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Ley 4711 — Approval of the Recommendation on the Conservation of Cultural Property Endangered by Public or Private WorksAprobación de la Recomendación sobre la Conservación de los Bienes Culturales que la Ejecución de Obras Públicas o Privadas pueda poner en Peligro

law 06/01/1971 Topic: archaeological-heritage-6703

Summary

English
Law 4711 fully approves the 1968 UNESCO Recommendation concerning the preservation of cultural property endangered by public or private works. The Recommendation urges States to adopt legislative, financial, administrative, and technical measures to protect cultural heritage—including archaeological sites, monuments, traditional ensembles, and movable property—from projects involving urbanization, infrastructure, agriculture, and industrialization. It establishes general principles such as prioritizing in situ conservation, conducting inventories, and requiring detailed studies before any work begins. It also addresses criminal sanctions, reparations, rewards, and educational programs. By incorporating this international instrument, Costa Rican law links cultural heritage protection with development planning, providing a foundation for national legislation on archaeological and historical heritage.
Español
La Ley 4711 aprueba, en todas sus partes, la Recomendación de la UNESCO de 1968 sobre la conservación de bienes culturales amenazados por obras públicas o privadas. Esta recomendación insta a los Estados a adoptar medidas legislativas, financieras, administrativas y técnicas para proteger el patrimonio cultural —incluyendo sitios arqueológicos, monumentos, conjuntos tradicionales y bienes muebles— frente a proyectos de urbanización, infraestructura, agricultura e industrialización. Establece principios generales como la conservación in situ como prioridad, la realización de inventarios, y la necesidad de estudios detallados antes de cualquier obra. También aborda sanciones penales, reparaciones, recompensas y programas educativos. La ley costarricense incorpora así un instrumento internacional que vincula la protección del patrimonio cultural con la planificación del desarrollo, sentando bases para la legislación nacional en materia de patrimonio arqueológico e histórico.

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Español (source)
Reconociendo, por otra parte, el papel que juega la industrialización hacia la cual avanzó la civilización mundial, en el desarrollo de los pueblos y en su completa realización espiritual y nacional.
Considerando sin embargo que los monumentos, testimonios y vestigios del pasado prehistórico, protohistórico e histórico, así como muchas construcciones recientes que poseen una importancia artística, histórica o científica están casa vez más amenazadas por los trabajos públicos y privados que resultan del desenvolvimiento de la industria y la urbanización.
Considerando que es deber de los gobiernos de asegurar la protección y la conservación de la herencia cultural de la humanidad tanto como de promover el desarrollo social y económico,
Considerando que, en consecuencia, urge armonizar la conservación de la herencia cultural con las transformaciones que reclama el desarrollo social y económico, y que es necesario hacer los mayores esfuerzos para que ambos requerimientos se cumplan dentro de una amplia y constructiva comprensión y con referencia a una planificación apropiada.
English (translation)
Recognizing, moreover, the role played by industrialization, towards which world civilization is advancing, in the development of peoples and in their full spiritual and national fulfillment.
Considering, however, that monuments, testimonies, and vestiges of the prehistoric, protohistoric, and historical past, as well as many recent constructions of artistic, historical, or scientific importance, are increasingly threatened by public and private works resulting from industrial development and urbanization.
Considering that it is the duty of governments to ensure the protection and conservation of the cultural heritage of humanity as much as to promote social and economic development,
Considering, therefore, that it is urgent to harmonize the conservation of the cultural heritage with the transformations demanded by social and economic development, and that the greatest efforts must be made to meet both requirements with broad and constructive understanding and with reference to appropriate planning.

Outcome

Active norm

English
Approves the 1968 UNESCO Recommendation, incorporating its principles and guidelines into Costa Rican law.
Español
Aprueba la Recomendación UNESCO de 1968, incorporando sus principios y directrices al ordenamiento jurídico costarricense.

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Concept anchors

Keywords

cultural property conservationpublic worksprivate worksUNESCO recommendation 1968cultural heritagearchaeological siteshistorical monumentsdevelopment planningheritage protectionlegislative measurespenal sanctionsexpropriationcultural inventoriesin situ conservationarchaeological findstraditional ensemblesurbanizationindustrializationLaw 4711conservación bienes culturalesobras públicasobras privadasUNESCOrecomendación 1968patrimonio culturalsitios arqueológicosmonumentos históricosplanificación desarrolloprotección patrimoniomedidas legislativassanciones penalesexpropiacióninventarios culturalesconservación in situhallazgos arqueológicosconjuntos tradicionalesurbanizaciónindustrializaciónLey 4711
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                        Texto Completo Norma 4711

                        Conservación Bienes Culturales por Ejecución Obras Públicas o Privadas

Texto no disponible

 Ficha articulo

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 Ficha articulo

     Artículo 1º.- Apruébase en todas y cada una de sus partes la

Recomendación sobre la Conservación de los Bienes Culturales que la

Ejecución de Obras Públicas o Privadas pueda poner en Peligro, suscrita

en París el 22 de noviembre de 1968, cuyo texto es el siguiente:

                 RECOMENDACION SOBRE LA CONSERVACION

                   DE LOS BIENES CULTURALES QUE LA

               EJECUCION DE OBRAS PUBLICAS O PRIVADAS

                       PUEDA PONER EN PELIGRO

La Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para

la Educación, la Ciencia y la Cultura, en su 15ª reunión celebrada en

París del 15 de octubre al 20 de noviembre de 1968: Considerando que la

civilización contemporánea y su evolución futura reposa sobre la

tradición cultural de los pueblos y las fuerzas creadoras de la

humanidad, así como sobre su desarrollo social y económico, Considerando

que los bienes culturales son producto y testimonio de las diferentes

tradiciones y realizaciones espirituales de lo pasado, y constituye así

el elemento fundamental de la personalidad de los pueblos.

Considerando que es indispensable conservarlos -en la medida de lo

posible y según su importancia histórica y artística- y presentarlos de

modo que los pueblos se compenetren de su significado y mensaje y así

fortalezcan la conciencia de su propia dignidad,

Considerando que esta conservación y presentación de los bienes

culturales, dentro del espíritu de la Declaración de Principios de la

Cooperación Cultural Internacional, adoptada el 4 de noviembre de 1966

durante la 14ª reunión, favorece la mejor comprensión entre los pueblos

y de esta manera sirve a la causa de la paz.

Considerando también que el bienestar de la población depende entre

otras de que su vida se desenvuelva dentro de un medio favorable y

estimulante y que la preservación de los bienes culturales de los

períodos pasados de su historia contribuye directamente a ello.

Reconociendo, por otra parte, el papel que juega la industrialización

hacia la cual avanzó la civilización mundial, en el desarrollo de los

pueblos y en su completa realización espiritual y nacional.

Considerando sin embargo que los monumentos, testimonios y vestigios del

pasado prehistórico, protohistórico e histórico, así como muchas

construcciones recientes que poseen una importancia artística, histórica

o científica están casa vez más amenazadas por los trabajos públicos y

privados que resultan del desenvolvimiento de la industria y la

urbanización.

Considerando que es deber de los gobiernos de asegurar la protección y

la conservación de la herencia cultural de la humanidad tanto como de

promover el desarrollo social y económico,

Considerando que, en consecuencia, urge armonizar la conservación de la

herencia cultural con las transformaciones que reclama el desarrollo

social y económico, y que es necesario hacer los mayores esfuerzos para

que ambos requerimientos se cumplan dentro de una amplia y constructiva

comprensión y con referencia a una planificación apropiada,

Considerando igualmente que la adecuada preservación presentación de los

bienes culturales contribuyen poderosamente a desarrollo social y

económico de países y regiones poseedores de esta clase de tesoros de

la humanidad mediante estímulo del turismo nacional e internacional.

Considerando en fin que en materia de preservación de bienes culturales,

la garantía más segura está constituida por el respeto y vinculación que

la propia población siente por estos bienes, y que los Estados Miembros

pueden contribuir a fortalecer tales sentimientos por medio de medidas

adecuadas.

Vistas las propuestas relativas a la conservación de los bienes

culturales que la ejecución de obras públicas o privadas pueda poner en

peligro, propuestas que constituyen el punto 16 del Orden del Día de la

reunión.

Habiendo decidido en su 13ª reunión que las propuestas sobre este asunto

serían objeto de un instrumento internacional en forma de recomendación

a los Estados Miembros.

Aprueba en el día de hoy, diecinueve de noviembre de 1968, la presente

recomendación:

La Conferencia General recomienda a los Estados Miembros que apliquen

las siguientes disposiciones, adoptando las medidas legislativas o de

otro carácter que sean necesarias para poner en práctica en sus

respectivos territorios las normas y los principios formulados en la

presente recomendación:

La Conferencia General recomienda a los Estados Miembros que pongan la

presente recomendación en conocimiento de las autoridades y órganos

encargados de las obras públicas o privadas así como los órganos

encargados de la conservación y de la protección de los monumentos

históricos, artísticos, arqueológicos y científicos.

Recomienda que igualmente se informe a las autoridades y organismos que

se ocupan de planear los programas de educación y del desarrollo  del

turismo;

La Conferencia General recomienda a los Estados Miembros que la

informen, en fechas y formas que habrá que determinar, de las medidas

que hayan tomado para aplicar la presente recomendación.

  1. Definición

  1. Para los efectos de la presente recomendación, la expresión "bienes

     culturales" se aplicará a:

     a. Inmuebles, como los sitios arqueológicos, históricos o

        científicos, los edificios u otras construcciones de valor

        histórico, científico, artístico o artquitectónico, religiosos

        o seculares, incluso los conjuntos de edificios tradicionales,

        los barrios históricos de zonas urbanas y rurales urbanizadas

        y los vestigios de culturas pretéritas que tengan valor

        etnológico.  Se aplicará tanto a los inmuebles del mismo

        carácter que constituyan ruinas sobre el nivel del suelo como

        a los vestigios arqueológicos o históricos que se encuentren

        bajo la superficie de la tierra.  El término "bienes culturales"

        también incluye el marco circundante de dichos bienes.

     b. Los bienes muebles de importancia cultural, incluso los que se

        encuentran dentro de bienes inmuebles o se hayan recobrado de

        ellos, y los que están enterrados y que puedan hallarse en

        lugares de interés, arqueológico o histórico o en otras partes.

  2. La expresión "bienes culturales" abarca, no sólo los lugares y

     monumentos de carácter arquitectónico, arqueológico o histórico

     reconocidos y registrados como tales, sino también los vestigios

     del pasado no reconocidos ni registrados, así como los lugares y

     monumentos recientes de importancia artística o histórica.

  2. Principios Generales

  3. Las medidas de conservación de los bienes culturales deberán

     extenderse no solamente a determinados monumentos o lugares, sino

     a todo el territorio del Estado.

  4. Deberían llevarse inventarios para la protección de los bienes

     culturales importantes, registrados o no como tales.  Cuando no

     existan esos inventarios, deberá darse prioridad, al establecerlas,

     al examen detallado y completo de los bienes culturales en las

     zonas en que tales bienes están en peligro como consecuencia de la

     ejecución de obras públicas o privadas.

  5. Debería tenerse debidamente en cuenta la importancia relativa de

     los bienes culturales de que se trate al determinar las medidas

     necesarias:

     a. Para conservar el conjunto de un lugar arqueológico, de un

        monumento o de otros tipos de bienes culturales inmuebles contra

        las consecuencias de obras públicas o privadas:

     b. Para salvar los bienes culturales cuando la zona en que están

        situados haya de ser transformada para la ejecución de obras

        públicas o privadas y cuando tales bienes o parte de ellas hayan

        de ser conservados y trasladados.

  6. Las disposiciones que han de tomarse variarán según el carácter,

     las dimensiones y la situación de los bienes culturales, y según,

     la índole de los peligros que les amenace.

  7. Las disposiciones encaminadas a conservar o salvar los bienes

     culturales deberían ser preventivas y correctivas.

  8. Las disposiciones preventivas y correctivas deberían tener por

     finalidad proteger o salvar los bienes culturales puestos en

     peligro por obras públicas o privadas que puedan deteriorarlos o

     destruirlos, por ejemplo:

     a. Obras de expansión y renovación urbanísticas, en las cuales

        aunque se respeten  monumentos registrados se modifiquen

        estructuras menos importantes, destruyendo con ello las

        vinculaciones y el marco histórico que rodea a los monumentos

        en los barrios históricos;

     b. Obras similares en zonas en las que conjuntos tradicionales de

        valor cultural puedan correr peligro de destrucción por no

        existir en ellas un monumento registrado:

     c. Modificaciones o reparaciones inoportunas de edificios

        históricos;

     d. La construcción o modificación de carreteras que constituyan un

        grave peligro para lugares, monumentos o conjuntos de monumentos

        de importancia histórica;

     e. La construcción de embalses con fines de riego, producción de

        energía eléctrica y prevención de las inundaciones;

     f. La construcción de oleoductos y de líneas de transmisión de

        energía eléctrica;

     g. Los trabajos agrícolas como el arado profundo de la tierra, los

        de avenamiento y riegos, la roturación y nivelación del terreno

        y de repoblación forestal;

     h. Los trabajos que exige el desarrollo de la industria y el

        progreso técnico de las sociedades industrializadas, como la

        construcción de aeródromos, la explotación de minas y canteras

        y el dragado y mejoramiento de canales y puertos, etc.

  9. Los Estados Miembros deberían dar prioridad a las medidas

     necesarias para la conservación in situ de los bienes culturales

     que corran peligro como consecuencia de obras públicas o privadas,

     para mantener así la continuidad y las vinculaciones históricas de

     tales bienes.  Cuando las circunstancias económicas o sociales

     impongan el traslado, el abandono o la destrucción de los bienes

     culturales, los trabajos encaminados a salvarlos deberían siempre

     comprender un estudio detenido de los bienes culturales de que se

     trate y el registro completo de los datos de interés.

 10. Los resultados de los estudios de interés científico o histórico

     que se hayan realizado en relación con trabajos destinados a salvar

     bienes culturales, en especial cuando todos o gran parte de los

     bienes culturales inmuebles hayan sido abandonados o destruidos,

     deberían publicarse o ponerse de algún otro modo a disposición de

     los investigadores futuros.

 11. Los edificios y demás monumentos culturales importantes que hayan

     sido trasladados con objeto de evitar su destrucción como

     consecuencia de obras públicas o privadas deberían quedar en

     lugares o conjuntos que asemejen su ubicación primitiva y sus

     vinculaciones naturales, históricas o artísticas.

 12. Los bienes culturales muebles que presenten gran interés y entre

     ellos los especímenes representativos de objetos procedentes de

     excavaciones arqueológicas o encontrados en trabajos destinados a

     salvar bienes culturales, deberían conservarse para su estudio o

     exponerse en instituciones tales como museos, comprendiendo museos

     en los sitios o universidades.

  3. Medidas de Conservación y Salvación

 13. Para conservar o salvar bienes culturales que la ejecución de obras

     públicas o privadas pueda poner en peligro debería recurrirse a

     medios que correspondan a las siguientes medidas precisas, de

     conformidad con el sistema jurídico y de organización de casa

     Estado:

  a) Legislación,

  b) Financiamiento,

  c) Medidas administrativas,

  d) Métodos de conservación y salvación de los bienes culturales,

  e) Sanciones,

  f) Reparaciones,

  g) Recompensas,

  h) Asesoramiento,

  i) Programas educativos.

Legislación:

 15. Los Estados Miembros deberían prover la consignación de los fondos

     necesarios para conservar o salvar los bienes culturales que la

     ejecución de obras públicas o privadas pueda poner en peligro,

     aunque las diferencias entre las tradiciones y entre los sistemas

     jurídicos, así como la desigualdad de los recursos, impidan la

     adopción de medidas uniformes, deberían tomarse en consideración

     las posibilidades siguientes:

     a. Las autoridades nacionales o locales encargadas de la protección

        de los bienes culturales deberían disponer de presupuestos

        adecuados para conservar o salvar los bienes culturales que la

        ejecución de obras públicas o privadas pueda poner en peligro,

        o bien,

     b. Deberían figurar en el presupuesto de las nuevas construcciones

        públicas o privadas los gastos necesarios para conservar o

        salvar los bienes culturales que arqueológicas tales obras

        puedan poner en peligro, inclusive las relativas a

        investigaciones arqueológicas preliminares, o bien,

     c. Debería proveerse la posibilidad de la combinación de los

        métodos enunciados en los apartados a. y b.

 16. Cuando los costos fuesen excepcionalmente elevados, por la magnitud

     y la complejidad de los trabajos necesarios, debería haber

     posibilidades de obtener fondos suplementarios en virtud de leyes

     adecuadas, mediante subvenciones especiales, con un fondo nacional

     pro monumentos u otros medios apropiados.  Los servicios encargados

     de la protección de los bienes culturales deberían estar facultados

     para  administrar o utilizar los créditos extrapresupuestarios

     necesarios para conservar o salvar los bienes culturales puestos

     en peligro por la realización de obras públicas o privadas.

 17. Los Estados Miembros deberían estimular a los propietarios de

     edificios de importancia artística o histórica, incluyendo los

     edificios que formen parte de un conjunto tradicional, así como a

     las personas que habiten en un barrio histórico de zonas urbanas

     y rurales urbanizadas para que protejan el carácter y la belleza

     de los bienes culturales de que disponen y que puedan sufrir daños

     como consecuencia de obras públicas o privadas, mediante:

  a. Disminución de impuestos, o bien,

  b. El establecimiento, mediante una legislación adecuada, de un

     presupuesto para ayudar mediante subvenciones o préstamos u otras

     medidas a las autoridades locales, instituciones y propietarios de

     edificios de importancia artística, arquitectónica, científica o

     histórica, incluyendo los conjuntos de edificios tradicionales para

     mantener o adaptarlos en forma adecuada a las necesidades de la

     sociedad contemporánea, o bien.

  c. Debería preverse la posibilidad de la combinación de los métodos

     enunciados en los apartados a. y b.

 18. Si los culturales no están registrados o protegidos de otra manera,

     el propietario debería tener la posibilidad de recabar la ayuda que

     precise de las autoridades competentes.

 19. Las autoridades nacionales o locales, así como los propietarios

     privados, deberían tener en cuenta, al consignar fondos para la

     conservación de los bienes culturales puestos en peligro por la

     ejecución de obras públicas o privadas, el valor intrínseco de

     dichos bienes, así como la contribución que pueden aportar a la

     economía como atracción turística.

Medidas Administrativas:

 20. Deberían encomendarse a organismos oficiales adecuados la tarea de

     conservar o salvar los bienes culturales que puedan poner en

     peligro obras públicas o privadas. Cuando existan ya organismos o

     servicios oficiales de protección de los bienes culturales,

     deberían dárseles atribuciones para la conservación de los bienes

     culturales puestos en peligro por obras públicas o privadas.  De

     no existir servicios de esa índole, deberían crearse organismos o

     servicios especiales para la conservación de los bienes culturales

     amenazados por la realización de obras públicas o privadas. Aunque

     las divergencias entre las disposiciones constitucionales y las

     tradicionales de los diversos países impiden la aplicación de un

     sistema uniforme, deberían adoptarse ciertos principios comunes:

     a. Un organismo consultivo de coordinación compuesto de

        representantes de las autoridades encargadas de la protección

        de los bienes culturales, de las empresas de obras públicas o

        privadas, del planeamiento del desarrollo urbano, y de las

        instituciones de investigación y educación, debería ser

        competente para asegurar en materia de conservación de los

        bienes culturales amenazados por la ejecución de obras públicas

        o privadas, y en especial, sobre conflictos entre las

        necesidades de la ejecución de obras públicas o privadas y las

        de los trabajos para conservar o salvar los bienes culturales.

     b. Las autoridades locales o provinciales, municipales o de otra

        índole deberían disponer también de servicios encargados de

        conservar o salvar bienes culturales que pueda poner en peligro

        la realización de obras públicas o privadas.  Estos servicios

        deberían tener la posibilidad de recabar la asistencia de los

        servicios nacionales o de otros organismos adecuados, según sus

        atribuciones y necesidades.

     c. Los servicios encargados de la protección de los bienes

        culturales deberían estar convenientemente dotados del personal

        especializado necesario para conservar o salvar los bienes

        culturales puestos en peligro por la realización del obras

        públicas o privadas: arquitectos, urbanistas, arqueólogos,

        historiadores, inspectores y otros especialistas y técnicos.

     d. Deberían tomarse medidas administrativas para coordinar la labor

        de los diversos servicios encargados de la protección de los

        bienes culturales con las actividades de otros servicios que se

        ocupen de obras públicas y privadas y de los demás departamentos

       o servicios cuyas funciones guarden relación con el problema de

        conservar o salvar los bienes culturales que pueda poner en

        peligro la realización de obras públicas o privadas.

     e. Deberían tomarse medidas administrativas para designar una

        autoridad, o crear una comisión, encargada de los programas de

        desarrollo urbano en todas las ciudades que poseen barrios

        históricos, lugares y monumentos de interés, registrados o no,

        que hayan de ser protegidos contra la realización de obras

        públicas o privadas.

 21. Cuando se realicen estudios preliminares sobre proyectos de

     construcción en una localidad de interés cultural reconocido, o en

     la cual es probable que se encuentren objetos de valor arqueológico

     o histórico, convendría que antes de tomarse una decisión se

     elaboraran diversas variantes de tales proyectos, a escala regional

     o urbana.  La elección entre esas variantes debería basarse en un

     análisis comparativo de todos los elementos, a fin de escoger la

     solución más ventajosa, tanto desde el punto de vista económico

     como en lo que atañe a la conservación o salvación de los bienes

     culturales.

Métodos de conservación y salvación de los bienes culturales:

 22. Con la suficiente anticipación a la realización de obras públicas

     o privadas que puedan poner en peligro bienes culturales, deberían

     realizarse detenidos estudios para determinar:

     a. Las medidas que hayan de tomarse para conservar los bienes

        culturales importantes in situ;

     b. La magnitud de los trabajos de salvación necesarios, como la

        selección de los yacimentos arqueológicos en que hayan de

        practicarse excavaciones, los edificios que hayan de trasladarse

        a los bienes culturales muebles que deban salvarce, etc.

 23. Las medidas encaminadas a conservar o salvar los bienes culturales

     deberían tomarse con la suficiente anticipación a las obras

     públicas o privadas.  En las zonas importantes desde el punto de

     vista arqueológico o cultural en las cuales haya monumentos

     importantes, tales como ciudades, pueblos, lugares o barrios de

     valor histórico, que deberían estar protegidos por la legislación

     de todos los países, toda nueva construcción debería estar sujeta

     a excavaciones preliminares obligatorias de carácter arqueológico.

     En caso necesario, debería apazarse la construcción para dar tiempo

     a que se tomen las medidas destinadas a conservar o salvar los

     bienes culturales de que se trate.

 24. Deberían protegerse, mediante su clasificación en zonas o su

     registro, los yacimientos arqueológicos importantes, teniendo en

     cuenta los lugares prehistóricos puesto que son difíciles de

     reconocer, los barrios históricos de las zonas urbanas o rurales

     urbanizadas, los conjuntos tradicionales, los vestigios etnológicos

     de culturas pretéritas y otros bienes culturales inmuebles que de

     otro modo pudieran correr peligro como consecuencia de obras

     públicas o privadas:

     a. Las reservas arqueológicas deberían ser incluidas en zonas o

        registradas y, en su caso, dar lugar a adquisiciones

        inmobiliarias para permitir las excavaciones profundas o la

        conservación de los vestigios descubiertos.

     b. Los barrios históricos de los centros urbanos o rurales y los

        conjuntos tradicionales deberían quedar registrados como zonas

        de interés, y para proteger el marco circundante y su carácter,

        deberían dictarse disposiciones adecuadas que permitieran, por

        ejemplo, determinar y decidir en qué medida podrían ser

        reformados los edificios de importancia histórica o artística

        y la índole y el estilo de las nuevas construcciones.  La

        conservación de los monumentos debería ser una condición

        esencial en cualquier plan de urbanización, especialmente

        si se trata de ciudades o distritos históricos.  Deberían

        dictarse disposiciones análogas relativas a los alrededores y

        al marco circundante de los monumentos y de los lugares

        registrados con objeto de conservar el conjunto de que

        forman parte.  Deberían permitirse modificaciones de las reglas

        y normas relativas a las nuevas construcciones, que podrían

        quedar en suspenso cuando se tratase de edificaciones en una

        zona de interés histórico.  Debería prohibirse la publicidad

        comercial por medio de carteles y anuncios luminosos, aunque

        podría autorizarse a los establecimientos comerciales a darse

        a conocer por medio de muestras presentadas de manera razonable.

 25. Los Estados Miembros deberían imponer a toda persona que encuentre

     vestigios arqueológicos con ocasión de obras públicas o privadas

     la obligación de declarar su hallazgo lo más pronto posible al

     servicio competente.  Dicho servicio lo sometería a un detenido

     examen y, si el nacimiento arqueológico resultara importante,

     deberían suspenderse las obras de construcción para hacer posibles

     excavaciones completas, con la indemnización o compensación

     adecuada por el retraso así ocasionado.

 26. Los Estados Miembros deberían dictar disposiciones que permitan a

     las autoridades nacionales o locales o a los organismos adecuados

     comprar los bienes culturales importantes que corran peligro como

     consecuencia de obras públicas o privadas. En caso necesario,

     debería ser posible recurrir a la expropiación.

Sanciones:

 27. Los Estados Miembros deberían tomar las disposiciones necesarias

     para que las infracciones por acción o por omisión de las

     disposiciones encaminadas a conservar o salvar los bienes

     culturales puestos en peligro por obras públicas o privadas sean

     severamente castigados por sus códigos penales, que deberían prever

     penas de multa o de prisión o ambas cosas.

     Podrían además aplicarse las siguientes medidas:

     a. Cuando sea posible, restauración del lugar o del monumento a

        expensas de los responsables de los daños causados;

     b. En caso de hallazgo arqueológico fortuito, indemnización por

        daños y perjuicios al Estado cuando hayan sido deteriorados,

        destruidos o abandonados bienes culturales inmuebles;

        confiscación sin indemnización cuando se hayan ocultado bienes

        muebles.

Reparaciones:

 28. Los Estados Miembros deberían tomar, cuando el carácter de los

     bienes culturales lo permita, las disposiciones necesarias

     encaminadas a reparar, restaurar o reconstruir los bienes

     culturales deteriorados por obras públicas o privadas.  Deberían

     prever también la posibilidad de obligar a las autoridades locales

     y a los propietarios particulares de bienes culturales importantes

     que los reparen o restauren mediante ayuda técnica y económica en

     caso necesario.

Recompensas:

 29. Los Estados Miembros deberían incitar a los particulares, a las

     asociaciones y a los municipios a participar en los programas de

     protección o conservación de bienes culturales que la ejecución de

     obras públicas o privadas pueda poner en peligro. Entre otras

     medidas, podrían tomarse las siguientes:

     a. Efectuar pago a título de gratificación a las personas que

        notifiquen hallazgos arqueológicos o entreguen los objetos

        descubiertos:

     b. Expedición de certificados, concesión de medallas o formas de

        reconocimiento a las personas, incluso a las que desempeñen

 Ficha articulo

     Artículo 2º.- Rige a partir de su publicación.

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        Conservation of Cultural Property Endangered by Public or Private Works

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     Article 1.—The Recommendation on the Conservation of Cultural Property Endangered by Public or Private Works, signed in Paris on November 22, 1968, is hereby approved in each and every one of its parts, the text of which is as follows:

                 RECOMMENDATION ON THE CONSERVATION
                   OF CULTURAL PROPERTY ENDANGERED
               BY PUBLIC OR PRIVATE WORKS

The General Conference of the United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization, meeting in Paris from 15 October to 20 November 1968, at its fifteenth session: Considering that contemporary civilization and its future evolution rest upon the cultural tradition of peoples and the creative forces of humanity, as well as upon their social and economic development, Considering that cultural property is the product and testimony of the different traditions and spiritual achievements of the past, and thus constitutes an essential element of the personality of peoples.

Considering that it is indispensable to conserve them—as far as possible and according to their historical and artistic importance—and to present them so that peoples may comprehend their meaning and message and thus strengthen the consciousness of their own dignity,

Considering that this conservation and presentation of cultural property, in the spirit of the Declaration of the Principles of International Cultural Co-operation, adopted on 4 November 1966 during the fourteenth session, fosters better understanding among peoples and thereby serves the cause of peace.

Considering also that the well-being of the population depends, among other things, on their life unfolding in a favorable and stimulating environment and that the preservation of cultural property from past periods of their history directly contributes to this.

Recognizing, on the other hand, the role that industrialization, towards which world civilization is advancing, plays in the development of peoples and in their complete spiritual and national fulfilment.

Considering however that the monuments, testimonies and vestiges of the prehistoric, protohistoric and historic past, as well as many recent constructions possessing artistic, historical or scientific importance, are increasingly threatened by public and private works resulting from the development of industry and urbanization.

Considering that it is the duty of governments to ensure the protection and conservation of the cultural heritage of humanity as much as to promote social and economic development,

Considering that, consequently, it is urgent to harmonize the conservation of the cultural heritage with the transformations demanded by social and economic development, and that it is necessary to make the greatest efforts to ensure that both requirements are met within a broad and constructive understanding and with reference to appropriate planning,

Considering also that the adequate preservation and presentation of cultural property powerfully contributes to the social and economic development of countries and regions possessing this kind of treasures of humanity by stimulating national and international tourism.

Considering finally that in matters of preservation of cultural property, the surest guarantee is constituted by the respect and attachment that the population itself feels for these properties, and that Member States can contribute to strengthening such feelings through appropriate measures.

Having before it the proposals concerning the conservation of cultural property endangered by public or private works, proposals which constitute item 16 of the Agenda of the session.

Having decided at its thirteenth session that the proposals on this matter should be made the subject of an international instrument in the form of a recommendation to Member States.

Adopts this day, the nineteenth of November 1968, the present recommendation:

The General Conference recommends that Member States apply the following provisions, by adopting the legislative measures or measures of another character that may be necessary to put into practice in their respective territories the norms and principles formulated in this recommendation:

The General Conference recommends that Member States bring this recommendation to the attention of the authorities and bodies responsible for public or private works as well as the bodies responsible for the conservation and protection of historical, artistic, archaeological and scientific monuments.

Recommends that the authorities and bodies concerned with planning education programs and tourism development be equally informed;

The General Conference recommends that Member States inform it, on dates and in a manner to be determined, of the measures they have taken to apply this recommendation.

  1. Definition

  1. For the purposes of this recommendation, the term "cultural property" shall apply to:

     a. Immovable property (inmuebles), such as archaeological, historical or scientific sites, buildings or other constructions of historical, scientific, artistic or architectural value, religious or secular, including groups of traditional buildings, the historic quarters of urban and rural built-up areas and the vestiges of past cultures having ethnological value. It shall apply both to immovable property of the same character constituting ruins above ground level and to archaeological or historical vestiges found beneath the surface of the earth. The term "cultural property" also includes the setting (marco circundante) of such property.

     b. Movable property (bienes muebles) of cultural importance, including that found within immovable property or recovered from it, and that which is buried and may be found in places of archaeological or historical interest or elsewhere.

  2. The term "cultural property" includes not only the recognized and registered architectural, archaeological or historical sites and monuments, but also the unrecognized and unregistered vestiges of the past, as well as recent sites and monuments of artistic or historical importance.

  2. General Principles

  3. Measures for the conservation of cultural property should extend not only to certain monuments or sites, but to the entire territory of the State.

  4. Inventories should be undertaken for the protection of important cultural property, registered or not. When such inventories do not exist, priority should be given, in establishing them, to the detailed and complete survey of cultural property in areas where such property is in danger as a consequence of the execution of public or private works.

  5. Due account should be taken of the relative importance of the cultural property involved when determining the necessary measures:

     a. To conserve the whole of an archaeological site, a monument or other types of immovable cultural property against the consequences of public or private works;

     b. To save (salvar) cultural property when the area where it is situated is to be transformed for the execution of public or private works and when such property or parts thereof are to be conserved and relocated.

  6. The measures to be taken shall vary according to the character, size and location of the cultural property, and according to the nature of the dangers threatening it.

  7. The measures aimed at conserving or saving cultural property should be preventive and corrective.

  8. The preventive and corrective measures should aim to protect or save cultural property endangered by public or private works that may damage or destroy it, for example:

     a. Urban expansion and renewal works, in which, even if registered monuments are respected, less important structures are modified, thereby destroying the connections and the historical setting surrounding the monuments in historical quarters;

     b. Similar works in areas where groups of traditional buildings of cultural value may be in danger of destruction because no registered monument exists there;

     c. Inopportune alterations or repairs to historic buildings;

     d. The construction or modification of highways that constitute a serious danger to sites, monuments or groups of monuments of historical importance;

     e. The construction of dams for irrigation, electric power production, and flood prevention;

     f. The construction of pipelines and electric power transmission lines;

     g. Agricultural works such as deep ploughing, drainage and irrigation works, land clearing and levelling, and reforestation;

     h. Works required by industrial development and the technical progress of industrialized societies, such as the construction of airfields, mining and quarrying operations, and the dredging and improvement of canals and ports, etc.

  9. Member States should give priority to measures necessary for the in situ conservation of cultural property endangered by public or private works, in order to maintain the continuity and historical connections of such property. When economic or social circumstances require the relocation, abandonment or destruction of cultural property, the works aimed at saving it should always include a careful study of the cultural property involved and the complete recording of relevant data.

 10. The results of studies of scientific or historical interest carried out in connection with works aimed at saving cultural property, especially when all or a large part of the immovable cultural property has been abandoned or destroyed, should be published or otherwise made available to future researchers.

 11. Important buildings and other cultural monuments that have been relocated to avoid their destruction as a consequence of public or private works should be placed in sites or settings that resemble their original location and their natural, historical or artistic connections.

 12. Movable cultural property of great interest, including representative specimens of objects from archaeological excavations or found during works aimed at saving cultural property, should be conserved for study or displayed in institutions such as museums, including on-site museums or universities.

  3. Conservation and Salvage Measures

 13. To conserve or save cultural property that the execution of public or private works may endanger, means corresponding to the following specific measures should be employed, in accordance with the legal and organizational system of each State:

  a) Legislation,

  b) Financing,

  c) Administrative measures,

  d) Methods for the conservation and salvage of cultural property,

  e) Penalties,

  f) Repairs,

  g) Rewards,

  h) Advisory services,

  i) Educational programmes.

Legislation:

 15. Member States should provide for the allocation of the necessary funds to conserve or save cultural property endangered by public or private works; although differences in traditions and legal systems, as well as inequality of resources, preclude the adoption of uniform measures, the following possibilities should be considered:

     a. The national or local authorities responsible for the protection of cultural property should have adequate budgets to conserve or save cultural property endangered by the execution of public or private works; or,

     b. The costs necessary for conserving or saving cultural property that such works may endanger, including those relating to preliminary archaeological investigations, should be included in the budget of the new public or private constructions; or,

     c. Provision should be made for the possibility of combining the methods set forth in subparagraphs a. and b.

 16. When costs are exceptionally high due to the scale and complexity of the necessary works, there should be possibilities of obtaining supplementary funds by virtue of appropriate laws, through special grants, from a national monument fund or other appropriate means. The offices responsible for the protection of cultural property should be empowered to administer or utilize extra-budgetary credits necessary to conserve or save cultural property endangered by the execution of public or private works.

 17. Member States should encourage the owners of buildings of artistic or historical importance, including buildings forming part of a traditional group, as well as persons living in a historic quarter of urban and rural built-up areas, to protect the character and beauty of the cultural property they possess that may suffer damage as a result of public or private works, by means of:

  a. Tax relief; or,

  b. The establishment, through appropriate legislation, of a budget to assist, by means of grants or loans or other measures, local authorities, institutions and owners of buildings of artistic, architectural, scientific or historical importance, including groups of traditional buildings, to maintain or adapt them appropriately to the needs of contemporary society; or,

  c. Provision should be made for the possibility of combining the methods set forth in subparagraphs a. and b.

 18. If the cultural property is not registered or otherwise protected, the owner should have the possibility of requesting the necessary assistance from the competent authorities.

 19. National or local authorities, as well as private owners, when allocating funds for the conservation of cultural property endangered by the execution of public or private works, should take into account the intrinsic value of such property, as well as the contribution it can make to the economy as a tourist attraction.

Administrative Measures:

 20. The task of conserving or saving cultural property endangered by public or private works should be entrusted to appropriate official bodies. Where official bodies or offices for the protection of cultural property already exist, they should be given powers for the conservation of cultural property endangered by public or private works. If no such offices exist, special bodies or offices should be created for the conservation of cultural property threatened by the execution of public or private works. Although differences in constitutional provisions and traditions among various countries preclude the application of a uniform system, certain common principles should be adopted:

     a. An advisory coordinating body composed of representatives of the authorities responsible for the protection of cultural property, of the public or private works undertakings, of urban development planning, and of research and education institutions, should be competent to advise on the conservation of cultural property endangered by the execution of public or private works, and in particular, on conflicts between the needs of executing public or private works and those of the works to conserve or save cultural property.

     b. Local or provincial, municipal or other authorities should also have offices responsible for conserving or saving cultural property endangered by the execution of public or private works. These offices should be able to call upon the assistance of national offices or other appropriate bodies, according to their powers and needs.

     c. The offices responsible for the protection of cultural property should be suitably provided with the specialized personnel necessary to conserve or save cultural property endangered by the execution of public or private works: architects, urban planners, archaeologists, historians, inspectors and other specialists and technicians.

     d. Administrative measures should be taken to coordinate the work of the various offices responsible for the protection of cultural property with the activities of other offices dealing with public and private works and of other departments or offices whose functions relate to the problem of conserving or saving cultural property endangered by the execution of public or private works.

     e. Administrative measures should be taken to designate an authority, or to create a commission, responsible for urban development programmes in all cities possessing historic quarters, sites and monuments of interest, registered or not, that are to be protected against the execution of public or private works.

 21. When preliminary studies are carried out on construction projects in a locality of recognized cultural interest, or in which objects of archaeological or historical value are likely to be found, it would be advisable for several variants of such projects to be prepared, on a regional or urban scale, before a decision is taken. The choice among these variants should be based on a comparative analysis of all elements, in order to select the most advantageous solution, both from the economic point of view and with respect to the conservation or salvage of cultural property.

Methods for the Conservation and Salvage of Cultural Property:

 22. Sufficiently in advance of the execution of public or private works that may endanger cultural property, detailed studies should be carried out to determine:

     a. The measures to be taken to conserve important cultural property in situ;

     b. The extent of the necessary salvage works, such as the selection of the archaeological sites to be excavated, the buildings to be relocated, the movable cultural property to be saved, etc.

 23. Measures aimed at conserving or saving cultural property should be taken sufficiently in advance of public or private works. In archaeologically or culturally important areas where there are major monuments, such as historical cities, towns, sites or quarters, which should be protected by the legislation of all countries, all new construction should be subject to compulsory preliminary archaeological excavations. If necessary, construction should be postponed to allow time for measures to conserve or save the cultural property concerned to be taken.

 24. Important archaeological sites should be protected, through zoning (clasificación en zonas) or registration, taking into account prehistoric sites as they are difficult to identify, the historic quarters of urban or rural built-up areas, traditional groups, ethnological vestiges of past cultures and other immovable cultural property that might otherwise be endangered as a consequence of public or private works:

     a. Archaeological reserves should be included in zones or registered and, where appropriate, give rise to real property acquisitions to permit deep excavations or the conservation of the vestiges discovered.

     b. The historic quarters of urban or rural centres and traditional groups should be registered as areas of interest, and to protect their setting and character, appropriate provisions should be issued allowing, for example, the determination and decision on the extent to which buildings of historical or artistic importance may be altered and the nature and style of new constructions. The conservation of monuments should be an essential condition of any urbanization plan, especially where historic cities or districts are involved. Similar provisions should be issued regarding the surroundings and the setting of registered monuments and sites in order to conserve the whole of which they form part. Modifications to the rules and standards relating to new constructions should be permitted, which could be suspended in the case of construction in an area of historical interest. Outdoor commercial advertising by means of billboards and illuminated signs should be prohibited, although commercial establishments could be permitted to make themselves known by means of signs presented in a reasonable manner.

 25. Member States should impose on any person who finds archaeological vestiges during public or private works the obligation to declare their discovery as soon as possible to the competent office. Said office would submit it to careful examination and, if the archaeological find proved important, the construction works should be suspended to allow complete excavations, with adequate indemnity or compensation for the delay thus caused.

 26. Member States should issue provisions allowing national or local authorities or the appropriate bodies to purchase important cultural property endangered as a consequence of public or private works. If necessary, it should be possible to resort to expropriation.

Penalties:

 27. Member States should take the necessary provisions so that violations, by act or omission, of the provisions aimed at conserving or saving cultural property endangered by public or private works are severely punished by their penal codes, which should provide for fines or imprisonment or both.

     In addition, the following measures could be applied:

     a. Whenever possible, restoration of the site or monument at the expense of those responsible for the damage caused;

     b. In the case of a chance archaeological find, indemnity payment for damages to the State when immovable cultural property has been damaged, destroyed or abandoned; confiscation without indemnity when movable property has been concealed.

Repairs:

 28. Member States should take, when the character of the cultural property permits, the necessary provisions aimed at repairing, restoring or reconstructing cultural property damaged by public or private works. They should also foresee the possibility of obliging local authorities and private owners of important cultural property to repair or restore it, with technical and economic assistance where necessary.

Rewards:

 29. Member States should encourage individuals, associations and municipalities to participate in programmes for the protection or conservation of cultural property endangered by the execution of public or private works. Among other measures, the following could be taken:

     a. Making payments by way of gratification to persons who report archaeological discoveries or deliver the objects discovered:

     b. Issuing certificates, awarding medals or other forms of recognition to persons, including those performing

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     Article 2.—Takes effect upon publication.

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Date of generation: 7/5/2026 06:36:17

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