles 8, subsection r), 78, 82, 95, 112, and Transitory Provision II, a Registro de Aprovechamiento de Aguas y de los Cauces is mentioned, the nature of which is not specified. It would be pertinent to include a chapter or section intended for that purpose and to detail which subjects or activities are subject to said Registro (in a similar vein, legal opinion OJ-077-2013).\n\n\nBill 17742, articles 121 to 123, proposed greater sanctions for the infractions listed in the chapter on administrative sanctions, and suppressed the chapter relating to crimes, referring instead to the Penal Code, the Ley para la Gestión Integral de Residuos, the Ley Forestal, the Ley de Conservación de la Vida Silvestre, and other current regulations.\n\n\nThe bill repeals the Ley de Aguas, No. 276 of August 27, 1942, therefore it is recommended to conduct an exhaustive analysis of it to discern whether the aim is indeed to annul all its provisions (recall what has already been expressed here regarding assets subject to public domain and other particular situations that could be left without regulation), either because they are considered outdated, unnecessary, or because they are already contemplated in the bill itself or in other regulatory bodies.\n\n\nFor example, it is worth considering that pursuant to article 31 of the Ley de Aguas No. 276 of August 27, 1942, the lands that surround potable water catchment sites or supply intakes within a perimeter of no less than two hundred meters in radius are declared a reserve of ownership in favor of the Nation. The suppression of this type of provision could violate the precautionary and non-regression principles in environmental matters.\n\n\nThe same observation should be made regarding the Ley marco de concesión para el aprovechamiento de las fuerzas hidráulicas para la generación hidroeléctrica, No. 8723 of April 22, 2009, which contains very specific provisions for this type of use, and which, if the legislative initiative is approved, would also be repealed, as indicated in legal opinion OJ-077-2013.\n\n\nRegarding the section on amendments to previous laws, article 125, two subsections c) are listed in error, with different content, and the number of the Ley Orgánica del Ambiente is incorrectly recorded, which is No. 7554 and not 7593.\n\n\nThe criminal offenses in article 116 of the bill and the one included in article 125, subsection l), regarding the crime of usurpation of waters (usurpación de aguas) in the Penal Code, must be reviewed, since they seem to regulate the same legal situation, resulting in two identical criminal scenarios with different penalties:\n\n\n\"Article 116.- Illicit use of waters (Aprovechamiento ilícito de las aguas)\nAnyone who extracts or uses groundwater or surface water without the use permit or concession required by this Law, or having had these expire, without the respective extension, shall be sanctioned with a prison sentence of six (6) months to six (6) years or with a fine of two to eighty base salaries.\"\n\n\n\"Usurpation of waters (Usurpación de aguas)\nArticle 226.- A prison sentence of one (1) year to three (3) years shall be imposed, for the purpose of profit:\n(...) c) Use of water without a concession or use permit, except as provided for common uses in the Law.\"\n\n\nSubsection m) of article 125, in turn, introduces an article 10 bis to the Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre where it takes up the widening of the maritime-terrestrial zone due to accretions or the retreat of the sea, contained in numeral 74 of the current Ley de Aguas, which would be repealed. However, we consider that it would be better integrated as an addition to article 24 of Law 6043, where the opposite phenomenon is regulated, that is, the narrowing of that public-domain strip due to natural causes that vary the topography of the land (in a similar vein, legal opinion OJ-077-2013).\n\n\nTransitory Provision VIII indicates that the Executive Branch will regulate the Law within a term of two years, counted from the date of its publication, and that the lack of regulation will not prevent the application of what is provided therein. However, given that many of the articles of the bill refer to what the regulations will provide, it is to be expected that legal uncertainty will arise in those legal scenarios, from the very entry into force of the law and until the respective regulations are issued, whether before or after the planned deadline.\n\n\nBy way of example, article 61 of the bill indicates that \"The application for water use must contain the general requirements and those specific to each type of use that are established in the Regulations to this Law\" and that it will be in these same regulations that the applicable procedure for granting concessions is determined. Under these conditions, what will happen with new applications submitted to obtain a concession if there are still no regulations specifying the requirements to be presented and the procedure to be followed? As can be seen, in these cases it is not enough to indicate that the lack of regulation will not prevent the application of the law, since it is the law itself that refers to the future regulations in order to be applied (in a similar vein, legal opinion OJ-077-2013).\n\n\nWe consider it relevant to provide a solution for this period of legal transition so that situations do not arise that paralyze administrative action or tend to make it inefficient or harmful to the very interests that the legislative initiative seeks to protect. One possible alternative, without it being the only one, would be for the new law to enter into force one year after its publication, while its regulations are drafted and the different administrative divisions are organized.\n\n\nIt goes without saying that the legislative proposals contained in legislative files Nos. 17694 and 17742 are mutually exclusive and not complementary, so if one of the two is approved, the other should be discarded.\n\n\n\n\nCONCLUSION\n\n\nThis technical advisory body considers that the text of the \"Ley de Aguas\" bill, processed under file No. 17694, presents potential problems of constitutionality, substance, and legislative technique which, with the customary respect, are suggested to be resolved. Otherwise, its approval or not is a matter of legislative policy, whose sphere of competence belongs to that Branch of the Republic.\n\n\n\nSincerely,\n\n\n\n\nLic. Víctor Bulgarelli Céspedes                  MSc. Silvia Quesada Casares\n   Agrarian Attorney                                 Agrarian and Environmental Area\n\n\nVBC/SQC/lfa"
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